20. Primeros pasos (3)

Elena se quedó al lado de la cama de Flynn cuidándolo.

Flynn estuvo dormido por cuatro horas luego de su crisis. Ahora se veía muy calmado y en paz, tanto que parecía un ángel, pero Elena no se confiaba, ella seguía en alerta luego de lo ocurrido.

Ella estaba pensando en una sola cosa “¿Con quién me he comprometido?”. Ahora temía que esta fuera la peor decisión que había tomado en toda su vida. El plan de Elena era ganarse la confianza de Flynn para que en algún punto él pudiera ayudarla a convencer a sus padres de cancelar el contrato más pronto. Si ella fingía estar enamorada de él, entonces sería más fácil que él la ayudara a liberarse de eso, pero ahora sabe que ese plan ya no funcionará. El Flynn que había visto hace unas horas parecía odiarla y quería alejarla.

Elena ahora entendía muchas cosas sobre Flynn. Los medicamentos secretos de los cuales ella no sabe los nombres, talvez eran calmantes durante todo este tiempo. Y los enfermeros que ya no querían trabajar con él, seguramente fueron víctimas de su agresión. Tal vez es por ese carácter agresivo que sus padres no lo dejaban salir de la mansión.

¿Ahora qué podía hacer? La señora Rosa no dejaría que Elena se marche sin antes cumplir con su parte del nuevo contrato, Elena debería casarse con Flynn dentro de un plazo de un año y que tendrían que permanecer como esposos un máximo de cinco años, luego de eso su deuda ya estaría absuelta.

Elena no se imaginaba conviviendo con Flynn teniendo esos cambios bruscos de personalidad por cinco años. Tal vez podría apelar a un divorcio prematuro si es que Flynn y ella se ponían de acuerdo. El señor Roberto parecía una persona más comprensible, quizás él pueda aceptar cambiar el contrato y ofrecerle a Elena otro modo de pagar su deuda, como trabajar gratis para él por muchos años.

Mientras Elena pensaba en muchas cosas, Flynn dio señales de despertar. Elena lo observó de manera muy expectante, ya que, no sabía cómo iba a reaccionar.

Cuando él la vio, su rostro tranquilo cambió a uno de molestia y se dio la vuelta para no verla.

_ Lárgate de mi habitación. _ Dijo Flynn sin mirarla.

_ No sabía que tenías un trastorno de personalidad. _ Dijo Elena. _ Ahora entiendo muchas cosas.

_ … _ Flynn no dijo nada.

_ ¿Se supone que tienes dos personalidades? ¿Se podría decir que hay un Flynn bueno y un Flynn malo?

_ …

_ Déjame adivinar, ¿en este momento tú eres el Flynn malo? _ Preguntó Elena mientras hacía un ademán de intriga y burla.

_ Si sigues hablándome te echaré a patadas de aquí.

_ ¿A patadas dices? Ja, ja, ja, lo dudo... _ Se burló Elena.

_ Eres una idiota. _ Dijo Flynn enojado. _ ¿En qué estaban pensando mis padres cuando decidieron comprometerme contigo?

_ Qué bueno que ahora lo aceptas y ya no finges demencia sobre nuestro compromiso, eso facilitará nuestra conversación. _ Dijo Elena.

_ No quieras tratarme como a un idiota. Yo no fingí demencia, simplemente no llegué a enterarme.

_ ¿A qué te refieres? _ Preguntó Elena confundida.

_ Olvídalo, no es necesario que sepas.

Elena no entendió del todo a Flynn, pero sí logró intuir hacia dónde iba el asunto.

_ ¿Acaso el Flynn bueno y tú tienen pensamientos diferentes? ¿Hay cosas que uno sabe y que el otro no? _ Preguntó Elena. _ Eso es sorprendente.

_ Cierra el hocico.

_ Me temo que no podré. Todavía hay algo importante sobre lo que tengo que hablarte. Es sobre nuestro compromiso.

_ No quiero escucharte hablar de eso, te detesto. Esto es por tu culpa. _ Dijo Flynn muy enojado, casi frustrado.

_ No es del todo mi culpa, tu madre fue la que me propuso el trato. Ella es más culpable que yo.

_ ¡No intentes ser la víctima ahora! ¡Es tu culpa por aceptar ese contrato, cuando pudiste rechazarlo!

_ No soy tan idiota como para rechazar que alguien pague la operación de mi hermano. Comprometerme contigo era solo un pequeño precio a pagar por la vida de Gabriel. Debes entender que, en ese momento, me importó más la vida de mi hermano que mis sentimientos.

_ Lo cuentas como si fuera admirable lo que hiciste, pero solo eres una interesada que quiso sacar provecho de la situación. Pero te diré de una vez que no lograrás obtener nada de nosotros.

_ No quiero nada de ustedes. Y como prueba de eso iba a proponerte algo.

_ …

_ Luego de casarnos, no tenemos que vivir cinco años juntos. Si ambos estamos de acuerdo, podemos convencer a tus padres de que permitan que nos divorciemos prematuramente. De esa forma ambos ganaremos. Tú te libras de mí y yo podré pagar mi deuda de otra manera.

_ Eso no pasará. _ Dijo Flynn. _ Tal vez podamos convencer a mi padre, pero no a mi madre.

_ Si le explicamos que no queremos estar juntos, ella podría entendernos.

_ No conoces a mi madre, ella nunca retrocederá. Es muy diferente a lo que tú y el resto de personas se imaginan… _ Dijo Flynn con mirada sombría.

Elena pudo notar un rastro de miedo y crueldad en la fría mirada de Flynn, lo cual la llenó de intriga y curiosidad.

_ Como sea, lárgate ya. No me causa gracia tener en mi habitación a una mujerzuela que vende su vida a un hombre por dinero. _ Dijo Flynn con una risilla desafiante. _ Si yo fuera tú, hubiera dejado que mi hermano muriera con tal de no causarle problemas a los demás y conservar mi dignidad.

Elena no lo soportó más. Cuando veía a Flynn veía a su amigo tierno que la trataba con mucha amabilidad, es por eso que no se atrevía a responderle como quería, pero ahora ya había llegado a su límite. Elena se acercó a Flynn y lo miró con mucho enojo.

_ ¿Intentas causarme miedo con esa cara de estúpida? Mejor lárgate perra…

Elena interrumpió a Flynn tomándolo del cuello de su camisa y levantándolo lo más que podía con todas sus fuerzas. No fue mucho lo que pudo levantarlo, de hecho era casi nada, pero bastó para tomar por sorpresa a Flynn. Sin embargo, él no se dejó y empezó a forcejear para librarse. Luego trató de agarrar a Elena del cabello, pero ella lo esquivaba, Elena tenía la ventaja estando de pie.

Flynn hizo fuerza sobre su adormecida columna y jaló tan fuerte a Elena que la desequilibró y cayó en la cama. Elena trató de ponerse de pie lo más rápido posible, pero Flynn no se lo permitió, él logró levantarse y ponerse encima de ella. Ahora ambos estaban forcejeando con mucha fuerza. Flynn quería poner sus manos sobre el cuello de Elena, mientras que ella trataba de evitarlo.

En ese momento de fuerza y forcejeo, Elena empezó a gritar para llamar a Anita, lo cual desesperó a Flynn, así que uso toda su fuerza en un solo movimiento para tomar a Elena del cuello con una mano y con la otra sujetar fuertemente sus manos.

Elena estaba perdiendo en fuerza y parecía que Flynn acabaría con ella para siempre, sin embargo, él nunca apretó demasiado fuerte. Él solo quería ver a Elena desesperada y aterrada frente a él para castigarla. Flynn ya estaba harto de todo esto; le molestaba que durante todo el tiempo que Elena había estado viviendo en la mansión como su enfermera, él se hubiera vuelto tan sumiso y patético. Detestaba el hecho de que dentro de él hubiera una parte que estaba desesperadamente enamorado de una mujer. No le gustaba la idea de que fuera un mendigo de amor que obedecía a todo lo que le decía su enfermera con tal de poder recibir migajas de afecto femenino. Es por eso que odiaba cuando Elena estaba aquí, porque su otra personalidad tomaba el control para poder estar con ella.

Luego de varios segundos de forcejeo, Elena con sus pocas fuerzas liberó una de sus manos y empezó a acercarla a la cara de Flynn, pero no la alcanzaba. A Flynn le pareció gracioso como Elena trataba de pedirle piedad sin poder hablar, pero estaba equivocado, ella no se estaba rindiendo. Flynn notó que la mano de Elena no quería tocar su cara, su intención era agarrar su cuello. Entonces Flynn miró a Elena a los ojos y se dio cuenta de que no estaba suplicando, ella estaba mirándolo con determinación y ganas de luchar hasta el final, como una presa que nunca se rinde ante un cazador. Flynn se quedó muy sorprendido, pues le parecieron fascinantes los ojos brillantes y desafiantes de Elena, sobre todo le gustaba como lo miraba con intenciones de matarlo. Flynn sintió que era emocionante tener a alguien con esa mirada de odio indefenso y sumiso ante él. Ver esa mirada lo llenó de una emoción desconocida.

Flynn se había quedado tan atónito que no se percató de que Elena se estaba quedando sin aire. Lentamente, la punta de los dedos de Elena lograron tocar el cuello de Flynn, lo cual lo despertó del trance en el que estaba y le hizo erizar la piel. Inmediatamente, la soltó y solo entonces Elena pudo respirar y recuperar el aliento, sin embargo, había forcejeado tanto que ahora estaba débil y tumbada en la cama sin poder moverse, lo único que podía hacer era mirar con furia hacia Flynn, quien seguía encima de ella sin moverse.

Ambos se miraron por varios segundos sin nada que decir.

_ Bájate de mi cama. _ Dijo Flynn mientras salía de encima de Elena.

Ella, con sus pocas fuerzas, se levantó lentamente. Antes de salir de la habitación, miró a Flynn con mucho enojo y algunas lágrimas en los ojos. Él no dijo nada, solo observó como ella salía.

Por algún motivo él se sentía muy fastidiado. Su corazón no dejaba de latir fuertemente y eso le molestaba, ya que, no sabía por qué estaba así. Luego de pensar mucho, Flynn sintió escalofríos cuando se imaginó el motivo por el cual su corazón estaría en ese estado. ¿Acaso fue la mirada de Elena lo que le provocó esa emoción? El solo hecho de pensar siquiera en eso le molestó demasiado. Se enojó consigo mismo por tener un momento de debilidad. Sintió asco y mucho odio, pero ya no había nada que hacer, Flynn no sabía que este podría ser un primer paso hacia algo mucho más peligroso y tentador para él.

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Comments

Ashanti Shangai

Ashanti Shangai

oh Dios !!! Qué miedo 😨😱

2023-06-20

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