Regresar en mí fue como despertar de un sueño demasiado largo. Me sentía más cansada que antes de caer dormida y me pregunté vagamente si debería reportarme enferma en el club y no aparecer por el resto de la semana.
—No estás durmiendo lo suficiente.
Grité, cayendo de mi cama y golpeando el frío suelo. No había explicación para escuchar esa gruesa voz en mi dormitorio, apenas recién despierta.
¿Qué demonios sucedía?
Me incorporé lentamente, gruñendo por lo magullada que me sentía; mientras mis ojos se iban acostumbrando a mi entorno por primera vez.
Esta no era mi habitación. No estaba en mi cama, como sospechaba.
Entonces, todo volvió en mí como una gran ola; tragándome y escupiéndome a pocos metros, desorientada. Había estado en el club, en el callejón sacando la basura y entonces… entonces… un cuerpo había aterrizado a mis pies. Un jodido cadáver.
—Tampoco pareces estar comiendo lo suficiente —continuó la tranquila voz, ajeno a mi crisis —. Eres pequeña, debes comer más.
Un cadáver, y el jodido asesino al cual aparentemente logré convencer de que no me matara; pero tal vez debí ser más específica en mi deseo de no tener nada que ver con él.
—Me secuestraste —le acusé, terminando de ponerme en pie. El susodicho se encontraba sentado en un sillón en una de las esquinas de la espaciosa habitación, un libro descansaba abierto en el brazo del sillón, como si hubiera estado enfrascado en la lectura hasta que me escuchó despertar.
—Me pediste que no te matara —lo dijo como si nada, como una charla sobre el clima.
—Oh, qué considerado de tu parte —escupí —, pero también me refería a que no deseaba ser secuestrada.
Se limitó a observarme con esos llamativos ojos leonados suyos; miré hacia cualquier parte para escapar de su escrutadora presencia, pero fue en vano. Absorbía todo el aire de la habitación, dejándome mareada.
Tenía que salir de aquí.
—¿Dónde estoy? —supuse que una buena forma de escapar era comenzar por descubrir dónde me encontraba en primer lugar.
—En mi casa.
Sí, eso salió muy bien.
—Y eso sería en…
Sonrió divertido mientras abandonaba su rincón y se acercaba lentamente; intenté retroceder por auto reflejo, pero mi espalda se encontró con el rígido límite detrás de mí y no tuve escapatoria mientras él no se detenía hasta que nuestros pies se enfrentaban.
Incliné la cabeza para encontrarme con su divertida expresión.
—No sería muy bueno en esto si respondo a eso, ¿verdad?
Deseaba tanto que fuera el peor secuestrador de la historia, en serio.
—Todavía no entiendo por qué estoy aquí.
Se encogió de hombros, al fin retrocediendo y dejándome espacio para recuperar el aliento. Caminó hacia una puerta y se detuvo al comprender que no me había movido de mi lugar.
—¿Vienes?
Casi parecía más seguro este encierro que seguirlo, pero como sea. Necesitaba escapar, y para eso necesitaba conocer mi entorno. Lo seguí.
Quizás esperaba que el resto del lugar me diera mágicamente la respuesta de dónde me encontraba, pero por supuesto que eso no sucedió. Salimos de la habitación directamente a un espacio abierto con un sofá esquinero, una isla ocupando la mayor parte y la cocina en el otro extremo. Había ventanas de piso a techo, pero no podía ver más que un paisaje arbolado del otro lado que podía representar a cualquier punto de la ciudad alejado del centro. Lo cual era una pista en sí, pensé; me había llevado lejos del centro de la ciudad.
Quizás hubiera vecinos, ya comencé a planificar una carrera hacia la primera puerta en mi mente, tenía que crear una distracción y correr sin mirar atrás. Sí, eso es lo que haría. Ahora sólo tenía que planear alguna distracción que me diera esos preciados minutos.
—Comerás algo antes de asearte.
La voz volvió a interrumpir mis reflexiones de escape, recordándome que de hecho él seguía en la misma habitación, mirándome expectante. Casi podía apostar que intrigado.
No tenía idea de cómo funcionaba su mente, pero supongo que secuestrar y asesinar gente debería darme una idea para no intentar descubrirlo.
¿De qué me estaba hablando? Ah, sí. Comida.
Odiaba admitirlo, pero moría de hambre. Mi estómago eligió ese momento para despertarse y unirse a la fiesta, el sonido de su gruñido llenando nuestro silencio expectante. Mis mejillas ardieron en vergüenza mientras él no hacía más que lanzar una mirada desaprobadora y caminar a la isla, enciendo hornallas y sacando ingredientes de un refrigerador que no había notado en mi rápida inspección.
¿Iba a cocinarme? Supongo que me había tocado un secuestrador atento, qué suerte la mía. En serio. Me quedé donde estaba, contemplando atenta cada uno de sus movimientos. Se movía con una destreza que casi envidié; cortando a una velocidad que delataba su familiaridad, echando todo en la sartén y salteando con una mano mientras se estiraba hacia los condimentos con la otra. Observé todo el proceso como si se tratara de un espectáculo, embelesada en cada detalle; en el aroma que cosquilleaba en mi nariz endiablando más a mi estómago impaciente, en la forma en que su camiseta se abultaba delatando la carne debajo cuando estiraba o retraía los brazos para alcanzar los ingredientes, en la concentración silenciosa en su expresión; casi podía afirmar que estaba en su elemento, sereno, tranquilo, en paz.
Mi secuestrador era en secreto un chef.
Sus ojos se levantaron abruptamente, encontrándome, como si por un momento hubiese olvidado que me encontraba en la misma habitación. Señaló hacia el taburete vacío frente a él; indicándome que tomara asiento. Dudé, pero el aroma era demasiado tentador como para retroceder. Y yo en serio, en serio me encontraba famélica.
“A lo único que no me puedo resistir, es a la tentación”, maldito Wilde, cuán acertado estabas. Caminé los metros que nos separaban y tomé asiento; conteniendo la respiración. Nuestras miradas seguían conectadas, incluso mientras servía un plato con lo que sea que había cocinado y desprendía ese aroma celestial que me tenía salivando.
—Bon appetit —sonrió.
Tragué.
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Comments
Diva Perez
Waw secuestrador y cocinero y que la alimenta bien y de ñapa un bombón
2024-10-19
1
Janet Herrera
😂😂 toma vos el secuestrador , asesino es tan amable con su víctima 🤗
2024-02-16
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