6. La felicidad de Elena

Ya era el séptimo día de prueba y hoy volvían los padres de Flynn.

Elena salió del edificio de su departamento un poco nerviosa, aún no estaba segura de si sería aprobada por Flynn. Solo subió al auto negro de siempre mientras observaba a sus vecinas tratando de disimular su curiosidad cuando la veían.

Incluso, durante el camino hasta la mansión de los Roble, Elena no dejaba de estar nerviosa, nunca se atrevió a preguntarle a Flynn qué es lo que pensaba de ella o si podría ayudarla para que sea su enfermera oficial. Tal vez si le hubiera contado sobre su situación económica, Flynn habría tenido piedad de ella y podrían haber llegado a un acuerdo.

Al llegar a la mansión, Elena atendió a Flynn con normalidad, y en uno de esos momentos en los que ambos solo estaban leyendo, Elena se atrevió a preguntar.

_ Oye Flynn, ¿sabes a qué hora llegarán tus padres?

Hubo un silencio de unos segundos antes de que Flynn contestara.

_ La verdad, no lo sé. _ Dijo Flynn un poco tímido.

Elena arrastró el sillón en el que estaba sentada para acercarse a la silla de ruedas de Flynn y así poder tener una mejor conversación con él. Mientras tanto, Flynn se sentía nervioso viendo lo que Elena hacía.

_ Flynn, durante estos días en los que te he estado cuidando, hemos convivido mucho, y sé que al inicio pude haber sido un poco ruda contigo, pero creo que ahora tú y yo hemos mejorado nuestra relación, ¿no lo crees? _ Dijo Elena con una sonrisa.

Flynn se asustó tanto por las palabras de Elena que no dudó en apartar la mirada de ella.

_ ¿Nuestra relación? _ Susurró Flynn un poco nervioso.

En ese momento, Anita, la sirvienta, llegó a la habitación.

_ Joven Flynn, sus padres ya están aquí. _ Dijo Anita antes de retirarse.

Elena se asustó tanto por la noticia que su estómago empezó a revolverse. Rápidamente, se levantó del sillón y empezó a acomodar su coleta de caballo, luego miró a Flynn, Elena lamentó no haber tenido más tiempo para poder hablar con él y así explicarle sobre su desesperada situación. El momento de convencerlo para que la acepte como su enfermera había pasado.

La puerta de la habitación se volvió a abrir y esta vez entraron dos personas, el señor y la señora Roble.

_ Bienvenidos, señor Roberto y señora Rosa, espero que hayan tenido un buen viaje. _ Saludó Elena.

Apenas entraron a la habitación, los padres de Flynn comenzaron a inspeccionar todo un poco nerviosos. Observaron la ventana, el estante, a Flynn, quien estaba igual que siempre y por último a Elena, sobre todo a ella, como si estuvieran preocupados revisando su estado actual.

_ Vaya, de verdad sigues viniendo. _ Dijo la señora Rosa un poco sorprendida, así que omitió la parte de saludar.

_ Cuando Anita nos dijo que aún seguías viniendo, me sentí muy feliz. De verdad agradecemos que te hayas quedado hasta ahora. _ Dijo el señor Roble.

Elena sintió que la estaban felicitando, así que se puso feliz. De hecho, no creía que fuera para tanto, pues Flynn no había sido sencillo de manejar al inicio, pero tampoco fue el paciente más difícil que había tenido Elena, ella había tratado con ancianos más tercos que una mula. En este momento, Elena empezó a creer que los antiguos enfermeros que habían cuidado a Flynn eran unos inexpertos en tratar con personas difíciles.

_ Linda, ¿has tenido problemas para tratar con Flynn? _ Preguntó la señora Rosa.

_ No puedo mentir, solo para quedar bien con ustedes y la verdad es que sí hubo algunos problemas. _ Respondió Elena.

_ Entiendo. _ Dijo la señora Rosa un poco triste y decepcionada.

Al escuchar la respuesta de Elena, el señor Roberto también se puso triste.

_ Entendemos si ya no quieres trabajar más con Flynn, pero no te preocupes, pues te pagaremos bien por la semana que estuviste asistiendo y también pagaremos por todas las molestias que hayas pasado. _ Dijo el señor Roble.

_ ¿Qué? No es así, creo que esto es un malentendido. Flynn no ha hecho nada malo. Si bien es cierto, al inicio fue difícil entenderme con él, pero ahora nos llevamos mejor, ¿verdad Flynn? _ Dijo Elena mientras giraba para ver a Flynn.

Los padres de Flynn también voltearon para verlo, él estaba sentado en su silla viéndolos, pero no dijo nada para responder a la pregunta de Elena, solo se quedó callado como siempre. Elena ahora empezaba a ponerse más nerviosa, pues creía que los padres de Flynn estarían pensando que ella es una mentirosa.

_ Flynn a veces no me responde, pero estoy segura de que sí nos llevamos mejor que al inicio. _ Dijo Elena un poco nerviosa.

La madre de Flynn se acercó a su hijo y le acarició la cabeza.

_ Flynn, ¿has sido bueno y tomaste tus medicamentos? _ Preguntó la señora Rosa.

Flynn no dijo nada, pero asintió con la cabeza. Tanto la señora Rosa como el señor Roberto se sorprendieron ante el gesto de su hijo, pues no esperaban que Flynn respondiera.

_ Ahora debemos saber qué piensas, Flynn. _ Dijo el señor Roberto un poco nervioso, pues temía tener que internar a su hijo en otro lugar alejado si es que se negaba a llevar su tratamiento con una enfermera en su casa.

Los señores Roble se quedaron con Flynn en la habitación, mientras Elena esperaba en la primera planta de la mansión. Al cabo de media hora, los señores Roble le dieron a Elena la buena noticia de que Flynn la había aceptado como enfermera oficial y le hicieron firmar el nuevo contrato. El señor roble le dio un cheque a Elena con el pago de los días que estuvo cuidando a Flynn, sin embargo, el pago terminó siendo un poco mayor, pues el señor Roberto estaba un poco emocionado. Elena no podía desaprovechar este momento.

_ Disculpen, señor y señora Roble, yo estoy muy agradecida y no quisiera aprovecharme de la situación, pero últimamente, mi familia está teniendo algunos problemas económicos…

Elena contó sobre su situación y la deuda a los señores Roble, al final ellos accedieron a concederle un adelanto. Luego de un buen rato, Elena volvió a la habitación de Flynn, él estaba mirando por la ventana como siempre, todo pálido y delgado con la mirada cubierta con mechones de cabello.

_ Gracias por aceptarme. De verdad, no tienes idea de cuanto me ayudaste con esto. _ Dijo Elena un poco emocionada. _ Estaba segura de que me rechazarías, ya que no he sido la mejor enfermera del mundo contigo y …

Elena no pudo evitar emocionarse y derramar algunas lágrimas de felicidad y alivio. Flynn se sorprendió al ver a Elena llorando, pues solo la conocía como alguien muy mandona y con poca paciencia.

Elena se acercó a Flynn y sin dudarlo le dio un fuerte abrazo, él no se resistió y se dejó abrazar por Elena. Flynn estaba muy rígido, su corazón latía muy rápido y no podía evitar temblar, pero al final él logró posar su palma sobre la espalda de Elena. Era agradable sentir el su calor y el aroma de su cabello perfumado.

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Comments

Diana Quintero

Diana Quintero

Elena y Flyn terminaran enamorados 😍💕♥❤💖

2023-07-20

1

Ashanti Shangai

Ashanti Shangai

Tan bella Elena mostrando su sincero agradecimiento !

2023-06-20

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