El pensamiento me sacó una sonrisa amarga.
¿Domesticada?
No, pero conseguía menos manteniéndome en mi rincón conocido, sin obtener ningún pedazo de información. Quizás si le hacía pensar que había aceptado mi situación, él bajaría la guardia. Mi mente se confundía más con cada segundo que pasaba en su presencia; su trato amable e incluso atento podían convencerme de que lo que estaba haciendo estaba bien, cuando no lo estaba.
Tenía que recordarme constantemente que estas no eran unas vacaciones y que Elia no era mi amigo.
—Creo que voy a darle una oportunidad a la serie —dijo mientras me acercaba al fregadero con nuestros platos —si me acompañas claro.
Casi ahí.
—Me apunto —lancé sobre mi hombro, la espuma hasta mis codos —¿Quieres adelantarte y buscarla?
Asintió, dirigiéndose a la televisión al otro lado de la habitación. Me aseguré que siguiera de espaldas a mí, concentrado en la pantalla. Cuando se puso a buscar entre programas, vi mi momento.
Sabía que la puerta secreta tenía que estar en la cocina; este era el único lugar que no había recorrido en detalle, en parte porque Elia siempre me mantenía al margen, encargándose personalmente de mis comidas; y por el otro, me sentía extraña aventurándome en lo que claramente era su territorio.
Sí, toda la casa era suya, técnicamente, pero la cocina era su lugar.
Y la puerta oculta debía estar por acá.
Eché otra mirada hacia el salón, pero Elia seguía distraído con los controles y la pantalla; retrocedí lentamente hacia el refrigerador, no creía que tuviera que mover ningún electrodoméstico, no. La puerta tenía que estar a simple vista, sólo que…quizás no lucía como una puerta en absoluto.
Con eso en mente observé atentamente los paneles, el refrigerador había sido intervenido para mimetizarse con el resto, sin sobresalir; la puerta debía ser solo otro de los paneles. Estiré la mano, sintiendo la superficie de lo que parecía ser un tapiz de alguna tela mecánica; palpé los planos hasta que mi mano se detuvo contra una protuberancia apenas perceptible.
Jugueteé con mi dedo hasta que comprendí que se trataba de una cerradura. Era la puerta. El escape.
Y estaba cerrada con llave.
Escuché movimientos a mi espalda y rápidamente me alejé del panel, abriendo el refrigerador para tener una excusa. No volvería al fregadero a tiempo sin llamar la atención.
—¿Estás lista?
Fingí sobresalto como si llevara tiempo ahí, observando el interior del refrigerador. Esperaba que mis latidos alterados no fueran perceptibles desde donde se encontraba, todavía sentado en el sofá, esperando a que me uniera a él.
—Oh, sí. Estaba buscando algo para beber; ¿quieres algo?
Si Elia descubrió la mentira, no lo demostró. Agarré una lata de refresco y me uní a él; fingiendo que estaba concentrada en la serie mientras mi mente seguía en la cocina.
En la puerta oculta a simple vista. En mi escape a pocos metros de distancia. Y en la única llave que me llevaría a la libertad.
Si la encontraba antes de que Elia descubriera mis intenciones.
_______________
Gracias por leer. Recuerda dejar tu voto y comentario si te gustó el capítulo. También te invito a seguirme si todavía no lo haces.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 35 Episodes
Comments
Diva Perez
Me gusta la intriga
2024-10-19
0
Janet Herrera
mega increíble ❤️
2024-02-16
1
Vicky Belfra
está muy interesante
2024-02-08
1