Desde lo ocurrido había pasado una semana que no sabía nada de su primera esposa, una semana que estaba realmente preocupado.
Si bien tenía con el la bendición de la longevidad que le otorgó Eos, que era una especie de inmortalidad pura, así como sus ojos que podían ver la verdad, se sentía hasta cierto punto en el limbo.
—¿De verdad podré evitar mi muerte?—preguntó por lo bajo—¿Podré salvar la vida de mi hijo mayor?
En realidad, lo que más le preocupaba eran sus dos hijos; sin embargo, el solo recordar como su pequeño hijo fue rostizado vivo por su madre, le partía el alma a mil pedazos.
—¿Mi señor?—dijo el médico en jefe—¿Puedo pasar?
—Adelante—respondió.
Tras ver como el anciano médico familiar ingresó a su despacho, lo invitó a tomarse una taza de café en aquella mañana lluviosa.
—El segundo señorito está estable—dijo tomando un sorbo de café—ya no hay veneno en su organismo, de la poción abortiva que la duquesa tomó y provocó su parto prematuro.
—¿Sin embargo?—preguntó adivinando que algo no iba bien.
—La segunda señora, y sigo sin comprender como lo hizo, absorbió el veneno—respondió lleno de pesar—poco a poco se le ha ido concentrando en sus, por lo que lo más probable es que...
—¿Quede ciega?—cuestionó con amargura.
—Asi es—dijo—pero el veneno no ha tomado camino a otras partes de su cuerpo, por lo que una vez que usted nos de autorización, podemos comenzar con su proceso de curación.
Dicho eso, le pasó un documento el cual era jn registro médico detallado con el diagnóstico de Atenea.
—Leucemia, desnutrición crónica e infección en la dermis—dijo mientras leía la valoración final—se recomienda hacer uso de una terapia experimental: quimioterapia en cámara obscura, con motor tecnomagico.
—Lo que usted está leyendo, mi señor—habló el anciano—es una posible solución para poder salvarle la vida a la segunda señora. Debido a su desnutrición severa y sistema inmune muy bajo, la medicina tradicional no sirve. Por lo que si usamos la cámara obscura mientras se hace la quimioterapia, podemos no solo influir en su cuerpo sino también en su alma, de modo que ambos resistan el proceso.
—Haz que traigan la cámara a la mansión—ordenó—no me importa si tengo que vender todas mis minas de carbón para financiar aquello, ¡Deben salvar la vida de Atenea!
Con la aprobación final por parte del duque, el anciano médico tomó de nuevo el registro médico y se fue directo a la oficina del administrador para poder organizar los últimos detalles con el fin de que a la mansión llegara la cámara obscura.
Tras ver partir al médico, salió con el fin de hacer dos paradas. La primera, el poder ver a sus dos hijos. Maximiliano, quién dormía al lado de la habitación de Virgil, había sido sacado de sus clases de manera inmediata hasta nuevo aviso.
—Hasta que no sepa que es seguro, no dejarás la seguridad de la mansión—dijo en un susurro Dante.
Acariciando el cabello de su hijo mayor, quién aun seguía durmiendo, no pudo evitar recordar como su hijo murió ahogada por llamas mientras era calcinado.
Después de quedarse varios minutos con Maximiliano, se fue a la habitación de Virgilio. Su hijo más pequeño, quién estaba vivo a causa de un milagro, estaba dentro de una máquina especial llamada “La matriz”.
Dicha máquina funcionaba con magia y era una especie de incubadora que protegía al feto prematuro hasta que su sistema inmune estuviera más fuerte.
—Mi Virgilio—dijo con una sonrisa mientras lo abrazaba—por tí y por tu hermano es que he tenido la voluntad para seguir con esta vida, aunque hay veces que siento que no podré escapar de las manos de la muerte. Pero ahora que tengo a Atenea, creo que puedo darle tanto a tí como a tu hermano un mejor futuro.
Luego de observar varios minutos el cuerpo durmiente de su bebé recién nacido, procedió a hacer su última parada. Ubicada al otro extremo del piso donde estaban los cuartos principales, se encontraba la habitación de Atenea.
—¿Atenea?—preguntó una vez se sentó en la silla al lado de su cama.
Su cuerpo esquelético estaba abrigado con un camisón de niña, mientras era arropado por una manta bien gruesa. Sus ojos, que ya no podían ver como antes, estaban tapados por un antifaz de seda con algunos pétalos rosas bordados.
—¿Duque?—preguntó al sentir como alguien acariciaba su cabeza.
Dante, quién estaba conmovido por el sacrificio que Atenea había hecho por su hijo en ese momento muerto, acariciaba con gran aprecio la cabeza sin cabello de la joven.
—Pusiste aun más en peligro tu vida por mi hijo—dijo dándole un pequeño roce en la frente—dime lo que deseas y te lo daré.
—Atenea quiere estar con usted—confesó—su mano se siente cálida, no se siente fría como las manos de la esposa del comandante cuando quemaba el cuerpo de atenea con fuego.
Dijo de manera sincera mientras se deleitaba por lo bien que se sentía ser acariciada por su ahora esposo, aunque el jamás la viera como una mujer, se sentía igual de lindo.
—Atenea estará conmigo, siempre—dijo dándole un beso en cada uno de sus ojos—como también de Virgilio y Maximiliano. Ahora son tus hijos.
—¿Atenea tendrá dos hijos tan bonitos?—preguntó emocionada—¿Puede Atenea ser mamá siendo tan fea?
—Al ser mi esposa, automáticamente lo son—dijo dándole un tercer beso en la frente—mi relación con su madre se puede comprar como con el agua y el aceite, pero antes muerto que ella se los lleve. Por eso quiero que mis dos hijos aprendan de tu bondad y dulzura.
Todo lo que decía era cierto, más allá de como estaban relacionados tanto el como Atenea, la prefería a ella mil veces como madre de sus dos hijos que a Giselle.
—Pero necesitamos que te portes bien en tu tratamiento médico—dijo acariciando sus mejillas—le hagas caso a los doctores y enfermeras. En estos días comenzarán tu tratamiento y estoy seguro que empezarás a sentirte muy bien. ¡Ahora tienes una familia que espera que te mejores!
Atenea estaba que saltaba de la emoción, sino fuera por lo debil que estaba. Si lo que Dante decía era cierto, ¡Por fin tendría a personas que la amaran realmente!
—¡Atenea será buena!—respondió un tanto sonrojada—será una buena esposa y una buena madre.
Con una sonrisa y su alma bastante conmovida por la pureza de Atenea, salió de la habitación para poder descansar y así tener más fuerza en la planificación de su contraataque.
—Ese mensaje también es para ti, Dante—se dijo así mismo—¡Tienes una familia que proteger! ¡No puedes decaer!
Tras decir aquello, se recostó contra una pared fría, esperando calmar un poco el estrés que tenía y que hacía que su cabeza estallara del dolor.
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Updated 62 Episodes
Comments
Sara Rojas Retamal
nooo, no quier que quede ciega, con tan cruel si ha sufrido oda su vida, por favor autora que ls magos la sanen
2024-05-31
3
Evelyn Leal
Pues sí dos chiquitos los cuales mataría su mamá en un futuro no mejsno
2023-12-11
2
Kaam Núñez
OSCURA sin la B
2023-12-11
0