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La Segunda Oportunidad De Auren

La Segunda Oportunidad De Auren

Status: Terminada
Genre:Romance / Mundo mágico / Regreso a la infancia / Completas
Popularitas:48.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Melany. v

Su primer destino fue servir a la corona. murió por ello. Ahora, con su segunda oportunidad, Auren cumplirá su sueño y conocerá lo que es el amor

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 1

Auren sostuvo la copa entre los dedos sin apartar la vista de las personas que llenaban el gran salón. La música seguía sonando, las risas se mezclaban con el tintinear de las copas y los nobles conversaban como si aquella celebración fuera una noche cualquiera. Nadie habría imaginado que la futura princesa del reino estaba viviendo uno de los momentos más amargos de su existencia.

Vestía el color que la familia real había elegido para ella, llevaba las joyas del palacio y mantenía la espalda recta, exactamente como le habían enseñado desde niña. Su expresión era tranquila; demasiado tranquila para el gusto del hombre sentado en el lugar de honor.

El príncipe heredero apoyó un brazo sobre el respaldo de su silla mientras sonreía con descaro a la joven que ocupaba el asiento junto a él.

—¿Qué te parece, Auren? —preguntó con una satisfacción imposible de ocultar—. ¿No crees que Livia es encantadora?

Auren levantó apenas los ojos.

—Es una dama muy hermosa.

La respuesta fue tan simple que el príncipe dejó de sonreír durante un instante.

Esperaba otra reacción.

Lágrimas.

Rabia.

Humillación.

Cualquier cosa que alimentara su orgullo.

En cambio, recibió unas palabras educadas y un rostro completamente sereno.

Livia, la amante que había sido presentada oficialmente frente a toda la nobleza, observó a Auren con una sonrisa elegante que apenas ocultaba la incomodidad.

—Lady Auren es mucho más amable de lo que imaginaba.

—Siempre ha sido así —respondió el príncipe con una risa burlona—. Demasiado obediente.

Varias personas rieron junto a él.

Auren escuchó aquellas voces igual que durante los últimos años. Las burlas ya no conseguían herirla como antes.

Había aprendido demasiado pronto que responder solo provocaba nuevos castigos.

Cuando era pequeña, la directora del orfanato le repetía que había sido elegida por el reino y que debía sentirse agradecida.

No tendría padres.

No tendría una infancia.

No tendría libertad.

Pero tendría el privilegio de convertirse algún día en princesa.

Desde los cinco años la despertaban antes del amanecer para estudiar etiqueta, historia, danza, idiomas, música y política. Si cometía un error, la obligaban a repetir la lección durante horas. Si lloraba, le decían que una futura reina jamás podía permitirse semejante debilidad.

Con el tiempo dejó de llorar.

Después llegó al palacio.

Pensó que las cosas mejorarían.

Solo cambiaron las personas que la despreciaban.

El príncipe nunca quiso aquella boda.

Jamás intentó ocultarlo.

Frente a los demás fingía ser un prometido correcto; cuando estaban solos, encontraba cualquier motivo para humillarla.

Auren dejó de esperar afecto hacía mucho tiempo.

Aquella noche únicamente deseaba que terminara el banquete.

Livia volvió a mirarla.

Era hermosa, joven y querida por el príncipe, pero había algo que la inquietaba profundamente.

¿Por qué aquella mujer seguía tan tranquila?

¿Por qué no parecía sufrir?

Durante semanas había imaginado la expresión desesperada de Auren cuando la presentaran ante toda la corte.

Sin embargo, allí estaba.

Serena.

Como si nada tuviera importancia.

Eso hizo que la inseguridad comenzara a crecer dentro de Livia.

El príncipe tomó la mano de su amante delante de todos.

—Dentro de poco vivirás aquí de manera permanente.

Livia sonrió.

—Haré todo lo posible por servirte.

—No lo dudo.

El heredero acercó su rostro al de ella sin importarle las miradas de los invitados.

Muchos nobles desviaron la vista por educación.

Otros aprovecharon para observar a Auren.

Ella simplemente bebió un pequeño sorbo de agua.

Nada más.

Aquella indiferencia terminó de irritar al príncipe.

—¿No tienes nada que decir?

—¿Sobre qué?

—Sobre esto.

—Es una decisión vuestra.

El silencio fue incómodo.

El príncipe frunció el ceño.

—Hablas como si no te afectara.

Auren dejó la copa sobre la mesa.

—Hace tiempo comprendí que hay cosas que no dependen de mí.

Aquellas palabras, dichas con absoluta calma, golpearon directamente el orgullo del heredero.

Quería verla rota.

Quería demostrar que seguía teniendo poder sobre ella.

Pero aquella mujer parecía demasiado cansada para seguir luchando.

El banquete terminó poco después.

Auren regresó a sus habitaciones escoltada por dos sirvientas.

Ninguna habló durante el camino.

Las criadas del palacio conocían perfectamente la situación de su señora, aunque pocas se atrevían a mostrarle compasión.

Una vez dentro, Auren se quitó lentamente los pendientes y el pesado collar de zafiros que llevaba alrededor del cuello.

Se miró en el espejo.

Solo tenía veintidós años.

Sin embargo, sus ojos parecían mucho mayores.

No recordaba cuándo había sido la última vez que sonrió de verdad.

Un golpe suave en la puerta interrumpió sus pensamientos.

—Adelante.

Entró una criada desconocida llevando una bandeja de plata.

—Su Alteza ordenó que le trajeran vino para ayudarla a descansar.

Auren observó la botella.

No tenía sed.

—Déjalo sobre la mesa.

—Como ordene.

La muchacha hizo una reverencia y salió rápidamente.

Auren permaneció inmóvil varios segundos.

Después caminó hasta la ventana.

El jardín estaba silencioso.

Desde allí podía verse una parte del palacio donde seguramente el príncipe estaría pasando la noche con Livia.

No sintió celos.

Solo un enorme vacío.

Sirvió el vino con movimientos lentos.

El líquido rojo llenó la copa mientras la luz de la luna se reflejaba sobre la superficie.

La levantó.

Durante unos segundos contempló su propio reflejo.

—Al final... mi vida terminó siendo exactamente como comenzó.

Una existencia decidida por otros.

Bebió.

El sabor era ligeramente amargo.

Frunció el ceño.

Un dolor intenso apareció casi de inmediato.

La copa cayó al suelo y se hizo añicos.

Auren dio dos pasos antes de perder el equilibrio.

Su respiración empezó a fallar.

Intentó sostenerse del borde de la mesa, pero sus manos dejaron de responder.

Comprendió lo ocurrido.

Veneno.

No necesitó pensar demasiado para imaginar quién estaba detrás.

Una risa amarga escapó de sus labios.

—Qué final tan... Estúpido...

El aire dejó de entrar en sus pulmones.

Su visión comenzó a oscurecerse.

Mientras el dolor recorría todo su cuerpo, una única idea cruzó por su mente.

Ojalá jamás hubiera sido elegida.

Después...

Todo desapareció.

...

Un fuerte jadeo rompió el silencio.

Auren abrió los ojos de golpe.

Su pecho subía y bajaba desesperadamente mientras intentaba recuperar el aire.

Las manos le temblaban.

Todavía podía recordar el ardor del veneno recorriendo su garganta.

Se llevó una mano al cuello.

No había dolor.

Solo respiración agitada.

Parpadeó varias veces.

El techo no era el de sus habitaciones en el palacio.

Era viejo.

Gris.

Con manchas de humedad.

Confundida, se incorporó rápidamente.

Las paredes eran estrechas.

Las camas estaban alineadas unas junto a otras.

Una ventana pequeña dejaba entrar la luz de la mañana.

Auren quedó inmóvil.

Conocía aquel lugar.

Lo conocía demasiado bien.

—...No.

Su voz salió casi como un susurro.

Bajó de la cama tan deprisa que estuvo a punto de caer.

Sus pies descalzos tocaron el suelo frío.

Miró alrededor con incredulidad.

Las mantas gastadas.

Los muebles de madera vieja.

El olor a sopa que llegaba desde la cocina.

Todo era exactamente igual.

El orfanato.

Había vuelto al orfanato.

La puerta se abrió de repente.

Una mujer de rostro severo apareció sosteniendo un cubo de agua.

—¿Sigues dormida, Auren? Muévete.

Auren sintió que el corazón se detenía.

Conocía perfectamente aquella voz.

La directora.

La misma mujer que había controlado cada instante de su infancia.

La directora arqueó una ceja.

—¿Qué haces mirándome así? ¿Piensas quedarte todo el día así?

Sin esperar respuesta, cerró la puerta con brusquedad.

Auren tardó varios segundos en reaccionar.

Sus piernas comenzaron a moverse por sí solas.

Caminó hasta un pequeño espejo roto apoyado sobre una cómoda vieja.

Lo tomó entre las manos.

La niña que apareció reflejada tendría unos diez años.

El mismo rostro.

Los mismos ojos.

Las mismas facciones infantiles.

Había regresado muchos años atrás.

Su respiración volvió a acelerarse.

Entonces lo vio.

Su cabello.

Auren abrió lentamente los ojos.

No era el castaño apagado que recordaba.

Un brillante tono azul claro caía sobre sus hombros, suave y luminoso, resaltando incluso bajo la débil luz de la habitación.

Pasó los dedos entre los mechones una y otra vez, convencida de que estaba imaginándolo.

Pero seguía allí.

Era real.

Nunca había tenido ese color en su vida anterior.

Jamás.

Sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

Había regresado al pasado.

Pero aquella segunda oportunidad ya había comenzado de una forma distinta. Con un detalle que jamás existió en la vida que acababa de dejar atrás. Un zafiro vivo brillaba sobre su cabeza, anunciando que esta vez el destino no seguiría exactamente el mismo camino.

...----------------...

Palabras del autor:

...En ocasiones, bastan apenas unos escasos segundos para que nuestra realidad entera se transforme, enseñándonos de la manera más dolorosa lo frágil y efímera que es nuestra existencia. Ese brevísimo instante en el que todo cambia es un recordatorio de que el tiempo no nos pertenece y el mañana no está prometido para nadie. Por esta razón, se vuelve urgente despertar y aferrarnos al presente: amar sin reservas a quienes nos rodean, dejar a un lado lo superficial y valorar cada respiro como lo que realmente es, un milagro fugaz que jamás debemos dar por sentado....

...El presente es un regalo. El mañana es una bendición y el futuro muy incierto. ...

Debido a los acontecimientos de mi país Venezuela, mi corazón sigue de luto. Aún así, seguiré escribiendo porque es lo que amo y me ayuda a salir de este dolor inmenso. Gracias 🫂

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✨✨Esmeralda Guzman✨✨
me encanta la historia y lo que más me gustó es que todos tuvieron su final feliz gracias por compartir tu talento
María Jesús Prádena valenzuela
Hola como estás
Elisa Patico
precioso final❤️
Elisa Patico
muy merecido 👏❤️
Elisa Patico
ya veo que toda esa gente está podrida...
Paolys
Hermosa historia... Gracias Autora
Elisa Patico
no hay duques, marqueses, condes o alguien de la nobleza que pudiera hacerlo?? o todos tenían las manos sucias
Lorena Itriago
Excelente Novela, Felicidades
Martha Lucia Montaño
Gracias por está maravillosa historia.
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Vea pues mi Gareeyba hacer rey consorte 🥰🥰🥰🥰🥰
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Pobre chica tiene que recuperar primero su seguridad 🤗
Estrella Reyes Reyes
con lo maldito que es seguro que ataca a sus padres,espero que no sea asi
Natu Iriart
coincido en la historia de Garrett y Elina, sobre los miembros de la familia real del norte (cómo fue ese reinado oscuro, q pasó con sus respectivas condenas y sobre lo q recuerda el principe de la primera vida)
Maria Cristina Roldan Rodam
muy bella historia 👏👏👏
Anonymus
😭😭😭😭Me hubiese gustado que no se alejaran tanto, sus ansiakosnapdres, valen oro 😔😔😔
😍Jacky😘💓✨
excelente 👏👏
😍Jacky😘💓✨
que lindo se desarrolla el final❤️
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
A eso te llevo las malas decisiones y lo macabro que fuiste, vas a morir sólo y con remordimiento 😡
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Excelente final como el amor supera todas las dificultades. Me gustaría un poco de todo 🤣🤣🤣 para no perder ningún chisme 🤣🤣🤣🤣
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Ahora sí Ender y Oriana van a quedar solitos 🥰🥰🥰🥰
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