XI. Celos

EMMA

¡Esto es demasiado bello para ser real! La esperanza es lo último que he perdido, sé que mi esposo va a recuperar su memoria, que va a recordar cada día que hemos vivido juntos y esto no será mas que un vago recuerdo de un tropiezo. Han pasado tres días en los que hemos vuelto a ser un par de adolescentes enamorados. Y eso me hace feliz, que a pesar de no recordar sigo siendo aquella mujer que le despierte los mismos sentimientos de antes. Inclusive puedo sentir que son mucho mas fuertes.

— La imprenta esta en un caos, pobre Frank — entra Lisa por la puerta de mi oficina —. ¿Como vas con los encabezados? ¿Necesitas ayuda?.

— Como no si fueron tres días sin luz, antes estamos haciendo milagros — respondo sin dejar de teclear —. Llegue muy temprano y ya los tengo hechos, estoy corrigiendo. Aparte que ya tengo escrita la columna de la semana.

— Que eficiente — sonrío de lado y la escucho tomar asiento —. ¿Como han ido las cosas en casa? Te ves radiante. Me gusta, hace mucho no te veía así.

Dejo los dedos quietos y por fin la miro a los ojos. Esta felicidad que siento no la puedo ocultar.

— A ti no te puedo negar las cosas. Greg ha dado pasos grandes, y aunque siga sin recordar nada; me ha pedido una oportunidad, estoy demasiado feliz. Claro esta que, iremos a paso lento.

— En sus ojos se ve el amor que te tiene, me da gusto que vayan por buen camino — dice y sonrío —. Sherman dice que si se relaciona con el periódico pueda recuperar la memoria más rápido, ya sabes; que haga la rutina de hace un año.

— Si me lo ha dicho en las terapias de Gregory — me levanto de la silla y voy hasta la cafetera —. De hecho, su secretaria anda mostrándole algunos documentos que debe firmar... y esperemos haber que pasa.

Tomo dos vasos y sirvo en cada uno café. Volteo y camino hacia el escritorio nuevamente. Dejo el vaso de Lisa en su lado y rodeo la mesa para tomar asiento en mi silla.

— ¿Ha pasado algo entre ustedes? — pregunta y niego.

— Nada me que unos cuantos besos y abrazos — doy un sorbo y me inclino hacia atrás en la silla —. Aunque es tortuoso y muera de ganas, voy a esperar.

— Emma, me ayudarías con estos documentos que no... — Greg se calló de inmediato al ver a Lisa, atravesó la oficina y se detuvo a un lado mío —. Buen día, Lisa. Siento interrumpir, mejor vuelvo luego.

— No, no te vayas. Igual ya me iba, tengo un rollo entero que revelar — nos da un guiño y sale de la oficina.

— ¿No interrumpí nada importante?.

— No, solo pasó a saludar — me enderezo en el asiento —. ¿En que puedo ayudarte?.

— Bien, acá dice que el periódico esta construido en un terreno inestable y por ende, lo pueden llegar a demoler ¿Sabias de esto?.

Arranco la hoja de sus manos, y leo letra por letra. Esto debe ser una broma.

— Pero como es posible, si esta casa lleva construida mas de siete años.

— No lo sabias.

— No, y no entiendo como pudieron ocultar algo así. Sé que abandoné el periódico, y yo te juro que traté de estar más al pendiente, pero se me era imposible.

— Cielo, no debes darme ninguna explicación. Sé que estabas cuidando de mí.

Mi corazón da un vuelco cada que me dice Cielo. Niego y respondo:

— No quiero que pienses que el periódico no es importante para mí.

Se apoya sobre sus talones, quedando a mi altura; sostiene mis manos y deja un beso en cada una de ellas. Sus muestras de afecto han sido mayores últimamente.

— No pienso de esa manera — sonríe ladeado y me da un leve apretón de manos —. Vamos a solucionar esto juntos. Nadie va a demoler lo que tanto nos costó construir y sacar adelante.

— Mi amor — me pongo en pie y hace la misma acción; con sus brazos rodea mi cintura, pegándose a mi cuerpo. El corazón se me quiere salir del pecho —. No voy a dejar que tus sueños se vengan abajo. Hablaremos con el abogado y puede que logre una nueva revisión para el terreno.

— Nuestros sueños — susurra y he dejado de respirar. Su aliento hace contacto con mi piel y me estremezco por completo —. ¿Quieres ir almorzar conmigo, Sra. Lam?.

Abro los ojos y me quedo sorprendida por como me ha llamado. Sonrío y asiento al borde del llanto. En tres días se ha soltado de una manera que me deja sin palabras.

— Te espero afuera — deja un suave beso sobre mis labios, me suelta lentamente y sale de la oficina.

— ¡ Oh, Dios mío! — agarro el abrigo que esta colgado en la silla y me lo pongo. Salgo de la oficina y me detengo en uno fe los cubículos —. Frank, agenda una cita con el abogado para mañana.

— ¿ Algún problema? — se levanta de su lugar. Enarco una ceja y asiento.

— ¿Sabías lo del terreno? — asiente con la cabeza —. ¿Por qué no me lo dijiste?.

— Emma, no quise ocultarlo y más en el estado en el que se encontraba Greg, sé que no debí ocultar algo tan grande como lo es eso... — dio un paso al frente y agarro mi mano —. Perdón, en realidad lo hice por tu bienestar. En ese entonces, tu rostro no reflejaba nada y no quería sumar otro problema.

— Ya pasó, no olvides llamar al abogado — asiente y deja un beso en el dorso de mi mano. Todos saben perfectamente la inclinación sexual de Frank, y por eso nuestra cercanía es mayor —. Debo irme. Adiós.

— Tu hombre te espera — dice coqueto y asiento con una sonrisa —. Anda, no dejes a tu esposo esperando por tanto tiempo. Ya sabes que las lagartonas pueden saltar en cualquier momento.

Reímos y le doy un abrazo, giro y me encuentro con la mirada molesta de Gregory, frunzo el ceño y camino hacia él.

— ¿Vamos? — me mira fijamente y asiente con la cabeza.

— Iremos a casa ¿Te importa que comamos allá? — dice caminando dos pasos delante de mí.

— No, no le veo problema alguno — porque de repente cambió de actitud.

— Bien — no dice absolutamente nada mas. ¿Esta enojado? ¿Pero porque? — ¿Hace cuanto conoces a Frank?.

Pregunta una vez subimos al auto. Arrugo el entrecejo. ¿A que se debe esa pregunta?.

— Hace seis años, él ya trabajaba contigo aquí ¿porque?.

— Por nada — responde secamente y lo miro de reojo mientras conduzco de regreso a casa —. Se ve que tienen buena relación. Digo, por la manera como te toca y tu lo permites.

Parpadeo varias veces y suelto una risa. Detengo el auto frente a la casa y antes que pueda decirle algo, se baja dando un portazo. Contemplo su figura atravesando la puerta de la casa y una sonrisa aparece en mis labios.

Así que el señor Gregory Lam, esta celoso.

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Comments

Adriana Trejo

Adriana Trejo

bueno aprovecha la situacion para que se te de 🔥🔥 esta noche sra emma

2024-07-16

1

Lesly Argumelo

Lesly Argumelo

esta celoso

2024-02-14

4

Graciela Peralta

Graciela Peralta

que esta celoso que estúpido

2023-08-22

1

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