Elena salió de la habitación para hablar con Alfonso y Flynn se quedó solo. La esperó por varios minutos, pero no volvió, así que decidió bajar temblorosamente de su cama. Con mucho esfuerzo y cuidado logró sentarse en su silla para luego ir a buscar a Elena. Por algún motivo, ahora sentía que sus piernas temblaban menos con el pasar de los días.
Cuando Flynn salió de la habitación, lo primero que vio fue a Elena en el pasillo con el celular en la mano y muy pensativa. Ya había dejado de hablar con Alfonso, pero no regresó porque se había quedado sumida en sus pensamientos.
Cuando Elena notó la presencia de Flynn se sorprendió y lo regañó por bajar solo de su cama, luego le pidió disculpas por demorar tanto.
_ ¿Para qué te llamó? _ Preguntó Flynn.
_ Asuntos personales. _ Respondió Elena.
Flynn estaba triste, pues ahora creía que Alfonso y Elena tenían tanta confianza que, incluso, podían hablar de temas personales entre ellos.
Esa noche, cuando Elena estaba durmiendo, volvió a soñar que era una mariposa. Había pasado un par de meses desde que tuvo el mismo sueño. Ella volvió a encontrarse con la araña despiadada cara a cara y lo primero que hizo fue tratar de volar, pero la araña se lo impidió y la encerró en una prisión de finos hilos. Sus alas estaban atrapadas, solo podía quedarse quieta y esperar su final. Justo cuando pensó que era su fin, pudo despertarse, pero lo primero que vio fue una silueta negra en la habitación. Aquella imagen estaba quieta, delante de la cama de Elena vigilándola. El miedo fue tanto que no pudo gritar ni moverse, solo mirar. De repente, aquella silueta empezó a caminar para acercarse, entonces, la tenue luz de luna que entraba por la ventana la iluminó, dejando ver que tenía la forma y apariencia de Flynn. Claramente, no lo era, pues esta persona podía caminar sin esfuerzo.
Presa del miedo, Elena volvió a desmayarse y no despertó hasta el día siguiente por la mañana. De inmediato, visitó la habitación de Flynn. Al verlo dormir tan débil y pálido, de inmediato, supo que lo que vio ayer fue solo una pesadilla más.
Por la tarde, Elena y Flynn volvieron a pasear al parque. Esta vez fueron para poder almorzar al aire libre debajo de la sombra de un gran árbol, sin embargo, cuando Elena estaba ordenando los alimentos y vajillas que había traído, alguien se les acercó de imprevisto.
_ ¡Elena!, no esperaba volver a encontrarte tan pronto! Es como si el destino quisiera unir nuestros caminos. _ Dijo Alfonso.
Elena y Flynn se sorprendieron.
_ Hola, Alfonso, qué coincidencia encontrarte. _ Saludó Elena.
_ Lo mismo digo. De hecho, qué bueno que te encuentro. Quería hablarte con más detalle acerca de mi propuesta.
Flynn no sabía de qué propuesta estaba hablando, así que solo miró a Elena mientras esperaba una respuesta.
_ Alfonso, eso es algo que deberías preguntar en privado. _ Dijo Elena un poco molesta.
_ Perdona, tienes razón. _ Dijo Alfonso antes de mirar a Flynn. _ Eso es algo que este jovencito no entendería.
Alfonso le sonreía a Flynn como si estuviera tratando con uno de sus pacientes menores de edad.
Flynn estaba molesto y algo le fastidiaba demasiado, pues Elena trataba el tema de la propuesta de Alfonso con mucha discreción. Él tenía un mal presentimiento.
Elena llevó a Alfonso no tan lejos para conversar. Luego de unos minutos, cuando parecía que habían terminado, se despidieron. Ella se apresuró a dar un apretón de manos para evitar que Alfonso le diera un beso en la mejilla, lo cual a él le causó mucha gracia. Por otro lado, Flynn estaba orgulloso de que Elena no se dejara besar.
Cuando Elena regresó con Flynn, su rostro era diferente, parecía perdida en sus pensamientos.
_ Elena, ¿te sucede algo? _ Preguntó Flynn.
_ No es nada, mejor vamos por unos helados, ¿te parece? _ Dijo Elena muy animada.
_ Está bien. _ Flynn aceptó un poco decepcionado de que Elena no le contara nada.
_ Tratemos de disfrutar al máximo este día. _ Dijo Elena muy optimista.
Luego de eso pasaron algunas semanas en las que ambos disfrutaron mucho de pasear por distintos lugares de la ciudad. Flynn estaba feliz, pues no se habían vuelto a encontrar con Alfonso desde aquella vez en el parque.
Todo estaba de maravilla hasta que un día, en una mañana muy nublada, llegaron los señores Roble a la mansión para conversar con Flynn. Ellos tenían la mirada perdida y parecían tristes. Se reunieron en la habitación de Flynn para anunciarle algo importante, Elena también estaba al lado de ellos y se veía cabizbaja. Flynn sabía que algo estaba pasando, pues era como si todos supieran de algo menos él.
_ Flynn. _ Anunció el señor Roble. _ Elena dejará de trabajar con nosotros a partir de la siguiente semana.
Con la fría noticia, el mundo de Flynn empezó a temblar y su corazón se hizo pedazos. Acababa de escuchar lo que más temía desde que Elena llegó a su vida. Pensó que tal vez era un error o que había escuchado mal, pero los rostros de todos decían lo contrario. Entonces era cierto, no era un mal sueño.
El señor Roberto estaba triste, no quería dar la noticia así, pero era lo mejor.
En ese momento de silencio y penumbra, Elena decidió hablar.
_ Flynn, hace unas semanas me llegó una nueva oferta de trabajo que no era tan bien remunerada como trabajar de enfermera para ti, pero esa oferta es algo que siempre he querido para poder avanzar dentro de mi carrera como enfermera. _ Dijo Elena mientras sentía que su pecho le dolía al ver a Flynn así. _ No puedo trabajar como enfermera personal para siempre, Flynn, tengo que avanzar por mi familia y por mí.
Flynn no dijo nada, solo miraba hacia abajo. Él estaba sentado en su silla viendo sus piernas mientras su cabello le tapaba el rostro, así que nadie podría saber que sus ojos estaban rojizos y húmedos. Solo su madre podía presentir lo que él tenía, pues era consciente de lo que su hijo sentía por aquella enfermera. Su querido hijo, quien siempre sufrió por no tener amigos cuando era niño, ahora sufría una pérdida más. Parece que, nuevamente, el pasado se repite.
_ ¿Flynn? _ Preguntó Elena al no soportar el silencio.
_ Entonces vete. _ Dijo Flynn mientras giraba su silla para volver a su lugar favorito y refugio mental, la ventana. _ Si de todas formas te vas a ir, no es necesario que te quedes una semana más, vete ahora mismo.
_ Flynn…
_ ¡No! _ Gritó Flynn. _ ¡No quiero seguir escuchando tu voz! ¡Vete ya!
Tanto Elena como sus padres se sorprendieron, pero sintieron que era comprensible.
_ No tiene que ser así, Flynn. Sabíamos que no podría ser tu enfermera para siempre. _ Dijo Elena aguantando las ganas de llorar. _ Somos amigos, por favor, compréndeme.
_ ¡Dije que no quiero escucharte más! ¡No pierdas más el tiempo y vete! ¡Ya no eres mi amiga!
Elena solo podía ver la espalda de Flynn temblar cada vez que él gritaba.
_ Quiero que nos despidamos bien, no así, por favor. _ Suplicó Elena.
Flynn no dijo nada.
Elena tuvo que salir de la habitación para no llorar delante de todos. Se fue a hacer sus maletas y cuando estuvo lista intentó entrar a la habitación de Flynn, pero la señora Rosa no se lo permitió. Al final tuvo que salir de la mansión y meter sus pertenencias dentro del auto negro de siempre, cuyo chofer la llevaría directo hacia su casa. Antes de irse dio un último vistazo hacia la ventana de la habitación de Flynn a manera de último despido. Elena se sentía como una villana en un cuento de hadas.
Mientras tanto, en la habitación de Flynn, su madre se acercó para consolarlo, pero él no se lo permitió.
_ Vete… _ Dijo Flynn sin poder ocultar su voz temblorosa.
_ Hijo, solo quiero acompañarte. _ Dijo la señora Rosa.
_ No quiero verlos… Todo es culpa de ustedes. _ Dijo Flynn.
Sus padres no dijeron nada, pues ellos habían sido los responsables de confinar a Flynn a esta vida de soledad y aislamiento.
Cuando por fin se quedó solo, Flynn pudo derramar su tristeza sin sentir vergüenza. Su Elena lo había abandonado y ahora su pecho le dolía de una manera indescriptible. Si amar se sentía así, entonces quería olvidarla para siempre y no estar en este estado tan lamentable, pero olvidarla quizá no era la solución, pues sentía que si lo hacía podría morir. En ese momento pensó en Alfonso, aquella persona que apareció hace unas semanas.
_ Él fue. Él me la robó. _ Dijo Flynn sumido en ira.
En ese momento quería que Alfonso desapareciera de este mundo y que sufriera. Flynn quería ponerse de pie para romper todo en la habitación, pero se contuvo, pues no quería que sus padres supieran que los medicamentos están dejando de hacer efecto. Si quería lograr su objetivo, debía ocultar su ventaja.
_ Quiero recuperarla y atarla a mí para siempre… Y a ese idiota quiero matarlo.
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Comments
Alicia Sot
el alfonzo es un ser malvado no tiene buenas intenciones y la muy tonta cayo
2023-09-04
2
Diana Quintero
Elena no debió abandonarlo, ahora se va a vengar de Alonso 😔😔😔
2023-07-20
0
Ashanti Shangai
Cada capítulo está más bueno que el anterior!! Me encanta
2023-06-20
1