3. El joven pálido (3)

_ ¡No, Suéltame! _ Exigió Flynn.

Elena lo soltó.

_ ¿A dónde quieres ir? _ Preguntó Elena.

_ A ningún lado. _ Dijo Flynn enojado mientras regresaba a su habitación.

Elena solo lo observó un poco confundida, no sabía cómo relacionarse con este muchacho. Cuando estaba a punto de regresar a la habitación, la sirvienta la detuvo. Al parecer vino cuando escuchó los gritos de Flynn.

_ Señorita, espere. _ Dijo la sirvienta Anita mientras subías las escaleras lentamente, pues ya era una señora muy mayor. _ ¿Qué cree que está haciendo? El joven Flynn no puede salir de su habitación.

_ ¿En serio? No sabía. _ Dijo Elena.

_ ¿Los señores Roble, no le dieron las indicaciones? Él no puede bajar a la primera planta, ni subir a la siguiente. Este piso es solo para él.

_ De verdad no lo sabía, creo que olvidaron decírmelo.

Elena pensó que era lógico que no permitieran que Flynn se acercara a las escaleras, puesto que podría caerse. La sirvienta Anita observó a Elena con una mirada de sospecha.

_ ¿Qué fue lo que le dijeron los señores Roble?

Elena le contó a la anciana sobre los medicamentos y los horarios, también le dijo que no tenía idea de cuál era la enfermedad de Flynn. La anciana parecía un poco sorprendida, pero trató de ocultarlo.

_ En todo caso debe saber que el joven Flynn es alguien muy especial. _ Dijo la anciana mientras se marchaba. _ Por cierto, por su bien, nunca le dé la espalda.

Elena entendió esta última recomendación como una advertencia de que nunca podía descuidar a Flynn, ya que podría hacerse daño y los señores Roble podrían enojarse con ella, hasta incluso hacerle una demanda y llevara presa.

Elena volvió rápidamente a la habitación para encontrar a Flynn tratando de entrar con su silla a su baño.

_ Espera, déjame ayudarte. _ Se apresuró Elena para sujetar a Flynn.

_ Yo puedo solo. _ Dijo enojado Flynn. _ Solo voy a orinar.

Elena no le creyó y lo apoyó en su hombro.

_ Te dije que yo puedo solo. _ Dijo Flynn tratando de alejarla, pero Elena era más fuerte y entra al baño con Flynn.

El baño estaba acondicionado con barandas para que Flynn se sujete.

_ Listo, apúrate y sujétate que yo no voy a mirar. _ Dijo Elena mientras aún tenía sujetado a Flynn. _ Ya cerré mis ojos.

_ ¿Estás loca? _ Dijo Flynn muy sorprendido. _ Déjame, yo puedo hacerlo solo.

_ No mientas, podrías caerte. Es peligroso, apúrate.

_ Atrás, estúpida. _ Flynn pudo apartar a Elena, y débilmente logró sostenerse de pie.

Elena se sorprendió mientras veía a un tembloroso Flynn apoyándose en la baranda, ella creía que Flynn no podía caminar.

_ Yo puedo caminar, pero soy muy débil para sostenerme. _ Dijo Flynn.

Para Elena esto tenía más sentido, pues las piernas de Flynn no se veían delgadas como las de las personas que no pueden caminar. Justo cuando Elena estaba a punto de decir algo, Flynn le cerró la puerta en la cara. Elena trató de entrar, pero Flynn se encerró, así que pegó su oreja a la puerta. Escuchó la cadena del retrete, luego escuchó que el grifo del lavadero se abrió y se cerró, después de eso no se escuchó nada. Elena empezó a preocuparse porque Flynn no salía del baño. Tocó la puerta, varias veces, pero Flynn no le contestaba, por lo cual Elena empezó desesperarse y a tocar más fuerte, hasta que por fin, Flynn decidió abrir la puerta y apareció temblando mientras se apoyaba de las barandas.

_ Por favor, deja de hacer escándalo, no quiero que la anciana suba hasta aquí. _ Dijo Flynn refiriéndose a la sirvienta Anita. Inmediatamente, volvió a su silla con movimientos temblorosos.

_ Lo siento, es que no te escuchaba y temí que…

_ ¿Pensabas que un inválido como yo podría haberse accidentado mientras orinaba? _ Interrumpió Flynn.

_ No es lo que iba a decir.

_ Como sea, voy a descansar, déjame solo.

_ No puedo irme, tus padres me dijeron que esté siempre contigo.

_ No tienes que seguir todo al pie de la letra. Ellos no están aquí, puedes irte a descansar de mí.

_ Ellos depositaron su confianza en mí. Déjame buscarte ropa adecuada para que duermas. _ Dijo Elena mientras abría el armario de Flynn.

_ No es necesario, aún tengo mi pijama puesta, ¿eres ciega?

_ Tú pareces ser el ciego. _ Dijo Elena mientras seguía buscando ropa.

_ ¿Cómo dices? _ Dijo Flynn un poco enojado.

_ ¿Acaso no sientes tu barriga húmeda? Parece que mojaste tu camisa mientras usabas el lavadero.

Flynn recién pudo percatarse de eso y se sintió molesto. Enseguida, Elena se acercó a Flynn con una nueva prenda.

_ ¿Qué haces? ¿Acaso piensas desvestirme? _ Preguntó Flynn incrédulo y con tono burlón.

_ Por supuesto. _ Dijo Elena mientras jalaba la camisa de Flynn desde su cintura hacia arriba.

Mientras Elena desvestía a Flynn, este no podía moverse, pues todo ocurrió tan deprisa que no le dio tiempo para negarse, solo podía estar quieto, atónito y nervioso. Estaba tan quieto que parecía un muñeco de trapo. Solo cuando Elena terminó de cambiarle la camisa pudo reaccionar.

_ Debiste preguntar antes de cambiarme, yo puedo hacerlo solo. _ Dijo Flynn sin poder mirar a Elena a la cara.

_ No tienes por qué avergonzarte, soy una profesional, estoy acostumbrada a desvestir pacientes. Por favor trata de comer tu desayuno antes de dormirte.

_ Desayuné antes que llegaras. _ Dijo Flynn mientras se tapaba con el edredón y se cubría hasta la cara.

_ ¿Es en serio? Pudiste haberlo dicho hace rato. Estuve rogándote para que comieras. _ Dijo Elena una poco enojada.

_ …

Elena se sentó en un sillón de la habitación y se puso a vigilar a Flynn hasta que él se durmió. Pasadas unas horas trajo su almuerzo y el de Flynn, esta vez él no rechazó la comida, luego le ayudó a cepillarse los dientes. Por alguna razón, Flynn tenía mucho sueño, ya que después de almorzar, volvió a quedarse dormido. Elena no pudo evitar quedarse dormida también, pues la vista de la ventana mostraba un día gris y parecía que iba a llover, poco a poco fue cerrando sus ojos y lo último que vio fue a Flynn durmiendo.

Elena soñó que era una pequeña mariposa débil y cansada. Estaba hambrienta, pero por suerte encontró un hermoso jardín lleno de flores. Ella voló hacia las flores y empezó a beber de su dulce néctar, parecía que todos sus problemas desaparecían con cada sorbo, pero no se dio cuenta de que en realidad había caído en una trampa. Atrás de ella bajaba lentamente de su telaraña una araña despiadada que estaba a punto de atacarla, pero cuando se abalanzó sobre ella, Elena se despertó y lo primero que vio fue la habitación oscura, pues ya era de noche. En medio de la oscuridad sus ojos pudieron notar una silueta negra, era Flynn quien estaba delante de ella, estaba de pie y no temblaba. Flynn empezó a acercar su mano a la cara de Elena, pero la impresión fue tanta que Elena se desmayó presa del miedo.

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Comments

Alicia Sot

Alicia Sot

que es?..un vampiro o algo asi?

2023-09-04

0

Diana Quintero

Diana Quintero

super espectacular novela 🤭🤗😊🥰😍

2023-07-20

1

Ashanti Shangai

Ashanti Shangai

Uf ! Esta novela me tiene súper atrapada. !! Es muy muy interesante. !

2023-06-20

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