Capítulo 9

...Lunes – última semana del mes....

La mueca que tenían muchos de los estudiantes, entre ellos Eijiro y Shouto, era bastante notable. Casi todos los estudiantes habían confirmado ese mismo día que eran ciertos los rumores de que los profesores dejaban tres días unas preguntas de exámenes relativamente fáciles para aquellos estudiantes que estaban pendiente del pizarrón afuera del edificio estudiantil y luego las cambiaban por otras que eran más complicadas, era bastante justo, si se lo preguntaban, pero aun así también bastante injusto.

Ya habían comenzado la semana de exámenes e incluso ya incluso habían presentado el primer examen, Eijiro quería creer que le había ido bien, después de todo, no quería regresar la siguiente semana para volverlo a tomar, realmente quería librarse de los estudios después de esa semana y solamente centrarse en ayudar en los preparativos de la graduación, aunque ni su novio ni él mismo se quedarían para la fiesta después de la entrega de sus títulos, ya habían quedado entre todos el ir a celebrar por su parte y lejos de allí, aunque realmente no tenía idea de a dónde se dirigían.

—No entiendo por qué tenemos que realizar también un examen en el club de economía cuando ni siquiera hemos tomado ni una sola clase de esa profesora —Se quejó una pelirosa cerca de la pareja, la alfa se había acercado a ellos desde la semana anterior puesto que habían realizado una maqueta juntos.

—¿No sabes cocinar Mina? —Cuestionó Eijiro bastante divertido, ni siquiera él mismo entendía la razón de aquel examen, pero no se quejaba como su compañera.

—Sé lo básico, como para no morir de hambre, al menos —Respondió Mina con una mueca sobre sus labios antes de suspirar. —Mi novia es quien cocina, yo sólo me encargo de comer.

Shouto terminó riéndose mientras observaba a su alfa, éste también prefería hacer lo mismo, sólo ver y comer, aunque aun así Eijiro sí sabía cocinar más allá de lo básico, a pesar de no ser totalmente experto. La mujer siguió quejándose aun después de ver llegar a su novia.

—Tengo entendido que será en pareja el examen de economía —Conto Shouto queriendo callar a la alfa, no era muy sociable por eso mismo. —La sensei emparejará a aquellos fuera del club con los que sí lo estamos.

—Cariño… —Murmuró Mina viendo a su novia con esperanza.

—No estaré contigo —Sentenció Jirou con total seriedad, negando rápidamente. —Prefiero hacer equipo con Eijiro.

—Con mi alfa no —Se quejó Shouto mientras todos ignoraban la mirada indignada de Mina hacia su omega. —Búscate otro compañero.

—Dime tu secreto, Eijiro —Pidió Mina al pelinegro con total seriedad. —¿Cómo haces para que tu omega no te rechace?

Eijiro terminó riéndose sin saber qué responder, realmente no tenía idea, suponía que era el hecho de ser un buen novio y estar atento a él, aunque prontamente ambos omegas negaron, no era eso y Eijiro cuestionó la razón.

—Tú no eres dramático ni exagerado —Respondieron Jirou y Shouto al mismo tiempo mientras observaban al alfa.

—Oh… Bueno, no creo que sea tan malo ese examen, es peor el del miércoles, el de física —Aclaró Eijiro con los hombros alzados antes de suspirar hondo. —Aunque me gusta que el de deportes se haya integrado también, quiero volver a competir con los chicos de los clubes de deporte.

—No, es peor el de anatomía —Comentó Jirou con toda seriedad y sinceridad mientras veía el reloj del pasillo. —Ya pronto comienza el de biología, vamos yendo al salón.

Los otros tres asintieron antes de comenzar a seguir a la omega hacia el salón, era el mismo a pesar de que eran secciones diferentes, los profesores habían decidido juntar a todos aquellos que habían visto y anotado las primeras preguntas que habían puesto en el pizarrón y para sorpresa de Eijiro, no eran muchos en esos salones y tampoco eran preguntas tan sencillas como algunos habían dicho, al menos no para él mismo que no era fanático de los estudios como su omega lo era, pero gracias a él era que había podido estudiar todo ese fin de semana durante su entrenamiento y su día libre. Estaba incluso seguro que ese mismo día que también le tocaba entrenamiento, lo haría estudiar mientras hacía su serie de ejercicios, esa también era su última semana de rutinas, así que le estaba poniendo empeño a ambas cosas para no defrauda también a su suegra y menos para no molestarla.

Todos ingresaron al salón, saludando a los que estaban presentes y se acomodaron cada uno en un puesto, sacando solamente su lápiz, borrador y lápices de colores, esos últimos eran sólo por si acaso puesto que a algunos profesores les gustaba que sus dibujos tuvieran colores como indicaciones, algo extraño para muchos, pero no decían nada y sólo accedían a sus pedidos para una mejor nota en el examen o en la tarea.

...•••••...

...Unas horas después....

Todos los estudiantes salían de la academia con los hombros caídos y diferentes expresiones, algunos iban contentos, otros aliviados y otros deprimidos, ninguno tenía realmente idea de sus notas puesto que se las pondrían en el pizarrón al día siguiente, era bastante cruel para los que no les gustaba estudiar demasiado y terminaban haciéndolo a último minuto, el no saber sus notas al momento, era un castigo bastante grande.

—¿Vamos a almorzar cerca del gimnasio? —Cuestionó Shouto tomándole la mano a su novio mientras caminaban fuera de la academia.

—Sí, ya Touya nos está esperando allá con Keigo —Respondió Eijiro mientras afianzaba el agarre en la mano de su novio. —Ya ellos dos deberían hacer pública su relación, ya todos sabemos que están juntos.

—Es verdad, aunque ellos saben que nosotros sabemos desde aquel día en la que casi tienen sexo en las duchas del gimnasio y nosotros vimos —Comentó Shouto colocando una mueca por el solo recuerdo antes de que su rostro se pintara de rojo por la imagen de su alfa desnudo volviendo a él.

—Traté de que no vieras mucho, pero creo que fui el más traumado —Comentó Eijiro con un suspiro hondo antes de negar levemente. —Aunque Keigo sigue diciendo que ya no deberías estar traumado porque… porque me viste desnudo —Contó antes de aclararse la garganta con sus mejillas pintadas de rojo, aún no habían hablado ni un poco de eso.

—Ah, en verdad Touya se va a quedar sin omega —Prometió Shouto con mucha vergüenza de por medio, caminando por entre las calles sin soltarle la mano a su alfa.

—Yo pienso que tiene razón —Murmuró Eijiro desviando la mirada para evitar ver el rostro de su omega, definitivamente eran unos vírgenes con todas las letras, pero no era su culpa.

Shouto se quejó con su novio por pensar igual que aquel omega, realmente no quería o más bien no sabía cómo enfrentar aquel suceso sin morir de vergüenza en el intento y Eijiro lo sabía, por ello fue que no dijo nada más y simplemente lo dejó pasar mientras seguían su camino hacia la cafetería que servía también de restaurante cerca del gimnasio. En su mochila estaba los cambios de ropa y Touya cargaba las botellas con los batidos de frutas que ya no le disgustaban tanto como las primeras dos semanas, incluso adquirían un buen sabor cuando estaba completamente sudado y cansado.

Ambos chicos llegaron poco después, notando rápidamente a la pareja no oficial en una de las mesas centrales y cercanas a los ventanales, parecían estar pendientes de algo en el celular del alfa, así que no tardaron en entrar para acercárseles y poder curiosear lo que veían.

—¿Por qué tan serios? —Cuestionó Shouto una vez llegaron a la mesa, acomodándose frente a los otros dos junto a su novio.

—Estamos viendo el canal de noticias que el anciano suele colocar en casa —Contó Touya colocando el celular en el centro para subirle el volumen y que los menores pudieran escuchar también. —Hay un laboratorio en Pakistán que están haciendo experimentos con comida podrida y animales enfermos, pero nadie sabe para qué lo hacen o qué es lo que quieren conseguir con el resultado.

—Quizás crear una enfermedad, porque el único resultado que se le encuentra es ese, una enfermedad en el estómago con solamente la mención de lo que usan para experimentar —Respondió Eijiro con una mueca de asco marcando su rostro.

—Eso mismo fue lo que yo le dije —Secundó Keigo con una mueca igual a la del joven alfa. —Mejor dejemos de hablar de cosas asquerosas y pidamos nuestro almuerzo antes de que no podamos comer por el asco.

Los dos menores le dieron la razón al omega mayor y no tardaron en observar el menú antes de que cada uno pidiera lo que iba a comer de almuerzo, el joven beta mesero se llevó el menú y la orden a la cocina, dejando a las dos parejas aun escuchando las noticias internacionales, siendo más tranquilas que la anterior noticia, al menos la mayoría, puesto que parecía haber una guerra entre Rusia y Ucrania bastante fea, aunque los de las noticias no entregaban demasiada información, suponían que era para no meterse en problemas con alguno de los dos países. Igualmente Touya y Shouto conocían más de cerca los detalles por todo lo que el mismo Enji les llegó a contar una vez cuando los regañó por portarse mal, algo de lo que el hombre aún se arrepiente puesto que sus hijos terminaron teniéndole miedo incluso a él.

La comida llegó poco después y los cuatro chicos no tardaron en comenzar a comer, dejando las noticias de fondo, los cuatro estaban acostumbrados a almorzar así, pero no se dieron cuenta que estaban en un lugar público y el resto de las personas no entendían realmente ese hecho ya que incluso los mandaron a apagar el aparato ya que les incomodaba, por supuesto que Touya no se quedó callado y se puso a discutir con el mesero y el encargado hasta que Keigo y Shouto lo tranquilizaron para luego disculparse, y todo mientras Eijiro comía sin tomarles importancia, debía terminar cuanto antes para hacer digestión y luego comenzar sus ejercicios.

—Tú di algo por lo menos —Se quejó Keigo viendo seriamente al alfa menor.

—Coman para que la digestión se haga rápido y podamos ir al gimnasio —Comentó Eijiro como si nada, ignorando el ambiente en la mesa y el lugar.

—Mira, suficiente tengo con el obsesivo de mi viejo como para que vengas tú también a ponerte igual —Comentó Keigo con el ceño fruncido mientras veía al menor.

—Lo siento, creo —Respondió Eijiro con una mueca, realmente no lo sentía.

Keigo gruñó por la indiferencia del menor y bufó antes de comenzar a comer junto al resto, aun así le molestaba aquella obsesión por el gimnasio y los ejercicios, que realmente no entendería nunca. Eijiro no le tomó importancia, simplemente se comió su almuerzo ligero y trató de concentrarse en otra cosa al igual que los hermanos, las noticias habían sido apagadas y realmente lo sentían extraño al punto el que terminaron escuchando un chisme que había a pocas mesas de distancia.

...•••••...

Los cuatro chicos salieron minutos después en dirección hacia el gimnasio, Shouto iba comiéndose un pudín que su novio le había regalado luego de pagar la comida, Touya había perdido el papel, piedra y tijera en su contra, así que Eijiro iba bastante satisfecho de haber podido pagar el almuerzo. Todos entraron al recinto saludando a las personas que había en el lugar antes de llegar al sitio que les correspondía para sus ejercicios.

—El entrenador no está y es raro —Comentó Eijiro bastante curioso por aquel detalle. —Me voy a cambiar antes de que llegue, vamos Touya.

—Voy detrás de ti —Avisó Touya dejándole las bebidas a su hermanito para seguir a su cuñado a los vestuarios.

Ambos omegas se quedaron juntos en el sitio donde los dos alfas entrenaban, Keigo no tardó en pasarle un mensaje a su padre para saber dónde demonios estaba metido ya que se encontraban allí en el gimnasio y mientras esperaba la respuesta, vio al bicolor acomodar todos los libros como en los últimos días, dándose cuenta que de nuevo estudiarían allí y no en su casa, sinceramente nunca estuvo interesado en estudiar, quizás por eso fue que no llegó a entrar a la universidad, pero ahora que veía y escuchaba a ese par de estudiantes estudiar los apuntes para sus exámenes le hacía recordar aquellos tiempos que eran su pesadilla.

—¿De qué son sus exámenes mañana? —Cuestionó solamente para sacarle conversación al menor.

—Matemáticas y Economía —Respondió Shouto con calma antes de ver al mayor. —Deberían ser tres, pero la sensei del club de economía dijo que su examen llevaría mucho más tiempo y nos pasaron un examen para el miércoles —Explicó con tranquilidad.

—Definitivamente no extraño estudiar —Confesó Keigo negando levemente con una mueca sobre sus labios.

—Tú nunca has estudiado, Keigo, siempre te has copiado de alguien más y estás graduado de puro milagro —Sentenció el entrenador y padre del nombrado quien llegaba con un par de bolsos, además de su mal humor.

—Calla anciano —Gruñó Keigo hacia su padre, frunciendo el ceño ante los bolsos. —¿Qué traes allí?

—La científica Todoroki me detuvo en la salida, por eso me tardé unos minutos, me dejó esto para sus hijos y yerno —Respondió el entrenador con total seriedad, pasándole al bicolor las tres mochilas y la nota que la mujer le entregó. —Espero no lo vuelva a hacer, no soy ningún maldito mensajero —Gruñó molesto.

—Lamento las molestias —Comentó Shouto con su usual expresión en blanco antes de leer la nota y se puso a abrir las mochilas. —Es comida, ¿Touya no le avisó que comeríamos en el restaurante de aquí cerca?

Keigo abrió la boca para responder, pero en esos momentos llegaban ambos alfas completamente cambiados y Touya no tardó en responder por su propia cuenta.

—¿Y calarme a mamá y su advertencia sobre no comer fuera de casa? No, definitivamente no le dije nada.

—¿Y qué haremos entonces con toda esta comida, uh? —Cuestionó Shouto frunciendo el ceño directamente hacia su hermano.

—Espera a que terminemos nuestro entrenamiento y verás que eso desaparecerá —Prometió Touya con la burla bailando en su voz.

—Ya deja de molesta a Shou y comienza el calentamiento —Regañó Eijiro al mayor mientras él mismo comenzaba los suyos propios bajo la mirada atenta del entrenador.

—Estos niños ya no respetan a sus mayores —Despotricó Touya mientras fruncía el ceño e iba a hacer justo lo que su cuñado le dijo, calentar.

—Por supuesto que no lo hacen, si sus mayores se comportan como niños también —Acusó el entrenador directamente hacia el peliblanco con una sonrisa ladina. —Empieza Todoroki.

Touya gruñó hacia su suegro, bufando poco después para no entrar en discusión con el hombre y Keigo lo agradeció en silencio, esa era una de las razones por la cual no hacía pública su relación con el mayor de los Todoroki y es que parecía haber alguna clase de enemistad entre su familia y la del alfa, una que sinceramente no conocía. Shouto notó al omega mayor hundir los hombros, sabiendo que estaba deprimido por la discusión entre los otros dos, palmeó suavemente su espalda y murmuró:

—Todo estará bien, Touya tiene un plan y si llega a ser muy descabellado, yo te aviso para que te mudes de ciudad —Prometió, escuchando al mayor reír.

—Lo tendré en cuenta entonces —Respondió Keigo con una sonrisa leve sobre sus labios.

—¡No estoy escuchando el conteo! —Regañó el entrenador luego de que él, además de los dos alfas menores, escucharan lo que el menor tenía para decirle a Keigo.

—Hoy también hay estudio, por eso no hay conteo —Se quejó Eijiro quien fue el que recibió el grito cerca de su oído.

—Verdad que avisaron que esta semana era de exámenes, lo olvidé —Comentó el entrenador quien en serio había olvidado aquello. —Bueno, empiecen con su estudio y cuida tus posiciones en cada ejercicio, Eijiro.

—¡Sí señor! —Exclamó Eijiro en alto antes de ver hacia su novio y asintió levemente para que empezara.

Shouto asintió de igual manera y abrió el libro de matemáticas, yendo directo hacia las páginas donde sabía que estaban las respuestas de las preguntas del examen, dando comienzo con el estudio. Él leía en voz alta toda la respuesta y su novio se encargaba de darle un resumen con sus propias palabras, de esa manera sabía que le prestaba atención completamente y no a medias, por supuesto que había veces en las que le tocaba repetir todo puesto que Eijiro se perdía entre el cambio de ejercicios que constaba en los que había hecho el primer día y los que había hecho el resto de las semanas hasta ese momento, pero por suerte no tenía que repetirlo una tercera vez.

Touya y Keigo se mantenían en completo silencio mientras los dos menores estudiaban en voz alta, de vez en cuando hacían un par de comentarios antes de ser mandados a callar por Shouto ya que interrumpían su tiempo de estudio, el entrenador solamente se burlaba en silencio antes de hacerle una señal al joven alfa para que cambiara la serie de ejercicios por la siguiente.

Esa era la rutina que había tomado la pareja desde jueves pasado cuando Eijiro tuvo su entrenamiento y no les iba mal hacerlo de esa manera.

...•••••...

...Jueves – Última semana del mes....

Era el último día de los exámenes y ya casi todos los estudiantes estaban hartos de ellos. Algunos ya sabían qué notas habían obtenido en los anteriores exámenes y además también sabían qué día debían ir la semana siguiente para volver a tomar el examen con distintas preguntas, era realmente triste puesto que todos esperaban no tener que repetir ninguno y aun así sus estudios no fueron suficiente.

Pero para la suerte de Eijiro, él y su novio habían sacado buenas notas en todos los exámenes, aunque el joven alfa destacó mucho más en el examen de deportes, sorprendiendo a los entrenadores de los clubes de esa materia puesto que no esperaban ver al pelinegro destacar de manera asombros. Eijiro era el más contento, a decir verdad, había recibido invitación de algunos entrenadores para que aceptara la beca que éstos le ofrecían en algunas universidad, pero aun así negaba con mucha pena todas antes de explicar que ya tenía una beca esperándolo en la Universidad Naval de Japón, en la sede que había allí mismo en capital y sinceramente no la cambiaría por nada, por suerte todos comprendieron sin molestarse.

Ese día tocaban cuatro exámenes puesto que el del martes fue cambiado para ese día, así que los estudiantes se hallaban en el mismo salón donde vieron el primero y el segundo casi al terminar el anterior, era realmente cruel para todos y aun así estaban seguros de que habían pasado con buena nota justo como los anteriores, puesto que habían descubierto que era mejor estudiar entre todos y ver si estaban lo suficientemente preparados, justo como en ese momentos en el que estaban estudiando entre todos para el tercer examen sin moverse de sus pupitres, algunos teniendo la cabeza echada hacia atrás con los ojos cerrados y otros con la mirada puesta en sus libros de estudio.

Ninguno notó realmente la llegada del profesor hasta que éste se aclaró la garganta, sobresaltando al pequeño grupo que volteó hacia el frente con un par de quejas por el susto.

—Tranquilos, no tienes por qué molestarse —Comentó el profesor de geografía e historia con una sonrisa amplia sobre sus labios. —Me gusta esa forma que tienen para estudiar —Confesó antes de sacar su cuaderno de notas. —¿Qué les parece si cambiamos su examen escrito por uno oral? De esa manera será más sencillo darles su nota hoy y no mañana como al resto.

—¿No tendrá problemas si nos hace así el examen? —Cuestionó Jirou con una ceja alzada hacia el mayor.

—Tendré más problemas cuando el director sepa que se me olvidaron sus exámenes, así que hagamos como que ya esto estaba planeado —Pidió el hombre con una sonrisa avergonzada sobre sus labios.

Todos los estudiantes no tardaron en reírse del despiste del profesor antes de asentir de acuerdo con la idea del hombre, era mejor de esa manera puesto que realmente querían escuchar su nota antes de mañana y con eso decidido, el profesor no tardó en darles la dinámica para responder y al ver que habían entendido, comenzó las preguntas para cada uno, asintiendo mientras anotaba la nota correspondiente en el lado donde estaba el nombre del estudiante, eran pocas las veces en las que negaba a las respuestas que algunos le entregaban y de esa manera otro podía responder sin problema.

El examen terminó diez minutos después donde el profesor les había dado la nota antes de marcharse, ambos exámenes habían salido con buena nota, no llegaban a excelente puesto que se equivocaron un par de veces, pero aun así estaban satisfechos con la nota recibida. Además de que habían recibido dos exámenes en uno, así que solamente les faltaba uno último y ya podrían marcharse para sus casas, solamente tendrían que volver al día siguiente a las diez de la mañana para buscar sus notas y ver si debían ir a repetirlo en la semana siguiente en el día que los profesores les dijeran.

—¿Nos quedamos a esperar el último profesor? —Cuestionó Tenya, uno de los alfas que más estaba pendiente de estudiar, de toda la academia. Además de pertenecer al consejo estudiantil.

—Es buena idea, de todas formas sólo faltan dos minutos para el siguiente examen —Respondió Shouto alzando los hombros con levedad antes de ver hacia su otro libro de estudios. —¿Estudiamos para el siguiente examen?

—Sí, repasemos que este último es más complicado —Pidió Mina rápidamente mientras se acomodaba en su silla para prestar atención suficiente.

El resto estuvo de acuerdo con la pelirosa y no tardaron en acomodarse de igual forma para estudiar, aunque Eijiro volvió a la misma posición que antes, teniendo la cabeza echada hacia atrás y los ojos cerrados, escuchando al resto hablar y de vez en cuando respondía cuando se le preguntaba para que no pensaran que estaba dormido, Shouto sabía que así era la forma en la que su alfa parecía memorizar todo, lo había descubierto en los días en los que estudiaban en casa cuando Eijiro no tenía entrenamiento y realmente le funcionaba, para su sorpresa.

...•••••...

...Una hora después....

Todos los estudiantes salían de la academia contentos de haber terminado por esa semana todos los exámenes, a pesar de que algunos sabían que tendrían que regresar la semana siguiente para repetir alguno de los exámenes que tuvieran mala nota, aun así no se preocuparían hasta el día siguiente de ese detalle. Los clubes habían finalizado sus clases la semana anterior, por ello no era necesario que ningún estudiante se quedara hasta tarde esa semana de exámenes y ese día no era la excepción.

Shouto y Eijiro iban tranquilos junto al grupo que había estado con ellos durante esa semana, creían estar seguros de que todos sus exámenes tenían buena nota y no tendrían que repetir ninguno la siguiente semana, así que algunos no tardaron en dar la idea de ir a celebrar a algún karaoke entre todos, la mayoría accedió y, aunque Shouto también quería acceder, sabía que su novio tenía que ir a entrenar y no quería ir solo.

—Si quieres puedes ir con ellos, bonito, le pasas un mensaje a Natsuo cuando vayan saliendo para que pase a buscarte y te lleve a la casa —Comentó Eijiro por lo bajo hacia su novio una vez que se detuvieron antes del cruce de calles.

—No quiero ir sin ti, Eiji —Respondió Shouto con una mueca sobre sus labios, apretando el agarre en la zurda de su novio.

Eijiro le propuso celebrar al día siguiente cuando vieran sus notas y Shouto accedió más tranquilo, así que con eso decidido, ambos le explicaron al resto la razón por la cual no irían y quizás debieron prever que todos terminarían yendo con ellos al gimnasio y luego de salir de allí, irían a celebrar aunque sea dos horas a un karaoke, así que a la pareja no le quedó de otra más que acceder ahora sí.

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play