Capítulo 20

Las expresiones de sorpresa de la familia Todoroki eran incómodas para Eijiro quien trataba de desviar la mirada cada tanto de todos ellos, su novio no le había dirigido la palabra en todo el camino y eso lo ponía nervioso, porque no tenía idea de cómo tomar exactamente las emociones que sentía de su novio a través del lazo que ambos tenían y tampoco tuvo el valor de cuestionarle nada porque le preocupaba la respuesta que éste pudiese darle con respecto a lo que había hecho.

—¿Qué mierda te hiciste en la cabeza, Eijiro? —Cuestionó Touya primero que todos en su familia, luego de unos minutos de haber quedado en shock.

Un golpe en el brazo derecho le llegó al peliblanco de parte de Rei quien no iba a permitir que le hablara así al menor.

—¿Por qué me pegas? Es la misma pregunta que todos tenemos ¿o no? —Cuestionó Touya hacia su madre con el ceño fruncido, bufando antes de alejarse de su madre.

—Sí, pero no es la forma de preguntárselo —Respondió Rei frunciendo el ceño de igual manera antes de suspirar y ver hacia el ahora pelirrojo. —Eijiro, cuando saliste de aquí hace unas horas, no creí que sería para ir a pintarte el cabello antes de buscar a Shou.

—Fue una decisión un poco precipitada, seño- suegra —Corrigió Eijiro rápidamente, estaba seguro que aquel libro que la mujer tenía en la mano iba a terminar en su cabeza si le llamaba señora y no se le apetecía morir así. —Ya lo tenía pensado hace mucho, pero sólo ahora fue que lo puse en marcha —Confesó sincero.

—Menos mal que fue ahora y no antes, porque en el adiestramiento no te lo fueran permitido —Inquirió Rei con un asentamiento que fue acompañado por el mismo Eijiro. —Te ves lindo, no dejes que Touya te diga lo contrario —Aconsejó seriamente.

—Gracias.

Eijiro se sentía un poco más tranquilo sabiendo que al menos a su suegra no le molestaba que se haya pintado el cabello con casi el mismo color que su esposo, pero ahora necesitaba saber qué pensaba su novio y por ello fue que sus nervios volvieron. Se excusó con todos antes de llevarse a su novio a la habitación, cerrando la puerta por completo una vez que llegaron e hizo sentar a Shouto en la cama antes de sentarse frente a él.

—¿Y bien? ¿Qué te parece? No has dicho nada en todo el rato bonito —Cuestionó curioso y ansioso.

—Es que no sé qué decir —Murmuró Shouto bajando la mirada, sintiéndose avergonzado por sus pensamientos. —Y lo único que me sale para decir es vergonzoso.

—Le pareces caliente, Eijiro —Comentó Keigo de repente desde la ventana junto al alfa mayor, sobresaltando a los dos menores y sonrió por eso. —¡Hola!

—¡Ningún hola! ¿Qué haces ahí, estúpido Keigo? —Reclamó Shouto levantando de la cama para empujarlo y a su hermano.

—¡No te sientas avergonzado de decir que se ve caliente! ¡Yo te apoyo con ese pensamiento! —Exclamó Keigo sin preocuparse de estar cayendo.

—¡Deja de ver caliente a mi cuñado, estúpido omega! —Exclamó Touya en un gruñido, regañándolo por eso.

Shouto vio con seriedad al omega mayor antes de cerrar la ventana con seguro y gruñó bajito antes de resoplar, volteando hacia su alfa con una mueca sobre sus labios y desvió la mirada prontamente, decidiendo confesar aquello mismo, sólo que no sabía cómo hacerlo sin morir aún más de vergüenza en el intento.

—¿Shou? —Llamó Eijiro ladeando el rostro con curiosidad por la actitud de su novio y alzó una ceja al escucharlo balbucear. —¿Qué cosa?

—Tienerazón —Masculló Shouto con su rostro pintándose de rojo lentamente.

—No te estoy entendiendo cariño —Comentó Eijiro levantándose de la cama para acercársele y tomar sus manos para buscar su mirada y verlo directamente. —Vamos cariño, puedes decírmelo con confianza, no me molestaré si dices que no te gusta, esto se va a caer y podré volver a mí color natural sin problemas.

—No me molesta que lo tengas, Eiji —Murmuró Shouto dejando caer la frente en el ancho pecho de su alfa y cerró los ojos con sus orejas calentándose por el sonrojo antes de continuar. —Lo que dije es que Keigo tiene razón, te… te ves caliente con el cabello pintado.

Eijiro terminó sonrojándose de igual manera al escuchar por fin lo que su novio le decía y terminó riéndose mientras se rascaba la mejilla con la uña del dedo índice sin separarse aun de su novio, tenían que dejar de ser tan vergonzosos y dejar de parecer vírgenes, aunque lo hayan hecho sólo una vez, igual debían agarrar confianza entre ellos para tener un poco más de intimidad, al menos eso fue lo que Mina le solía decir en sus conversaciones juntos, pero estaba siéndoles difícil y sinceramente no sabían cómo ser descarados como otras pareja, claro ejemplo era la actual situación en la que se encontraban.

—Al menos no te disgusta como estaba creyendo que lo hacía —Comentó con más tranquilidad.

—¿Por qué creíste eso? —Cuestionó Shouto alzando la cabeza rápidamente para ver a su alfa a los ojos con preocupación.

—Estuviste muy callado todo el camino hasta aquí, por eso fue que creí que no te había gustado —Respondió Eijiro más tranquilo mientras caminaba más cerca de la ventana, notando que la pareja ya no se encontraba donde habían caído. —Touya va a terminar ahorcando a Keigo si sigue con sus comentarios sinvergüenzas hacia mí.

—Y yo lo voy a ayudar a hacerlo —Sentenció Shouto con el ceño fruncido, acercándose a su novio para abrazarlo por la cintura y restregar el rostro en su pecho, marcándolo con sus propias feromonas. —No puedo creer que tendré que pelear también contra mi cuñado por mi alfa.

—¿Con quién más has peleado por mí, cariño? —Cuestionó Eijiro con sorpresa y curiosidad, dejando cerrado el tema de la posible muerte de Keigo por el bien del propio omega mayor.

—Tengo un par de compañeros que se fijaron en ti en la mañana cuando me fuiste a llevar —Contó Shouto resoplando molesto al recordarlo antes de continuar. —Estuvieron hablando de ti frente a mí como si nada e ignoraron por completo tu marca en mi cuello… Estuve a punto de agarrarlos por los cabellos, pero se salvaron por muy poco.

Eijiro no cabía en la sorpresa por lo que escuchaba, quería reírse demasiado por lo que su novio le contaba y es que nunca había visto tan celoso y posesivo a su novio como en esos momentos, se le hacía lindo, si se lo preguntaban; pero decidió que era mejor tranquilizarlo antes de que saliera a buscar las cabezas de aquellos chicos, así que siguiendo más que nada sus instintos, llevó el rostro al cuello ajeno para besar la marca con suavidad antes de morder suavemente esta, escuchando un bajo gemido de su novio que lo avergonzó y aun así eso no lo detuvo de pasar la lengua sobre el pequeño lugar del mordisco a pesar de que no lo había lastimado.

Shouto se mantuvo sosteniéndose de la cintura de su alfa, teniendo el rostro ladeado para que el otro siguiera con las atenciones sobre la marca, ni siquiera tuvo las fuerzas suficientes para sostener la molestia contra sus compañeros de clases, no se le apetecía quedarse concentrado en eso y menos mientras su alfa se encontraba mimándolo de aquella manera, aun así se sentía avergonzado puesto que inevitablemente su cuerpo estaba reaccionando y ahora tenía una erección bajo su pantalón que lo hizo negarse a separarse de su novio cuando éste lo intentó.

—Vamos cariño, calma tus feromonas un poquito —Pidió Eijiro sintiendo su mente nublarse mientras una erección se alzaba en su pantalón, sus hormonas eran un descontrol.

—L-Lo siento Eiji —Murmuró Shouto al darse cuenta que efectivamente sus feromonas estaban en descontrol total y no tardó en tomar aire para bajar la intensidad de estas. —¿Estás bien?

—Sí, sí, mejor ahora —Respondió Eijiro con un suspiro hondo antes de tomar a su omega por los muslos internos para cargarlo, dejando que enrollara las piernas en su propia cadera y no tardó en notar que su novio se encontraba de la misma forma que él mismo. Caminó hacia el baño para cerrar este con seguro y ver directo a aquellos ojos heterocromos. —¿Estás de acuerdo con que me haga cargo de los dos mientras nos bañamos?

Shouto sintió sus mejillas calentarse y no sintió nada más que ternura por el permiso que su novio le pedía, como siempre, el alfa lo respetaba ante todo y por ello fue que asintió con una sonrisa tímida surcando sus labios mientras seguía sosteniéndose del cuello ajeno.

Eijiro sonrió tranquilo al ver que no tendrían que hacerse cargo ellos solos, así que se dirigió hacia el lavamanos para sentar a su novio sobre este, comenzando a desvestirlo tranquilamente, ya no había nada que no haya visto antes y aun así, ahora que no había un celo de por medio, podía terminar de confirmar que su novio era completamente precioso a sus ojos, no tardó en desvestirse de igual manera para volverlo a cargar y ninguno de los dos pudo evitar la corriente placentera que sentía por la cercanía de sus pieles desnudas, aun así Eijiro no se detuvo a notarla de mejor manera, simplemente pasó directo hacia la ducha para abrir la llave y regular el agua de la regadera antes de meterse bajo esta, soltando con cuidado a su novio para que quedara de pie mientras dejaba el brazo alrededor de su cintura para sostenerlo.

—No hay condones Eiji —Murmuró Shouto con vergüenza al recordar que se habían gastado la caja completa durante el celo del alfa.

—Está bien bonito, no los necesitaremos por hoy, luego me encargo de conseguirlos —Prometió Eijiro con la misma vergüenza, aunque estaba siendo sincero, los tenía que conseguir porque no creí que sus hormonas se calmaran por lo pronto.

Shouto asintió levemente antes de verlo a los ojos y sonrió antes de besar los labios ajenos, siendo correspondiendo prontamente y Eijiro no tardó en pasar las manos por el contorno del cuerpo de su omega, pegándose a éste para rozar las erecciones de ambos antes de pasar la diestra entre los cuerpos de ambos para tomar estas y comenzar a bombearlas lentamente mientras la zurda la llevaba hacia el trasero de su novio, llevando un par de dedos al anillo de músculos ajeno y no tardó en sentir la lubricación comenzar a chorrear mientras el aroma a galletas se esparcía por el cuarto de baño, provocando que gruñera a gusto y se separara del beso para bajar por el cuello de su novio, volviendo a centrar su atención en la marca que se le era presentada sin ningún problema.

Shouto sabía que no debía soltarse de su novio puesto que sus piernas no podrían soportar su peso, por ello fue que siguió sosteniéndose de su cuello mientras mantenía el rostro ladeado y terminó alzando la pierna derecha para dejar en la cadera de su novio para darle espacio a los dedos ajenos para que se adentraran como parecía buscar hacer y no tardó en gemir satisfecho cuando su interior fue invadido tal como el alfa buscaba hacer. Movió la cadera de atrás hacia adelante sin saber qué placer necesitaba más y Eijiro solamente lo dejó hacer por unos minutos antes de tomar el mando de ambos ritmos para poder hacer que ambos persiguieran el tan ansiado orgasmo que querían.

...•••••...

...Una hora después....

La pareja de jóvenes se encontraba acurrucada en el sillón mediano de la sala familiar mientras veían a Touya discutir con Keigo y con Natsuo, habían descubierto que el omega mayor tenía algo de conocimiento sobre medicina, al menos en la rama de radiología y supieron además que era por su ex quien tenía dicha carrera, y Natsuo no tardó en burlarse puesto que el omega había terminado con un vago como su hermano mayor, por supuesto que éste último no se quedó callado si no que terminó discutiendo con el menor.

—¡Yo era el que te ayudaba con tus tareas, mocoso insolente! —Exclamó Touya gruñéndole al menor mientras lo zarandeaba. —¡A ti y a Fuyumi!

—Qué bueno que yo no estoy incluido —Comentó Shouto de pronto mientras se mantenía con la espalda apoyada en el pecho de su alfa. —Papá llegó en ese tiempo para evitarlo.

—¿Tú también mocoso? ¡A ti también te ayudé un par de veces! —Regañó Touya volteando la mirada ahora hacia el pequeño de la familia.

—Eso es mentira —Desmintió Shouto negando con la cabeza antes de proseguir a delatarlo. —Te ofrecías a ayudarme, pero solías dejarme sólo para ir a tener sexo con la hija del vecino de la casa de enfrente y no regresabas sino hasta después de pasada la media noche.

—Sí, también lo hacía cuando me “ayudaba” con mis tareas —Comentó Fuyumi uniéndose a la discusión en contra del mayor y agregó: —De hecho, mamá y yo creímos que ella sería su pareja seria por el tiempo en el que llevaban juntos, pero luego ella simplemente apareció marcada de otro alfa y se marchó sin despedirse siquiera.

—Eso fue porque su padre la vendió a ese alfa sin consultárselo —Contó Touya con la mirada sombría por el recuerdo, sinceramente todavía odiaba al hombre y cada que iba a reparar su auto, ni siquiera lo atendía él. —Ahora se encuentra en la otra punta del continente siendo tan sólo un adorno para ese alfa que tiene tres esposas además de ella.

Los cuatro presentes junto a Rei que había escuchado lo contado por Touya quedaron sorprendidos por la información que el peliblanco les estaba entregando, Keigo sabía que el alfa ya no sentía nada más que cariño por aquella mujer y por los recuerdos que tenía con ésta, por ello era que no se sentía celoso por la manera en la que hablaba de ella.

—Es cruel la forma en la que algunas familias siguen tratando a los omegas de su familia —Comentó Fuyumi con una mueca sobre sus labios. —Nadie escoge nacer omega, simplemente es parte de nuestro destino.

—Y aun así algunos disfrutamos ser omegas aunque muchos alfas y betas no nos quieran —Comentó Keigo con tranquilidad mientras veía hacia Shouto quien asentía de acuerdo y sonrió levemente por ello.

—Eso es verdad, si no fuera omega no podría cargar con la marca de mi alfa —Inquirió Shouto mientras sostenía los brazos de Eijiro a su alrededor, negándose a la idea de no tener a su novio consigo.

—Estoy seguro que de haber sido alfa, hubieras sido una copia del anciano —Se burló Touya mientras esquivaba el cojín que se le era lanzado y continuó: —Aunque aun siendo omega eres la copia de él, aunque desde que Eijiro llegó a la casa se te ha visto ser más tú mismo y a todos nos gusta esta nueva versión de ti —Confesó sincero.

Shouto abrió la boca para decir algo sobre aquel último comentario, aunque solamente quería quejarse por el primero, pero su voz no salió y terminó gruñendo con el ceño fruncido al escuchar la risa de todos los demás, simplemente chasqueó la lengua y se cruzó de brazos sin ver a nadie. Eijiro terminó abrazándolo con un poco de fuerzas antes de besar su sien con cariño.

—Eres hermoso con cualquier personalidad, no le prestes atención al envidioso de Touya —Comentó de manera divertida sin ver al mayor, aunque terminó deteniendo el cojín que volaba hacia ellos. —¡Ja ja no podrás golpearme nunca con nada! —Se burló antes de sacarle la lengua a modo de juego.

—No importa, puedo derribarte en cualquier momento en una pelea —Sentenció Touya con una sonrisa ladina con el ego subiéndole.

—No te engañes tan feo, Touya —Respondió Keigo antes de reírse con el resto por la expresión del alfa. —Todos sabemos que Eijiro podría incluso matarte si así lo quiere.

—Pero como es un chico amable, mientras no se lastime a Shou, no te hará más que una llave hasta hacer que te rindas —Agregó Fuyumi con una sonrisa divertida, cruzándose de brazos con tranquilidad.

Touya frunció el ceño y abrió la boca dispuesto a defenderse de su omega y de su hermana, pero Rei fue más rápida y habló primero que su primogénito.

—Bueno, no inicien una discusión, mejor vamos todos a comer antes de que se termine de enfriar la comida —Comentó, yendo hacia la cocina para comenzar a servir la comida.

—Ya escucharon a la jefa, hora de comer —Comentó Natsuo por lo bajo antes de ponerse a recoger sus libros, levantándose poco después del suelo.

El resto no tardó en asentir y levantarse también para dirigirse hacia el comedor, acomodándose cada uno en su silla correspondiente mientras Eijiro aprovechaba para responderle los mensajes a Izuku que habían recién llegado a su celular, no tardó en pedirle a su novio que le tomara una foto para enviársela ya que le había comentado lo que se había hecho en el cabello y el pecoso le pidió verlo, Shouto se acercó a su alfa para ver la respuesta de su amigo y no tardó en reírse junto a su pareja por los continuos mensajes en respuesta que mandaba Izuku.

—No hay que dejar que Izuku se pinte sus rizos —Sentenció Eijiro al leer lo último que el pecoso le había puesto.

—No, un corte sí, pero no un cambio de color.

Aceptó Shouto con total seriedad sin darse ninguno cuenta que Natsuo estaba de acuerdo con el comentario de su cuñado, no se imaginaba a su destinado con su cabello de otro color que no fuese ese hermoso verde esmeralda que combinaba con sus ojos y pecas, y al parecer la joven pareja pensaba de igual manera, así que estaba seguro que no permitirían esa locura, por ello quedaba tranquilo.

Una vez que Rei comenzó a llegar con los platos de comida para todos y los vasos con jugo, Eijiro guardó el celular y Touya colocó el canal de noticias, deteniéndose frente al televisor al ver las imágenes que se encontraban pasando, sintiendo que se le hacían conocidas de algún lado, no tardó en subir el volumen e ir a sentarse aun sin quitarle la mirada a la pantalla mientras el resto fijaba la mirada de igual manera en las noticias del momento.

—¿No es ese el laboratorio que estaba experimentando con comida podrida y animales enfermos de hace meses? —Cuestionó Shouto al reconocer el lugar, sólo que ahora el lugar estaba rodeado de agentes de policía e investigadores.

—Sí, es el mismo y parece que ya la policía se enteró lo que hacen en ese lugar —Respondió Eijiro agradeciendo la comida antes de formar una mueca por el asco ante una imagen que pasaron de manera veloz. —Allí se fue mi apetito.

—Y el mío —Secundaron Keigo y Touya con la misma mueca que el pelirrojo tenía.

—Pero se enteraron tarde —Comentó Rei ganándose la mirada de todos y suspiró antes de continuar: —Por lo que sé, el laboratorio lleva un año haciendo esos experimentos y por lo que se ve, ya terminaron lo que querían conseguir y puedo apostar lo que quieran que incluso ya lo comenzaron a esparcir.

—¿También vio la noticia hace meses, verdad? —Cuestionó Keigo a la omega mayor quien no tardó en asentir levemente.

—Estaba aquí en la casa con mi esposo, haciéndole comida a los chicos para llevársela al gimnasio —Contó Rei con calma antes de añadir otro detalle. —De hecho, cuando llegué al lugar me topé a tu padre y lo detuve para que entregara la comida.

—¡Oh! Fue ese día que el entrenador llegó con cara de querer matarnos por haber sido usado de mensajero —Comentó Eijiro con una sonrisa divertida por el recuerdo.

—Bueno si le disgustó o no, no me importa, yo estaba apurada ese día y si entraba a buscarlos iba a tardar mucho más —Comentó Rei con su bocado a mitad de camino hacia su boca antes de verlos a todos. —Quiero sus platos vacíos, niños.

—Mamá, los únicos niños aquí soy Eijiro y Shouto —Se quejó Natsuo con su madre quien pasó completamente de su comentario. —No puede ser —Resopló.

El resto terminó riéndose de Natsuo antes de comenzar a comer por la mala mirada que Rei les lanzaba en esos momentos, era mejor no volver a molestar a la mujer ya que Keigo estaba presente y no querían que se incomodara por sus discusiones que, aunque pocas veces sucedían, aun así podían llegar a ser bastantes fuertes. De fondo quedaron las noticias y todos de vez en cuando comentaban algo, lo que ninguno acertaba Rei terminaba comentándoselos para que no quedaran con pensamientos errados, tal como su esposo hacía.

—¡Oh, ahora que recuerdo! —Exclamó Eijiro de pronto al recordar algo que no había comentado y vio directo hacia su suegra. —La próxima semana Izuku quiere venir a quedarse el fin de semana ¿Hay problema si lo hace?

—¿Izuku? ¿El destinado de Natsuo, no es así? —Cuestionó Rei viendo el asentamiento de todos al mismo tiempo, pensó un poco la pregunta de su yerno y terminó asintiendo levemente. —Por mí no hay problema, puede venir a quedarse.

—Acomodaré una habitación de invitados para que-

—No es necesario mamá —Interrumpió Shouto llamando la atención de todos. —Yo ya le había ofrecido quedarse en mi habitación si dabas permiso que viniera.

—¿Tu habitación? ¿Por qué, Shouto? —Cuestionó Rei con curiosidad.

—Porque Izuku necesita estar rodeado de aromas familiares que lo hagan sentir tranquilo al dormir —Respondió Eijiro aquella información que el mismo Katsuki les había dado durante la primera visita de Izuku y sonrió con melancolía al saber que su novio lo había recordado.

—Exactamente —Confirmó Shouto con un asentamiento leve antes de fijar su mirada seria hacia su hermano. —Eso me recuerda, Natsuo no vayas a lavar tu cobija como cada jueves, la voy a necesitar.

—Menos mal tengo más cobijas —Comentó Natsuo de manera tranquila, aunque por dentro su animal movía la cola con emoción por la idea de que su omega usaría su cobija.

—Y más suéteres —Comentó Eijiro con una sonrisa divertida mientras comía como si nada, sabiendo que era observado por su cuñado.

—¿Qué tanto van a asaltar mi habitación? —Cuestionó Natsuo con una ceja alzada.

—Sólo necesitamos tu cobija de la semana y que empieces a usar un suéter desde hoy como pijama para que tus feromonas se impregnen lo suficiente en la prenda —Respondió Shouto con la misma tranquilidad que su novio tenía.

Natsuo terminó asintiendo levemente al pedido que su hermanito y su cuñado le pedían, no le molestaba en absoluto el hacerlo porque era para su destinado y era una forma de comenzar a acercarse sin llegar a ser tan invasivo, además que había prometido esperar a que pasara el mes antes de comenzar a acercarse al pecoso para tratar de cortejarlo si el otro se lo permitía. Eijiro y Shouto sabían que Natsuo sabría cómo manejar la situación sin presionar a su amigo, así que no tendrían que meterse a menos que fuese necesario.

Una vez que todos terminaron de comer se levantaron a ayudar a Rei a llevar todo hacia el fregadero, siendo Keigo y Eijiro los que se ofrecieron a lavar todo para que el resto pudiera hacer sus tareas y trabajo, en el caso de Rei, la mujer no estuvo muy convencida, pero aun así lo permitió ya que debía seguir con su investigación farmacéutica, así que Keigo y Eijiro no tardaron en comenzar a lavar todo y limpiar a buen ritmo de manera que todo quedara completamente limpio y las ollas que aún tenían comida fueron guardadas en el refrigerador para que no se echara a perder, aquello había sido una indicación de la misma Rei, así que los dos chicos solamente tenían que estar al pendientes y una vez que terminaron, cada uno se dirigió hacia la habitación correspondiente donde su pareja se encontraba.

Eijiro sabía que su novio estaba en su habitación puesto que allí era donde solían pasar su tiempo y era donde dormían, aun recordaba cuando dijo que su omega no se separaría de él y comenzaría a dormir consigo una vez que se mudara a aquella casa, y tal como lo previó, sucedió, pero realmente no le molestaba e incluso se inquietaba cuando no lo tenía entre sus brazos al dormir.

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Comments

Susana Horia

Susana Horia

amo que Natsuo sea su destinado 😭❤️

2023-06-12

1

Yatovale

Yatovale

Jajajajajajaja, pero si se ve caliente ♨️

2023-05-22

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