Capítulo once- Amor, amor

- ¿acosaste a Matt en el baño? -Sam no daba crédito a lo que acababa de ver.

-oye, acosar es una palabra muy fea- se defendió Louis con aire despreocupado. Sam había visto salir a su gemelo del cuarto de aseo. Esto no tendría nada de raro si no supiera que Matthew entró previamente. Pero no se dio cuenta en qué momento lo hizo Louis.

Ya se le hacía extraño que su hermano no se hubiese vengado hasta ahora porque él y Matthew durmieran juntos. De cualquier modo, se pasó tres pueblos con su acto.

- además\, yo no fui el que rompió nuestro trato. Me hiciste prometer que en la fiesta no intentaríamos nada.

- ¿ah sí? -Sam arqueó una ceja. Haciéndose el tonto.

-y acordamos que ya no molestaríamos a Matthew en su cuarto- siguió Louis frunciendo su ceño.

-sí, bueno, pero yo no dije nada de no llevarlo al mío -Louis chasqueó la lengua. No tenía razones para estar enfadado después de haber obrado a sus espaldas primero. Encima, la idea de dejar tranquilo a Matthew en su habitación fue suya, no de Louis.

Louis le dedicó una larga y huraña mirada.

-no te has acostado con Matthew -dijo Louis después con intención de lastimarlo, pero Sam no se lo permitiría.

-yo no estaría tan seguro- insinuó Sam tranquilamente. Su objetivo era dañar el orgullo del otro. Louis no respondió de inmediato y Sam lo dejó solo en el pasillo con la frase carcomiendo su cerebro.

...

´´mentiroso´´ pensó Louis con molestia. Lo sabía. Su hermano mentía, pero una parte de él dudaba. Matthew había dicho que no recordaba nada. Aunque no recordar no significa que no haberlo hecho.

Louis apretó los dientes. El descaro de Sam traspasaba el límite de la moral y enardecía su genio. Sin embargo, con quien estaba más enojado era consigo mismo.

Debió haberlo sabido. Desde aquella vez que Sam había discrepado por primera vez en lo que llevaban de verano sobre uno de sus planes (el de confundir a Matthew comportándose como Sam) que a fin de cuentas fracasó. Su gemelo se quedó hablando con Matthew y Louis dirigió la vista hacia ellos. Encontrándose con la sugerente mirada de Sam sobre Matthew.

Pero si lo pensaba mejor hubo señales mucho antes. Desde que Matthew llegó a la casa Sam empezó a interesarse por él.

Sam miraba a Matthew de forma especial. Aunque cualquiera podría pensar que su gesto era inexpresivo, él podía notarlo. Conocía a su hermano. Sin embargo, después, sus ojos se encontraron con los de su gemelo y siguieron actuando con normalidad. De manera que Louis no le dio demasiada importancia al tema en ese entonces.

Al principio ambos molestaban a Matthew, creyó que el flirteo era parte del juego. Sin embargo, a Sam no le gustó su idea de tener una cita con Matthew sin decírselo. Solo quería molestarlo un poco al fingir ligar con Matthew. Solo era una broma. De eso se trató siempre, pero Sam se lo tomó a pecho.

A partir de ahí todo fue a peor. En algún punto se convirtió en una batalla sin sentido donde Matthew estaba en el medio mientras ellos se herían mutuamente, a cuál causaba más daño en el otro. Rompiendo en el proceso la relación que tenía con su único hermano. No obstante, a su parecer, Sam lo abandonó primero.

Matthew estaba sentado en su cama abrazando sus rodillas cuando de repente recordó algo que le dijo la señora Copper hace algún tiempo. Esa tarde Matthew se había ofrecido a lavar los platos después del almuerzo. Fue alrededor de la fecha en que los hermanos le dieron su regalo sorpresa y todavía se llevaban bien. La mujer se paró a su lado y le dijo con una sonrisa:

-ellos en verdad te quieren- En ese momento no le prestó mucha atención al significado de esa palabra. Pensó que se refería a un sentimiento de amistad o fraternidad.

La única clase de amor que conocía era el de sus padres y el de sus amigos. Nunca recibió un trato romántico que lo confundiera tanto.

Ahora Sam decía que le quería y al parecer Louis también, pero ¿de qué forma? Y... ¿Era de la misma clase? Matthew tampoco sabía si sus emociones hacia los dos chicos fuesen correspondidas.

El ruido de la perilla siendo girada lo sacó de sus pensamientos.

- ¿estás bien? -preguntó Sam al verlo.

-no lo sé- dijo Matthew con la garganta seca. Miró sus pies. Se preguntó si Sam descubriría lo que sucedió en la ducha.

-lo siento- se disculpó Sam. Matthew ensanchó sus ojos y levantó la cabeza. Sam eludió su mirada un instante y luego la clavó en él con un resto de entendimiento- por lo que hizo Louis -Matt sintió una punzada en el pecho. ´´Lo sabe´´. Enseguida bajó la cabeza.

- ¿por qué? -inquirió en voz baja. No tenía sentido que lo lamentara Sam.

-porque... eso no estuvo bien -el gemelo se sentó a un lado suyo. No parecía molesto, lo cual Matthew agradeció internamente. En alguna parte de su mente le alegraba que se sintiera culpable por él. Sam podía llegar a ser muy dulce...e imprevisible.

Matthew levantó su vista y Sam lo miró. Después de mirarse mutuamente por unos segundos Sam se inclinó sobre él y vaciló un segundo antes de besarlo.

Matt cerró los ojos y correspondió su beso un instante más tarde. Extrañamente, luego de que Louis lo besara quería sentir los labios de Sam. ¿Eso estaba mal? Puede que sí. Ni siquiera llegó a imaginar que un día le gustaría ser besado por dos chicos. Al separarse Sam lo observó con sorpresa. Tal vez creía que no iba a dejar que se le acercara después de la acometida de su hermano. Matthew por algún motivo no estaba sorprendido.

De todos modos en seguida continuaron besándose. Cediendo paso al lenguaje de sus bocas. Matthew impulsado por la fogosidad del momento, los latidos de su corazón y con los ojos aún cerrados se inclinó hacia delante presionando sus labios contra los de Sam y llevó sus manos al rostro contrario para ahondar el beso. Sin embargo, Sam se detuvo de manera abrupta y Matthew estudió su expresión de asombro.

Lo había hecho sin pensar. Era la segunda ocasión que hacía algo como eso, pero esta vez estaba completamente consciente. Sam no se lo esperaba, era evidente. Matthew estudió con la mirada al gemelo que se removió con nerviosismo y después salió de la estancia sin emitir palabra. Dejando a Matthew algo frustrado y perplejo.

Matthew se preguntó si su proceder lo incomodó. Quizás estuvo de más o fue demasiado rápido, no había escuchado los sentimientos de Sam. Ni él comprendía los propios, solo había actuado por instinto, con el corazón.

No obstante para su sorpresa luego de aquello Sam recurrió más a menudo a los besos. Empezando por una ocasión en que Matthew estaba a solas en la sala de estar leyendo cuando Sam se acercó a su posición para besarle, de la nada, como lo haría una pareja normal. Luego aumentó la frecuencia y Matthew no intentaba apartarlo. En esos instantes bajaba la cabeza sintiendo las mejillas quemándole y pensaba en lo natural y agradable que se sentía.

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Comments

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matt yo pienso que quedara con Sam pero te gusta también Luis Aaa

2024-02-26

0

Bella Maldonado Beltran

Bella Maldonado Beltran

que van a pensar los padres de matt cuando sepan ,la sexualidad de su hijo ,espero lo entiendan y apoyen ,con cual se quedara??

2024-01-22

3

Lisbeth Valbuena

Lisbeth Valbuena

matthew y Sam hacen una linda pareja ellos son más dados, debe decidirse por uno, o se quedará con.los.dos 🤷

2023-12-10

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