mi chica misteriosa

Shain:

Mi hermana está loca, definitivamente. ¿Cómo espera que salga con una chica que no tengo la menor idea de quién es?

Tengo una foto de ella, pero no sé de quien se trata. En ella se la puede ver con el típico gorro que cubre todo su cabello, usa unos lentes de marcos negros que encuadra su cara y si miro bien su ropa no sabría decir si es hombre o mujer.

Lo que si se es que estudia literatura.

—¿Tanto te gusta su hermano? —pregunto a mi insistente hermanita sin poder dejar de ver la dichosa foto.

—Si, es mi hombre ideal —murmura haciendo una pose y mirada soñadora.

—Pues por la foto, está claro que no atraería la atención de nadie —digo tratando de encontrarle algo de lógica a su atuendo—. Mira que las gordas no me gustan.

—No es gorda, solo usa ropa algo... holgada —recalca ella algo pensativa.

—¿Y dime? En caso de acercarme a ella ¿Qué recibo a cambio? —no voy a mentir, la tipa me causa intriga. Sería como tratar de descubrir que esconde.

—No sé, dime tu —responde con cierta emoción.

—Tendré que pensarlo —digo guardando la fotografía de la chica misterio—. Por ahora solo dime como me acerco a ella.

—Mmm déjame pensar —responde muy emocionada, mientras coloca un dedo en sus labios para pensar — ¡Ya se! ¡La biblioteca! —apunta muy feliz.

—¿Enserio? —pregunto pensando que sería más friqui que ratoncito de biblioteca.

—Si —dice y sale caminando hacia la salida del edificio.

 Me dirijo a mis siguientes clases y apunto mentalmente visitar la biblioteca más tarde, aprovechare para buscar material informativo.

Mas tarde, al salir de mi última clase me encuentro con mis amigos y juntos vamos a la cafetería.

Mientras hacemos fila para pedir nuestra comida algo llama mi atención. Una variedad de colores que ya he visto se mueve en la fila delante de nuestra posición. Me hago a un lado para ver mejor y compruebo que se trata de esa chica que, ahora que la veo de cerca, me da más intriga.

Llega puesto unos de esos pantalones con pechera algo grande ya que se nota que le cuelga y una remera de negra algo descolorida. Sigue su turno y ve que solo carga en su fuente una manzana y un botellín de agua. Paga su almuerzo y la sigo con la mirada que se dirige hacia la salida contraria del comedor y sale por ella.

—Tierra llamado a Shain —se burla Leandro para llamar mi atención.

—¿Qué te pasa idiota? —pregunto.

—Te preguntaba si esta noche iras a la fiesta que organiza el chico eso que estudia administración ¿Cómo era su nombre? —le pregunta a Martin.

—Bruno —responde este sin dejar de ver su celular.

—El nombre me suena ¿Cómo es el apellido? —pregunto mirando nuevamente hacia la fila y a la puerta por donde salió la chica misteriosa.

—Diaz, Bruno Diaz —sonrío al escuchar la gran noticia.

—Si, claro que iremos a esa fiesta —digo planeando mi siguiente movimiento mientras pido mi comida del día.

Por la noche salimos de las habitaciones junto a mis amigos para dirigirnos donde se dará la dichosa fiesta esta noche y al llegar al lugar me percato que no se trata de un departamento. No, el muy descarado al parecer a alquilado un lugar para hacerla.

Como sea, si su hermana es la chica que mi hermanita quiere que conquiste deberé encontrarla. Saludamos a todos los conocidos, mientras que miro de acá para allá buscando a la chica misteriosa.

Pronto llegan los tragos y la música no se deja esperar, retumbando en todo el lugar. Bailo con una chica que no conozco y cuando menos me lo espero la tengo pegada a mí, robando el aliento de mi boca.

Sin dejar de lado a la chica, que no ha dejado de manosearme en toda la noche, busco con la mirada una última vez a la chica misteriosa. Nada.

—¿Qué haces? —pregunta mi hermana de pronto, dándome un susto de muerte.

—A veces te pareces a Merlina, ¿Planeas matarme de un susto? —pregunto volteando para verla que esta con su conquista, el tal Bruno.

—¿Quién es esta? —pregunta la chica que está a mi lado.

—Mi hermana —respondo viéndola mal.

—Ah, lo siento —se disculpa y para mi suerte se aleja con otra chica.

—¿Cariño me traerías una cerveza? —Ayse le pide al chico que tiene a su lado, el asiente y se aleja hacia la mesa donde están las bebidas— ¿Cómo planeas ayudarme si estas acá de sanguijuela con cualquier minita que se te cuelga? —pregunta una vez que estamos solos.

—¿Cómo quieres que le haga si claramente no está aquí? —me defiendo con una sonrisa de suficiencia.

—Hay que eres tonto —dice ella tomando mi mano.

Mi hermana tira de mí y me acerca a una puerta corrediza que comunica con el patio exterior, la música también suena fuerte en este lugar. Hay una enorme piscina llena de chicos disfrutando de su frescura y el dedo fino de mi hermana se interpone en el camino proyectado por mi mirada para señalar algo.

Ahí dirijo mi mirada y puedo ver a lo lejos, en una de esas sillas para piscina una silueta algo oscura. No distingo nada desde acá.

—¿Me vas a decir que allí esta? —pregunto mirando su cara sonriente.

—Si —dice y abre la puerta corrediza, empujándome al exterior —. Ve por ella macho —grita.

Tastabillo y por suerte no llamo la atención de nadie. La mayoría está metida en sus asuntos. Miro nuevamente donde se supone que esta la hermana de Bruno, la chica misteriosa, viendo solo un bulto oculto.

Miro a mi alrededor y tomo una botella de cerveza que hay en una cubeta con hielo, la destapo y tomo un sorbo para enfundarme valor. Respiro ampliamente, llenando mis pulmones con el oxígeno de la noche; lo suelto y me muevo en dirección hacia donde se encuentra oculta mi chica misteriosa.

Al acercarme voy notando que esta recostada con un libro entre sus manos, del que puedo ver que cuelga una especie de lamparita que ilumina las páginas y de su rostro solo sus labios y un poco el marco de sus lentes negros.

Esos labios, parecen fruta fresca lista para devorar. Me quedo detenido, tratando de ver algo más que su boca, pero al parecer el alcohol en mi sistema decidió que este era el momento idóneo para mandarme a otro planeta.

Mis ojos se sierran y siento como el peso de mi cuerpo se desvanece, cayendo hacia adelante torpemente y lo último que escucho es el quejido de mi chica misteriosa.

Ludmila:

Odio cuando mi hermanito decide organizar una de sus fiestas y obligarme a asistir. Se que puedo negarme, pero termino yendo, no sé por qué, pero acá estoy.

Se ocultarme bien y estar aquí hace que nadie me note, todos se divierten a mi alrededor mientras que yo me mantengo en mi escondite con mi libro preferido, el cual ya está demasiado gastado de tanto leerlo. Obviamente que mi escondite es a plena vista, ese refrán es demasiado cierto a mi parecer.

No recuerdo específicamente que dice, pero si alguien quiere esconder algo, solo hay que ponerlo a simple vista, camuflado con el entorno.

Eso hago yo, me camuflo con el entorno. Tengo mi música, la cual a escucho atreves de mis auriculares ocultos en mi hermoso gorro.

Esta vez me coloque uno en negro, acorde con la idea de camuflarme. Mi pantalón holgado lo sustituí por una calza negra, mientras que sigo llevando mi remera de nirvana.

Las páginas de mi libro me tienen atrapada, casi no puedo sentir como las horas van pasando. Se que lo he leído miles de veces, pero nunca me canso de releerlo. Casi recito sus párrafos de memoria, me encanta.

Estoy tan entretenida con mi lectura que no me percato cuando alguien se detiene frente de mí, siendo descubierta por primera vez desde que mi hermano organiza estas fiestas, y el momento idóneo para darme cuenta de que no estoy sola fue cuando el intruso que osa romper con mi paz cae, literal, sobre mí.

El grito que sale de mi garganta no es tan agudo como para llamar la atención de nadie, todo a mi alrededor sigue igual, la música sigue sonando, la gente nadando o simplemente bailando. Otros compartiendo sus lenguas y otros... bueno... eso...

Intento quitarme de encima a la persona que ha caído sobre mí, arruinando mi preciado momento, pero me resulta difícil.

Como puedo me voy arrastrando hasta quedar de culo en el piso húmedo, dejando a este personaje sobre mi banca.

Rápidamente acomodo mis gafas, y me acerco al chico que ahora me resulta familiar. Muevo un poco su cabello para descubrir su rostro y noto que se trata de mi amor platónico, Shain.

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Comments

Lourdes Mendez

Lourdes Mendez

valla manera más romántica de conquistar solo le cae encima

2024-08-19

3

Anonymous Carmen diaz

Anonymous Carmen diaz

Lula no debiste ir si bruno hace fiesta que sea su problema ya que te expone así como cuando tus padres se enteren de lo que están haciendo ambos no bruno.

2024-05-28

3

Graciela Saiz

Graciela Saiz

cuando será que no salga alguna profesora marcando las faltas de ortografía, resultan tan molestas 😏

2024-05-02

3

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