Alas.

Rai llevó a Lena a su habitación, había disfrutado del momento y de su compañía, pero por desgracia tenía trabajo mañana.

Lena también disfrutaba de su compañía, últimamente sentía que podía contarle de todo. Y no era para menos, Lena estaría agradecida con él por el simple hecho de aceptarla, de darle un hogar, por comprenderla, de no verla como un monstruo...

—Lena. —Intervino Rai antes de que la fémina cerrara la puerta de su habitación.

—¿Qué sucede, Rai?

—Sabes... hay otra razón por la que me hubiese gustado ser un ángel, pero me conformo con saciar mi curiosidad. —Inquirió con interés. —¿Es cierto que tienen alas?

Aquella pregunta provocó incomodidad en Lena. Era un tema que ella en personal no le gustaba tratar, pero sentía que no podía negarle nada a Rai o se ganaría su desprecio.

Debía confiar en él.

—Si, tengo alas. —Afirmó con timidez. —Pero no las uso.

—¿Por qué?

—Es complicado, no creo que lo entiendas.

—Trataré de hacerlo. —Rai se adentró en la habitación y cerró la puerta detrás de si. —¿Por qué los ángeles no muestran sus alas?

—Porque las alas son vistas como algo imponente, algo que da fortaleza... pero en realidad, es la parte más débil de nuestro cuerpo. —Lena se sentía avergonzada de revelar tal secreto. —En el caso de los Guerreros, tenemos la regla de no mostrarlas nunca, ya que nos hace vulnerables al momento de pelear.

Rai pensaba que eso era una estupidez, ¿Cómo tener la habilidad de volar iba a ser una debilidad? Él se sentía tan intrigado por eso que ignoraba la incomodidad del ángel.

—¿Puedo verlas?

Lena quedó estática ante el pedido.

—N-No lo sé...

Lena nunca le había mostrado sus alas a nadie. Era algo muy íntimo para ella, además de que las susodichas eran muy sensibles, y no solo en el sentido de que le doliera...

—Por favor, solo un momento. —Insistió La Muerte.

Lena bajó la mirada, una guerra entre sus principios y la querencia de complacerlo se llevaba a cabo en su mente.

Al final soltó un suspiro de derrota, asegurando que se arrepentiría de hacerlo pero que todo regalo tenía su precio.

La ángel se puso de espaldas, con sus manos temblorosas pasó su largo cabello rubio hacia el frente y se bajó la parte superior del vestido hasta la cadera, dejando su torso desnudo.

No obstante, Rai quedó hipnotizado cuando dos pares de alas se extendieron con elegancia, rodeadas de suaves plumas blancas. Pensaba que serían más pequeñas debido a que pudo esconderlas con facilidad, pero sencillamente sobrepasaban el metro.

Eran bonitas, a pesar de las cicatrices que también se mostraban.

—Wow... —Sin palabras, Rai quedó sorprendido. Sus ojos brillaban al admirar aquellas extremidades majestuosas. Podía asegurar que Dios no tenía unas alas así de imponentes y hermosas.

Lena aguantaba la respiración, contaba hasta veinte para calmarse y volver a ocultar sus alas. No obstante, se exaltó al sentir un tacto frío sobre ellas.

—¡N-No toques! —Pidió Lena avergonzada, sintiendo como La Muerte acariciaba sus alas.

—¿Por qué? No creo que te esté doliendo...

—Y-Yo no... basta. —La ángel quiso ocultar sus alas, sin embargo unas fuertes manos lo impidieron ocasionando que Lena soltara un jadeo.

—Tus alas son tan suaves. —Rai acarició toda un ala, lucía totalmente hipnotizado.

Lena luchaba para no golpearlo y se mordía el labio para no soltar algún gemido, su sonrojo aumentaba a medida que el hombre acariciaba más las alas, que estas como ya había mencionado eran muy sensibles al tacto.

—Déjame, por favor. —Rogó la ángel.

—Aparte tu misma. —Rai rió de lado al darse una idea de lo que estaba provocando. Y ciertamente le gustaba.

Rai siguió acariciando sus alas, bajó por ellas hasta que coló sus manos en la cintura del ángel, a la que le temblaban las piernas y se esforzaba en mantenerse de pie.

—Creo que ya puedo comprenderlo. —Pronunció La Muerte, susurrando hacia el oído del ángel. —Quiero saber que tan sensible eres...

Rai sujetó con firmeza el cuello de la chica, apegándolo más a él mientras seguía recorriendo su cintura con las manos y subiéndolas poco a poco hacia su pecho.

—No, suéltame... —Pedía la rubia, pero no quería hablar mucho ya que se le escapaban ligeros gemidos que no podía contener. —N-No es correcto, tu tienes a otra que se muere por ti...

—Yo solo tengo ojos para ti.

Lena temblaba ante los roces de Rai sobre sus pechos, su rostro estaba a punto de explotar por la vergüenza.

—No te resistas, sé que también lo quieres. —Estimulaba Rai con tono seductor.

Pero esa frase entristeció a Lena, ¿Lo que ella quería? Eso no importaba, ella había aprendido a priorizar lo que debía hacer, antes de lo que ella quería.

—Tu y yo no somos nada. —Lena hizo un último esfuerzo por alejarse de él.

Pero Rai evitó despegarse de ella, no le importaba nada más. Aspiraba con anhelo el olor a lirios en su cabello y la suave textura de su piel,

—Ahora estamos más unidos de lo que crees. —Afirmó dejando los pechos del ángel. —Entiende que ya no eres cualquier ángel, ahora eres mía...

—Yo...

Rai la giró de repente, quedando los dos cara a cara.

—¿O prefieres volver con tus amigos que no dudaron en entregarte a mi? —Cuestionó el rey con seriedad. —¿Quieres irte del lugar que te ha extendido la mano?

Eso era justo lo que Lena que evitar, no quería irse de ahí, de su primer hogar.

Ella solo quería ser amada.

—Yo... no quiero volver. —Dijo la chica en un hilo de voz.

Rai sonrió antes de tomarla por el cuello y besarla con fuerza. Lena se sentía pequeña ante aquel hombre, y eso era lo que Rai quería conseguir. Él le terminó de bajar el vestido a la chica, dejando su delicado cuerpo desnudo a su merced.

—Eres... realmente perfecta. —Le susurró el rey de las sombras, sosteniendola firmemente de la cintura dispuesto a llevarla a la cama.

Rai había descubierto que no había mejor acto de sumisión que aquello que llamaban amor.

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Comments

Vanessa Ibáñez Fernández

Vanessa Ibáñez Fernández

ahi nooo maldito!! eres tan seductor que no puedo odiarte

2024-03-16

3

Estrella Sotolongo

Estrella Sotolongo

esto se va a poner bueno

2024-02-05

1

KLResplandor

KLResplandor

JAJAJAJAJA quien sabe 🤣

2023-11-18

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