ARMANDO
La vida es demasiado dura a veces, y más cuando queremos algo y no lo podemos conseguir. Y se trunca tanto, tanto ese anhelo que te pone a pensar si realmente vale la pena tanta insistencia y espera con algo o alguien que no quiere, o quizás no acepte lo que con tanto entusiasmo quieres ofrecer.
Me siento desmoralizado, la actitud de Victoria hacia mí me duele, lo he dicho, soy sensible y creo que no merezco su descrédito y rechazo. Esa manera tan fría y esquiva de mirarme, la forma como me ignora, y el modo tan distante de responderme, todo eso me duele, y me inquieta. Temo que en vez de enamorarse de mí, se aleje más, ahora que la tengo tan cerca. Por supuesto que no me quiero rendir con ella sin apenas empezar, pero esa mujer es más difícil que bailar salsa casino con dos pies izquierdos, y me hace dudar hasta de mi capacidad de conquistador, que es media nula, pero ahí lo intento. Sin embargo, que ni crea que me voy a rendir, que no se dé lo del matrimonio no quiere decir que no pueda acercarme e intentarlo de otro modo. ¡Lo haré, me arriesgaré a ser un conquistador!
Así que llegué como casi todos los días a la casa de los Castro, como siempre con la firme esperanza y convicción de ver a mi amado tormento y tener o por lo menos poder tomar la oportunidad de abordarla. Y el deseo se me hizo realidad, al menos en cuanto a verla. Nada más entré, la vi, hermosa e imponente como siempre. Sentí un fuerte impacto en ese estómago que hasta me dolió, gracias a Dios no había ni café en él, supongo que son las mariposas que se alborotaron, y mi corazón comenzó a latir emocionado, e instintivamente me sonreí como idiota de felicidad. La miré fijamente con unas inmensas ganas de correr hasta ella y abrazarla, besarla, y porque no, cualquier otra cosa que se pudiera ¡Soy humano y un hombre enamorado, que les puedo decir!
Pero ella sin embargo, me volvió a dejar con la emoción a cuesta. Me trato con tal indiferencia, sumándole a eso además el gesto de desagrado que hizo cuando Rosi le pidió que nos dirigiéramos al comedor, me sentí horriblemente rechazado, peor que una cucaracha, a esas por lo menos te le acercas para tratar de pisarlas… ¡y todo esto vulneró nuevamente mi corazón!
Lo peor llegó al entrar al comedor, nada más puse un pie allí, la cara de Don Cesar me dijo que algo estaba pasando, y sabía perfectamente qué, Don Carlos estaba teniendo otro episodio. Debimos disimularlo muy bien para evitar que Victoria se diera cuenta. No estoy absolutamente en nada de acuerdo con Don Carlos, y su decisión de ocultarle algo tan importante y menos sabiendo que ella lo puede ayudar. Sin embargo no puedo ir en contra de su voluntad.
Victoria se ofendió porque pensó que su padre aún estaba enojado con ella, no queriéndole dirigir la palabra. Se puso furiosa y hasta yo llevé del bulto. Salió hecha una furia del comedor luego de que su padrino se llevara a su papá, señalándome a mí, de estar entorpeciendo la recuperación de la empresa y además aprovechándome de la situación.
Me quedé parado allí como estatua después que ella salió, pensando que todo esto se está saliendo de control, y no solo está separando a Victoria de su padre, sino que me está perjudicando directamente, porque es muy despreciable la percepción que ella tiene de mí y así sí que menos voy a avanzar con ella.
De modo que decidí salir a buscarla, me imaginé que había subido a su habitación porque escuché sus pasos firmes en la escalera, y para allá me dirigí. Pensé que me iba a costar encontrarla, pero estando cerca la escuché pelear en voz alta, y justo en contra mía, es toda una fierecilla mi amada, hasta la escuché decirme horroroso, ¡yo no soy horroroso! ¿Qué le pasa? ¿Tanto le desagrado? Decidí entrar para enfrentarla a la verdad y ya que ella decidiera que hacer.
Cuando volteó y me vio en su habitación su rabia se hizo más evidente e inmediatamente sin esperar nada me atacó.
. - Lárgate de mi habitación ¿Qué coño te crees? Estoy más que harta de verte caminar como pedro por su casa en mi propiedad ¿O es que también pretendes quedarte con ella? ¿Por qué eso es lo que quieres verdad, quedarte con la empresa de mi padre? – Me señaló molesta pero con lágrimas en su rostro – ¡Ya deberías quitarte esa falsa careta de buen amigo de mi padre y revelar tus verdaderas intenciones!
Quise decirle muchas cosas en ese momento, pero también abrazarla y consolarla. Y en definitiva, actué según mis instintos.
. – ¿Y según tu cuáles son? – Le pregunté acercándome lo suficiente para quedar frente a ella, observé que trato de retroceder pero la cómoda se lo impidió – Porque mi propósito en esta casa es otro…
. - ¿Qué haces? ¡Aléjate de mí! – Me dijo queriendo alejarse ella pero la tome de la cintura para que no escapara – ¡Suéltame atrevido!
. – ¡No lo haré hasta que me digas lo que realmente piensas de mí, y luego me escuches! ¿Estamos? – le dije con seriedad sosteniéndola firme porque seguía luchando por soltarse de mi agarre, y yo claro que no deseo hacerlo. Lo que sentí al tocarla y tenerla pegada a mí, no tiene explicación y me lo voy a reservar.
. - ¡Dímelo tú! ¿Quién eres realmente? – me retó mirándome directo a la cara y yo solo miraba sus labios, lo que evidentemente, la perturbó. Al menos una sensación diferente le provoqué – ¿Puedes soltarme? – me pidió, evidentemente nerviosa.
No aun no preciosa, quiero sentirte un poco más...
. – Ya tu sabes quién soy… - la acerco más y ella me mira pasmada por tal osadía – Dime Victoria, ¿Qué es lo que piensas realmente de mí?
Detallé toda su hermosa cara y la verdad tengo unas inmensas ganas de besarla, que si no habla ya, juro por Dios que lo voy a hacer, así de atrevido me siento. Y no crean que no estoy asombrado de la valentía con la que estoy actuando, pero esta es una oportunidad que no puedo dejar pasar. Y de paso ella humedeció sus labios pero retiró la vista de mi cara, se notaba lo contrariada que estaba.
. – ¡Suéltame, te responderé! – Me dijo pero sé que lo que busca es que la libere de mis brazos, La miré con sospecha - ¡Lo haré, ya déjame! – Le hice caso a medias porque solo aflojé el agarre, me pesaba soltarla – ¡Realmente eres un hombre abusivo! – la volví a presionar contra mí, esta vez con fuerza, pues no es eso lo que deseo escuchar, y esta vez ella jadeo, lo que me descontroló y me hizo actuar bajo el dominio e instinto de animal macho. Subí una mano a su cabeza y la atraje hacia mí para apoderarme de su boca. Ella al principio se resistió, más no la solté ni dejé de hacerlo, al contrario, intensifiqué mi invasión en su boca, y de pronto la sentí devolviéndome exquisitamente el beso, lo que me llenó de inmensa satisfacción.
Ambos se dejaron llevar por el gusto de tan exquisito beso, que uno lo daba con amor, y el otro por arrebato, ambos siguieron saboreando sus labios y entrelazando sus lenguas, en un beso totalmente desenfrenado, hasta que sintieron que se estaba tornando demasiado exigente para dos extraños. La primera en solicitar separarse fue Victoria, que con su cara colorada y su respiración agitada, miró con incomodidad y desconcierto a Armando, sobre todo por la manera en que le respondió a ese hombre que se supone detestaba.
. – Suél… - susurro carraspeando para aclarar la voz y hablar con mayor firmeza – ¡Suéltame!
Armando por su parte se negaba a hacerlo, y sobre todo se negaba a aceptar que ella sintiera vergüenza de tan maravilloso contacto que habían tenido. Anhelo tanto esto por años que se sentía flotar. Pero debía respetar su espacio y dejar el romanticismo para otro momento aunque no quisiera, y hablar del tema de mayor prioridad, que era la situación de su padre.
. – ¡Bien, ahora hablemos! – le pedí antes de soltarla.
. – ¡Eres un…! - iba a tomarla de nuevo pero rápidamente se apartó lo más lejos que pudo, lo que me hizo sonreír, y ella mirarme con ganas de matarme, se ve tan hermosa - ¡Dime lo que tengas que decir y lárgate!
. – Aun no me has dicho que piensas de mí…
. – ¡Ya sabes lo que pienso de ti…! – Me miró con recelo cuando me acerqué a ella - ¡y no te atrevas a volver a tocarme, ya deja tu estúpido juego!
. - ¿Quién te dijo que estoy jugando? – La miro esta vez con mayor formalidad – Estoy apostando Victoria – ella levantó una ceja con incredulidad, me imaginé lo que estaba pensando así que me apuré en seguir – ¡Apuesto mi integridad y orgullo al estar aquí frente a ti!
Apuesto a tu amor, le quise decir, pero eso si no me salió.
. – ¡No entiendo a qué te refieres y te agradezco que seas más específico y claro!
No, claro que no entiendes, solo yo lo hago, en fin… Dejé eso atrás y me concentré en lo que a ella le importa saber.
. – Victoria, todo esto que está pasando, es una gran pantomima que me vi obligado a seguir pero la realidad es que tu padre está enfermo y tu tío le quiere quitar la empresa…
. - ¿Qué? ¿De qué hablas? – Me pregunta interrumpiéndome y acercándose a mí - ¿por qué haces esto? ¿Qué otra farsa piensas inventar ahora?
. – No es una farsa… - vuelve a interrumpirme.
. – ¡Sí lo es, si mi padre estuviera enfermo me lo habría dicho, o yo me habría dado cuenta, soy médico estúpido y yo…! - Me acerqué como un toro a ella, la tomé por los hombros y la sacudí un poco con firmeza, lo que la asustó e hizo que callara y me mirara inquieta.
. – ¡Cálmate y escúchame bien! – le dije con firmeza - Primero; yo no soy el enemigo aquí, así que puedes parar ya con tus insultos y señalamientos. Y segundo; tu papá está teniendo episodios de pérdida de memoria, tal como esta mañana en el que ni siquiera te reconoció – Ella me miraba incrédula de lo que le decía pero analizando cada palabra - Y tu tío se está aprovechando de eso, para desprestigiarlo en la empresa con la junta mayor, buscando su dimisión, y quedarse él con tu empresa. ¡Esa es la verdad Victoria, es eso lo que está pasando! – Le dije soltándola – ¡De ti queda si lo quieres creer o no!
VICTORIA
Lo vi salir de la habitación sin mirar atrás y me desplomé en la cama, mi cuerpo comenzó a temblar cuando logré procesar cada palabra que él me dijo. ¿No puede ser? ¿Eso no puede ser verdad? si es así, ¿Qué clase de hija soy? Y lo peor ¿Qué clase de medico soy?
¿Cómo no me pude dar cuenta? ¿Cómo no me pude dar cuenta papá? Me levanté rápidamente, y salí de la habitación en busca de mi padre y poder confirmar lo que me dijo Bautista. Lo encontré en el despacho. Antes de entrar, me encontré con mi padrino, quien me confirmo todo lo escuchado.
. - ¿Por qué padrino? ¿Por qué ocultarme algo así? – Le pregunté entre lágrimas, no entiendo aun como no pudieron confiar en mí.
. – ¡Por favor hija, discúlpame! – me dijo mientras me abrazaba y trataba de calmar mi llanto - Pero así él lo quiso, trata de entenderlo y sé paciente querida…
. – Lo haré padrino, gracias – Le dije dándole un beso en la mejilla y separándome de él para entrar al despacho. Suspiré profundo y abrí la puerta sin tocar. Allí estaba mi papá con una foto de mi mamá en una mano y con la otra la acariciaba mientras llorando le pedía perdón.
. – ¡Perdóname amor, no hice las cosas bien como te prometí, te estoy olvidando, estoy olvidando a mi hija y de paso no le dejaré nada de lo que con tanto esfuerzo y amor construimos juntos, perdóname mi amor!
¡Dios mío no puede ser, no puede ser…! Caminé hasta el sillón donde estaba sin reparar de mi presencia allí.
. – Papá, papito – susurré y me lancé a sus brazos tomándolo por sorpresa pero recibiendo su abrazo, allí lloramos ambos - ¿Por qué no me dijiste la verdad papá?
. – Hija pero cómo… claro, eres una excelente medico…
. – ¡No, no lo soy, nunca me di cuenta, nunca supe… no fui capaz de ver las señales, no merezco ese título, no lo merezco, perdóname papá!
. – ¡Hija no digas eso, perdóname tu a mí, fue mi decisión que no lo supieras – me dice acariciando mi cabello – ¡Y claro que eres una excelente Doctora, la mejor mi amor, es solo que tu padrino ha sabido ocultarme de ti en cada episodio, no tendrías como haberte dado cuenta hija!
. - ¿Y está mañana? ¿Por qué no me di cuenta esta mañana? – me siento muy avergonzada, debí estar más atenta, de ahora en adelante me lo prometo, no solo con mi papá, si no con cada persona a mi alrededor, no puedo volver a fallar de este modo.
. – Por lo que sé, estabas bastante molesta hija, tal vez por eso pasó desapercibido para ti – me abrazó más fuerte buscando calmar mi propia decepción – ¡No te atormentes mi amor y mucho menos te culpes Victoria, nada de esto es tu culpa y menos tu responsabilidad!
. – ¡Aun así haré todo lo que esté a mi alcance para ayudarte en todo lo que pueda papá!
Y lo haré, haré todo lo que deba hacer para ayudarlo a recuperar su salud y su empresa.
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Updated 63 Episodes
Comments
Sonia Guzman
vieja tonta así le toca a armando con cojones
2024-06-01
2
Momys.rub
Esoooooo Pepeee!!!
Esta errinchuda tiene q aprender a Escuchar!!!!! y si no quiere pies Gritale más fuerte hasta q Esciche jumm!!
Ay papito lindo ya estarás mejor ahora q la berrinchuda sabe, tu trankis q aki mi puberto de pepillo la ayudara!
2024-04-17
3
Francia
😭😭😭😭 Que triste lo que él papá siente por olvidar a su esposa e hija.
2024-02-07
4