NovelToon NovelToon
Un Pedacito De Cielo Que Renace En Un Loto

Un Pedacito De Cielo Que Renace En Un Loto

Status: En proceso
Genre:Fantasía épica / Aventura / Mundo de fantasía
Popularitas:170
Nilai: 5
nombre de autor: Powder34

Cuando la corte celestial baja al mundo de los mortales para encarar a la diosa de la luna por haber roto las reglas, comienza una larga batalla en los cielos hasta que deciden eliminarla como castigo.

Sin embargo, su fiel esposa, la hará regresar como una mortal llamada: "Rinko Gumi" para que ayude a la princesa del cielo en su misión de recuperar los pergaminos antiguos.

Ahora una joven Rinko deberá proteger a la princesa para resurgir y encarar a la corte celestial en una última batalla contra los cielos.

¿Podrá Rinko resurgir y tener su revancha contra la corte celestial?

NovelToon tiene autorización de Powder34 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo #1: Castigo

⚠️ ESTE EPISODIO ESTA NARRADO POR EL ABUELO DE RINKO⚠️

Fue hace milenios… cuando la leyenda de aquella mujer que cambió nuestro mundo floreció en lo que ahora llamamos hogar.

El viaje de la diosa Moon se creía terminado en el año Cero, con el nacimiento de la alianza que mantiene la paz.

Sin embargo, su historia no había terminado, solo se había preparado para un nuevo comienzo.

Uno que comienza con su muerte…

El cielo de los mortales estaba nublado, los truenos no dejaban de rugir lo que hizo que el sonido de las ventanas cerrándose en cada casa se mezclara con los sonidos de los animales huyendo del bosque por el miedo de ser alcanzados.

—¿Qué? No estaba nublado hace unos minutos —añadió una niña con una pluma decorando su cabello castaño—.

—Solo espero y… —comenzó una pequeña princesa de cabello celeste—. Y no sea grave, ellos no bajan por tonterías…

—¿Qué? ¿A qué te refieres? Akane

—La corte celestial… —puso su mano en su vientre mientras volteaba a ver a la luna con preocupación; lo que había en el cielo, no era una luna normal, sino una que era un eclipse lunar—. Ha bajado a matar…

El rugido de los truenos que retumbaba en los cielos, eran causados por el choque de puños entre un par de diosas que eran opuestas entre sí; la diosa del Sol y la diosa de la Luna estaban combatiendo con todo su poder en una batalla mortal que hacía temblar al mundo entero.

La diosa del Sol no estaba sola, a su lado estaba el ejército del cielo, la diosa de la Luna no tenía nada más que su bastón y su control sobre los cuatro elementos primordiales.

Su pelea fue corta debido a la brutalidad de ambas diosas, para ellas solo fueron pocos minutos en los cuales descargaron toda su furia y su poder pero… para los mortales fueron diez años llenos de tormentas, tornados, incendios y terremotos que hicieron a todos estar atentos a la batalla.

—¡Te lo dije! —gritó al aterrizar en las nubes del cielo—. Hermana… te dije que esto traería consecuencias y ellos no son tan benevolentes como yo, ¡Ahora ellos quieren que te mate!

—Entonces ¿Qué esperas? Intenta matarme… Hoshi…

—Tsh ¡No te atrevas a pronunciar ese nombre! ¡No ahora! Rin…

—Hoshi… Sabes mis razones y el porque lo hice…

—Sí, lo sé, y no te culpó pero ya no somos las mismas de antes. Ya no somos unas niñas rebeldes que se creen heroínas, tenemos un cargo en la corte

—Entonces, ven… y termina lo que comenzaste

—Mm… —soltó una carcajada mientras se ponía en guardia—. De verdad, eres una tonta tan problemática

Cuando el sol y la luna estaban por continuar con su batalla, un trueno que se dividió en dos mitades; uno de oscuridad y el otro de luz impactó contra las nubes. El destello de cada mitad se transformó en unos feroces lobos, uno blanco con ojos negros y otro negro con ojos blancos.

Entre la oscuridad y la luz aterrizó un hombre con un hanfu blanco, en sus manos tenía un rollo con opio que estaba encendido eternamente y por ende jamás dejaba de echar humo.

—Sun… es mejor que te retires, yo me encargaré de matarla

—¿Qué? Pero Zhin Lang…

—Shh —la interrumpió sonriendo de forma amenazante—

Solo su sonrisa y su gesto fue suficiente para hacer que el sol retrocediera, dejando la batalla a manos del dios del equilibrio espiritual. La luna no retrocedió, al contrario… ella dio un paso al frente con lo que para los otros dioses era arrogancia pura.

—Jaja, nunca perderás tu lado mortal, ese lado con el que naciste… te criaste y fuiste escogida por mi señor para tu cargo

—Y tú… nunca dejas de ser, un simple antipático que no entiende lo que es un sacrificio

—¿Sacrificio? Rompiste las reglas por una niña… ese no es un sacrificio, es un acto cegado por desobediencia encubierta de amor…

—Yo… Yo hice lo que tenía que hacer como madre

—No… hiciste algo más estúpido que eso, rompiste el equilibrio del lugar sagrado y ahora debes pagar las consecuencias de tus actos, Moon…

El equilibrio es algo que nadie puede dañar, ni siquiera la existencia y de eso se dio cuenta la diosa cuando Zhing Lang la atacó con todo el poder de su lanza hecha de luz pura; solo le bastó un golpe de su arma para lanzarla contra la inmensidad de una montaña.

La luna no murió con ese golpe, solo le fue arrebatada su divinidad y fue desterrada al mundo de los mortales. Los dioses que conformaban la corte la observaron desde las nubes, unos la miraban con tristeza, otros con superioridad y unos pocos con decepción pero todos se unieron para dar el último destello de luz que volvería su cuerpo en cenizas.

Sus cenizas se dispersaron por todo el mundo por más de ochocientos años. Ese sería el final de su historia, pero su fiel esposa con el corazón en la mano reunió cada ceniza, una por una para poder plantar sus restos en un bosque especial cuidado por la reina de las hadas.

La corte celestial al descubrir la gestación de la inmortalidad de la luna, intentaron intervenir, no obstante… su voz resonó en cada uno de ellos…

—¡Alto ahí! No… Es mejor que ni siquiera lo intenten —dijo una diosa de cabello blanco, la cual vestía una túnica negra, acercándose a la mesa de la corte celestial—

—¿Qué? Tú…

—Este mundo no es tu dominio

—Vaya, vaya, mi querida aprendiz ha venido a vernos desde muy lejos

—Infernus, no es el lugar sagrado, por lo que no tienes derecho a hablar en la corte, Lady Death…

—La Tierra es mi mundo, mi reino… ustedes no deciden el castigo así que... ¡Les ordenó no intervenir! —con su guadaña les apuntó para amenazarlos—. Como la diosa de la muerte le prometí inmortalidad a Moon y si se atreven a intervenir en mi palabra, los volveré polvo cósmico

Los dioses se miraron, algunos tragaron saliva por el miedo que les infundía la muerte, otros asintieron con la cabeza y algunos pocos la miraron con desaprobación.

—Sí —comenzó el sol fastidiada, con un largo suspiro—. Creo que Lady tiene razón, fue su territorio lo que fue afectado

—Lo más correcto es que ella sea la que tiene derecho a decidir el destino de Moon —añadió Zhing Lang—

La diosa que reinaba en el lugar sagrado había hablado…

Moon iba a resurgir en el mundo de los mortales…

—Aww, Akane es una niña —dijo una chica cargando a una bebé recién nacida con los rasgos de un Gato y de una humana—.

—Rin… Rinko… Gumi… —jadeó una joven princesa en el suelo—

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play