Adelantémonos a los hechos —le dice Chris a Mark una noche mientras cenan a solas—, ofrezcámosle una cantidad que no pueda rechazar y a cambio le pedimos que firme un contrato de confidencialidad donde nos asegure que va a olvidar todo y no va a recurrir ni a los medios ni a las autoridades.
Mark lo mira pensativo. Sabe que ese es el camino más fácil y si fuera cualquier otra persona, manejaría la situación con dinero. Pero a medida que ha ido conociendo a Isabela y ha visto la forma en cómo trata a Chris, intuye que si le hacen esa propuesta solo lastimarían su orgullo.
"Ella siente algo por él. No podría asegurar que está enamorada, porque sería muy ridículo pensarlo debido a las circunstancias, pero creo que le gusta, le tiene confianza y llegar de la nada a comprar su silencio… No sé, no siento que sea una buena idea", reflexiona el abogado.
—Amigo, yo sé que estás acostumbrado a manejar todo con contratos y dinero, pero aún no tenemos muy claro qué clase de persona es esa mujer. —dice omitiendo sus sospechas porque sabe que eso solo empeoraría las cosas y Christopher lo tomaría muy mal—. La verdad es que me confundió mucho la forma en cómo reaccionó cuando supo que, por tu culpa, estaba postrada en una cama con el cuerpo roto y sin poder ver. Cualquier otra persona se hubiera puesto histérica, lloraría o gritaría, te culparía o amenazaría con arruinarte la vida. Pero, en cambio, ella pensó que tú también podías estar herido, se veía preocupada y en su estado dudo que pueda tener la energía para fingir esas emociones.
—Sí, a mí también me sorprendió. Pero eso no quita la posibilidad de que cuando se sienta mejor entre en razón, y yo no puedo disponer de más tiempo para quedarme a descubrir si es buena persona o cuáles son sus verdaderas intenciones. Tú mismo lo dijiste, ella necesita dinero, está sola, se quedó sin casa y no creo que pueda comenzar a trabajar pronto en su estado. No veo qué tiene de malo que tomemos la iniciativa si a la larga esto es un asunto que se va a solucionar con una compensación. Yo lo único que necesito es que todo se resuelva rápido y en privado, darle su dinero y en lo posible no volverla a ver. Mark ya no tengo tiempo que perder. Ella se encuentra fuera de peligro, ya hice todo lo que estaba en mis manos y yo no puedo seguir jugando a la enfermera.
En estas situaciones, Mark sentía algo de lástima por Chris. Él era quien más tiempo había pasado al lado de Isabela y parecía que no se daba cuenta de nada. Su amigo se encerró tanto en sí mismo y quedó tan destrozado por lo sucedido con Jennifer, que ahora no puede distinguir entre la honestidad y la hipocresía. Tomó el hábito de siempre pensar lo peor de todos y Mark sabe que a la larga esa actitud le va a traer más pérdidas que ganancias. Si él no logra hacerle entender a su amigo que no todo en el mundo se mueve por y para el dinero, lo más probable es que Christopher termine solo.
—Sí, ella necesita dinero. En realidad todos lo necesitamos para poder sobrevivir en el mundo, pero eso no nos convierte en aves de carroña esperando a quién atacar. Obviamente, vamos a darle una compensación, es lo debido. Lo que yo quiero evitar es que la insultes en el proceso haciéndole pensar que quieres comprar su silencio al precio que sea. En la vida las cosas no se tratan del “Qué”, sino de “Cómo”. Debemos pensar bien en cómo manejar la situación, o podemos empeorarla. A esto me refiero con que no hagas nada sin consultármelo primero. Si entras en esa habitación con un contrato y a la defensiva, pueden pasar dos cosas: o le demuestras que estás desesperado y ella se aprovecha de la situación, o la insultas y te ganas una enemiga que puede hacerte mucho daño. Así que mejor te quedas quieto y me dejas hablar a mí, porque para eso me pagas.
*****
Una semana después de que Isabela recuperó la conciencia, es dada de alta. Christopher y Mark van a recogerla y cuando entran en la habitación, la paciente está siendo asistida por una enfermera que la ayuda a vestirse. Su presencia fue demasiado repentina y como no tocaron la puerta antes de entrar, la encontraron aún semidesnuda, pero ella no se inmuta ni se siente incómoda. Mark nota que Chris la observa por más tiempo de lo debido en esa sección donde están los pechos cubiertos por un pequeño sostén y le da un codazo para que reaccione. La enfermera termina de vestir a la chica y se despide de ella recordándole las medidas que debe seguir para su recuperación.
Isabela le sonríe y agradece por todo. Ahora se siente mucho mejor, puede moverse con la ayuda de las muletas y su visión ha vuelto a ser la misma de antes. En lo primero que se fijó cuando sus ojos volvieron a percibir las formas y los colores, fue en los dos hombres que la estuvieron acompañando durante esas dos semanas. Ambos eran altos y guapos. Vestían por lo general de forma elegante, pero casual. Mark siempre tenía una sonrisa en su rostro y le hablaba con mucha confianza y amabilidad. Christopher, por el contrario, y para su decepción, siempre tenía el ceño fruncido. Desde que el médico confirmó que se iba a recuperar por completo, su actitud hacia ella cambió mucho. No hablaba demasiado, ya no le tomaba la mano, cuando iba a visitarla le preguntaba al personal del hospital sobre su progreso, le pedía que se cuidara y luego le hacía compañía en completo silencio. Era muy raro como los papeles cambiaron en el momento en que recuperó la vista. Ahora era Mark con quien se sentía cómoda y con Chris se sentía muy intimidada.
—¡Felicitaciones Isabela! —saluda Mark emocionado.
—Gracias —responde ella con una sonrisa mientras espera alguna palabra de Chris, pero esto nunca sucede. "¿Qué le pasa? ¿Acaso hice algo mal y está enojado conmigo?", piensa muy inquieta por la actitud del hombre serio frente a ella.
—¿Cómo te sientes? —prosigue con la conversación Mark.
—Mucho mejor que ayer.
—Bueno, esas son noticias excelentes. Chris y yo vinimos a recogerte. —Mark le da un golpe en la espalda a su amigo para que diga algo, pero este solo reacciona con una sonrisa forzada.
—Pero… —Isabela agacha la mirada y no sabe qué decir. No quiere que la vean como una pobre mujer desamparada, pero la verdad es… — Yo… No tengo a dónde ir —dice por fin sintiéndose muy avergonzada. — No conozco muy bien la ciudad. ¿Ustedes podrían llevarme a un hotel o algún lugar donde pueda quedarme por varios días? No soy muy exigente, solo necesito que sea limpio y se ajuste a mi presupuesto…
—¿De qué estás hablando? —pregunta Mark confundido— Prometí que te íbamos a cuidar. Tú vienes con nosotros.
—¿Qué? —pregunta Isabela sorprendida mientras Chris mira a su amigo con ceño fruncido, pero este lo ignora.
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Updated 52 Episodes
Comments
Mirla Loyo
ayudarla y darle un lugar donde vivir les corresponde 😡
2024-08-07
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Veronica Barreras
por favor no le creas nada tu puedes
2023-12-03
1
Calo
ohhh Cris ,Isabela será tu perdición
2023-11-15
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