Capítulo doce- Ahogamiento Parte 2

Los gemelos los rebasaron como si estuvieran participando en una competencia y Matthew, aunque se asombró una parte de él también se alegraba de que estuvieran trabajando en equipo. Louis le sonrió al pasar y Sam le dio un vistazo. Luego los vio desaparecer en una esquina semi oculta en el curso del río tras un matorral y un conjunto de árboles.

- ¿Qué hay en esa dirección? -preguntó Matthew después de fruncir el ceño. Su compañera abrió el panfleto de la zona. La chica paseó los ojos por el mapa que contenía. Su mirada se quedó fija en un punto con asombro y tardó en responder. Después levantó la mirada como si confirmara alrededor y volvió a bajar la mirada. Matthew sintió que algo andaba mal.

-una cascada- dijo ella perpleja en voz baja. Matthew giró rápido la cabeza y miró intranquilo el lugar por donde se fueron los otros.

...

Sam no podía cambiar el rumbo del bote. Aquello sumado al hecho de que habían descendido, que la corriente los llevara pendiente abajo y, además, no recordar esa parte del recorrido o haberlo realizado alguna vez acrecentó su mal presentimiento. Se acentuaron sus temores posteriormente al experimentar los golpes de las aguas bravas contra el casco y el abrupto desnivel que se visualizaba más adelante.

-tendremos que saltar- dijo a su hermano después de comentarle de manera rápida lo que se avecinaba.

- ¿saltar a dónde? -replicó de inmediato Louis gesticulando asustado- está todo lleno de piedras -a ambos lados de la embarcación las rocas sobresalían de la superficie y se estrechaban a cada segundo.

-es mejor agarrarnos a una de ellas a que nos estrellemos junto con el bote -Louis persistió en estar en desacuerdo. Alegando que era demasiado peligroso.

Sam reprochó a su hermano porque según él sabía por dónde iban mientras la madera en la que estaba sentado se balanceaba con ferocidad hacia los costados. Pese a que llevaban años visitando aquel sitio nunca habían sido tan traviesos como para meterse en una senda inexplorada y buscar problemas. Por esta razón Sam debía estar de acuerdo con los planes de su hermano. Sin embargo, había sido un tiempo desde la última vez.

- ¿cuál es el punto de echarme la culpa ahora? -repuso Louis enfadándose.

Por un momento las dos partes olvidaron que se precipitaban hacia una caída y se enfrascaron en una agresiva discusión. Debatieron hasta el último momento en que el bote se inclinó peligrosamente por el borde del cuerpo fluvial y cayeron.

Los pies de Sam se despegaron de la cubierta y mientras caía sin nada que lo sujetara tuvo un segundo para temer por el bienestar de Louis y el suyo. Pero también juró que si sobrevivía este evento mataría a su hermano. En seguida solo sintió vacío en el estómago y el desvanecimiento que siguió al golpe frío de una masa acuosa en su espalda.

...

Matthew llegó a la ribera donde atracó el bote antes de la curva que tomaron los gemelos. Matthew había notado que en el momento que se internaron en esa ruta su velocidad aumentó exponencialmente.

Luego se apeó dejando a Samantha en la barca y cruzó el terreno a campo traviesa. Justo a mitad de camino vio desde la lejanía la horrible escena de los chicos cayendo por la orilla de la cascada. El corazón de Matthew pareció detenerse un instante y seguidamente sin perder un segundo corrió y se detuvo en el extremo para asomarse.

El cuerpo de agua media unos seis metros de alto. Puede que los chicos estuvieran a salvo. Pero el miedo lo invadía y encima no los veía por ninguna parte. Matthew farfulló algo que ni él entendió y se apresuró a bajar por la parte más alejada del centro de la cascada. Apoyándose en la pared natural. Las piedras estaban más secas de ese lado y por suerte no se resbaló.

Al tocar el suelo Matt se quitó los zapatos y se zambulló en el cauce del río donde estaba la canoa volteada y supuestamente habían caído los gemelos. Se topó con uno de ellos a los pocos segundos. Lo sujetó por debajo de las axilas con un brazo y nadó hasta la ribera para dejarlo. Luego volvió a sumergirse. Tardó más de lo que le habría gustado en sacar al otro.

Cuando por fin lo llevó a la orilla una punzada le atravesó el pecho. Los contempló lo suficiente para darse cuenta de que ninguno respiraba (a su parecer). Un sonido pétreo le hizo volver el rostro. Allí estaba Samantha, que probablemente lo había seguido después de que se dirigiera al margen del río para bajarse e ir por tierra.

- ¡ayúdame a despertarlos! -pidió a la muchacha con desespero. Pero ella se quedó con las manos cerca de su pecho y los ojos bien abiertos. Quizás estaba en shock. No parecía haberlo escuchado. Matt maldijo y se dio la vuelta. Tragó saliva. Empezaba a sentirse dominado por los nervios. Miró a ambos chicos sin saber a quién acercarse primero. Apretó los dientes. Estaba perdiendo tiempo valioso. Se decantó por Louis. Era quien más tiempo había permanecido bajo el agua.

- ¡ve por ayuda! -le gritó a la chica sin detenerse a observar si hacía caso. Colocó una mano y encima la otra sobre la parte superior del tronco del joven. Presionó con fuerza varias veces. Cinco\, diez\, quince...Matthew estaba tan intranquilo que olvidó cuantas eran adecuadas. Lo siguiente que realizó fue inclinar la cabeza del chico hacia atrás y sopló dos veces aire en su boca. Después volvió a presionar la zona de sus pulmones. Gracias al cielo al cabo de medio minuto Louis abrió los ojos. Tosió agua y se movió hacia un lado.

-...estás bien- dijo Matt al comprobar su estado. Le miró tan solo un breve momento antes de aproximarse rápidamente a Sam. Ejecutó la misma maniobra. Comprimió, le dio respiración boca a boca, una y otra vez. Sin embargo, después de dos minutos comenzó a asustarse. Sam no reaccionaba. Matthew continuó ejerciendo presión en su tórax. Aunque sus brazos se sentían pesados. Llegó a desesperarse y le llamó a gritos, pero no conseguía reanimarlo.

Cinco sucesiones de respiraciones de boca más tarde Sam lo empujó, inhaló una bocanada de aire y escupió el agua de sus pulmones (a su parecer). Matthew se dejó caer en la arena. Al sentarse notó que sus músculos abandonaban la tensión. Se halló hondamente aliviado.

-no creí que supieras de primeros auxilios- dijo Louis con los dientes castañeando. Luego de salir de su confusión se había quedado mirando a Matthew y a su hermano tendido en el suelo con expresión de pasmo. En todo el rato no había dejaba de temblar y abrazarse a sí mismo.

- ¡yo tampoco! -exclamó Matthew. Aún estaba algo turbado por lo de recién y miraba al par con los ojos bien abiertos- solo hice lo que vi en un vídeo y lo que pasan en las películas. Bueno\, de hecho hice un curso de primeros auxilios...aunque no lo terminé.

-salvaste a Louis primero- le recriminó Sam mirándolo con enojo.

- ¡él permaneció más tiempo bajó el agua! -se defendió Matt. Luego se quedó pasmado al ocurrírsele una posibilidad- espera\, ¿cómo sabes que hice eso? -inquirió arqueando una ceja. Sam lo miró sonriente. Matthew descubrió que había fingido ahogarse.

-tú...

-pero me quedo con el consuelo de que me besaste por más tiempo- siguió Sam con descaro. En ese momento Matthew fue consciente de que tenía entumecidos los labios.

- ¡cállate! -espetó Matthew entre avergonzado por el comentario y azorado por el incidente.

Una vez de regreso a la vivienda la madre de los gemelos se enojó muchísimo cuando se enteró de lo ocurrido. Dijo que no los dejaría volver a salir a un río, un lago o un arroyo. Ni siquiera a un charco. Louis dijo que exageraba con una actitud relajada pese a que se ahogó de verdad y tuvo que callarse enseguida por la mirada severa que le lanzó su madre.

La altura de la cascada era de alrededor de siete metros. Podría ser divertido si se zambulleran en plan saltador de Acapulco. Pero los gemelos habían caído torpemente, barco incluido. Así que Matthew estaba preocupado de que tuvieran contusiones y no dejaba de mirarlos. En eso notó que los hombros de Sam temblaban un poco. Creyó que tendría frío. Pero al acercarse Sam giró el rostro y Matthew vio una sonrisa en su boca. En realidad hacía un esfuerzo por contener la risa.

Matthew lo miró mal. Aún estaba un poco enojado por la broma de recién.

- ¿qué habría pasado si hubiese decidido salvarte a ti primero? -Preguntó Matthew en voz baja a Sam en tanto Louis discutía con su madre.

-Mmm-Sam hizo un gesto pensativo mientras miraba al frente donde se encontraba su hermano. Luego le sonrió- te habría alejado para salvar a Louis...después de un par de besos- el consuelo que Matthew había sentido en la primera parte de su frase se desvaneció tan rápido como había llegado y soltó un quejido. Inmediatamente después Sam se echó a reír a carcajadas.

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Comments

Lisbeth Valbuena

Lisbeth Valbuena

demasiado traviesos estos gemelos y si se hubieran ahogado de verdad 🤷🤷

2023-12-10

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