Todo gira entorno a ;__"Ariana White: y su primer amor.
Amor a primera vista , algo que cambiara su vida de golpe y le demostrará que la madurez no está en los años que tienes, si no en como afrontas los problemas que se te presentan, tendrá la ayuda de su mejor amiga y cuñada, como ella la llama desde el inicio.
Acompañenme en esta nueva historia, espero que les guste
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Operación Cupido
«Dios, parece que me hubiera pasado un tráiler encima». Ese olor a desinfectante. Qué horrible, siento que me arde la nariz.
Empecé a abrir lentamente los ojos. Lo primero que vi fue un techo blanco. Luego, miré a mi alrededor: paredes color crema, un monitor que emitía pitidos rítmicos y una intravenosa en mi brazo. Definitivamente, estaba en un hospital.
¿Cómo llegué aquí? Estaba confundida, tratando de reconstruir los eventos, cuando la puerta se abrió de golpe.
Fabiana entró como un huracán neoyorquino, con los ojos rojos e hinchados, el maquillaje un poco corrido y una expresión entre la furia y el alivio. Parecía que había corrido un maratón.
—¡Tonta! ¿Cómo te pudiste lanzar a un coche por ese tonto? —Me dijo, indignada y con un puchero exageradamente dramático.
¿Lanzarme a un coche? ¿Por Fabrizzio? Ahí fue cuando todo me golpeó de golpe: la ira, la ruptura, la bicicleta, el claxon, y... Liam. El recuerdo del chico me trajo de vuelta a la realidad.
—Fabi, ¿de qué hablas?
—¿De qué hablo? —exclamó, acercándose a mí y agarrándome la mano con una fuerza que me hizo gemir—. ¡El tonto de Fabrizzio posteó en la página de la escuela que terminaste con él y, de la tristeza, te lanzaste con tu bicicleta a un coche! Incluso puso un emoji llorando, ¡el muy manipulador!
¿Un emoji llorando? Vaya idiota. Ahora no solo voy a recuperarme del golpe, sino que voy a diseñar una venganza que hará que su coche deportivo parezca un triciclo.
—No es así, Fabi —dije, sintiéndome inmediatamente mejor por la indignación—. Fui yo quien lo dejó. ¡Y no me lancé a ningún coche! Solo estaba tan furiosa y tan inmersa en mi mente pensando en lo cretino que es, que no vi el carro. Me distraje. Punto.
Ella abrió los ojos como platos, con la sorpresa reflejada en toda su cara. Luego, asintió con un gran suspiro de alivio, pero también de satisfacción.
—Ya decía yo. Me alegro de que lo dejaras, ese chico tiene el ego más grande que el Empire State. Pero maldito idiota, ¿cómo se atreve a hablar así de ti? Linda, de no ser por Liam, yo no me habría enterado tan pronto. Él ha estado recorriendo todos los hospitales privados hasta encontrarte.
—¿Liam? —Su nombre. Lo dije en voz baja, casi saboreándolo. Ahí estaba el nombre de mi "Dios griego" mi flechazo.
—Sí, Liam. ¿No recuerdas a mi hermano mayor?
—Me miró con la ceja levantada, como si la respuesta fuera obvia—. ¡Tonta! Es mi hermano mayor. ¿Recuerdas que te dije que estaba terminando su maestría en Londres? Pues ya la terminó. Volvió hace apenas dos días para empezar a ayudar a papá en el bufete.
La noticia me dejó sin aliento, pero por una razón completamente diferente a la conmoción. ¿El chico más guapo que había conocido en mi vida era el hermano de mi mejor amiga? El destino, al parecer, tenía un sentido del humor particularmente dramático y romántico.
No me atropella cualquier persona, me atropella mi futuro novio. ¡El destino me acaba de servir una taza de chocolate caliente con malvaviscos en forma de corazón!
Una sonrisa gigantesca, que ni siquiera pude contener, se dibujó en mi rostro.
—¡Cuñada! —solté, a modo de saludo, con la emoción desbordándose.
Fabiana parpadeó, luego se echó a reír ruidosamente, una risa que disipó un poco el horrible olor a hospital.
—Vaya, eso no me lo esperaba —dijo, secándose una lágrima—. Eres rápida, Ariana White.
Le conté entonces todo, tal cual había pasado: la insistencia de Fabrizzio, su ultimátum, y la fría decisión de terminar con él. Ella solo negaba con la cabeza y después reía, prometiendo solemnemente que me ayudaría a conquistar a su recién llegado hermano.
—Te lo advierto, Liam es un encanto, y además es un caballero, pero hay un problema.
—¿Cuál? —pregunté, sintiendo que mi entusiasmo se enfriaba un poco.
—El primer problema es que es 10 años mayor que tú y el peor es que... Tiene un chicle pegado, de esos que no se quieren despegar de uno. Se llama Serena. Solo es una exnovia, pero tienen una gran amistad y ella es muy intensa. Es guapísima, por cierto.
¿Una exnovia "intensa"? Justo cuando creía que mi vida pasaba de una telenovela adolescente a un cuento de hadas. Parece que tendré que pasar del modo "niña de principios" al modo "Señorita empresarial", como mi padre dice.
—Perfecto —dije, con una chispa de desafío en mis ojos—. Me encanta un buen desafío, Fabiana.
Además, recuerda que vengo de enfrentarme a Fabrizzio. Una exnovia intensa no es rival para una White.
Justo cuando terminábamos de trazar nuestro plan, la puerta se abrió de nuevo. Entró una enfermera para revisar el suero, seguida de mi madre, que venía visiblemente maquillada para ocultar el llanto. Mi padre venía detrás, su rostro de "gran empresario" roto por una preocupación genuina.
—¡Mi niña! —exclamó mi madre, corriendo hacia mí y dándome un abrazo suave, como si yo fuera a desintegrarme.
—Estoy bien, mamá, solo me golpeé un poco —aseguré, aunque la verdad es que mi cabeza todavía palpitaba.
Mi padre, por su parte, se acercó y, sin decir una palabra, me dio un beso en la frente. Su gesto fue más elocuente que cualquier discurso.
—El joven Liam nos explicó todo —dijo, su voz más suave de lo normal—. Un accidente. Dijo que te vio salir del paso y no pudo frenar a tiempo. Ha estado esperando afuera. Es un chico muy decente, Ariana. Se ha disculpado mil veces.
Mis mejillas se encendieron. —¿Está aquí?
—Sí, pero le dije que se fuera a descansar —intervino Fabiana—. Ha estado toda la noche cuidandote. Lo obligué a ir a casa a dormir un poco.
—Papá, ¿cuándo puedo irme? ¡No soporto este olor! —pregunté, desesperada por salir de ese ambiente y empezar mi nueva misión.
Mi padre sonrió, un destello de su antigua personalidad regresando a su mirada.
—Mañana. Mañana te dan de alta. Pero por hoy, descansa. Fabiana, ¿quieres quedarte con ella mientras yo hablo con los médicos?
—Por supuesto.
Tan pronto como mis padres salieron, Fabiana me miró con una sonrisa conspiradora.
—Muy bien, agente Thompson a su servicio, dijo haciéndome reír. Liam viene mañana a primera hora a disculparse de nuevo. La misión "Operación Cupido" comienza ahora.
¿Lista para cambiar tu vida por un pequeño accidente?
Yo sonreí, sintiendo un escalofrío de emoción. Por primera vez en mi vida, agradecía haber sido atropellada. El encuentro con Fabrizzio había sido el final de una tontería; el encuentro con Liam, el inicio de una aventura mucho más emocionante.