CAPÍTULO 13

CAMILLE.

El beso se intensifica y termino tendida en el sofá con él encima. Sus labios se apresuran a devorar mi cuello con frenesí enviando toca clase de sensaciones a todo mi cuerpo.

Se despega de mi y me observa jadeando. Puedo escuchar mi corazón cabalgandome en el pecho al igual que el suyo. Su mirada es tan intensa que me calienta como fuego abrazador.

-Lamento eso- susurra levantándose hasta sentarse en el sofá. Extiende su mano para que yo haga lo mismo.

-De qué hablas?

-No me malentiendas Camille, te deseo de todas las formas posibles- suelta un suspiro y me observa fijamente otra vez, acariciando mi mejilla- Pero primero quiero meterme en ti... Justo aquí- señala con su dedo mi corazón- Mereces más que una f0llada por simple deseo. Mereces que te haga el amor, pero primero quiero que seas mía... Solo mía... en cuerpo y alma.

Aquella declaración frena en seco mi corazón y luego lo hace arrancar con más fuerza. No se que responder a eso, quiere que sea suya pero también desea meterse en mi corazón? Siento algo removerse dentro de mí... El miedo vuelve a hacer de las suyas en mi alma.

- No sé si estoy lista emocionalmente para eso- quiero ser lo más sincera posible con él.

Algo que he aprendido en estos meses es que cuando decida entregarle mi amor a alguien debe ser al cien por ciento. La otra persona merece todo de mi, no un ser humano a medias y para eso necesito terminar de recuperarme a mi misma.

-Lo sé - sonríe de lado- por eso no quiero ir más allá. No deseo aprovechar un simple momento de debilidad. Se que disfrutaría hundirme en ti y embriagarme con tu cuerpo, pero quiero más que solamente un 0rga5m0, bonita.

Se levanta de la silla y va directo al paquete que traía en la mano al llegar.

-Tenemos suerte. Sigue caliente- ver cómo le brillan lo ojos y el que se haya tomado la molestia de traer el almuerzo, me produce demasiada ternura.

Abre el paquete después de ponerlo en la mesita de la sala.

-Huele muy bien- digo cuando el aroma de la salsa inunda mis fosas nasales. El hambre aparece de manera instantánea.

-Es la especialidad de hoy en el restaurante- parece contento de ver mi expresión - Personalmente es de mis platos favoritos, espero que te guste.

-No lo dudo - sonrío de oreja a oreja levantándome a traer algunos platos y cubiertos.

Reparto de manera algo torpe sacándole una que otra risa. La comida luce tan deliciosa que no quisiera desperdiciar ni un grano de arroz pero la mano no deja de temblarme. La intensidad de sus ojos de felino me ponen nerviosa.

Cuando ya he terminado comenzamos a comer lo que hay en el plato. Tal y como pensaba está delicioso y me es imposible no emitir un gemido de satisfacción.

- Quiero contenerme contigo, pero empiezas a abusar de mi fuerza de voluntad- sonríe con tanta malicia.

Siempre hace que me ponga nerviosa y roja de la vergüenza.

- Entonces... Es verdad que me ibas a bailar como un stripper?- trato de vengarme de él avergonzandolo también

-Asi es, te hubiera encantado, créeme. Soy un buen bailarín - sonríe de lado poniendo un cucharada de comida en mi boca, una que recibo como si fuera algo muy normal.

Estar con Dylan se siente tan familiar, cómo si lo conociera desde siempre.

-Suenas demasiado seguro de ti mismo- murmuro cuando he terminado de masticar lo que me dió- Que tal si no me gusta? Soy más exigente que otras mujeres que conozcas.

-Entonces creo que debo hacer mi mejor esfuerzo- se pone de pie y comienza a levantarse de manera sensual la camisa moviendo al mismo tiempo la cadera.

La cucharada que tengo en la mano queda a medio camino cuando puedo observar parte de su abdomen tonificado. Nunca había visto tanto músculo en un mismo sitio.

-No! No lo hagas!- se me cae la cuchara y parte de la salsa va a parar al camisón que traigo puesto.

Escucho su risa y hago un puchero al darme cuenta que mi camisón favorito quedó hecho un desastre.

Vengarme de él? Eso es imposible, es tan seguro de si mismo que sería capaz de desnudarse sin titubear y definitivamente yo hubiera muerto de la vergüenza. No deseo verlo desnudo... O bueno... Si quiero.

Soy una pervertida definitivamente, estoy descubriendo una parte de mi que desconocía.

-Creo que alguien aquí deberá quitarse la ropa y no seré yo- me observa con lujuria- Supongo que sería bueno recibir un baile erótico de la chica más sexy que he conocido.

Aquello me hace levantar como resorte. Lo único que traigo puesto es este camisón y unas tangas que dejan poco a la imaginación, quitarlo me dejaría prácticamente desnuda.

Mi cuerpo vibra cuando se acerca como digno depredador. Me envuelve con sus ojos de felino en un ambiente erótico que acelera mi corazón.

Su boca se funde con la mia pero está vez explora con la lengua cada rincón humedeciendo mi intimidad al instante. Mete las manos por debajo del camisón acariciando mi espalda que ha quedado a la merced de sus caricias.

Ningún hombre había despertado nunca tanta lujuria y deseo en mi cuerpo. Cada parte de mi piel anhela a gritos ser explorada por sus manos. Sus dedos se deslizan hasta tomar mis pechos y masajearlos haciendo que las ganas de ser saciada inhiba cualquier pensamiento racional.

-Joder...- murmura- Esos benditos pez0nes que podían verse a través del camisón me estaban volviendo loco.

Vuelve a besarme pero está vez pegando más mi cuerpo al suyo estrechandome con el.

-Ve a cambiarte, bonita. Aquí te espero- sonríe- Ve, porque este león se muere por devorar a la pequeña gacela, y aún no es el momento.

Suelto una risilla y camino con piernas temblorosas a mi habitación. Su juego de seducción es peligroso, de no ser por él probablemente el deseo me hubiera hecho caer en sus fauces.

Pongo una camisilla sobre mi cuerpo y un short. No es el más recatado pero sinceramente no tengo más ropa, la mayoría la regalé en un albergue porque me traía malos recuerdos.

Luna me obsequió unos "conjunticos" que según ella son bastante lindos, aunque los shorts solo me llegan a media nalga pero no tengo más.

Salgo de nuevo de mi habitación y él al verme abre sus ojos como platos.

-Creo que por mi bien, hubiera preferido el camisón- se muerde el labio- Tienes idea de todo lo que quisiera hacerte en este momento? No me la pones fácil, me la pones dura.

Suelto una carcajada al igual que él. Dylan es divertido, tierno, sensual, fuerte y demasiado varonil. Es el hombre con el que cualquier mujer soñaría.

Terminamos de comer lo que hace falta y cuando dejo los platos en la mesa el timbre de la puerta suena. Dylan está en el jardín contestando una llamada así que soy yo quien abre.

El alma me cae a los pies cuando veo su figura dominante y desagradable frente a mi.

-Stiven...

STIVEN.

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Comments

Jhohanna Perez

Jhohanna Perez

Stiven es feo muy feo jajaja

2024-10-11

5

Jhohanna Perez

Jhohanna Perez

Tiene mucho dominio propio algo poco común

2024-10-11

1

Jhohanna Perez

Jhohanna Perez

ammmmm lo ame quiero un león de esos

2024-10-11

1

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