–La ciudad de los magos queda muy pero muy lejos de aquí, llegaras como un mes a pie.
Se da cuenta que se alejó demasiado, en vez de acercarse a la ciudad.
¡¿Cómo pudo pasar esto?!
– ¡¿Es en serio?!
–Si. Se tarda un mes porque se evita los caminos desafortunados, pero si quieres me puedes esperar una vez que termine de reparar la carreta mágica, te puedo llevar a la ciudad en una semana. Probablemente tardaremos llegar en un día.
–Eso suena bien pero...
–No te preocupes. Si quieres puedes ayudarle a mi esposa en sus quehaceres, estarías trabajando para pagar todo el viaje y tu mascota se recuperaría más rápido si se quedan unos días más.
–De acuerdo.
No es mi mascota y cuando se recupere me va a morder, estoy segura que me va a morder. Tengo que Amarrarle el hocico, cuando empiece a recuperarse.
– ¿Sucede algo?
Notó que Nadea miraba con preocupación a su mascota.
–Nada.
–Mi esposa Valeria te mostrará tu habitación y te dirá los quehaceres de la casa.
–Ah gracias.
–Mientras me voy a trabajar.
–Que te vaya bien.
–Adiós.
Se besaron, lo hicieron enfrente de ella, se siente incómoda.
Parecen ser buenas personas, los dos están casados y se ve que se aman mucho. Decidió quedarse con ellos por unos días, han sido muy amables con ella, demasiados amables le recuerdan a...
No puedo creer que por un momento haya pensado en ti, en serio no puedo creerlo.
–Veo que tus heridas están sanando muy rápido. Sería buena idea retirarte las vendas.
Le gruñó.
–Mejor no. Ten. Ahí está tu comida.
Se nota que tiene mucha hambre, se la devora sin ningún problema, se ve que le encanta la carne. Espera nunca ayudar de nuevo a un lobo. Son demasiado problemáticos. Cada rato debe estar alerta, para no sufrir una mordida de esta criatura sin corazón.
–Hola Valeria, ¿No sabes si tu esposo ya terminó de reparar la carreta?
Nadea ya lleva casi una semana esperando y tiene curiosidad de saber sobre lo que hablaron la otra vez. No es que quiera ser grosera, pero desea llegar pronto a la ciudad.
–Es más probable que termine mañana.
–Ah, entiendo.
Pero no fue así. El esposo de Valeria no la terminó al otro día, se llevó más días de lo que había dicho. Ese lobo ya se curó por completo, pensó que la iba morder cuando le llevó de comer. Nadea salió corriendo dejando caer la comida al suelo. No lo hizo. No la mordió, aunque sí le gruñó. Se puso a comer. Luego pasó cercas de ella, ignorando su presencia. Fue a solearse un rato.
– ¿Ahora qué pasa? ¿Por qué ladras?
La bestia feroz se acercó a Nadea, le ladra exigiendo seguirlo. Nadea no entiende nada, pero se nota que quiere que la siga.
– ¡Que alguien calle a ese perro!
Una mujer gritó toda enojada, el ruido de ese animal no la deja en paz.
–Está bien te seguiré, sólo deja de ladrar.
No entiendo el por qué se puso a ladrar de repente, y creó que me entiende. Dejó de ladrar una vez que lo seguí y me está guiando a un lugar que no sé a donde. Que lobo tan extraño eres.
Ya llegó la puesta de sol, aún no sabe a qué lugar la está llevando. Parece un loca dejándose guiar por un lobo extraño. Como que esto ya se puso rarito, sólo falta platicar con el lobo, y él que conteste igual que una persona.
– ¿Para dónde me estás llevando?
Se detuvieron. La belleza de este lugar dejó la boca abierta de Nadea, este lobo no es cualquier lobo. Hay algo que da miedo. El lobo la miró por un instante. Nadea tembló un poco. La dejó atrás, se lanzó a divertirse.
Nunca había visto estas flores y tampoco estas. Hasta huelen muy bien, me gusta el perfume de estas flores, me hacen sentir feliz. Siento como si estuviera acostada sobre una suave cama.
– ¿Qué pasa? ¿Aún quieres guiarme? Yo pensé que era este lugar. No muerdas mi camisa. Duele.
Se la llevó arrastrando, se la llevó sin ningún problema, se la llevó igual que un pedazo de carne. Lo único malo es que Nadea sufría rasguños con las ramas y piedras por ser arrastrada por este lobo.
– ¡Está bien! ¡Ya me levanté! Aunque me pregunto por qué quieres que te siga a dónde vas. ¿Qué clase de lobo eres?
Pensé que era el campo de flores exóticas, lo que querías mostrarme, pero no fue así. Este lobo me está llevando a un lugar diferente. Estoy siguiendo a un lobo como si fuera un humano. Me veo como una tonta en seguir a un lobo tonto. Me siento como una tonta por seguirlo aún.
¿Pero que se puede hacer? El lobo le gruñe solamente, cuando se resiste. La llevó a un lugar, un lugar que nunca creyó que me iba a guiar, o quizás tenga tanta hambre y quiera saborear un delicioso hueso. Se detuvo a una tumba y se quedó sentado, y miró detenidamente a la lápida por un buen rato. Nadea pensó que iba a sacar un hueso, que iba a profanar un cadáver para comerse sus restos, pero no lo hizo. Deseaba ya irse, dejando sólo a ese lobo, pero al darse cuente de su espada, le ladró. Se le ocurrió acercarse hacia la lápida, ver el por qué no la dejaba de ir.
–Descanse en paz, Valeria Montes Flores...
¿Valeria? ¿No Valeria es la esposa de ese hombre que me prometió llevarme a la ciudad?
–No puede ser...
Nadea se asustó.
–El lobo sabe leer.
Luego se miraron. La mirada del lobo eran como los ojos de un humano, pero Nadea no se dio cuenta. Nunca se ha fijado en los ojos de los lobos. Algo está muy mal, después que leyó la lápida de Valeria, como que la vista de ese lobo cambió. Miró a otro lado. Dejó de mirar los ojos de Nadea. Decide acercarse a otra lapida, una tras una iba leyendo. Es demasiado extraño, ¡no puede creer que el lobo sepa leer! Pero lo peor de todo y lo que si da mucho miedo, es que todas las personas que están enterradas, son las que ha estado platicando. Ha estado encontrándose con esas personas como si estuvieran vivas. No entiende nada, no sabe el por qué están enterrados y al mismo tiempo están vivos.
¡No lo entiendo! ¡No tengo ni la menor idea de lo que está sucediendo aquí! Lo único que no comprendo, es el por qué no está la lápida de él, por qué no está su nombre.
Al último Nadea decide regresar a casa de ellos, la invitaron a ir una fiesta. Nadea estaba nerviosa, algo no está bien. Eso que encontró no tiene lógica. Valeria le prestó un vestido y fuieron los tres juntos a divertirse. Se sintió algo incómoda, no sabe si todo esto sea un sueño o qué carajos está pasando aquí. Muertos que están vivos, pero no se parecen para nada a su madre. Son humanos como ella.
– ¿Quieres bailar conmigo?
Él se acercó a ella, le pidió bailar.
– ¿Estás seguro? Tu esposa se podría enojar contigo.
–Ah ella. Está ocupada bailando con el sujeto de allá.
– ¿No te da celos?
–Nunca he sido celoso.
Nadea decide darle su mano, para comenzar a bailar.
–Se ve que ustedes se aman mucho.
–Sí, siempre nos hemos amado. Aunque al principio tardamos darnos cuenta de eso.
Su felicidad le hizo doler un poco. Le hizo recordar a Arol.
– ¿Cómo es que te diste cuenta que la amas?
–Me di cuenta que la amo desde el día que se quedó a mi lado por un conjuro que salió mal.
– ¿Un conjuro?
No está segura, creo que lo escuchó de la boca de alguien esa palabra o tal vez no.
–Sí, puedo hacer conjuros por mi madre que era una bruja, pero ella... Nadie la aceptaba como tal, y sabia muchas cosas buenas, muchos cosas que hubieran favorecido a la humanidad. Pero nadie quiso escucharla, la magia negra es blasfemia y siempre hay un cruel castigo quien lo práctica... Así que yo quise practicar magia negra a escondidas, todo salió mal, me convertí en un monstruo y ella se quedó a mi lado hasta que logramos encontrar la cura.
– ¿Un monstruo?
Esto asustó a Nadea.
–Si, por suerte no hubo graves daños, se resolvió a tiempo. Todo gracias a ella que nunca se rindió conmigo. Sentí que sin ella, yo perdería el control y mataría a todos los del pueblo exterminando su existencia.
–Entonces ella te ama mucho.
Comenzó a doler su pecho. Se siente culpable por lo que pasó con Arol. Tal vez no sea tan malo, tal vez necesita que alguien lo ayude para cambiar.
–Por cierto, hay algo que te quiero preguntar.
–Dime.
– ¿Por qué Valeria y todos lo del pueblo tienen una lápida?
Comenzó a llover de repente, todo el ambiente se volvió escalofriante, la música desapareció, la mirada de todos brillan como dos luceros brillantes, voltearon a verla. Se ven bastantes enojados con ella, como si hubiera sido prohibido preguntar algo así. Caminaron hacia a ella. El lobo apareció enfrente y comenzó a ladrarles sin dejarlos acercarse. El lobo le dio una señal con su cabeza, señaló hacia donde correr, es extraño esto. Nadea le hizo caso.
Corrió a la dirección que le señaló. Todos vienen detrás de ellos, el lobo ya la alcanzó en el camino, no deja de ladrar, la está guiando a un cierto lugar. Todo se volvió oscuridad, ni una gota de luz ilumina el camino, hasta la luna desapareció del cielo, sólo ojos brillan atrás de su espalda, brillan mientras la persiguen sin parar. El lobo no deja de ladrar, sigue ladrando mientras corre entre la oscuridad. Ella no para, ella corre siguiendo el profundo sonido de su voz. Está muy oscuro, tiene miedo de caer, tiene miedo de tropezar.
¿Pero que se le puede hacer? Tiene que seguir adelante. Sigue el sonido de sus ladridos, agradece que siga ladrando mientras se alejan cada vez más de ellos. Es raro que de repente se haya vuelto oscuridad. Es como si estuviera atrapada dentro de una pesadilla. Logró ver una luz, sonrió de alegría, aceleró su paso.
– ¿Entonces aquí estabas?
Abrazó a ese lobo si pensar, ya no le importa si la muerde, está agradecida el que la haya sacado de esa oscuridad. El lobo gruñó. Nadea volteó a ver.
– ¡¿Quién es él?!
Parece humano, pero no es cualquier humano. Es un hechicero que ha venido a purificar las almas. La oscuridad oculta sus armas, ante el terrible desastre que va a enfrentar. Se acercó rápidamente hacia a ella, traía dos espadas muy filosas, las sacó de su espalda para exterminarla de una vez.
¡Este hombre viene a matarme!
– ¡Suéltame! ¡Maldito lobo! ¡Suéltame!
El lobo saltó y mordió su abdomen, lo hizo bajo un precio. El hombre se enfadó tanto, se enfadó tanto que lo arrojó como basura, lo arrojó hacia una roca.
Mi pobre lobito no puede levantarse
–Lobito...
Nadea se enfadó demasiado, se enfadó tanto, que decidió dejar sus lágrimas atrás, para luego correr hacia el pobre lobo. El hombre se acercó a ella, quiere matarla de una vez. Nadea está muy enojada por lo que hizo, se le ocurre dar una fuerte patada a su cuello y de paso una patada en sus costillas, se la dio peor que un perro, se lo merecía.
Mi lobito, pobre de mi lobito. Me costó curarlo y otra vez estás muy mal. No te mueras, lobito. Por favor no te mueras.
El hombre se enfadó, dijo unas palabras extrañas, unas palabras que manipulaban la magia de una manera dolorosa, sus palabras hacían torturar todo el cuerpo de ella, era un dolor insoportable. El lobo contrabajos pudo levantarse, pero lo hizo. No dejó que ese hombre arrebatará la vida de quién lo salvó. Y aparte es el hombre que lo encerró dentro de ese maldito costal. Le dio una fuerte mordida en su pata, le mordió su pierna sin lastima. El hombre esta vez se pasó, se pasó al haber hecho eso al pobre lobo. Le enterró su espada en su... En su... Digamos de su cabeza rodó al suelo.
– ¡LOBITO!
El hombre sonrió el haber matado por fin a esta molesta criatura, Nadea no podía hacer nada, sólo llorar mientras seguía sufriendo de dolor.
–Soy una inútil al dejarte morir. Lo siento...
Susurró sus últimas palabras. El hombre estaba listo para matarla, estaba listo para hacerlo. Una navaja sacó de su bolsillo y la fue acercando...
– ¿Ah? ¡Aaaaaaaaaaaaah! ¡Noooooooooo!
Resulta que el lugar donde salieron los dos, había algo adentro, algo que no podría describir con claridad. Se dio cuenta que los dos vivían dentro de un sueño falso. No había nadie en realidad, el pueblo no existía, Valeria nunca existió y Carlos es el único que está vivo aquí. Los dos salieron de una cueva oscura, salieron del estómago de Carlos, ¡En serio salieron de un estómago! ¡Que horror! El hombre fue jalado hacia adentro por la lengua de este monstruo, fue jalado mientras gritaba de agonía.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 92 Episodes
Comments