EMMA
No puedo creer lo que estoy viendo. Estas dos personas podrán ser los padres de Gregory, podrán haberle dado la vida a mi esposo. Pero eso no quita el hecho de lo que hicieron un año atrás. Suelo ser una mujer tranquila y paciente; que no le gusta pelear así por que sí. Pero estas dos personas realmente me han hecho enojar de sobre manera.
¿Cómo es posible que no hayan tenido corazón cuando les llame para avisarles del accidente? Y sus patéticas excusas fueron: que ellos estaban sumamente ocupados y por ello, no podían venir. Es que ni siquiera tuvieron la decencia de aparecer ni una sola vez por el hospital o, por lo menos hacer una llamada preguntando como se encontraba su propio hijo.
— No sé de que hablas — respondió con cinismo la mujer. Respire profundo y cerré la puerta de golpe.
Greg los contempla en completo silencio, cruzado de brazos y sin ningún rastro de emoción en su rostro. Para esté punto ya me he salido de mis casillas.
— Usted es tan cínica, Sra Lam — digo caminando hacia Greg que se encuentra ido —. No creí que fueran a venir acá.
— ¿Y por qué no? Gregory es nuestro hijo y tenemos todo el derecho de venir a verlo.
— Y eso nunca se les ha negado. Ustedes lo saben perfectamente. Ahora ¿A que han venido realmente?.
Mi pregunta los deja sin habla por unos segundos. No quiero sonar grosera con los padres de mi esposo, pero es que no merecen ser llamados así. Entonces, no les debo respeto alguno.
— Ya le dije, vinimos a saber como esta nuestro hijo. ¿Cómo estás, mi amor? — dice dando un paso al frente. Greg se tensa y envuelvo mi brazo en el suyo.
— Disculpe, no les recuerdo — dice y la señora literalmente se transforma.
— ¡Le has lavado la cabeza a mi hijo para que nos trate de esta manera! ¡Somos tus padres, cariño! — grita eufórica —. ¿Esta mujer te esta dando algo?.
— ¡Basta! — Greg levanta la voz, cosa que me sorprende. Al igual que yo, siempre ha sido un hombre pacífico —. No le permito que hable así de mi esposa. Además ella tiene toda la razón, si ustedes son mis padres por lo menos deberían de saber que duré un año en coma y al despertar mis recuerdos se han ido.
Ambos abren los ojos y el padre de Greg que hasta ahora se había mantenido en silencio, se acerca hasta quedar frente a nosotros. Son dos gotas de agua; el mismo color de ojos, de cabello, miden exactamente igual. Sus facciones son idénticas.
— Perdón, hijo. Sé que no tenemos justificación, pero queremos recuperar algo de tiempo con nuestro único hijo.
— Mi amor, es cierto. Tuvimos problemas y no sabíamos como mantener la balanza en equilibrio.
— Guarden sus excusas, no les debo nada a ustedes — dice fríamente y lo miro de reojo —. La única persona que estuvo día y noche a mi lado; es mi esposa, a ella le debo todos los perdones y todo el tiempo.
— Nosotros te amamos y siempre te tuvimos en nuestros pensamientos — esta señora no conoce de vergüenza alguna.
— Ustedes no merecen mi perdón, y no quiero ser grosero, pero es mejor que se vayan de nuestra casa.
— Gregory Lam ¡Soy tu madre! ¡Yo no eduqué a un grosero y a un altanero hombre! — levantó la voz la señora Lam —. Queremos arreglar nuestros errores y tu nos tratas de esta manera tan grosera.
— Señora Lam, le pido de buena manera que se retire de nuestra casa — digo y sus ojos cafés lanzan veneno —. Cuando Greg este en condición y listo para hablar con ustedes, pueden venir. Es más, yo misma lo llevaré con ustedes. Mi esposo esta en un proceso y estas situaciones no son favorables para su salud.
— Bien, nos iremos — accede de mala gana y mira fijamente a Greg, su rostro se suaviza un poco y trata de sonreír —. Ve a casa cuando estés listo. Estaremos esperándote, recuerda que siempre has pertenecido allí.
Dan media vuelta y salen de la casa. Greg lleva su mano a su cabeza y pasa los dedos por su cabello.
— Han arruinado nuestra perfecta mañana — resopla y niego.
— No, mi amor. Deja de pensar en ellos, cuando estés más tranquilo puedes pensar con calma lo que quieres hacer ¿Bueno?.
Suelta el aire y asiente con la cabeza.
— Tienes razón, pero aún no los recuerdo, así que para mí son dos desconocidos más.
— Ya, cielo — tiro de su brazo y lo pego a mi cuerpo. Enrollo mis brazos en su cuello y sus manos me sostienen fuerte de la cadera —. Comamos y vamos a casa de los Sherman, ellos nos están esperando para el almuerzo.
— Verdad, se me había olvidado — deja un beso en mis labios y se separa —. Ese vestido te queda precioso. Come, iré a cambiarme para salir.
Deja un último beso y suspiro cuando me suelta.
Que irónica que es la vida, yo anhelando ser madre y ellos simplemente alejaron a su único hijo, por la carrera que escogió y no solo eso, también le dieron la espalda cuando estuvo al borde de la muerte. ¿Qué clase de padres son? Ahora quieren pretender que no ha pasado absolutamente nada.
— Ya estoy listo, mi amor — baja y sonrío. Que guapo que se ha puesto mi hombre —. Vamos.
— Vamos, cariño — pongo mi chaqueta y salimos de casa agarrados de la mano.
No quiero que esta felicidad que estamos viviendo se nos vaya a acabar por la intromisión de sus padres. Para que hayan venido hasta la casa, después de años sin ver ni hablar con Greg; es por qué algo están tramando. ¿O será que estoy actuando paranoica y ellos si quieren recuperar tiempo perdido?. Es raro, sin embargo la duda y la espina de la desconfianza la voy a mantener a raya. No bajaré la guardia con ellos dos. No, cuando por fin estamos retomando nuestro camino.
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Updated 35 Episodes
Comments
Lesly Argumelo
algo traman ese par de viejos
2024-02-14
4
Graciela Peralta
padres así no tienen perdón de dios
2023-08-22
1
loli Gomez
piensa mal y acertaras
2023-08-09
0