Estaba en la cocina, como siempre.
Su concentración puesta en un elaborado postre de hojaldre, teníamos una cita esta noche para continuar la serie donde lo habíamos dejado. Supuse que era tan buen momento como cualquier otro para poner el plan en marcha.
—Eso huele delicioso, muero por probarlo.
Elia asintió, todavía concentrado en lo que hacía sobre la isla. Suspiré, por supuesto que ahora elegiría no prestarme atención. Me sacudí el desánimo, caminando hacia la cocina, pasándolo mientras abría la puerta del refrigerador, fingiendo buscar algo. Llevó toda mi fuerza de voluntad evitar mirar hacia donde sabía que se encontraba la puerta secreta, la puerta que me llevaría a mi libertad; en su lugar seguí lanzando comentarios sin importancia hacia Elia, intentando atraer su atención a mi persona.
Vamos, mírame, sólo una vez.
Supe en el instante exacto en que finalmente sucedió.
Hubo un pequeño estruendo a mi espalda, algo metálico repiqueteando contra el suelo seguido de una colorida maldición en su gruesa voz. Sonreí triunfante, la mitad de mi cuerpo metido dentro del refrigerador, mi trasero en el aire supuse que siendo el blanco de su mirada.
No es que la postura fuera lo más importante, no. Lo importante no era cómo me veía, sino lo que vestía.
Prácticamente estaba desnuda.
Bien, bien, no desnuda, desnuda. Pero más desnuda de lo que había estado desde que desperté en este lugar. Había renunciado a mi vestimenta completa después del baño, eligiendo sólo conservar la camiseta de tirantes que había encontrado aún con etiqueta dentro del armario, junto con unos pequeños bóxeres que poco y nada hacían por cubrir mi parte baja.
También había decidido untarme una generosa cantidad de cremas hidratantes que tenían mi piel resplandeciendo, y había mucha piel resplandeciente que admirar.
—¿Qué estás usando?
Recompuse mi expresión antes de girar mi cabeza en su dirección. Como lo predije, sus ojos estaban clavados en mi culo.
Hombres.
—¿Ropa para ir a la cama? Pensé que miraríamos un episodio y nos iríamos a dormir, hoy estoy un poco agotada no creo que soporte mucho más que uno…
Le tomó otro buen segundo despegar sus ojos el tiempo suficiente para encontrarse con mi mirada inocente.
—¿Episodio?
Quería sonreír. En su lugar adopté una expresión confundida que me hacía replantearme totalmente lo de ser actriz.
—Sí, ya sabes, de la serie. Creí que dijiste antes que la veríamos…
Los músculos de su mandíbula estaban trabajando con fuerza, pero para su beneficio, mantuvo sus ojos en los míos.
—Si quieres podemos verla otro día…
—¡No!
Ambos nos sobresaltamos, inspiró mientras sacudía su cabeza y volvía a su postre, no haciendo ningún movimiento para reanudar su tarea.
—Esto estará en cinco minutos, puedes adelantarte si quieres.
Sonreí, eligiendo una lata de refresco, cerrando el refrigerador para dirigirme al salón. No pude resistir el impulso de burlarme una última vez, rozando su cuerpo al caminar a su lado, dejándole sentir toda esa piel expuesta. Sentí la dureza de su cuerpo al tensarse con mi cercanía, demostrando que estaba muy consciente de cada uno de mis movimientos.
—Te espero en el sofá —murmuré.
Su mirada sobre mí todo el camino hasta allí. Bueno, sobre mi culo.
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Updated 35 Episodes
Comments
Diva Perez
No dejes que te descubra
2024-10-19
1
Janet Herrera
no juegues con fuego mirandaaaaa
2024-02-16
1