Capítulo dieciocho- Nuevo verano

Matthew miró por la ventana todo el viaje de regreso a casa. Lo embarcaban sentimientos por completo distintos a los que había tenido la primera vez que hizo ese recorrido en sentido contrario. Sentía sobre todo nostalgia. Después de que sus padres lo recogieron, incluso al llegar a la ciudad y desempacar sus cosas no podía ocupar la mente con otra cosa que no fuera el hogar de los Copper, los dueños de esta y.… los gemelos. En especial, en estos últimos.

Sin embargo, había cierto escozor en su corazón que evocaba la figura de Sam. Este había sido su primera vez y todo estaría muy bien si no se hubiesen separado al día siguiente. A Matthew le habría gustado sentir un poco más el calor de su cuerpo y el toque de sus manos. No podía evitar pensar que habría sido menos soportable la separación si no hubiesen estado juntos la tarde anterior. De todas formas, pensar en ello y en el enojo que sentía consigo mismo por haberse guardado las palabras que quería decir no tenía sentido porque no pudo cambiar el hecho de que debieron distanciarse.

También echaba de menos a Louis y su risa. Sin evitarlo sonría al recordar que no se había podido despedir apropiadamente de este porque Sam le besó y después había evitado que se le acercara. Este inesperado gesto de verdad le hizo creer que no tenía de qué preocuparse.

Aunque en los meses siguientes no todo fue deprimente. Dos días después de arribar a la ciudad recibió una llamada de parte de Sam. Y en breve de Louis. Aquello le hizo verdaderamente feliz.

Los tres estuvieron texteándose todo el semestre y haciendo algunas videollamadas, pero por separado. A Matthew le cansaba decir lo mismo que hacía en el momento o repetir los saludos cuando hablaba con uno y con el otro. Por lo que llegó a proponer hacer una llamada grupal para ahorrar saliva, pero los gemelos querían hablar con él de manera individual. Matthew soltó un suspiro y se resignó.

Era divertido ver cómo Sam irrumpía en la habitación de su hermano quejándose de que sus conversaciones se alargaban demasiado (Louis siempre encontraba algo de qué hablar). Luego los chicos empezaban a discutir y como no le escuchaban la mayoría de las ocasiones Matthew cortaba la llamada. A lo mejor de esa manera se olvidaban de sus peleas.

El resto de sus espacios libres los ocupaba resolviendo los deberes de la escuela. Así lograba evitar pensar demasiado. Al menos podían comunicarse de vez en cuando.

La espera había sido larga, pero al fin volvería a ver a la familia Copper en un par de horas. Matthew no dejaba de ver el reloj de mano en la muñeca de su padre algo ansioso. Su madre le había llamado la atención al respecto en tono cariñoso, pero Matthew seguía haciéndolo furtivamente de todas formas. Entonces los mayores se reían. A Matthew no le importaba, solo quería llegar pronto.

Después de un viaje agotador Matthew y su familia bajaron del auto. Y a su llegada sucedieron abrazos, caídas y saludos.

Sam no era tan afectivo como su hermano en cuanto a dar a brazos se refiere, sin embargo, fue el primero en recibirlo en el portón del jardín delantero. Matthew había visto a uno de los gemelos en la ventana, pero esta estaba demasiado lejos como para saber de quién se trataba. Se conmovió al imaginar que Sam lo había estado esperando.

Por su parte el abrazo que le dio Louis... valió por todos los que faltaron durante medio año. El gemelo se lanzó literalmente a su cuello de manera tan calurosa que Matt tropezó y los dos cayeron al suelo.

Louis parecía alegre al contrario de su madre. La señora Cooper observó el rostro de su hijo, conteniéndose de darle una severa reprimenda delante de todos. Pero ambos estaban demasiado contentos como para que uno se sintiera regañado y el otro ofendido por ensuciar de tierra su ropa.

Luego pasaron al recibidor y la señora Copper los precedió por la antesala hasta el salón de estar donde se sentaron a charlar mientras comían aperitivos. En medio de las novedades que intercambiaban invitados y anfitriones, Louis que estaba sentado en la silla diagonal a la de Matthew le miró sonriente y le guiñó un ojo. Matthew sintió su corazón latir rápidamente y desvió la mirada esforzándose por parecer tranquilo. Se preguntó qué significado había tenido ese ademán sensual del gemelo.

Un rato después Sam le preguntó si quería ir arriba. A lo que Matthew contestó con una afirmación distraída. Louis había dicho antes que tenían una sorpresa preparada. Tal vez fuera eso lo que quería mostrarle Sam.

En ese momento Louis llamó la atención de los presentes diciendo que pondría música. De manera que aprovecharon esto y se retiraron ante los ojos inadvertidos de los demás. Sam y Matthew se encaminaron hacia la escalera de madera. Cuando llevaban la mitad de los escalones Sam le tomó de la mano. Aunque le sorprendió un instante Matthew sentía más emoción que pudor por lo que sucedería a continuación.

...

Matthew sentía un nudo en la garganta. Llevaban mucho sin verse así que naturalmente tenían bastante de qué hablar. Pero después de que estuvieron charlaron por un rato sobre las cosas que habían hecho durante el periodo académico. Recapitulando lo dicho por medio de mensajes y diciéndose algunas noticias nuevas en sus vidas de un momento a otro no tuvieron nada que agregar a la conversación. Matthew tenía la necesidad imperiosa de decir algo.

Por otro lado, la tensión no era solo sentimental sino también física. Tal vez debido a que hacía mucho tiempo de la última vez que lo hicieron parecía que su cuerpo ardía de deseo y anhelaba romper ese ambiente. Matthew se decidió y levantó la cabeza para mirar a Sam que estaba sentado a su lado en la cama.

A su vez el gemelo le devolvió la mirada. Sin embargo, de inmediato Matthew apartó la suya. Luego sonrió incapaz de mantener su expresión seria. Se burlaba en su mente de su propio comportamiento tímido y pudoroso. Al final sintió que se relajaba un poco y dijo:

-Samuel.

- ¿por qué de repente me llamas así? -replicó Sam incómodo. Matthew ensanchó su sonrisa. Nunca había dicho su nombre de pila completo y de repente había querido hacerlo- solo mi madre me llama de esa forma cuando va a regañarme.

-es un buen nombre -halagó Matthew. Sam no supo cómo reaccionar a esto. Se sorprendió, luego se ruborizó y finalmente apartó la vista. Mientras tanto, Matthew se regocijaba con poder molestarlo.

Unos segundos más tarde Sam de repente acarició la mano de Matt que apoyaba en el edredón con la yema de sus dedos. Haciendo que este último sintiera combustionar su piel, en aquel punto donde era tocada. Sin saber muy bien cómo empezó ambos terminaron besándose con mucha pasión e impaciencia. Tumbándose en el lecho.

Primero Matthew estaba debajo de Sam fusionando sus bocas y regalándose besos briosos al tiempo que extraviaban sus manos por las ropas ajenas. Luego rodaron y terminó por acomodarse encima de Sam con los brazos detrás del cuello de este. Sam deslizó sus palmas bajo la prenda superior de Matthew. Tanteando su cuerpo antes de quitarle su camiseta y desabrochar su pantalón. Inmediatamente después lo jaló de su muñeca hacia sí para pegar torso con torso. Sam se acercó a un lado de su cabeza y le susurró en el oído:

-tengo algo para ti.

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Comments

Lisbeth Valbuena

Lisbeth Valbuena

hermoso capítulo ❤️❤️❤️ ellos se aman❤️❤️❤️

2023-12-10

4

Aballay 😁

Aballay 😁

ahhh ame este capítulo casi llore de la emoción lo ame me encantó fue maravilloso💖

2023-11-01

2

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