Nombres.

—Estos son todos los niños que tenemos a nuestro cuidado, lamentablemente no tenemos niños pequeños y los que aún tenemos aquí, no los han querido adoptar por esa razón— aclaró uno de los encargados.

—Bueno, no tenemos problemas con ello. Mi hija quiere tener hermanos y será ella quien decidirá a quienes nos llevaremos a casa— informó el duque.

Amelia simplemente observaba a los niños que variaban en edades, iban desde los siete años hasta los catorce años. Hacía como si pensara y después de un rato informó a quienes había elegido.

—Tengo a los elegidos, quiero como hermanos a cinco de los chicos, ¿podrían decirme los nombres de todos?.— Pidió amablemente.

—La mayoría de los niños tienen nombres a excepción de cinco de ellos, se negaron a utilizar los nombres que les dimos porque no les gustaban. Si me dice que niños eligió, yo le iré diciendo sus nombres— amablemente explicó el cuidador.

Amelia fue señalando uno por uno a los niños y justamente eran los que no tenían nombre aún.

—Lo siento señorita, estos niños son los que aún no tienen nombre. Si están decididos a adoptarlos, ustedes se harían cargo de ponerles el nombre— informó el encargado.

—Solo nos llevaremos a estos niños si ellos están de acuerdo, no queremos obligar a nadie a aceptar una nueva familia.— Por fin habló el duque, era el trato que tenía con su hija y ella estaba consciente.

—Es correcto padre, por eso me gustaría hablar con ellos en privado— pidió Amelia y así fue, la dejaron sola con aquellos niños que de verdad parecían muy sorprendidos por lo que estaba pasando.

—¿Qué es lo que te propones?, vienes aquí y dices que adoptas a cinco chicos que ya están muy grandecitos, ¿a ti en qué te beneficia hacer eso?— cuestionó uno de los pequeños.

—No me creerían si les digo la verdad, pero el hecho es que los necesito en mi vida para poder ser feliz, siempre quise hermanos. Mamá ya no está con nosotros y necesito a niños de mi edad para jugar y disfrutar, los que conozco no son lindos— intentó que aceptaran con aquel relato.

—Vaya, ¿piensas que venir aquí y hacer todo esto te servirá?. Niña mejor regresa de dónde viniste que nosotros estamos bien aquí, ¿o no chicos?.— habló quién parecía ser el mayor.

—Creo que es una buena oportunidad el tener a una familia como la de nosotros. Mi padre es alguien con poder y les irá mejor que nunca, se los prometo— sus intentos no estaban funcionando.

—Hagamos esto, si nos pones nombres que nos gusten, aceptaremos ir contigo y tú padre, pero si no, se irán y no volverán nunca. ¿Aceptas?— propuso uno de los pequeños.

Amelia no quería utilizar ese haz, pues en su futuro, al encontrarse con los pequeños que adoptó como hermanos, ella les puso sus nombres de acuerdo a sus comportamientos diarios y de acuerdo a su forma de ser. Ella fue quien los nombró y ellos siempre la cuidaron de cualquier peligro.

—Acepto, les daré a cada uno un nombre de acuerdo a lo que veo ahora mismo. Comenzaré contigo, pareces ser el mayor— señaló a un niño de ojos rojos, cabello negro y muy delgado. —Te preocupas por los demás, y se ve que los protegerías sin importar qué, así que te llamarás Liam— al escuchar ese nombre, aquel niño mostró una gran sonrisa. —Continuaré contigo— Amelia señaló al chico de cabello blanco, de ojos grises y con una cara que enamoraría a cualquiera sin importar que apenas era un niño. —Tú te llamarás, Félix. Me recuerdas a la felicidad que causa el simple hecho de verte, además siento que en el futuro serás muy afortunado y muy feliz.— Claro que el niño era algo vanidoso y estuvo más que de acuerdo con aquel nombre. —Bien, ahora vamos contigo— tomó de los hombros al pequeño de cabello gris y ojos verdes, parecía tan tierno. —Tu te llamarás Art, el solo verte hace que me dé paz. Serás alguien que calmará los más grandes demonios de las personas, es lo que creo.— Aunque extrañado, aquel pequeño aceptó gustoso su nombre. —Continuemos contigo, que para mí eres el más hermoso de todos— dijo risueña Amelia, hablaba del niño que tenía el cabello blanco como la nieve y unos ojos azules que resplandecían. —Tú llevarás por nombre Max, veo en ti grandeza y un por venir muy próspero.— Aunque el niño no entendía lo que quería decir Amelia, no estaba en desacuerdo con el nombre que había recibido. —Por último busquemos un nombre para ti, pequeño— se refería al mas pequeño de todos los niños de ojos azul claro y cabello castaño. —Te llamarás Arlo, esperando que te conviertas en alguien fuerte y varonil como lo que significa tu nombre.— Amelia había terminado de nombrar a esos chicos y ninguno había mostrado desacuerdo con esos nombres, solo esperaba la respuesta de los niños que tanto quiso en su vida futura.

—Estamos de acuerdo con los nombres y también con ir a vivir contigo. Aceptamos ser tus hermanos— Liam había hablado y los otros cuatro confirmaron su respuesta.

Amelia no cabía de la felicidad, el segundo paso en su plan se había completado, pues como primer punto era aclarar las cosas con su padre. Las cosas estaban marchando bien, debía hacer lo que sea para mantener a sus seres amados libres de peligro. Ahora solo falta preparar todo para partir a aquel lugar desconocido, pero que la ayudará a fortalecer su cuerpo y de paso serviría para que sus nuevos hermanos también entrenaran.

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Comments

Cruz Mejia

Cruz Mejia

Logró adoptar a sus hermanos, por la descripción todos son guapos a pesar de ser unos niños

2024-04-07

4

cupid@💘

cupid@💘

jejeje,bueno me quedo con arlo

2024-01-19

1

Andre

Andre

y todos serán unos rompecorazones porque sus descripciones físicas son waooo hermosos, y su corazón lo es aún más , ya me enamore 🥰🥰🥰

2024-01-06

6

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