"¡Huye! ¡Huye Selene!"
Fueron las últimas palabras que escuchó, en la lejanía de aquel mar de pesadillas, tan oscuro que ni siquiera podía ver una mínima luz asomarse en el horizonte. Sin entender lo que estaba pasando, se despertó estando boca abajo en la cama.
Podía ver como el sol que entraba y lo fresco del momento anunciaban la mañana; no obstante, se sentía tan mal que duró en levantarse. Fue en ese instante que se dio cuenta de que la mitad de su cuerpo estaba rodeado por vendas y que su espalda ardía a horrores.
—¿Señora Eliana?—preguntó aun aturdida por la pesadilla que tuvo y por las heridas en su cuerpo.
—¡La segunda señora ya despertó!—gritó una de las enfermeras.
Tras eso, varios miembros del equipo médico ingresaron para evaluar la situación física de la joven enfermiza. Había sido un milagro que el doctor en jefe pudiera salvarle la vida hace tres días, pero gracias a los dioses pudo sobrevivir para contarlo.
—Me alegro de que usted se encuentre bien—dijo el ama de llaves bastante cansada.
Atenea pudo observar como la anciana entró con los ojos rojos de tanto llorar y unas ojeras tan pronunciadas, que parecía nunca haber dormido en su vida.
—¿Atenea hizo algo malo?—preguntó refiriéndose al estado tan malo en que estaba el ama de llaves—si lo hizo, Atenea lo siente mucho.
Pensando que había dado problemas por lo que pasó, estaba al borde las lágrimas luego de ver el estado de la señora; no obstante, esta intentó calmarla con una opaca sonrisa.
—No—dijo acariciando su cabeza calva—no es por eso, por el contrario, me disculpo por no haberla protegido esa noche. En realidad, estoy así por el funeral del segundo señorito.
Atenea frunció el ceño, sabía que el duque tenía un hijo mayor de cinco años, pero hasta ahora es que se enteraba de que también esperaba un segundo hijo.
Antes de que esta se despertara, lo hizo la duquesa. Más en específico un día antes, en que la mansión se volvió un infierno.
Luego de que Giselle se tomara la pócima abortiva, había dado a luz prematuramente a su segundo hijo pero esta vez muerto.
Aquello conmocionó tanto a Dante, que no dejó todo ese tiempo la capilla familiar donde se estaba velando a su hijo menor, un varón que se hubiera llamado Virgilio si hubiera sobrevivido.
—¿Papi?—preguntó Maximiliano.
Su hijo mayor, quién había suspendido sus clases, visitaba cada cierto tiempo para ver el ataúd de su hermano. Dante, quién vio por primera
vez a su hijo mayor vivo desde que retrocedió en el tiempo, pidió que la niñera de este lo acercara.
—Papá está aca—dijo hundiendo su cabeza en el cuello de su hijo—no pude proteger a tu hermano, pero nada te pasara a ti. Eres mi tesoro, te cuidaré de todo mal.
El pequeño no entendía el cambio tan radical que su padre había tenido, en especial porque antes se la pasaba trabajando, pero pese a toda la tristeza de lo ocurrido, se sentía bien tener el cariño de uno de sus padres.
Luego de eso, pidió que el sacerdote se quedara solo con el cuerpo de su segundo hijo para hacer los rituales correspondientes, mientras el iba a encarar Giselle que según había despertado.
—¡Por fin me liberé de ese estorbo!—dijo sonriente.
Para ella, el estar casada con Dante era un sufricio y el haber quedado embarazada le quitó su belleza; sin embargo, ahora que era libre de esa basura que estaba creciendo en su interior, podía empezar a maquinar todo lo necesario para quedarse con la fortuna de Dante.
—Apenas descubra algo con lo que ejecutarte—dijo viéndose al espejo, contemplando su vientre plano—y de liberarme del escuincle de Maximiliano, me quedaré con toda tu fortuna.
Mientras estaba apreciando su cuerpo frente al espejo, no se percató que Dante había entrado dando una pata a la puerta y de inmediato ser tomada por el cuello por este.
—Así que el duque tiene sentimientos—dijo burlándose con clara dificultad para respirar—¿Te gustó el regalo que te di?
Dante, quién aún recordaba como había muerto a manos de esa mujer, estuvo apunto de quebrar su cuello.
—Vamos, intenta matarme—le dijo con una sonrisa.
—¡Joder!—gritó aventandola contra el espejo.
—Sabes Dante—respondió mirando las heridas de su cuerpo debido al choque contra el espejo—aunque nuestro matrimonio no fue por amor, yo so te llegué a apreciar debido a lo guapo y rico que eras. Pero, tuviste que tratarme peor que a la pordiosera que trajiste como segunda esposa. Aunque te cueste, todo esto es por tu culpa. Si tan solo me hubieras dado el anillo...
—¡Cállate!—gritó golpeando la pared—no creas que he olvidado lo de tu robo, voy a hundirte hasta el punto que pedirás que te mate para acabar con todo.
—No, no lo harás—le respondió levantándose del piso—ya que si intentas buscar abrir algún caso en mi contra, enseguida iré a la corte y te acusaré de maltrato emocional y físico. Diré que me obligaste a abortar a nuestro hijo. Así que de ti depende que sigas teniendo la custodia de nuestro hijo mayor.
Dicho eso, pidió que empezaran a empacar todo su equipaje y joyas.
—Ya no quiero el anillo, está manchado por esa cerda—comentó quitándose la pijama para bañarse—pero me iré una temporada de vacaciones, unos días para descansar de tu fastidiosa presencia. Eso sí, no olvidaré tu amenaza. Así que antes de que tu me mates, yo te mato.
Aquello no había sido una simple amenaza, aquello había sido un adelanto. Desde hace mucho había deseado encontrar una manera de deshacerse del duque y aunque aun no había encontrado nada, usaría esos días para idear su plan.
—Adiós, mi querido recogedor de cerdos—dijo dándole un beso casto en los labios.
Dante quería estallar, si bien quería deshacerse de ella, tenía que descubrir quienes eran los cómplices que la ayudaron al momento de su muerte, por lo que no podía deshacerse de ella tan fácilmente.
Con un dolor de cabeza a más no poder, dejó la habitación de Giselle y se fue a descansar un poco, sin dejar de masajear su frente. Esperaba que aquel don que la diosa le había dado, le ayudara de verdad a evitar su futuro.
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Updated 62 Episodes
Comments
Reyna Obregón
esa mujer d asco
2024-02-08
3
Francisca Alcantara
Que asco de mujer tiene el corazón bien podrido
2023-11-18
8
Marina Hinostroza
Pero si a él no le va bien a Atenea tampoco le irá bien, así que pienso que la ayuda de Eos debería ser más completa
2023-11-14
0