Los días pasaron y con Victoria acordamos ya fecha para la boda. Será dentro de un mes, que tengo la plena seguridad se me hará eterno como todo lo que tiene que ver con tenerla ella. No hemos vuelto a compartir un momento como la pasada cena, porque ella no me ha aceptado ni una sola de las invitaciones que le he hecho, ni para cenar, desayunar o almorzar, está totalmente renuente.
Es cierto que ha estado sumamente ocupada en su trabajo, pues la he visto bastante agotada. Por eso no la he querido presionar, pero me da la impresión de que hay algo más que el trabajo que la perturba y la tiene en ese estado. Por supuesto, como ya les he dicho mil veces, ella es una mujer difícil de descifrar, no me deja ver más allá y es difícil interpretar sus emociones, sin embargo, yo no me voy a rendir en saber hasta lo que menos piensa, yo ya sé sus gustos, en cuanto a comida, bebidas, ropa, pasatiempos, hasta perfumes, y no es que con eso he avanzado mucho con ella, pero es algo y ahora seguiré intentando acercarme emocionalmente.
Ya tenemos un compromiso que no podemos echar para atrás pues prácticamente estoy instalado en su empresa para evitar el avance de Marcos que cada vez está ganando más aliados en la mesa directiva. Por ello, cada vez que nos encontramos, debemos hacer nuestro show, bueno, corrijo; Victoria hace su actuación porque lo que yo muestro es lo que realmente siento. Ella ha tenido que ir varias veces a la empresa para que alguno de los socios nos vea juntos, como la pareja de enamorados y pronto recién casados que somos.
Debo decirlo, ha habido momentos, donde realmente me he aprovechado descaradamente de la situación y la he besado sin ningún motivo aparente de estar siendo el foco de observación o algo parecido, incluso a puertas cerradas la he besado, jajaja. Y cuando ella se da cuenta me reclama furiosa.
. – ¡Te estas pasando, no hay necesidad de que me beses aquí!
. – Tu sabes Victoria hay que ser lo más convincentes que podamos! – le digo con aparente seriedad e inocencia.
. - ¿Convincentes? ¿Con quién? – Me dice mirando a todos lados con ironía - ¡La puerta está cerrada!
. – ¡Pero las paredes tienen oídos, y nosotros tenemos que estar con cien ojos!
. – ¡Sí claro! – Me dice arreglando su hermoso cabello que le alborote en el intenso beso que nos dimos – En serio Armando ¡Tu arrogancia no tiene límites!
. – No es arrogancia Victoria, es parte del show, ¡y no olvides salir con tu más hermosa sonrisa de satisfacción mi amor!
Ella me mira con ganas de lanzarme cualquier cosa encima, mientras yo sonrió, y no le queda otra que hacerme caso. Suspira, mueve su boca como haciendo un ejercicio para forzar una sonrisa, me echa una de sus miradas asesinas y sale.
Jajaja me la imagino con esa sonrisa fingida por todo el largo camino hasta su auto, mínimo va a terminar con una parálisis facial, y seguramente irá deseando matarme, y la verdad, si no me mata, me va a sacar canas verdes o hará que se me caica el cabello antes de tiempo con tanta intransigencia. Pero los besos seguirán por mi parte siempre que pueda le guste o no, ya que sé que es mucho esperar que ella tome la iniciativa, aunque cuando yo lo hago, ella innegablemente me responde y sus besos son exquisitos, tanto que siempre quedo con ganas de más.
Es maravilloso cada vez que estoy a su lado, ver sus gestos, percibir su olor, captar sus sonrisas, que no son para nada seguidas por eso hay que memorizarlas, escuchar su hermosa voz, y no veo la bendita hora de hacerla mi esposa. Porque sé que ahí es donde más oportunidad tendré para conquistarla, justo a mi lado. Siento tanta fascinación por ella, que la seguiré alucinando hasta el momento que este a mi lado para siempre.
Hoy pasaré por ella al hospital para llevarla a mi casa donde nos esperan mis hijos para conocerla. Llegó al estacionamiento del hospital y espero su salida, quiero que se venga conmigo en mi auto, para repasar nuevamente lo que diremos, ya que sé que inevitablemente, por lo menos mi hija Génesis la va acribillar a preguntas.
La veo salir del hospital a pasos acelerados como huyendo de algo o alguien, y luego de pronto se detuvo a esperar a la persona en cuestión. Es un hombre, debe ser un colega, se nota que es médico también, pero lo veo que se acercarse mucho a ella, más de lo normal para mi gusto, y eso me pone además de alerta, irritado ¿Quién demonios es ese tipo? ¿y porqué ella lo mira así?
Decido bajarme y hacerme presente frente a ellos, sobre todo para que el tipo ese sepa que ya ella tiene dueño y !soy yo!.
. – ¡Victoria! – la llamé con firmeza cuando vi que él estaba acercando su cara demasiado a la de ella. Ambos voltearon y ella me miro asustada y se puso nerviosa, esa actitud me hizo saber que algo se traían esos dos – ¿Estas lista? – Le pregunté apretando la mandíbula.
. – ¡Sí, si claro, vamos! – quiso tomarme el brazo, pero rechace su agarre. Tengo intención de que él sepa que ella es mía, también, saber quién es, y sobre todo qué se traen. Si tengo que ponerlo en su lugar ahora mismo lo haré, no tengo intención de hacer el papel de estúpido. La tomo de la cintura y la acerco hasta mi cuerpo y la beso sin hacer caso a su cara de advertencia.
. – No se te olvide que serás mi esposa, y si hay algo que no pretendo, es ser el hazme reír de nadie – le digo bajo en su oído cuando decidí sepárame, pero la sujeté con mayor firmeza – espero te quede bien claro - la vuelvo a besar y tomo su mano – Con permiso Doctor… - miro el nombre en su bata – Doctor Alvarado, mi prometida y yo debemos retirarnos.
. – ¿Prometida? – pregunta él idiota con cara de altanería – ¡No sabia que te habías comprometido nuevamente Victoria!
Me llamó mucho la atención eso de nuevamente…
. – No tenias porque saberlo, no es algo que sea del dominio público – le responde ella evidentemente molesta, trata de soltarse de mi mano, pero se lo impido - ¿Podemos irnos? – me pregunta mirándome retadoramente. Antes de que le respondiera él Doctorcito habló de nuevo, algo que se notaba quería evitar Victoria.
. – ¡Pues sí, te lo tenías muy bien guardado! – Victoria lo miraba con cólera - No como cuando estuviste comprometida la primera vez, que a todos les contabas que nos…
. – ¡No hay comparación! – lo corta ella con ofuscación - Antes era una chiquilla ilusa, y si tienes un poco de vergüenza, no deberías ni tocar el tema… - voltea a mirarme a mí con altivez y esperando no me volviera a negar a su pedido – ¡Vamos!
. – Por supuesto querida, Doctor nuevamente permiso - le digo mirándolo con una clara advertencia de
. – ¡Hasta el lunes mí Vicky! – tomé eso como un reto de su parte, no sé que esperas, pero no sabes con quién te estas metiendo idiota – Hasta luego SEÑOR – esto lo dijo remarcando el señor, creyendo que me va a ofender o hacerme sentir viejo, realmente es un imbécil.
Victoria avanza casi que arrastrándome con ella.
. – ¡Creo que debes controlarte, no había necesidad de hacer lo qué hiciste! – me reclama antes de llegar al auto y tratando de soltar mi agarre nuevamente.
. - ¿Qué? ¿besarte o evitar que él te besara? – le dije con tono molesto.
. – No iba a hacer tal cosa, no lo habría permitido…
. – No fue eso lo que a mí me pareció – la volteo hacia mi antes de que abriera la puerta y se subiera al auto – ¡Escúchame bien, porque solo lo diré una vez más – la tomo con firmeza de la mandíbula para que me observe porque está empeñada en voltearme la mirada - Recuerda que tienes el mismo compromiso que yo contigo, y que firmaste un contrato con unas clausulas bien claras, si hay algo entre tu y ese hombre ve terminándolo, ¡porque no voy a tolerar que me vean la cara de pendejo y menos a estas alturas de mi vida! ¿Me entiendes?
. – ¡Déjame! ¿Qué te crees? ¡No se te olvide que esto es una falsa!
. – ¡Una falsa que bien te beneficia, y que a los ojos de los demás no lo es, no lo olvides tú! – le digo pegándome a ella presionándola contra la puerta y mi cuerpo.
. – ¡Suéltame y deja de amenazarme! – me pide furiosa intentando apartarme de su lado.
. – No es amenaza Victoria, y quédate quieta que tenemos público, ¡así que démosle a tu tío su dosis de nuestro gran y apasionado amor!
. – No te atre…
No la dejé terminar y la bese esta vez con fuerza, era un beso castigo, estoy molesto, celoso, herido, me enfurece su actitud y si de este modo la haré entender que a mí no se me desafía, pues bien, que vaya sabiendo que no soy ningún tonto y no voy a permitir que otro me vea así y menos ese imbécil. ¡Ella es mía y de nadie más!
Estoy enamorado si, mejor dicho, más que enamorado, pero no por ello seré la burla de nadie. No pretendo casarme con ella para verla andar con otro, o que ella pretenda hacerlo. No señor, el acuerdo claramente dice que no deberá existir relación extramarital de ninguna de las dos partes, ¡sea real este matrimonio o no!
. – ¡Eres un bruto! – me dice cuando me separo de ella, pero sin soltarla aun – Una faceta nueva eh? ¡Bueno que te muestres como eres!
. – ¡No me juzgues, tú no sabes nada de mi porque no has querido, así que no reclames! – le digo dejando un beso en su mejilla – Cuando te des la oportunidad de conocerme descubrirás que soy solo un hombre normal y corriente, que solo reclama sus derechos, sueña, ama, ¡cela y anhela Victoria!
. – No quieras imponerte, no es obligación que deba conocerte, yo no tengo nada que reclamarte y tú a mí tampoco, ¡así que deja de presionarme!
. – ¡Que mujer tan terca eres! – le digo enojado soltándola y mirando como se toca sus labios lastimados y me mira con desdén, y la verdad no me gusto esa mirada, la idea es acercarla a mí, no alejarla y menos con ese comportamiento cavernícola que tuve, pero debo dejar precedente de que no seré mojiganga de ella ni de nadie!
Ya en el auto camino a casa, ella no volvió a dirigirme la palabra, sino que se mantuvo callada mirando por la ventana.
. - ¿Qué significa ese Doctor para ti? – Me escuchó más no tuvo intención alguna de responderme – Victoria ¿Quién es él?
. – ¡Nada y no es nadie, ya deja el tema! – me respondió por fin, pero igual sin mirarme - Y hablemos de lo que verdaderamente importa, ¡que son tus hijos!
¡Soberbia! definitivamente domar a esta fiera me va a dejar mínimo una gran entrada en mi cabeza de los pelos que voy a perder por su causa. Pero sospecho desde ya que ese Doctorcito forma parte de su pasado y va a ser una piedra en mi zapato.
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Comments
Adriana Sanchez
Tranquilo Armando, mejor que investigue su pasado porque ella no le va a decir nada y va a haber problemas, tal vez el tío de aliento con el me todo ex David 😡😡😡 o a Victoria todavía le mueve el tapete David ya que en realidad no lo ha puesto en su lugar, yo me iba de ese hospital, ha de haber muchos porque empeñarse en estar ahí con su ex que la acosa a toda hora y tal pareciera que ella finguiera que no le gusta y la verdad es que no lo supera, será? Hay Don Carlos ojalá y su hija no lo haga perder la empresa 🤔🤔🤔
2024-05-30
5
Momys.rub
Calmado Venadooooo!!!
Relaja la raja vatooooo!!!!
No te pases intenso q si estiras de más la cuerda se va a reventar!!!
Oh te aclimatas o te aclichingas!!!!
Puberto!!!!
2024-04-19
1
Ashanti Shangai
No me gustó su actuar 😕. José Armando por favor, no me decepciones. ! 😔
2024-01-29
2