Mientras su padre y su novia se abrazaban emocionados, Chris no sabía cómo sentirse. Iba a casarse con el amor de su vida y no había nada que lo pudiera hacer más feliz. Pero no podía evitar estar incómodo con las razones que la hicieron cambiar de opinión.
Los días pasaron y esa duda se fue disipando al ver la emoción de Jen al planear la boda. El evento la distraía de los problemas que tenía en su empresa y Chris la ayudaba en todo lo que podía para tomar las decisiones que más le convenían en su situación.
Concretaron la fecha para exactamente seis meses después que se hizo la propuesta.
Pero una semana antes del evento llego el quinto golpe de realidad y este vino acompañado con la fuerza de un terremoto, porque derrumbo todo alrededor en la vida de Chris.
La empresa llevaba un par de meses teniendo problemas. Su competencia se estaba haciendo más fuerte y sacaban proyectos muy parecidos a los suyos. Se comenzaron a hacer investigaciones y protocolos para proteger la información confidencial. En el proceso se descubrió que había varios errores dentro de la compañía. Divulgación de información confidencial, dinero mal versado, y errores en la producción que, aunque fueran de presupuesto bajo, al sumarlos, daban una cantidad millonaria.
En poco tiempo la investigación se enfocó en las personas más cercanas al CEO, porque mucha de la información robada era en extremo secreta. Hasta que Chris perdió un proyecto multimillonario en el que, debido a los últimos acontecimientos, trabajo él solo y desde su casa. Así que los sospechosos se redujeron a dos, el mismo Chris o su prometida Jennifer, ya que era la única con acceso a su apartamento y computador.
Lo primero que paso, fue que ella se fue a vivir con su hermana. Le juro a Chris que era inocente y que lo iba a demostrar y aunque el resto de la familia King tenía sus dudas, él le creía.
Ambos comenzaron a investigar por su lado para encontrar pruebas de la inocencia de Jen. Pero cada cosa que encontraban solo la hundía más, y aunque Chris quería creer en su prometida, perdió toda su fe en ella cuando su investigador personal llego demasiado lejos y descubrió un dato que le partió el alma en mil pedazos.
Cuatro meses atrás, cuando ya habían decidido unir sus vidas para siempre y comenzar una familia juntos, su amada Jen quedo embarazada y en vez de comunicárselo a él, tomo la decisión de abortar.
—¡¿Por qué no me lo dijiste?! —pregunto con los ojos hinchados de rabia.
—Amor, sabes lo que quiero, todo lo que he trabajado y sacrificado para tenerlo. Acepte el matrimonio debido a que tu abuelo nos puso en esta situación. Pero ser mamá… no. No puedo hacerlo ahora.
—¡Lo hablamos Jennifer! Un millón de veces te pregunté si querías una familia y dijiste que sí. Se supone que somos un equipo, hablamos y tomamos decisiones juntos, es así desde que estamos en la universidad ¿Cómo pudiste tomar una decisión tan trascendental sin hablarlo conmigo? ¡También era mi hijo!
—Sí. Dije que quería una familia. Pero no ahora. Ninguno de los dos tiene tiempo para un bebe. Y la verdad… No sé Chris, pensé que con el pasar de los años te darías cuenta de que con nuestro estilo de vida, tener hijos es contraproducente. O dime, ¿Quieres que traiga niños a este mundo para ser criados por un ejército de niñeras? Porque yo no voy a renunciar a mis sueños por ser mamá y a ti no te veo renunciando a ser el CEO de la empresa tecnológica más importante del mundo por quedarte en casa cambiando pañales.
—¡Por Dios! Te escucho y no te reconozco ¿Me has tenido engañado todo este tiempo? Yo soñando con tener una familia contigo mitras tú… la asesinas…
—¡No te atrevas Christopher King! Así no lo reconozcas, tome la mejor decisión para los dos. Estás segado por la idea romántica que tienes de la familia, pero no es práctico. Nuestras vidas demandan todo nuestro tiempo y energía para los negocios, a duras penas podemos sacar tiempo de pareja. ¡No te voy a permitir que me hagas sentir culpable y mucho menos que me llames asesina! Ahora no me entiendes por qué las cosas siempre te salen como quieres y estoy segura que si te lo decía no ibas a permitir que abortara.
—¿Qué las cosas siempre me salen como quiero? ¿A caso me estás jodiendo Jennifer? ¿No vez todo lo que ha pasado? Mientras estoy a cargo, la empresa ha tenido más problemas en dos meses, que en los últimos veinte años. Y da la casualidad que mientras yo me hundo, tú sales a flote. —Chris mira a su prometida con los ojos inyectados de sangre. No reconocía a la mujer que tenía al frente. Si no quería hijos, debió decírselo y darle la oportunidad de elegir si quedarse con ella a pesar de eso o romper de forma amable y que cada uno siguiera su camino en busca de sus propios sueños. Pero, en cambio, lo engaño haciéndole creer que ambos deseaban lo mismo.
—¿Qué me estás queriendo decir? —pregunta Jen asustada al ver como su prometido la desconoce y su mirada le transmite el momento en que el amor que sentía por ella es reemplazado por ira y total desconfianza.
—¡Que el amor me convirtió en un maldito ciego! No he querido aceptar lo que todos ven y lo que las pruebas muestran. ¡Me has estado viendo la cara de imbécil todo este tiempo! Ahora entiendo por qué aceptaste tan rápido casarte conmigo cuando te diste cuenta de que podía quedarme sin nada. ¡Lo único que te importa es conseguir lo que quieres sin importar a quien te llevas por delante!
—Amor no… —los ojos de Jen se inundaron en lágrimas y trato de acercarse, pero Chris la rechazo tomando con fuerza sus muñecas y apartándola de él.
—¡No me toques! Tú y tu maldita ambición llegaron demasiado lejos. ¡Te di todo maldita sea y tú me traicionaste! Primero matas a nuestro hijo porque te estorba en el camino para convertirte en la joven empresaria más exitosa y no conforme con eso ¡me robas en mi cara!
—¡Yo no te robe! —grita desesperada— ¡Entiendo que te molestes por ocultarte lo del embarazo, pero te juro que no te robe!
Esa vez las lágrimas de Jen no conmovieron a Chris. Estaba roto, furioso, pero, sobre todo, decepcionado al notar que ella no se sentía ni un poco culpable por lo que había hecho.
—Eso lo determinará un Juez Jennifer. A partir de ahora ya no cuentas conmigo para nada.
Y esas fueron las últimas palabras que Chris le dijo a Jennifer antes de ir con sus abogados y poner una demanda formal en contra de su prometida.
En los meses siguientes, Jen estuvo en custodia preventiva desde su casa.
Chris no fue a verla ni una sola vez. No respondía sus llamadas ni mensajes y a duras penas la miraba cuando se encontraban en el juzgado.
Hoy, las cartas quedaron sobre la mesa. Todo termino. Y aunque Chris gano el juicio y la situación de su compañía se estabilizó, al ver como los guardias se llevan a la que una vez fue el amor de su vida, siente que todo este proceso lo hizo a perder algo muy valioso, y no, no es Jennifer.
Chris perdió la fe en el amor y en las personas.
Ahora la realidad le dice que el amor es pura fantasía o algo que hace parte de otra época.
En la actualidad, y sobre todo en el entorno en que él se mueve, reina la ambición, el interés y el egoísmo. Y si quiere sobrevivir en este mundo material, lo mejor que puede hacer por sí mismo es enfocarse en lo que sí puede controlar y dejar a un lado todo tipo de emociones que lo puedan distraer y perjudicar.
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Comments
Calo
la ambición, y la competitividad negativa de ser mejor que él , creo que desde la universidad fue así su relación
2023-11-14
0
Karina Vazquez Gonzalez
de verdad que me quede en incertidumbre porque ella le rovaria si se supone que ella lo ama y era si esposo y los dos manejaban una compañía pero ella estaba pasando por un bache y estaba trabajando duro para salir adelante ..será que el amor se acabó el si la amaba y protegía pero ella no solo deseaba ser la ceo más grande del país y mira en que se convirtió...quien le quería hacer daño si todas las pruebas estaban en contra de ella ...será que en verdad le robaría me quede intrigada ..
2023-10-17
3
Bri
será que en verdad le robó?
2023-10-12
0