Termino de preparar la comida, algo sencillo. Sirvo todo en una fuente y preparo la mesa de la cocina para comer todos aquí. Al tener todo listo voy a la sala para encontrarme a mis amigos junto con mi Luz jugando una partida de carrera. Su risa se escucha resaltando en el ambiente mientras los otros dos que están a sus lados tratan de hacerla perder.
—¿Tienen hambre? —pregunto y como si estuvieran sincronizados los tres sueltan los mandos y se levantan del sillón.
—¡Si! —gritan en coro mientras corren hacia la cocina.
Antes de ingresar nuevamente, detengo a mi Luz que esta sonrojada. Me mira interrogante y solo atino a tomar su rostro para darle un beso en sus labios que parecen frutilla.
—Ahora si —digo, tomo su mano y la guio hacia la cocina ubicándola en una silla libre justo al lado de la mía—. Espero que les guste el risotto.
—Ya sabes compadre, que lo que cocines nosotros lo comemos —dice Leo, mientras refriega sus manos con la mirada brillante en la comida.
La comida paso en un santiamén y pronto ya estábamos todos repartidos en la sala para ver la dichosa película de “La princesa y el sapo”.
Leo tuvo que sentarse en el suelo, Luz al lado mío y Martin estaba en el otro extremo del sillón.
Para la gran aventura preparamos cantidades exorbitantes de palomitas de maíz y cuando la película comenzó a rodar en verdad que quedamos enganchados, pero a mitad de la película todos comenzamos a reír porque la que tanto había insistido en ver la película se había quedado dormida.
—Bueno, ahora sí que nos salvamos de ver toda la película —dice leo que, aunque sabe que es bastante entretenida no da su brazo a torcer con respecto de dejarla pasar.
—La verdad que estoy cansado —murmura Martin estirándose. Se coloca de pie y se despide de nosotros.
Eso mismo hace leonardo que se levanta de donde estaba para subir, después de Martin, a su habitación.
Quedando yo solo en la sala con mi hermosa llamarada dormida entre mis brazos, aprovecho para observarla mejor. Saco los anteojos que lleva puesto aun dormida y puedo notar que las pestañas de sus ojos son igual que la de su cabello, rojas. Acaricio la tersa piel de su mejilla y la veo sonreír dormida.
Ante esa sonrisa no me queda de otra que llevarla a la habitación y recostarla en la cama para que duerma más cómoda. Es tan bonita, verla sonreír no detiene el flujo de pensamiento pecaminosos y si no apuro los pasos temo que la despierte y le haga todo lo que mi mente pervertida está proyectando.
Recostándola en la cama, enseguida rueda a un lado junto con un suspiro, es increíble lo confiada que esta que no se despierta. Quito sus zapatillas y las dejo a un lado. La miro un momento y decido quedarme solo un momento para verla dormir.
Rodeo la cama para verla mejor, luce tan pacífica que el sueño invade mi cuerpo. Me acomodo a su lado, aprovechando la amplitud de la cama para no tocarla y solo estar a su lado, cuidando su sueño profundo.
Ver y escuchar su respiración acompasada me sumerge en un letargo, mis parpados pesan y mi último pensamiento es para ella.
El resonar de mi teléfono me saca de mi sueño profundo. Abro un ojo para notar que la claridad entra por la ventana. Enseguida muevo mi cabeza para encontrarme con la mirada más impresionante de mi vida. Solo puedo ver sus increíbles ojos que secundados por sus pestañas rojas la hacer ver como una ninfa, mi ninfa.
—Buenos días —murmuro y ruedo para quedar frente a ella.
—Buenos días —saluda sin dejar de cubrir su cara, más bien su boca.
—¿Dormiste bien? ¿Llevas tiempo despierta? —pregunto moviéndome para estar más cerca de ella y tratar de adivinar de qué color son sus ojos, porque verde no son, pero tampoco son grises.
—Si, dormí bien, pero tu teléfono lleva un tiempo sonando —dice descubriendo brevemente sus labios. Enseguida quiero probarlos, pero parece adivinar mi idea porque vuelve a cubrirse.
—No hagas eso —pido sacando mi mano de debajo de las sábanas para descubrir su boca.
—Debo tener aliento, por eso me cubro —dice y sonrío.
—No me importa, tu boca debe estar dispuesta para mis besos con o sin aliento matutino —digo y me incorporo para besarla.
Ella se sorprende por mi arrebato, pero enseguida sigue el beso que pasa de ser suave y tranquilo a salvaje y arrebatado.
Pronto estoy sobre ella, devorando plenamente su boca, sus manos atraviesan la barrera que impone mi remera y toca la piel de mi espalda invitándome a gemir sobre su boca y presionar mi punto en el suyo.
Enseguida me aparto porque se cómo puede llegar a terminar esto si sigo así, y no creo que mi hermosa Luz esta lista.
—¡Dios! haces que me pierda —murmuro cubriendo mi cara con ambas manos.
—¡Oh vaya! —exclama y me descubro para verla.
Ella tiene su acalorada mirada en una dirección contraria a mi cara, la sigo y me encuentro con lo que parece una carpa de circo. Diablos, esto duele.
—Mierda... —murmuro llevando una de mis manos para tratar de ocultarlo.
—¿Te duele? —su vocecita suena tan baja que apenas y pude escucharla.
—¿Tu qué crees? —pregunto con un gruñido.
—Lo siento —se disculpa.
—No es tu culpa, aunque si —divago sabiendo que estoy así por tenerla a mi lado, más que por el resultado de que no hace mucho que me despierto—. No te sientas mal, puedes tomarlo como un algo.
—¿Cómo voy a tomar como un alago que sientas dolor? —pregunta enfadada, incorporándose en la cama.
Vaya la fresilla que habita en su cuerpo se ha despertado. Su cabello luce desordenado, sus mejillas sonrojadas y puedo apostar que es la imagen más erótica que he vivido en mis veinticuatro años.
—Te ves tan bien que haces que las ganas de poseerte sean descomunales —digo—. El dolor que siento es soportable, eso pasa cuando me pones de este modo que a decir verdad pasa con frecuencia.
—¡Oh! ¡Dios! ¡Lo siento tanto! Juro que no es mi intención —se mueve quedando de cuclillas en la cama junto a mí.
Como quiere que mi excitación baje si con cada movimiento que hace es peor para mí. Debo salir de aquí.
—Lo se cariño, sé que no lo haces a propósito —digo pasando saliva porque en este momento la tela de su remera refleja los botones de sus pechos—. Debo ir al baño y dame una ducha helada.
Digo mientras salto de la cama.
—Se que soy inexperta y tú lo sabes sin que te lo haya dicho, pero me gustaría que me muestres.
Detengo mi huida al escucharla.
—¿Qué es lo que quieres que te muestre? —pregunto con cierta duda.
—Pues todo, nunca vi un hombre desnudo —murmura y ahora sí que me quedo viendo a esta chica que hace unos días no decía ni pio y ahora me pide que me desnude frente a ella.
—Me gusta tu idea de jugar a Dora la exploradora, pero creo que no estoy listo para eso —admito.
Vuelvo mis pasos y me quedo acuclillado frente a ella. Su mirada inocente se posa en mí, despierta al diablo que tengo dentro. Es hermosa como ninguna, pero estoy seguro de que no tiene idea de todo lo que puede lograr solo con esa mirada, esa muestra de curiosidad. Me alaga que tenga la confianza justa para decirme, pedirme que le enseñe, pero esta vez debo decir no. No por mí, si no por ella. Si sucumbo a su pedido terminare haciendo cosas que podrían llegar a asustarla y creo que debemos ir despacio.
—Entonces... en otro momento —murmura estrujando sus dedos con nerviosismo.
—Si, solo llevamos poco menos que una semana conociéndonos y no quiero espantarte.
—Nunca lograrías eso, llevas gustándome desde que llegue aquí —dice muy convencida y me sorprendo por su confesión.
—¿Qué paso con mi chica tímida? —no puedo evitar preguntar.
—Creo que estoy confiando demasiado en ti, me siento cómoda junto a ti y créeme que esto que tengo con vos y los chicos me sorprende más a mí que a ti —farfulla.
—Bueno, chica que quiere jugar a explorar —digo—, me daré una ducha, ya vuelvo.
Beso brevemente sus labios y me levanto para de una vez por todas meterme al baño.
El agua fría relaja mis músculos tensos pero mi mano se encarga de liberarme completamente de la tensión que se concentra en cierta parte de mi cuerpo.
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Comments
Yesica Susana Velasquez Martinez
Ja cuando shain se decida le va a dar como a cajón q no cierra /Grin/
2024-06-26
4
Anonymous Carmen diaz
Lula si quieres estar con Shain el no te presionará pero no escaparás tan fácilmente él te desea pero no acepta que siente amor
2024-05-28
2
AMANECER
😳🙈🙈🥰
2024-05-06
1