Capítulo 15

Todos los chicos y chicas dentro del barco que recibían visitas se encontraban acomodados en la parte más amplia, viendo el helicóptero grande que llevaba a sus familiares, entre ellos se encontraban Eijiro y Katsuki esperando con tranquilidad y emoción, aunque el cenizo no lo diera a mostrar exactamente, aun así Eijiro sabía que su amigo y compañero estaba feliz de ver a su novio después de tantos días sin poder estar cerca el uno del otro.

—Va bajando —Anunció Eijiro aunque no fuera necesario, era la emoción en él, era inevitable.

—Lo estoy viendo también, idiota —Gruñó Katsuki antes de bufar, viendo con fastidio que el omega rubio de mechón negro se encontraba detrás de ellos, esperando, el qué, no lo sabía.

Eijiro lo ignoró por completo en el momento en el que el helicóptero terminó de aterrizar en el lugar en el que tenía permitido hacerlo, la puerta fue abierta permitiendo la salida de algunos padres y/o parejas de los otros que estaban alrededor, por último salió Enji junto a los dos jóvenes omegas, mismos que no tardaron en correr para colgarse encima de su alfa correspondiente, aunque prontamente Izuku fue el que terminó llorando en brazos de su novio.

—No llores, tonto —Pidió Katsuki con suavidad, enterrando el rostro en el cuello ajeno, disfrutando del suave aroma que tanto le gustaba desde hacía muchos años y el único que quería cerca.

—Kacchan estás negro —Sollozó Izuku adorando poder abrazar a su alfa luego de muchos días sin tenerlo cerca.

—¿¡Hah!? ¿Quieres terminar perdido en el mar, estúpido Deku? —Cuestionó Katsuki separando al pecoso de su cuerpo, relajándose poco después al escuchar la risa cantarina de su novio, acompañada de otra que ya reconocía desde hace dos semanas. —¿Tú de qué te ríes, bastardo?

—¡Eijiro, buenas tardes! —Saludó Izuku luego de limpiarse las lágrimas y sorber su nariz, negándose a bajar del cuerpo de su alfa todavía.

—Izuku, un gusto verte también —Saludó Eijiro, ya había saludado a su novio y a su suegro, así que el que faltaba era el pecoso y ya lo había hecho. —Kacchan y yo ya ansiábamos verte —Comentó, burlándose del apodo del cenizo.

—Date por muerto, bastardo —Gruñó Katsuki molesto de escuchar su apodo en los labios de alguien más que no era su novio.

Izuku terminó riéndose por la buena relación que esos dos parecían tener y terminó bajándose del cuerpo de su novio, acercándose al bicolor con una sonrisa suave sobre sus labios, ambos viendo a Katsuki corretear a Eijiro para golpearlo y el pelinegro solamente huía divertido, terminando detrás de su suegro quien solamente frunció el ceño sin estar de acuerdo de estar siendo usado de escudo por el menor.

—Quítese anciano, se va a quedar hoy sin nuero —Prometió Katsuki con el ceño fruncido, aunque no estaba nada más que tranquilo y divertido.

—Preferiría que no hicieras nada, mocoso, mi hijo no va a estar muy contento que lo lastimes —Comentó Enji con el ceño fruncido y bufó. —Yo me voy a ver a Nemuri, por favor no se maten en lo que no estoy.

—No creo que Kacchan pueda prometer nada de eso —Comentó Izuku de manera entretenida y terminó riendo al tener la mirada molesta de su novio encima, además de otra mirada igual de molesta aunque más intensa que la de su alfa y aquello le causó curiosidad, por ello recorrió la mirada hasta llegar a un chico rubio de mechón negro. —¿Por qué ese chico me ve como si quisiera ahogarme en la orilla de la isla?

Ambos alfas vieron hacia Denki y Katsuki no tardó en interponerse entre su mirada y la de su novio, tomándolo de la cintura para pegarlo a su cuerpo mientras Eijiro se acercaba a su omega para hacer lo mismo y decidir que era mejor salir de allí, de la vista de aquel omega antes de que fuese a decir nada.

—Ignóralo Deku, no importa —Pidió Katsuki tomando la mano de su novio. —Mejor vamos a la habitación, presiento que esas mochilas llevan muchas cosas.

—Presientes bien, Bakugou —Respondió Shouto con una sonrisa imperceptible sobre sus labios.

—¿No te dije que me llamaras por mi nombre de pila, bastardo bicolor? —Cuestionó Katsuki con el ceño fruncido y comenzando a caminar hacia el interior del barco sin soltarle la mano a su novio.

—Tú no usas mi nombre ¿por qué tengo que usar yo el tuyo? —Cuestionó Shouto en contra del cenizo con una ceja alzada.

Eijiro terminó riéndose junto a Izuku al ver que definitivamente la personalidad de esos dos chocaba, pero no de mala manera, por suerte. Katsuki chasqueó la lengua y abrió la boca para responderle, pero fue interrumpido ni bien comenzó.

—No pueden encerrarse en su habitación sin permiso —Comentó Denki con completa molestia mientras seguía viendo del cenizo al peliverde. —Menos si es con mí alfa.

—¿Quién es su alfa? —Cuestionó Izuku con total confusión, no entendía al chico al lado de ellos.

—¿Permiso? ¿Desde cuándo hay que pedirlo? —Cuestionó Shouto enfrentándolo con total seriedad y vio a uno de los jefes del lugar a punto de cruzar detrás de ellos. —No me respondas, sé quién me responderá la duda —Comentó y se dio la vuelta hacia el hombre uniformado y a cargo. —Jefe Kendo qué bueno que lo veo.

Denki se tensó al escuchar el apellido que el bicolor dijo y quiso creer que era un engaño y estuvo por burlarse creyendo que era así, pero no contó con la respuesta del hombre.

—Joven Todoroki, espero que no me esté saludando para pedir otro cambio en nuestro menú —Inquirió el hombre con un suspiro, había querido pasar como si no los hubiera visto, no se pudo. —¿Qué necesita?

—No es nada de eso —Aseguró Shouto con estoicidad antes de señalar al omega rubio de mechón negro detrás de él mismo. —Este chico dice que necesitamos permiso para estar en la habitación de nuestros alfas, así que quería confirmar que era una regla verídica.

—No hay ninguna regla que vaya en contra de eso, joven Kaminari ¿quién le dijo que la había? —Cuestionó el pelinaranja luego de ver quién era el chico y luego negó levemente. —No hay problema con que estén en la habitación de su pareja o familiar, sólo deben comportarse para no molestar al resto.

Shouto agradeció la respuesta a sus dudas y vio hacia el chico rubio de mechón negro con seriedad antes de tomar la mano de su novio y la de Izuku para despedirse del jefe Kendo antes de caminar hacia la habitación de los dos alfas sin decir nada más. Eijiro estaba completamente fascinado por el actuar de su omega para sacar de apuros a Katsuki y el cenizo estaba agradecido con el bicolor por su rápido actuar, vio con molestia al estúpido omega que quería arruinar la visita de su novio y destapar la reciente información sobre ser destinados para arruinarle su relación, antes de ir detrás de los otros tres, escuchando a Eijiro hablar con Izuku, explicándole las dudas que éste último tenía y haciéndole olvidar el tema de recién, Katsuki también estaba agradecido con ese idiota.

Los cuatro llegaron a la habitación que compartían los dos alfas, entraron con tranquilidad antes de que cada pareja se sentara en la cama correspondiente de los actuales dueños de la habitación.

—¿Entonces los hacen utilizar inhibidores toda la semana, pero los sábados pueden dejarlo para recibir a sus familiares y pareja? —Cuestionó Izuku hacia Eijiro quien asintió como respuesta. —Me parece bien, me gustaría irme con el aroma de Kacchan para estar más tranquilo por los siguientes pocos días, hasta que Kacchan me permita venir a visitarlo de nuevo.

—No me parece que te prohíba venir a verlo, considerando que está mucho más tranquilo a tu alrededor —Comentó Eijiro mientras veía al cenizo con diversión y terminó esquivando el golpe de la almohada ajena. —¡Genial, almohada nueva!

—Ni lo sueñes, devuélvemela idiota —Gruñó Katsuki hacia el otro con el ceño fruncido.

—No, ya es mía —Sentenció Eijiro con una sonrisa amplia antes de agregar: —Y todo lo que me lances, me lo quedo.

Katsuki lo maldijo antes de que Izuku lo tranquilizara y comenzara a sacar de su mochila una cobija que sabía que su novio reconocería, se la entregó en silencio antes de sacar un par de tappers con comida casera que su madre le había enviado y unas camisas que su suegra le había enviado también.

—Esa anciana siempre enviando las cosas tarde —Bufó Katsuki rodando los ojos con una mueca sobre sus labios antes de poner a un lado la cobija con cuidado. —Gracias Deku.

—Dio las gracias, estoy sorprendido que esa palabra esté en su diccionario —Molestó Eijiro antes de echarse a reír junto a Izuku.

—Te mataré mientras duermes —Prometió Katsuki con tono macabro.

—Y si lo haces, vendré a envenenarte —Prometió Shouto con total tranquilidad a pesar de ser una amenaza que no iba con su casta.

Eijiro e Izuku terminaron riéndose a carcajadas por la expresión que Katsuki había colocado por la respuesta del omega bicolor, no siempre se podía ver o encontrar a alguien que dejara al alfa cenizo mudo por una contra amenaza, así que a Izuku le caía bien el bicolor y Eijiro no podía estar más encantado con su novio que esos momentos, además de estar encantado mientras comía sus onigiris rellenos de cerdo con la salsa especial que su novio les hacía, su omega había llevado más cosas en la mochila, pero él sólo tomó la comida, como siempre sucedía y Shouto no le extrañó que fuera a por ellos primero.

El resto fue ofrecido por Shouto para que los otros dos probaran lo que Eijiro comía con tanta felicidad e Izuku hizo lo mismo, les ofreció un poco de la comida que su madre le había dicho que llevara y toda la comilona se hizo con ellos hablando de todo y de nada en particular, solamente conociéndose mejor en esa tarde de visita, Izuku siendo feliz de estar con su alfa luego de tantos días sin verlo y extrañándolo.

...•••••...

...Tercera semana del mes de adiestramiento....

Los primeros tres días de la semana comenzaron fuerte, la lluvia se había marchado por completo y los almirantes a cargo aprovecharon aquello para hacerlos sudar y agotarlos el doble de manera física y mentalmente, les habían comenzado a dar tarea para investigar y al día siguiente le hacían preguntas mientras hacían ejercicios, a aquellos que no respondía bien los hacían correr descalzos sobre la arena de la isla con el sol dándoles de frente, haciendo que sus pieles se broncearan aún más, ni siquiera el protector solar estaba funcionando del todo con aquel fuerte sol golpeándolos directamente.

Ese día tenían que responder el cuestionario de buena manera para no hacer ningún castigo, al menos ese era su pensar, nadie contó con que el almirante a cargo les haría un cambio en las preguntas y los dejaría castigados bajo el ardiente sol, sentados sobre la ardiente arena por casi veinte minutos, era horrible e increíble lo mucho que se podía sudar durante ese castigo extremo, ni siquiera podían decir nada mientras estaban allí, aun así Eijiro y Katsuki se las arreglaban para comunicarse entre ellos y el resto de su grupo, ideando una forma de contestar de manera perfecta el siguiente cuestionario.

No hubo cuestionario alguno luego de su castigo, solamente fueron enviados a darse una ducha antes de almorzar y todos se quejaron en silencio puesto que habían estado preparándose para esa prueba, se levantaron para dirigirse rápidamente hacia sus habitaciones para tomar el cambio de ropa antes de dirigirse hacia las duchas, haciendo su plan más factible durante su baño, disfrutando del agua helada que chocaba con lo caliente de sus pieles, era un remedio fantástico luego de aquel cruel castigo. Salieron todos cinco minutos después, secándose antes de echarse pomada para las quemaduras y luego vestirse con el cambio de uniforme limpio. Salieron con su ropa sucia doblada entre la toalla recién utilizada para volver a sus habitaciones donde dejaron aquello antes de volver a salir con total cansancio para dirigirse hacia el comedor, estaban comiendo algo tarde, dos horas, para ser exactos; su castigo se había alargado mucho más hasta ese momento, por ello no tardaron en acomodarse para comer rápidamente y poder llenar sus estómagos como era debido.

—Tendremos clases teóricas a las dieciséis en punto, tenemos que anotar hasta lo más mínimo y no confiarnos en sólo lo que el almirante en jefe nos deja de tarea, porque ya pudimos ver que nos pusieron a prueba hoy y por uno pagamos todos —Comentó Katsuki de manera seria mientras veía a todos los extras que estaban sentados en la misma mesa que él.

—Anotar todo, comprendido —Respondieron todos al mismo tiempo, asintiendo levemente mientras el resto escuchaba y asentía de igual manera.

Eijiro aprovechó ese tiempo libre para escribirle a su novio y cuestionar cómo seguía su suegro, el hombre había tenido de repente una recaída durante la mañana de ese día y Natsuo junto a Shouto fueron los que lo encontraron tirado en las escaleras de la casa antes de llevarlo al hospital, al parecer eran los únicos en la casa puesto que su suegra estaba en su laboratorio en la ciudad, Fuyumi había tenido clases nocturnas y se había quedado con una amiga, y Touya estaba con Keigo, así que sólo ellos fueron los que llevaron a su suegro al hospital para saber qué le había sucedido. Estaba preocupado, sinceramente, realmente no tenía buenos recuerdos de las personas que le importaban en el hospital, sus padres eran el claro ejemplo y sinceramente no quería que su novio pasara lo mismo que él hace meses.

—Quédate tranquilo, ese anciano parece ser más fuerte que la mala hierba, así que no creo que sea otra cosa más que una baja de tensión —Comentó Katsuki al ver al otro decaído por la noticia que le habían dado de su suegro.

—Por más que las personas se vean fuertes, no significa que lo sean, hermano —Respondió Eijiro con un suspiro hondo, terminando de comer antes de levantarse junto al otro. —Vamos a descansar un poco, me está doliendo la cabeza.

—Eso lo sé, mejor de lo que piensas —Aseguró Katsuki con un suspiro hondo y se pasó la zurda por el cabello. —Vamos, también necesito una aspirina, ese omega idiota no deja de joderme la paciencia y mi estúpido animal parece querer ceder en cualquier momento —Gruñó molesto.

—Más razón para que no te separes de mí —Comentó Eijiro estirando los brazos hacia atrás mientras caminaban hacia la habitación que compartían.

—No te quiero como una maldita garrapata —Sentenció Katsuki con el ceño fruncido, aunque decía eso, aun así no se separaba del otro y le había servido para esas veces en las que el omega trató de hacerlo quedarse con él.

—Todavía que te cuido y así me tratas —Volvió a repetir Eijiro con la risa bailando en su voz, esa se había vuelto la frase que más repetía en esos últimos días y era divertido. —Vamos lobito, seré tu garrapata favorita —Prometió, tomando el brazo ajeno para pasar de largo y evitar al omega. —Mierda…

—Tú no dices groserías ¿qué fue? —Cuestionó Katsuki con el ceño fruncido, dejando para después la respuesta a la promesa que el otro le hacía.

—En verdad que no tienes olfato alguno, hermano y estoy agradecido por eso en estos momentos —Comentó Eijiro con una mueca sobre sus labios, empujando al cenizo al interior de la habitación antes de meterse y cerrar rápidamente la puerta en el rostro del omega. —Ese omega tonto, está en celo y anda por el barco como si nada.

Katsuki frunció aún más el ceño al escucharlo y resopló echándose en su respectiva cama con las manos en la cabeza y los ojos cerrados, era increíble que le estuviera pasando eso justo ahí y estaba comenzando a molestarse mucho más con aquel omega, además de molestarse también con su animal interior por haber estado a punto de ceder un par de veces cuando no estuvo con Eijiro, pero por suerte éste llegaba justo a tiempo para llevárselo.

—De algo me sirve poder controlar mi olfato, además que los aromas de algunos omegas es asquerosamente empalagoso y me da demasiado asco, así que mi animal coopera para que mi olfato no sirva en muchas ocasiones —Explicó con un suspiro, abriendo los ojos para aceptar la aspirina y la botella de agua.

—Entonces es bueno que tu animal no te haya dejado olfatear su aroma antes de entrar —Comentó Eijiro con un suspiro hondo, echándose en su cama luego de tomarse la aspirina y vio hacia el cenizo. —Es mejor que no te vayas por tu cuenta, porque si metes la pata, Izuku es el que terminará sufriendo aunque no esté marcado.

—Eso ya lo sé, lo mantengo siempre presente, idiota —Resopló Katsuki en respuesta, volviendo a cerrar los ojos para tratar de dormirse.

Eijiro sabía que era de esa manera, al cenizo le importaba mucho su novio y moriría antes de siquiera hacerle algún daño, ya sea físico como emocionalmente, lo había podido ver aquella tarde del sábado durante la visita del omega pecoso, así que confiaba que sabría controlarse lo suficiente como para no hacer nada que pudiera lastimar a su novio y por ello era que se dormía tranquilo, dejando el despertador con la hora puesta para no llegar tarde a la clase teórica que tenían para esa tarde.

...•••••...

La cara de sueño que los chicos y chicas tenían mientras veían la primera hora de la clase teórica era bastante obvia para el almirante a cargo de aquel grupo quien no le importó en absoluto, simplemente siguió con su clase como si nada mientras el resto anotaba todo tal como Katsuki les había indicado durante el almuerzo, incluso Eijiro quien apenas se estaba despejando del sueño, se encontraba anotando todo y prestando tanta atención como se le era posible, se había tomado junto a Katsuki un par de tazas de café al ir camino a aquel lugar pequeño donde recibían clases, por ello no le extrañó que el cenizo de repente pidiera permiso para ir al baño, aunque por supuesto que le preocupó que fuese solo, aun así Katsuki prometió estar devuelta pronto e ignorar al omega aquel si se lo encontraba, así que confiaba en él y su promesa.

Una vez que Katsuki salió, la clase siguió como si nada, Eijiro anotando todo por él y por su amigo, decidiendo que de esa manera él no se perdería nada y de esa manera podría ayudarlos luego de clases para que al día siguiente pudieran hacer su cuestionario de mejor manera y poder apoyarse entre ellos como debieron haber hecho en un principio.

La segunda hora comenzó veinte minutos después y Eijiro comenzó a preocuparse cuando Katsuki no llegaba, vio hacia el resto con la duda en su mirada y ninguno sabía realmente lo que pudo suceder con el cenizo, su celular en el bolsillo delantero del pantalón vibró de repente de manera corta, era un mensaje y supuso que sería de su novio, así que no le prestó atención suficiente, ni siquiera cuando un segundo mensaje pareció llegar, simplemente se quedó tranquilo y quitó los pensamientos negativos de su mente para centrarse en el resto de la clase, luego buscaría a Katsuki y capaz lo conseguiría encerrado en su habitación con dolor de estómago o quejándose de que debía ocultarse de aquel fastidioso omega, aunque sabía que se llevaría un regaño por haber faltado el resto de la hora.

La clase terminó cuando la tercera hora comenzó, todos recogieron su cuaderno y lápices, levantándose del asiento para comenzar a salir y Eijiro no tardó en revisar su celular, frunciendo el ceño al ver que ambos mensajes eran de Katsuki y no tardó en abrir el chat para notar que eran notas de voz, así que reprodujo la primera pegado a su oreja, deteniéndose totalmente tenso por lo que el otro decía, dejó la nota de voz a la mitad antes de correr en dirección del baño, deteniéndose cuando vio a Nemuri junto a otros almirantes en jefe, buscó con la mirada la razón de la preocupación de los adultos y no tardó en notar sangre en el suelo, además de un cuerpo en el suelo que lo hizo acercarse más, suspirando en silencio y tranquilo al ver que no era Katsuki, pero sí se trataba de aquel omega rubio de mechón negro.

—Eijiro no deberías estar aquí —Aconsejó Nemuri al ver al joven alfa detrás de uno de los jefes.

—Estoy buscando a Katsuki, señorita Yamada —Murmuró Eijiro pasando la mirada hacia el pasillo que daba hacia el lugar donde el helicóptero solía aterrizar con los visitantes, no tenía idea de por qué vio hacia allá, simplemente algo se lo indicó y la expresión de horror pintó su rostro en cuestión de segundos al ver lo que colgaba en el techo o más bien quien colgaba. —Dioses, Katsuki… ¡No, no, no puedes hacernos esto, hermano!

Los adultos vieron al chico acercarse al cuerpo del alfa cenizo que colgaba del techo completamente sin vida, estando completamente histérico, así que tuvieron que acercársele rápidamente para detenerlo antes de que lo tocara, mientras escuchaban el sollozo del menor quien trataba de librarse del agarre entre negaciones.

—¡No, Katsuki no puedes hacerle esto a Izuku! —Siguió exclamando Eijiro entre sollozos histéricos, solamente lo había perdido de vista un momento y ahora lo encuentra de esa manera. —¡Hermano di que es una broma, no puedes marcharte así! —Exigió sin poderlo creer, quería que fuera una cruel broma de su cenizo compañero.

—Eijiro, no es una broma —Murmuró Nemuri completamente afectada por las emociones ajenas y propias, vio hacia su pupilo sin vida antes de fijar la mirada en el cenizo, ambos destinados muertos y sin siquiera un testigo. —Por eso les dije que había que poner cámaras en los pasillos y ahora no sabemos qué demonios sucedió —Se quejó en voz alta con el mayor a cargo.

—Quédate tranquilo chico —Pidió uno de los tres almirantes en jefe sin poder controlar al joven omega. —Yamada haz algo.

Eijiro se negaba a escuchar razones y órdenes de los almirantes a cargo, sus mejillas estaban bañadas de lágrimas mientras veía la imagen de su compañero y amigo colgado en el techo de aquel barco donde ambos habían estado entrenando por esas dos semanas y tres días, no podía creer que estuviera allí, colgado y con sus ojos completamente sin vida, con la mirada perdida y las mejillas levemente mojadas. Sabía que había estado llorando, las notas de voz se escuchaban entrecortadas y si hubiera escuchado la segunda nota de voz hubiera escuchado los sollozos del cenizo, así que era obvio para Eijiro que aquel omega lo había limitado a eso, lo había llevado a su muerte y por ello no tardó en ver hacia el omega muerto en el suelo con total rencor.

—Cuanto me alegro que estés muerto —Sentenció sin culpa alguna, sorprendiendo a los adultos presentes.

—Eijiro no digas eso —Regañó Nemuri completamente sorprendida, nunca creyó que aquel chico al que había visto siendo completamente feliz y amable, fuese a decir aquello con una expresión completamente seria y cruel.

—Se merece eso y más, pero ya no está con vida como para escuchar lo demás —Comentó Eijiro con las lágrimas rodando por sus mejillas, apretando las manos a sus costados antes de ver de nuevo hacia Katsuki, notando que ya estaban por bajarlo, así que se hizo a un lado antes de ver al almirante en jefe que lo había sostenido. —Quisiera permiso para ser el que le dé la noticia a su familia, señor.

—No creo que sea buena idea, que-

—¡Por favor, señor! —Interrumpió Eijiro en una pequeña exclamación.

El hombre suspiró antes de ver a sus compañeros y al ver la expresión de éstos supo que estaban de acuerdo con el pedido del menor, así que solamente asintió y le dio el permiso que quería, Eijiro agradeció y no tardó en sacar de regreso su celular para buscar el número de Izuku ya que el pecoso mismo se lo había dado y con el corazón en la mano, no tardó en hacerle una video llamada al chico para contarle lo sucedido con toda la tristeza que su cuerpo pudiese albergar en esos momentos.

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Comments

Yatovale

Yatovale

acosador!!!!😭😭😭

2023-05-04

1

Yatovale

Yatovale

noooo....bastaaaa😭😭😭😭😭😭

2023-05-04

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