— Me has embrujado por segunda vez — soy incapaz de hablar. Sube las manos por mis caderas y llega a la blusa la cual quita y lanza a lo lejos. En cuestión de segundos estoy en ropa interior frente a él. Se acomoda quedando apoyado en sus rodillas y contempla mi cuerpo. Me da una una mirada llena de amor, pasión y deseo. Relame sus labios y las prendas que quedaban en mi cuerpo, desaparecen en sus manos.
— Justo como en mis sueños, eres tú — dice para sí mismo, pero le oigo a la perfección. Se levanta de la cama y quita la sudadera y el bóxer, quedando desnudo frente mío; la humedad y el deseo incrementa en mi interior.
Estoy deseándolo como una maldita loca.
Mis lágrimas quieren salir, él me sonríe y se abre paso entre mis piernas. Vuelve a besarme y me aferro de su espalda; lo toco, le acaricio y lo tanteo. Lo abrazo fuerte y lloro mientras sus besos me van a llevando a otro mundo.
No paro de llorar, y puede que este matando la pasión pero no importa, esto es demasiado para mí. La extrañeza es mayor y quiero congelar este momento.
— ¿Que sucede? — dice entre cortado y niego —. Si quieres podemos dejar así y luego...
— No, mi amor — le abrazo y hunde su rostro en mi cuello. Calmo mi llanto y deja un beso sobre mi hombro —. Extrañaba tanto el roce de nuestros cuerpos.
— No pienses más, mi vida — acaricia suavemente mi piel con la yema de sus dedos —. Aquí estoy, y nunca me iré de tu lado. Jamás.
Entonces siento como su dureza entra suavemente en mi interior. Se desliza de a poco hasta llegar a las profundidades. Con una mano acaricia mi seno derecho mientras las embestidas empiezan a ser un poco más rápidas. Mis labios buscan los suyos y nos fundimos en un beso; quedándose completamente quieto en mi interior, muerde mis labios con fuerza. Mi interior palpita a la vez que su hombría va creciendo más. Baja sus labios por mi barbilla y retoma los movimientos de la cadera. Deja una suave mordida en mi cuello y me uno a su ritmo. Mis caderas golpean su abdomen y el chapoteo de nuestros fluidos inundan la habitación, al igual que nuestros gemidos que acarician la noche fría.
Mis lágrimas caen sin cesar; son de aquellas lágrimas llenas de felicidad. Siento como mi vida se complementa y todo ese padecer ha quedado en un segundo plano. Los susurros de un nuevo comienzo en nuestras vidas están haciendo estragos en mi corazón. Ya el sufrir se ha acabado, no del todo por qué aún tiene recuerdos que deben llegar a su cabeza. Pero esto, que dos corazones se unan en uno solo; es lo más maravilloso que me esta pasando.
Mi esposo, el hombre con en el que uní mi vida hace cinco años, esta conmigo. Haciéndome el amor, besando y acariciando cada centímetro de mi piel desnuda.
— Te amo, mi vida — susurro en su oído y esparce besos por mi hombro —. Llevame contigo, a ese mundo donde solo existimos tu y yo, a ese lugar único y sagrado, a aquel lugar donde te juré mi amor y te entregue mi pureza...
Suelto un gran gemido al sentirlo más duro y más a fondo. Sé cuanto le gusta que le susurra mis versos en su oído; es algo que he hecho desde la noche de nuestra boda y, en nuestra burbuja de pasión le confesé todo lo que me hacia sentir. Clavo las uñas en su espalda y hace círculos en mi interior sin salirse. Mi cuerpo tiembla y aquellos espasmos aumentan cada que acelera el ritmo.
— Aunque no te recuerde del todo — disminuye la velocidad, sale y entra pausadamente haciéndome arder mucho más —. Siento que te amo...
Gruñe y exploto en el último empalme que da. Tenso todo mi cuerpo y sigue con sus embistes hasta que me acompaña a esa cima; nuestros cuerpos vibran a la par, a su vez que nuestras respiraciones son erráticas. Me abraza sin salirse de mí.
— Te amo — vuelve a repetir y mis lágrimas salen por sí solas.
— Greg no tienes por que sentirte obligado a decir esas palabras.
— No me siento en la obligación — sale de a poco de mí y se acuesta a mi lado. Gira mi cuerpo hacia su dirección y con los pulgares limpia con delicadeza mis lágrimas —. Desde el fondo de mi corazón así lo siento. Te lo juro, mi reina. La conexión que tu me haces sentir es algo que no puedo describir. Solo sé, que cuando te tengo cerca, mi corazón se vuelve loco y cuando mis ojos ven los tuyos, hasta el aire me empieza a faltar, con tal de no dejar de mirarte. Me haces sentir en una nube, y muchas cosas mas que aún faltan por descubrir. Tú y solo tú, me estas empujando hacia tus manos y no lo voy a negar, que quiero apostarlo todo contigo. Eres mi esposa.
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Updated 35 Episodes
Comments
Irene Nievecita
Qué hermoso amor que va más allá de la memoria. la historia es bella y apasionada y demuestra que una pareja sin hijos si puede ser totalmente feliz al volcar el uno en el otro el amor total sin interferencias.
2024-07-08
1
Lesly Argumelo
ardiente capitulo
2024-02-14
4
Graciela Peralta
que bueno que se pone firme el
2023-08-22
0