ARMANDO
La reunión con Victoria y mis hijos trascendió mejor de lo que esperaba. Resultó que todos congeniaron muy bien. Entre tantas charlas que tuvieron, ella le contó varios procedimientos que ha realizado en el quirófano y ellos estaban fascinados escuchándola. ¡Victoria les hablaba con tanta ternura que me tenía embobado a mí!
Cuando su mirada se cruzaba conmigo y me sonreía mi corazón enloquecía un poco cada vez, y es que después del beso en la puerta he perdido un poco más la cordura, y quisiera agarrarla entre mis brazos y llevármela lejos para volver a recibir ese excitante beso y amarla como debe ser. Sin embargo, como ya es costumbre en mí, me toca es suspirarla porque pues evidentemente, con mis hijos aquí, no puedo hacer eso, porque sino estuvieran por Dios que lo haría, y dudo que la cobardía esta vez me pueda detener.
Después de conversar bastante rato, nos sentamos al comedor a cenar, las exquisiteces que preparó mi nana para recibir a Victoria, estamos en eso y saltó la extrovertida de mi hija Génesis con una de sus ocurrencias.
. – ¡Ya sé! debemos darle la bienvenida a Victoria como debe ser, no con una simple cena – dijo de pronto captando la atención de todos - ¿Qué tal una fiesta de bienvenida?
. - ¿Cómo que simple cena chiquilla ingrata? – le reprocha la nana haciéndose la ofendida!
. – Ay no, no nana disculpa – le dijo con la mano en el pecho – No quiero decir simple la comida, sino el momento, ¿si me entiendes?
Nos reímos ante su angustia y mala explicación. Pero nana la miró y le sonrió para calmarla.
. – ¡Oh no te preocupes Génesis, por mi está bien! – le dijo Victoria mirándonos a todos – ¡ Además la he pasado bien, y todo estuvo muy rico!
. – ¡Eso es gracias a Au, ella es la mejor cocinera del mundo mundial! – expresó con alegría mi hija Grecia levantándose a abrazar a nuestra nana.
. – ¡Sí, tienes razón, eres una excelente cocinera Aurelia, realmente todo estuvo delicioso, muchas gracias! – la suave voz de Victoria y la sonrisa que le dedicó a mi nana me conmovieron mucho.
. – ¡Lo hice con mucho cariño para todos, pero especialmente para ti querida! – Le dijo Au extendiendo su mano para alcanzar la de Victoria - ¡Nos alegra mucho conocerte por fin!
Armando preocupado que la nana no fuera a hablar más de la cuenta, carraspeó para llamar su atención y hacerle una señal de “No hables más por favor nana” sin embargo, la nana cuando empezaba no paraba.
. – ¡Ummh pues muchas gracias nuevamente, de verdad, estoy muy agradecida con todos por su calurosa bienvenida!
. – No es para menos, te hemos esperado por mucho tiempo, pero mi niño estaba muy lento y…
. – ¡Nana preciosa! – la corto Armando entre dientes antes de que siguiera hablando – ¿Y de postre con qué nos vas a deleitar? – Victoria lo miró levantando una ceja…
. – ¡Ahhh ya verás, es la tarta más rica y hermosa que he hecho! – se acercó a ella antes de ir a la cocina – ¡Es especialmente para ti querida, sé que te gustará porque según mi niño es tu sabor favorito!
Armando quería que la tierra se abriera allí justo en su espacio y se lo tragara de una vez, porque entre Génesis y Au lo iban a matar, y Victoria lo seguía mirando con curiosidad porque además de todo lo que escuchaba lo veía muy inquieto, pálido y hasta sudando frio.
. – ¿Armando, te sientes bien? – le preguntó Victoria evidentemente más curiosa que preocupada.
. – Ummju Sí – respondió sin tener la valentía de verla a la cara - Es probable que haya usado más picante del normal y…
Por supuesto que Victoria no le creyó y aun así se acercó a él, como toda una doctora que es, lo auscultó, colocando su mano en su frente, revisando sus pupilas e incluso, le tomó el pulso, luego le ofreció un vaso con agua.
. – ¡Estas muy alterado, debes calmarte! – le dijo ella y él solo pensaba, como no estar alterado con esas dos boca suelta, y con ella tan cerca tocándolo.
Los hijos de Armando veían la escena con mucho amor y estaban felices por su padre, porque tenía al fin, a la mujer que tanto ama a su lado. Él al notar sus miradas tomó a Victoria de la cintura y la sentó en sus piernas. ella iba a protestar y levantarse, pero él la sostuvo más fuerte hundiendo la cabeza en su cuello.
. – Shhh tranquila, los muchachos nos están mirando fijamente – le dijo aspirando su olor – ¡Demuéstrales cuanto amas a su padre! – le susurró, besando su cuello y haciéndola temblar - ¡Dame un beso!
. – ¡Por supuesto que no! – le dijo ella en el mismo tono bajo – Si sabes que se puede demostrar el amor sin necesidad de besarse ¿verdad?
. – ¡Si, pero cualquier otro gesto, no los dejara conformes, con ellos, debes ser muy convincente!
. – ¡Claro…! - ella pasó los brazos por su cuello y se acercó más a él - ¡Tú lo que eres es un aprovechado! – le susurró – Desde este ángulo parece que te estoy besando, así que quédate quieto Armando!
. – Eso no es posible, y mis hijos no son cegatos como tu tío, y desde ese ángulo su visión es mejor y la inclinación de tu cabeza se dirige a mi cuello no a mi boca, lo que quiere decir, que...
. – ¡Ya cállate! – le susurró en el oído rosando con su nariz el lóbulo de su oreja, lo que lo hizo suspirar - Además, debemos ser respetuosos, estamos en el comedor y por si se te olvido, ¡hay un menor de edad aquí! – ambos estaban enfrascados en su sigilosa discusión que no vieron cuando la nana llegó con el pastel.
. – ¡Hay pero que hermosos se ven, tan enamorados, me encantan!
Decía ella dando palmaditas después de colocar el pastel en la mesa.
. – ¡Estamos de acuerdo Au, el amor se percibe en el aire! – dijo Grecia, la más romántica de los tres - ¡Que viva el amor!
Ellos sequian con sus cabezas ocultas un poco avergonzados, cada uno pensando en lo mal que se sentían ante este engaño y la falsa felicidad que le estaban generando a los cuatro presentes.
. – ¡Sé que se aman mucho, pero yo ya quiero de ese pastel que se ve delicioso! – dijo Enmanuel logrando separarlos a ambos.
. – Si queridos vamos a comer de este divino pastel, porque modestia aparte, no porque lo haya hecho yo, pero me quedó exquisito, ¡en todo sentido!
Cuando Victoria miró en dirección a ellos, toda sonrojada como estaba y siendo retenida en las piernas de Armando aun, se quedó sorprendida y deleitada con semejante torta de chocolate que había en la mesa.
. – ¡Dios mío! – en un gesto instintivo pasó su lengua por los labios saboreándose antes de tiempo, gesto que no perdió de vista Armando y los demás quienes comenzaron a reír - ¿Tu hiciste eso? – le preguntó a la nana, levantándose de las piernas de Armando, que esta vez si se lo permitió al verla tan fascinada, ella se acercó más a donde estaba el pastel, parecía niña con juguete nuevo, y es que el chocolate en la presentación que se lo dieran era su favorito – ¡Está hermoso y se ve delicioso!
. – Tan hermoso que da lástima cortarlo ¿verdad Victoria? – Ella miró a Genesis que fue quien habló, asintió y volvió la vista a SU torta.
. – ¡Pero no importa, pícalo por favor! – le pidió a Au casi en un ruego, porque literalmente se estaba babeando, y todos volvieron a reír, incluyéndola a ella.
La nana lo hizo, y por supuesto, a la primera que le dio fue a Victoria que no perdió tiempo alguno en probarlo, en el primer bocado se deleitó tanto que hasta cerró sus ojos, parecía que estaba comiendo por primera vez después de x tiempo. Todos estaban expectantes a su reacción que cuando ella abrió los ojos y los miró se puso colorada.
. – ¡Vaya! ¡A mí también me gusta el chocolate! – le dijo Grecia – ¡Pero tú me ganaste Victoria, parece que te hubieses ganado la lotería!
. – ¡Es que estas equivocada princesa! – le dijo Victoria extendiéndole el plato a la nana para que le colocara un pedazo más – ¡A mi no me gusta… a mí me encanta!
Les dijo imitando el famoso sonido de tik tok y más risas…
A la hora de partir, Victoria se despidió cariñosamente de todos, que, aunque insistieron en que se quedara ella se negó prometiéndoles volver al día siguiente.
. – Es que tengo una cirugía muy temprano ¿verdad amor? – Le suplicó a Armando que la apoyara en eso, aunque era cierto, pero quería evitar esa posibilidad, no se imaginaba aun compartiendo habitación con él, este asintió y ella le agradeció en silencio - Pero prometo volver en cuanto termine ¿Esta bien?
. – Okey, perfecto, como mañana es sábado prepararemos algo especial y entonces si te podrás quedar ¿verdad? – le pedía Génesis con cara de súplica y los otros la apoyaban imitando los gestos de su hermana mayor.
. - Porque Victoria, ya el lunes debemos volver y no nos veremos sino hasta la boda, ¿Anda, si porfa? – le rogaba Grecia.
Los chicos la pusieron entre la espada y la pared, y con esas caritas que la convencieron, y no le quedó más que aceptar. Él más feliz con todo eso, era Armando.
. – ¡Okey, vendré preparada entonces! – les dijo resignada.
. – ¡Siii! – gritaron los tres al mismo tiempo, abrazándola – ¡Gracias Victoria, eres genial, demasiado linda en todos los sentidos!
. – ¡Gracias, ustedes también! – les dijo dejando un beso en cada mejilla de sus futuros hijastros quienes eran maravillosos. – ¡Gracias a ti también Au, agradezco mucho tus atenciones!
. – No es nada mi niña, tu serás la señora de esta casa, y te mereces eso y más – le dijo la nana, devolviéndole el abrazo – ¡Ten, para que lleves de merienda mañana! – Victoria recibió en sus manos una bandeja llena de pastel y al verla, los ojos se le iluminaron.
. – ¡Por esa cara, dudo mucho que eso llegue a mañana nana! – soltó Enmanuel y todos volvieron a reír! Realmente era un ambiente estupendo.
. – ¡Llegará lo prometo, porque dudo que algo más quepa en mi estomago!
. – Bueno hora de irnos amor – le dijo Armando deleitándose de esa palabra y lo bien que sonaba dirigirse a ella así, le extendió la mano, Victoria asintió y la tomó – ¡Nos vemos en un rato hijos, Eu descansa!
Ambos salieron de la casa tomados de la mano, como Armando tenia inmensas ganas de besarla se aprovechó de que todos seguían en la puerta mirándolos, ellos estaban encantados de la bonita pareja que hacían, porque así era, ambos hacían a los ojos de los demás, una pareja ideal.
Antes de abrirle la puerta, él la tomó de la cintura y la pegó a su cuerpo.
. – ¡Me veo en la obligación de besarte porque es lo que ellos allá esperan!
. – ¿No tienes una excusa mejor? – le espetó ella con una media sonrisa, ella seguía insistiendo que él era un aprovechado.
. – Okey, es que… tengo muchas ganas de besarte Victoria… – le dijo con sinceridad pero algo apenado porque su timidez se hizo presente.
A ella le parecía muy tierno cuando él actuaba así, ¡porque al ser un hombre tan grande, imponente y dominante se veía demasiado temeroso y desorientado! Entonces ella por primera vez tomó la iniciativa, con su mano libre le tomó la nuca y acercó su boca a la de él.
Armando estaba perplejo porque pensó que ella lo iba a rechazar y cuando vio su gesto se quedó paralizado, más cuando sus bocas se unieron, su respuesta fue automática. Esos besos de ellos, estaban cargados de mucho amor, por un lado, goce y confusión por el otro. Cuando se separaron más por obligación que por gusto, se miraron y ella en un gesto instintivo pasó su dedo pulgar por el labio inferior de él haciéndolo suspirar.
. – ¡Sabes a chocolate, y me gusta! – le dijo, y él sonrió, le encantó mucho ese gesto y palabras de ella - ¿Vamos?
. – ¡Sí claro! – la ayudó a subir e hizo lo mismo. En el camino Armando le agradeció por el trato con los muchachos y la agradable velada.
. – ¡Tus hijos son maravillosos, no me vi forzada a tratarlos Armando, ni siquiera actué, realmente me agradan!
. – ¿Cómo yo? – le preguntó pícaro
. – ¡No seas igualado, tu aun me caes mal!
. – ¡Auch, eso me dolió Victoria!
Ella solamente se sonrió, era mentira, él ya le estaba agradando más de la cuenta y eso la asustaba. Armando notó de pronto su cambio de semblante y decidió no decir más nada para no dañar todo lo logrado con ella esa noche.
Cuando llegaron a casa de Victoria, Armando se detuvo, no sabia que decir y ella estaba igual, solo hacia presión en el envase que traía en sus manos.
. - Victoria – susurró él y ella volteó, cuando sus miradas se encontraron se dijeron lo que anhelaban e instintivamente ambos se acercaron para unir sus labios otra vez. Se besaron con deseo, profundizando cada vez más el contacto, al separarse Victoria salió lo más rápido que pudo del auto sin decir nada más. Armando se quedó allí viéndola partir y pensando que, para ella, él no le era indiferente, aunque le dijera y actuara haciéndole creer lo contario, y aunque su corazón ahora está ocupado por otro, se prometió desplazar ese sentimiento de allí para adueñarse él de ese espacio completamente.
Por su parte Victoria al caminar hasta la puerta de su casa pensaba que los besos de Armando se estaban convirtiendo en una adicción como la que sentía por el chocolate, a cada rato sentía la necesidad de probarlo, y eso era demasiado riesgoso para una relación como la que ellos tenían. Ella no quería enamorarse, temía enamorarse y complicar todo.
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Comments
Sonia Guzman
esa vieja es tan terca que me estresa
2024-06-01
2
Militza Kellys Perozo
Ay qué lindo ojalá que no sufran mucho en el.camino
2024-05-01
5
Momys.rub
Jajajajajajajajaja..
Lo dicho los pekes se la aplicaron jajajajajajajaja!!
Vic ya no le des tantas vueltas, q aunq no quieras el puberto de Pepe ya te atrapó y de q manera!!!!
2024-04-19
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