19. Primeros pasos (2)

_ Te trataré como si fuéramos una feliz pareja. ¿Estás de acuerdo? _ Preguntó Elena.

Sin embargo, Flynn no dijo nada.

_ Por favor responde, no quiero pensar que me pasé del límite de la confianza. _ Dijo Elena un poco preocupada.

_ No… no es eso. Es solo que, si acepto, entonces yo sería el que se estaría aprovechando de tu situación. _ Dijo Flynn muy triste. _ Me gustas, pero no quiero sentir que te estoy obligando a que me trates bien.

Elena se sorprendió, pues no creía que Flynn fuera tan maduro.

_ No lo veas de esa forma. Tus padres te obligaron a comprometerte conmigo, así que eres una víctima. _ Dijo Elena.

_ Mis padres se aprovecharon de tu situación para conseguirme una novia, así que eres tan víctima como yo. _ Dijo Flynn.

Ambos sonrieron, pues estaban empezando a comunicar mejor sus pensamientos.

_ Dices que merezco un trato especial, no menos de lo que debe tener una prometida de verdad, pero no lo aceptaré, a menos que tú aceptes que también mereces ser tratado igual. _ Dijo Elena.

Ambos llegaron a un acuerdo en donde tratarían de que todo se sienta un poco real. De esa forma no sentirían que están perdiendo tiempo valioso de sus vidas.

_ Pero no quiero que le menciones nada de esto a tus padres, ¿está bien? Es un secreto. _ Dijo Elena sonriendo.

_ Está bien. _ Aceptó Flynn.

Luego de eso, ambos se despidieron y Elena regresó a su habitación. Al entrar y sentirse sola, soltó un suspiro profundo de cansancio, pues fingir estar feliz no le hacía bien. En su cabeza, la imagen de su hermano herido y su madre llorando eran muy frecuentes. Elena no podía dejar de pensar en su familia ni siquiera unos minutos.

La llamada de su madre resonaba en sus oídos. Vanessa le contó por teléfono que Gabriel nunca había estado en peligro de sufrir un ataque cardiaco. Y no solo eso, pues gran parte del diagnóstico que recibieron en el hospital central de la ciudad era erróneo. Algo estaba mal. ¿Por qué se equivocarían en algo tan delicado? Elena estaba enojada, puesto que fue por culpa de ese diagnóstico que recurrió a firmar el contrato de compromiso con Flynn a toda prisa.

Vanessa le hizo prometer a su hija Elena que no mencionara nada de esto, pues esa información logró obtenerla gracias a que una de las enfermeras coreanas que atendió a Gabriel hablaba español. De otra forma, se habría quedado con un falso diagnóstico que le dio la asistente traductora que la acompañaba en el viaje por mandato de la señora Rosa.

Es por esto que Elena decidió llevarse mejor con Flynn, ya que, tenía un mal presentimiento con respecto a su madre. En todo caso, ella lo descubriría a su manera.

Después de mucho pensar, Elena se fue a dormir, por fin podía descansar tranquila ahora que sabía que su hermano estaba fuera de peligro. Sin embargo, no duraría mucho, pues durante las horas de la madrugada empezó a tener pesadillas. Es así como se despertó muy asustada en medio de la oscura habitación.

Elena se calmó y se recompuso al darse cuenta de que su sueño no era real, sin embargo, cuando estaba a punto de volver a dormir, escuchó unos ruidos.

Afuera de su habitación se escuchaban unos sonidos parecidos a unos pasos de pies descalzos. Elena prestó más atención a este sonido, pues no descartaba que fuera producto de su mente. Ella bajó de su cama muy sigilosa y sin hacer ruido, pues quería acercarse hasta la puerta para escuchar mejor. Tal vez era Anita la persona que estaba causando esos ruidos, pero cuando pegó su oído a la puerta no escuchó nada.

Elena abrió la puerta del dormitorio y salió.

_ ¿Anita? ¿Estás afuera? _ Preguntó Elena en voz alta.

Sin embargo, todo estaba oscuro y Anita no estaba, así que visitó la habitación de Flynn, pero al llegar él estaba en su cama. Su silla estaba estacionada en el mismo lugar donde ella la había dejado y él dormía profundamente. No había señales de que Flynn hubiera hecho esos ruidos. Elena supuso que Anita estaba haciendo una ronda de vigilancia en medio de la noche, así que regresó a su habitación para dormir.

A la mañana siguiente, Elena entró a la habitación de Flynn para llevarle el desayuno.

Al ver que Flynn todavía dormía, entró con sigilo y dejó la bandeja de alimentos en una mesa. Ella sacudió su hombro suavemente para despertarlo, pero no funcionó. Elena lo sacudió varias veces hasta que por fin abrió sus ojos.

_ Flynn, sí que tenías el sueño pesado. _ Dijo Elena.

_ ¿Qué haces aquí? _ Preguntó Flynn con mirada muy seria.

_ Te traje el desayuno. _ Dijo Elena un poco sorprendida de que Flynn se hubiera levantado de mal humor. _ ¿Estás enojado porque te desperté temprano?

_ No me refería a eso estúpida. _ Dijo Flynn muy agresivo. _ ¿Quién te dejó entrar a la mansión?

Para este punto Elena estaba confundida. Flynn le estaba hablando de manera grosera, muy parecida a como la trataba antes.

_ Se supone que renunciaste a ser mi enfermera. ¿Acaso volviste porque tu novio Alfonso no te pagaba bien? _ Dijo Flynn muy enojado.

Elena estaba desconcertada, pues no entendía lo que Flynn trataba de conseguir hablándole de esta manera.

_ Flynn… ¿Por qué estás hablando así? _ Elena preguntó enojada y confundida a la vez. _ Se supone que acordamos tratarnos bien, como si fuéramos una pareja de verdad.

Flynn hizo un gesto de burla, como si estuviera escuchando una tontería.

_ Nunca acordaría tal estupidez, eso suena demasiado ridículo. _ Dijo Flynn casi burlándose.

_ Flynn…

_ No intentes cambiar de tema. ¿Por qué has vuelto? ¿Cuánto te ofrecieron mis padres para que decidieras volver arrastrándote hacia mí? _ Preguntó Flynn muy enojado.

_ No puedo creer lo que estoy escuchando. ¿Acaso eres idiota? _ Respondió muy enojada Elena.

Para este punto, Elena no sabía que es lo que Flynn estaba pensando. ¿Acaso ayer solo estuvo jugando con ella a ser una buena persona y en realidad estos eran sus verdaderos pensamientos?

_ Cuando te calmes, volveré para que me pidas perdón. _ Dijo Elena antes de dar la media vuelta para salir de la habitación.

Flynn no lo permitió y la tomó del brazo. Del tirón logró sentarla en la cama.

_ Todavía no te vas. Si has vuelto para ser mi enfermera, entonces sírveme como tal y bájame de la cama. _ Ordenó Flynn.

Elena se negó y quiso soltarse de la mano de Flynn, pero él tenía un agarre muy fuerte.

_ ¡Suéltame, me duele! _ Dijo Elena mientras forcejeaba.

_ Obedéceme o te dolerá más. _ Dijo Flynn mientras usaba su otra mano para tomar del brazo a Elena.

Sin embargo, Elena logró liberarse de las manos de Flynn y cayó al suelo. Ya en el piso recuperó la compostura, pero estaba muy asustada y temblorosa. ¿Qué había sido todo eso? Cuando se levantó para encarar a Flynn, él estaba mirándola fijamente con un semblante que demostraba cero arrepentimiento.

_ Se lo diré a tus padres… _ Amenazó Elena.

Flynn no hizo caso, solo se arrastró en su cama hasta llegar al borde para poder montarse en su silla de ruedas.

_ Mira, no te necesito, estoy acostumbrado a hacer esto por mi cuenta desde hace varios años. _ Dijo Flynn mientras se acomodaba en su silla. _ La verdad, nunca entendí el afán de mis padres por contratar tantos enfermeros para mí, si yo nunca los necesité.

Flynn empezó a mover su silla hacia la ventana.

_ Te recomiendo que renuncies, pues a partir de ahora yo tengo el control y no seré tan amable. _ Dijo Flynn. _ Si antes fui bueno contigo, era porque me gustabas, pero ya no más. Ahora me pareces horrible y apestosa.

_ ¿De qué estás hablando? Sabes que no puedo renunciar. Estoy atada a ti en compromiso. ¿Por qué sigues fingiendo que no? ¿A qué estás jugando? _ Preguntó Elena enojada.

Cuando Flynn escuchó eso se detuvo. Parecía como si hubiera acabado de escuchar algo absurdo. Rápidamente, acercó su silla a Elena y la miró a los ojos fijamente.

_ No digas idioteces, eso no es cierto. Tú solo volviste para trabajar como enfermera. _ Dijo Flynn muy enojado. _ Mis padres no serían capaces de hacerme eso…

En ese momento, un pensamiento sombrío pasó por la mente de Flynn. Es como si acabara de darse cuenta de algo.

Elena no entendía por qué Flynn seguía pretendiendo no acordarse de su compromiso. ¿Acaso se había arrepentido de todo? En todo caso, Elena quería salir de esta habitación.

_ Hasta que te disculpes, no volveré a tratarte como lo habíamos acordado. _ Dijo Elena mientras abría la puerta de la habitación.

Flynn volvió a tomarla del brazo rápidamente al ver que ella trataba de irse habiendo dicho la última palabra. Cuando la jaló, ella cayó sobre él en su silla y terminó mirándolo directamente hacia los ojos. Elena se dio cuenta de que su mirada era la misma que vio varias veces en sus pesadillas, lo cual la asustó mucho. Trató de levantarse rápidamente, pero Flynn no se lo permitió, él la atrapó con sus brazos. Elena trató de alejarse de Flynn, pero él era más fuerte.

_ ¡Dime qué es lo que hiciste! _ Dijo Flynn muy enojado mientras abrazaba fuertemente a Elena.

_ ¡Suéltame!

Elena poco a poco se fue liberando, pero sus brazos aún estaban retenidos por Flynn. En este punto parecía que Flynn estaba a punto de golpear a Elena, pero se contuvo. Más que contenerse, era como si algo se lo estuviera impidiendo. En ese momento, Flynn empezó a actuar extraño.

_ Perdóname. _ Dijo Flynn temblando mientras aún sostenía fuertemente los brazos de Elena.

Como si se tratara de un sueño, Flynn despertó y lo primero que había visto era a Elena forcejeando con él. Inmediatamente, la soltó y empezó a hiperventilar. Flynn sujetó su cabeza entre sus manos y comenzó a tirar de sus mechones. Parecía que estaba sufriendo de una terrible crisis nerviosa.

Cuando Elena se vio liberada, lo primero que quiso hacer fue salir de la habitación, pero no lo hizo, pues notó el extraño comportamiento de Flynn. Parecía como si necesitara ayuda. Rápidamente, llamó a Anita para que le suministre un calmante. Luego de eso, Anita y Elena cargaron a Flynn hasta su cama y lo dejaron descansar.

_ Señorita Elena. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Acaso el joven Flynn empezó a actuar extraño? _ Preguntó la anciana.

La mirada de Anita era muy aguda y seria, lo cual puso en alerta a Elena. Ella recordó aquella vez que en las escaleras Anita le dijo que Flynn era alguien muy especial, entonces empezó a entender la situación. Su repentino cambio de actitud hacia ella, de un momento a otro, empezó a ser más amable y respetuoso. Luego hubo una ocasión en la que la atacó con su silla para luego volver a ser dócil y gentil de un momento a otro. ¿Acaso eso no era producto de los medicamentos? ¿Puede ser que en verdad Flynn tenga algún tipo de trastorno que lo haga cambiar de personalidad?

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Comments

Alicia Sot

Alicia Sot

me gustaría que en partes explicaras las conductas de muchacho..porq es medio inendendible su actuar..el resto es muy bueno..intrigante

2023-09-08

0

Reina Martínez

Reina Martínez

hay no estoy estresada con esta historia

2023-07-05

2

Youha

Youha

Interesante cada ves q sueña ella con flyy q camina al día siguiente el amanece siento otra persona ya voy cómprediendo

2023-05-19

1

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