CAMILLE
Dylan me explica a detalle que su padre era el dueño de todo, al morir, dejó la casa, el restaurante y otras propiedades. Estas se dividieron entre su madre y él. En pocas palabras él es mi verdadero jefe y Ariel solo es el administrador y su padrastro.
Explicó que no quiso decir nada para que yo no me comportara distinta con él y no deseaba que rechazara el trabajo sólo porque había tenido algo de ayuda.
- Así que eso me convierte en tu obra de caridad?- pregunto algo molesta.
- Nunca, Camille. Tu me gustas, mujer. Me gustas demasiado y sólo quise darte mi ayuda, nada más. No por caridad, sino porque me importas- continúa envolviendo con una gasa mi mano herida.
- Te lo agradezco Dylan, de verdad, pero es mejor que renuncie y no trabaje más para ti- sus ojos se abren sorprendidos.
- Creí que entendías lo que quise decirte, bonita. No es necesario que tu...
-No lo entiendes- interrumpo- Es verdad lo que dice Ariel, lo único que hago es traerte problemas y no quiero hundirte más. Sé que Stiven cumplió su amenaza.
- Maldición - dice entre dientes- No debes preocuparte por eso, ya te dije que voy a solucionarlo.
- No, Dylan. Por favor no sigas insistiendo con esto. Yo jamás voy a corresponderte como lo esperas y si me alejo de ti será por tu propio bien.
Me levanto del sofá de cuero, con un enorme peso en el pecho. Por que me siento así? sé que es lo mejor, Stiven desistirá de hacerle la vida imposible si yo me alejo de él y sin embargo una enorme nostalgia se apodera de mí.
Camino a la salida, pero su mano toma la mía antes de que pueda cruzar la puerta. Su cuerpo se pega a mi espalda, escucho su respiración cerca de mi oído y siento el corazón vibrandole en el pecho, tal y como lo está haciendo el mío.
-No te alejes de mi, Camille. Tampoco me obligues a apartarme de ti- susurra en mi oído- Tienes idea de cuánto esperé por una mujer como tú? y ahora que estás aquí no pienso dejarte ir.
Su boca se desliza suavemente por mi cuello besándolo con dulzura. Todo mi cuerpo despierta ante ese simple gesto. Desliza sus manos por mi vientre hasta llegar a mis pechos y acariciarlos con total devoción. Su tacto es suave pero con un toque de posesión, como si cada parte de mi cuerpo le perteneciera.
Olvidar en donde estamos, de que hablamos y todos los problemas que tenemos pisándonos los talones resulta demasiado sencillo cuando sus manos hacen lo que desean conmigo.
- Prometí que esperaría... joder! pero mi cuerpo tiene voluntad propia, Camille. No puedo ejercer ningún control cuando te tengo así de cerca- su lengua lame el lóbulo de mi oreja sacándome un gemido.
Mis piernas tiemblan cuando una de sus manos se mete entre ellas proporcionandome placer por encima de la ropa. Sus dedos se abren paso hasta mi intimidad haciéndome arquear de placer. Me sostiene con fuerza con su brazo libre sin dejar de devorar mi cuello. Todo se acumula dentro de mí y estalló tocando el cielo durante varios segundos.
El gruñido que recibo de su parte acompañado de un chupón en mi cuello aumenta la sensación. Su mano sale de su escondite y me voltea para tenerme frente a él. Mi corazón recién empieza a normalizarse después de lo que acaba de ocurrir.
-Voy a tatuar en mi mente tu rostro tal y como está ahora- besa mi mejilla y después mis labios con dulzura- Ven conmigo, bebé. Tu jefe quiere darte la noche libre.
Me dejó llevar hasta un ascensor que hay en el lobby y que no había visto antes, este nos sube un piso. Ni siquiera sabía que habia otra planta más en este edificio. Solo hay una puerta en este lugar que él abre sin tardanza. Es un apartamento modesto, pero bastante lindo.
- Vives aquí?- pregunto de inmediato paseandome por todo el lugar
- Podría decirse que sí. Es uno de mis lugares favoritos- sirve una copa de vino y la pone en mis manos- eres la primera persona que he traído aquí.
- Eso me hace sentir alagada- sonrío dando después un sorbo al vino tinto y dulce que tengo en mis manos.
- Eres preciosa, Camille. Creo que no logras imaginar cuánto- bebe también de la copa que se sirvió - Tienes la capacidad de volver loco a cualquier hombre. No logro entender cómo pudiste dar con ese maldito narcisista.
Doy un largo suspiro, bebiendo otro sorbo.
- No siempre la vida es justa, sabes? A veces las buenas mujeres terminan con esposos realmente crueles y los buenos hombres tienen la desgracia de conocer mujeres malvadas- me encojo de hombros tratando de no darle mucha importancia a lo que acabo de decir, pero él calla durante algunos segundos como si su mente lo arrastrara hacia algún recuerdo.
-Quizas asi es- se acerca hasta donde estoy dejando su copa en una mesita durante el recorrido- Pero hay momentos en que la vida decide dar oportunidades únicas, como poner en el camino de un hombre dispuesto amar con el alma, a una mujer a la que nadie a sabido dar el valor que merece.
Sus palabras se meten dentro de mi, bajando mis defensas. Mi corazón corre desenfrenado cuando toma mi copa y la descarga sobre el estante sin dejar de mirarme. Mi alma queda desnuda ante él, el miedo es abrumador, pero mi deseo de creer en él crece conforme pasan los segundos.
Él me está mostrando una vida diferente a la que he llevado durante años, nunca pensé que pudiera haber tanta complicidad y confianza en dos personas sin necesidad de conocerse durante tanto tiempo. Es como si hubiera una conexión que va más allá de cualquier lógica.
-Camille- su caricia en mi rostro es suave y se va deslizando hasta que sus manos toman mi nuca enredando los dedos en la parte trasera de mi cabello- Permíteme mostrarte que el amor no duele, nena.
Sus besos son como un elixir capaz de sanar cualquier herida...
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Updated 39 Episodes
Comments
Reyna Pavon
Si nena déjate querer ojalá salgas embarazada para que tu ex se de cuenta que el estéril es él
2024-12-13
0
Jhohanna Perez
Este hombre me derrite
2024-10-11
1
Arminda Ovelar
que bonito capítulo me encanta
2024-10-09
2