Elena bañó cuidadosamente a Flynn.
_ ¿Es la primera vez que te bañas con ropa interior? _ Preguntó Elena casi burlándose.
_ … _ Flynn no respondió.
_ Bien, ya casi terminamos. _ Dijo Elena mientras enjuagaba el cabello de Flynn.
Elena acercó su nariz a la nuca de Flynn y empezó a olerlo.
_ Oye, detente. _ Dijo Flynn mientras se apartaba muy nervioso de Elena. _ Estás tomando demasiada confianza.
_ Soy tu enfermera, no tienes por qué avergonzarte. Además, ahora hueles bien.
Elena secó a Flynn y le dio un nuevo cambio de ropa interior. Cuando, por fin, estaba seco y con una nueva pijama, Flynn pudo recostarse sobre su cama muy avergonzado, ruborizado y estupefacto. Todavía no terminaba de procesar lo que acababa de ocurrir. Elena le había visto casi desnudo, además de que le tocó casi todo el cuerpo. Para este momento, la taquicardia de Flynn no hacía nada más que aumentar, peor aún si cruzaba miradas con Elena. Su único escape era volver a cubrirse hasta la cabeza con el edredón, sin embargo, no podía pasar más de un minuto sin tener ganas de verla, aunque sea de reojo.
Elena estaba sentada en el sillón de la habitación mientras observaba a Flynn, a veces él la observaba, pero luego volvía a taparse la cabeza cada vez que cruzaban miradas. Elena pensaba que Flynn estaría odiándola.
A la hora del almuerzo, mientras comía, Flynn derramó un poco de jugo sobre su pijama.
_ Espera, déjame buscarte otra camisa limpia. _ Dijo Elena mientras abría el armario.
Elena procedió a desabotonar el pijama de Flynn y, para su sorpresa, esta vez no forcejeo y se dejó quitar la camisa. Flynn estaba quieto, muy quieto. Elena pensó que tal vez Flynn se había rendido y que por fin aceptó el hecho de que Elena es su enfermera y que, a partir de ahora, va a tener que dejar que le cambie la ropa. Esto puso muy feliz a Elena, pues creía que ahora estaba más cerca de obtener el contrato fijo. Recordemos que Flynn debe aprobar a Elena para que el señor y la señora Roble la contraten oficialmente. Por otra parte, Flynn se ruborizaba y tenía taquicardia cada vez que las manos de Elena tocaban su piel.
Por la tarde Flynn dijo que tenía mucho calor y que el pijama que Elena le había puesto era incómodo, por lo que Elena tuvo que volver a cambiarle de ropa. Más tarde, Flynn derramó un vaso con agua sobre su camisa, así que Elena volvió a cambiarlo.
Y así pasaron los días, Flynn siempre terminaba ensuciando sus pijamas y Elena lo cambiaba unas tres veces al día, además de que quería bañarse todos los días, el quinto día, Flynn se bañó dos veces.
Elena estaba sorprendida por el repentino cambio de actitud de Flynn, pues ahora era más obediente y siempre esperaba ansioso la hora del almuerzo, ella creía que de verdad era una buena enfermera que sabía cómo llegar al corazón de sus pacientes, incluso al de las personas más reservadas y problemáticas como Flynn.
A veces Flynn leía un libro y Elena también aprovechaba para leer sus libros de medicina. De vez en cuando, sentía que Flynn la observaba, pero al voltear a verlo se daba cuenta de que tenía la mirada puesta en el libro que él estaba leyendo, sin embargo, era difícil de notar hacia donde estaba enfocada su mirada, pues su cabello oscuro le tapaba parte de los ojos, lo cual le hizo pensar a Elena que Flynn necesitaba un corte de pelo.
La tarde del sexto día era lluviosa, se veían las gotas de lluvia deslizarse por la ventana. La vista era hipnótica y relajante, tanto que Elena empezó a quedarse dormida, poco a poco sus ojos fueron cerrándose, lo último que vieron sus ojos fue a Flynn leyendo su libro. Elena empezó a ver una mariposa en sus sueños, sin embargo, no duró mucho, pues alguien la despertó.
_ Señorita, ya son las seis de la tarde. _ Dijo Anita, la sirvienta, mientras sacudía levemente el hombro de Elena.
Elena despertó suavemente y lo primero que vio fue a la anciana a su lado sosteniendo un paraguas.
_ Llévate esto para tu camino.
_ Gracias. _ Dijo Elena mientras tomaba el paraguas.
Cuando Elena miró a Flynn él estaba sentado en su cama con el libro en la mano, tal y como lo vio por última vez antes de quedarse dormida. Elena pudo notar que Flynn parecía enojado mientras miraba hacia Anita, aunque no estaba segura, tal vez solo le pareció, pues era difícil saber con exactitud los gestos que hacía Flynn, ya que tenía mechones de pelo que le tapaban parte de los ojos. Además, ¿por qué Flynn estaría enojado con Anita?
_ Ya me voy Flynn, hasta mañana.
_ Ten cuidado. _ Dijo Flynn en voz baja, un poco nervioso y casi murmurando.
_ ¡Oh!, gracias Flynn. _ Elena estaba sorprendida, pues era la primera vez que Flynn se despedía de ella, y de manera tan amable.
Al llegar a su casa, Elena se bañó para cenar con su familia.
_ ¿Qué tal te fue hoy, Elena? _ Preguntó su madre, Vanessa. _ Ese joven Flynn, ¿ya está más cómodo contigo?
_ Sí, poco a poco me está aceptando como su enfermera, creo que puedo obtener el contrato. El primer pago de esta semana más el adelanto que pediré, si es que me contratan, servirá para pagar la deuda del casino y creo que sobrará dinero para comer pollo por una semana.
_ No puede ser, ¿comeremos pollo por una semana? ¡Sí! _ Exclamó de felicidad su hermano menor, Gabriel.
_ ¿También podemos pedir pizza en lugar de pollo? _ Preguntó su madre.
_ Por supuesto, pizza, pollo o hamburguesas. _ Dijo Elena con una sonrisa en la cara.
Vanessa y Gabriel celebraron y aplaudieron. Esa noche, la familia Campos tuvo una feliz y emocionada cena de frijoles del día anterior.
Cuando Elena estaba en la habitación con las luces apagadas a punto de acostarse, su madre se acercó a hablarle.
_ Elenita, hace días me dijiste que aquel joven era guapo de cara y que parecía un ángel, ¿te acuerdas?
_ Nunca dije que pareciera un ángel, solo dije que tenía cara de modelo. _ Dijo Elena mientras pensaba que Flynn era todo lo contrario a un ángel cuando lo conoció. _ ¿Por qué lo dices? ¿A dónde quieres llegar, mamá?
_ No es por nada, solo que en las novelas, los chicos guapos terminan enamorándose de las chicas guapas como tú, hija. _ Dijo Vanessa de manera un poco burlona.
_ Mamá, no empieces con eso otra vez. Ya te dije que no está pasando nada de lo que crees, por favor déjame dormir. _ Dijo Elena mientras se tumbaba en su cama.
_ Quién sabe. Tal vez puedan hacer buena pareja y aún no lo saben.
_ Mamá, ¿acaso crees que no me doy cuenta de que quieres emparejarme con él por su dinero?
_ ¿Qué te puedo decir? Ese muchacho es el único hijo de los dueños de la empresa Moda Roble, no estaría de más tratar de llevarse mejor con él, aunque sea solo para hacer amistad.
_ Mamá, por favor. _ Dijo Elena un poco fastidiada.
_ ¡Hasta aquí se escuchan sus murmullos de viejas chismosas! Mañana tengo examen, déjenme dormir. _ Gritó Gabriel desde el otro lado de la habitación mientras se tapaba los oídos con la almohada.
_ Está bien, está bien, ya no diré nada más. _ Dijo Vanessa un poco molesta. Ella estaba a punto de decir que solo pensaba en el bien económico de la familia, pero recordó que no estaba en posición de decir eso.
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Comments
Diana Quintero
Vanessa es solo por ambición que quiere pertenecer a esa familia, para seguir jugando 😡😡😡😡😡
2023-07-20
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Ashanti Shangai
Esa Vanessa no me agrada nada y la tal Anita tampoco !
2023-06-20
1