– ¿Pasa algo?
Se da cuenta que algo se le olvidó, comenzó buscar. No lo encuentra, estaba segura que el collar lo traía en sus manos.
– ¿Dónde está? Juro que lo traía aquí, pero dónde está.
–Hablas de este.
El misterioso hombre le mostró el curioso collar de la gema rara.
–Sí, ese mero. Pensé que lo había perdido.
Nadea intenta tomar el objeto, más no la deja alcanzarlo, tiene curiosidad de este llamativo collar.
– ¿Por qué cargas este collar?
Miró a Nadea como si fuera alguien sospechosa, como si desconfiara de ella, como si ella fuera su enemigo.
–Mamá me lo entregó para dárselo al tío Carlos de las Rosas.
– ¿Carlo de las Rosas?
Parece molesto.
–Si, a mi tío.
Probablemente no sea él, si fuera, su sobrina no sería tan tonta en estar aquí. ¿Y si lo es? Creo que debería estar en alerta, esta mujer es demasiado peligrosa.
–Entiendo.
Regresó el misterioso objeto a las manos de ella.
– ¿Sucede algo?
Él se asustó, esta mujer puso ojos de cachorro tierno hacia él. Le da miedo el rostro de esta mujer.
– ¿No te gustaría usar un vestido? Tengo varios vestidos que te encantará usar.
¿Vestidos? ¿Estará casado?
–Si su esposa no se molesta, está bien.
–No estoy casado.
Esta noticia le encantó a Nadea, se sintió feliz.
– ¿En serio? Entonces eres soltero...
Se acercó a él de manera coqueta.
–Eso parece.
Se alejó, su acercamiento lo asfixia. Está mujer es rara. El ambiente se quedó en silencio por unos cuantos segundos.
– ¡¿No te gustaría ser mi esposo?! ¡Di que sí! ¡Nos casaríamos en la noche, nos besaríamos bajo las estrellas! Tendríamos muchos hijos y una linda casa cercas del lago.
Tomó sus manos bajo una confesión de amor. Habló de manera rápida, tan rápida que con trabajos captó. Esta mujer no es rara, está loca.
–No me caso con extraños.
Le rompió su corazón ante sus frías palabras de hielo.
–Jajaja en serio te la creíste, sólo estaba bromeando. Por cierto, esta habitación es muy grande, tiene más espacio que mi casa.
– ¿Dónde vivías?
–En una cabaña, era poco espacio pero era muy divertido.
Se nota que es una campesina pobre y mediocre, que nunca ha visto la magia. Probablemente sus padres tampoco sabían usar la magia y decidieron vivir lejos de su existencia.
–Me retiro.
– ¿Tan rápido? Al menos dime tu nombre.
–Mi nombre es Arol.
Le gustó su nombre, se sonrojó.
–Es muy lindo tu nombre. El mío es Nadea, hija de unos humildes campesinos. Adoptada desde que era una bebé por mis tíos. El hermano de mi padre que a la vez era mi tío, le decía papá y a la esposa de mi tio que es mi tía, le decía mamá. Probablemente en este momento, si esté muerta en los escombros de la casa.
Nadea mostró un rostro lleno de tristeza. Arol no entiende a esta mujer molesta.
–Entonces eres huérfana.
– ¿Puede ser? Ya no respiraba ni se movía.
–Es obvio que está muerta.
¿Tan tonta es? Un muerto es un muerto, y un vivo, es un vivo.
–Lo sé, pero una vez me asustó, hizo explotar la casa con sus experimentos y no reaccionó hasta el segundo día de estar apestando, ya casi la íbamos a enterrar, pero despertó de su caja.
Espera, ¿qué? Debe de estar loca. Los humanos no reviven después de unos días. Muerto están y muertos quedan.
– ¿Si es humana?
–Sí, si lo es. Creo que dios no la quiere en el cielo, ni el diablo por ser tan perversa con sus experimentos.
Está loca. Probablemente esta mujer se llenó de imaginación exagerada y tal vez nunca tuvo familia. Su familia probablemente no la soportaba y por eso la abandonó.
–Me voy.
–Adiós. ¡Espera! ¡Ah! ¡Ya recordé! ¡Gracias por tratar mis heridas!
–No me lo agradezcas, muy pronto me lo pagarás, muy pronto lo harás.
Sonrió, esa sonrisa da miedo, se nota que algo trama. La puerta se cerró con un molesto rechinido. Nadea no le dio importancia, está feliz de que este humilde hombre la haya salvado.
En los días que iban pasando, él fue muy amable con ella, le dio de comer sin algún reclamo. Cuidó de ella con mucha paciencia. Siempre estuvo atento en todo lo que necesitara. Nadea siente que este hombre ha sido muy atento con ella, ni su madre ha sido tan buena como él. Todas las acciones que ha hecho por ella, la han hecho recuperarse más pronto. De una manera a otra, quiere regresarle el favor, quiere pagar su humildad de la manera que merece este humilde hombre. No sabe cómo, pero una vez que se recupere por completo, piensa pagar ese favor.
–Sabes... eres bastante guapo a pesar de ser pálido. Creo que esos colmillos de perro se ven lindos en ti.
Apareció ante los ojos de Arol, apareció sin que él se diera. Acarició la piel de su barbilla con las yemas de sus dedos, acarició su piel con una sonrisa gentil.
– ¿Piensas que soy guapo?
Tiene una cara de no creerlo y al mismo tiempo sorprendido.
–Si. Eres una persona amable, bondadosa. Curaste mis heridas con una magia que no comprendo y estoy feliz de tener un amigo como tú. Una pregunta, ¿por qué no sales a tocar la luz del sol? Es más divertido estar a fuera, que estar adentro.
–Sólo no me gusta la luz.
Desvío su mirada a otro lado.
–Ya veo.
Decide robarle un beso en la mejilla.
– ¿Qué fue eso?
Fue algo que no esperaba. Se sorprendió, se alejó de ella.
–Sólo es un simple beso en la mejilla. Mi padre siempre me daba un beso en la mejilla, para decir te quiero.
–No vuelvas hacerlo.
Parece que ese beso lo hizo torpe, casi se cae por caminar lejos de ella.
– ¿Te sientes bien?
Nadea se acercó preocupada, tocó su rostro. Él se ruborizó.
– ¡Hay que frío estás! ¡Hasta tus manos están frías! Voy a calentar un poco de agua.
Calentó el agua y le ayudó a bañarse... Bueno le iba ayudar, pero decidió bañarse él sólo. Pocos minutos salió usando una bata, salió todo triste.
–Nadea... ¿No tienes miedo de mí?
– ¿A qué te refieres?
Colocó su mano sobre su frente, lo hizo para asegurar que su problema había desaparecido.
–Vaya, aun estás frío.
Nadea no entiende el por qué este hombre está tan frío como su madre cuando muere. Sabe que su madre tiene este problema cada vez que cierra los ojos, pero este hombre está vivo, está despierto.
– ¿No te da asco mi cuerpo?
Arol se ve que no le agrada ser así, es como si se odiara a si mismo
–No me das asco viéndote con bata. Una vez tomé ventaja con mi apariencia, me pusieron a vigilarlos mientras se bañaban. Mi madre se dio cuenta y me jaló de la oreja. Jajaja casi los veía sin nada, estaba a punto de verlos como dios los trajo al mundo.
¿Por qué...? No importa.
–Me refiero al cómo me vez a mí mismo.
–Sólo eres un hombre pálido que debería salir más a la luz del sol. Aunque me da curiosidad esos colmillos tan lindos que tienes. Nunca había visto alguien con unos colmillos tan largos como los tuyos. ¿Cuál es tu secreto? Me gustaría que mis pequeños colmillos, crecieran igual a los tuyos.
Arol se quedó callado, se nota que no quiere hablar. Nadea se sintió preocupada, no sabe el por qué actúa de esta manera.
–Vamos a dormir.
– ¡Nadea!
Tomó la mano de Arol llevándolo a la habitación. Lo empujó.
– ¿Ah? ¿Qué haces?
Se puso nervioso, Nadea está actuando de una manera que lo incómoda. Su abrazó no le gusta.
–Estás bastante frío, espero que mi cuerpo caliente el tuyo.
–Me siento incómodo. Me voy.
Intentó levantarse. No pudo. Nadea no lo deja levantarse con ese abrazo.
–Sabes... extraño muchos a mis padres, a mis tíos por supuesto. A mis verdaderos padres nunca los conocí, no sé el por qué decidieron abandonarme, no sé el por qué lo hicieron. No puedo creer que la única familia que tenía, esté muerta. ¿Tú familia aún vive?
Nadea tiembla dejando salir sus lágrimas, deja salir sus sentimientos en el pecho de Arol.
–No... Todos murieron, creo que soy el único que existo.
–Veo que estamos solos. Lamento haberte molestado. Buenas noches.
Decide cerrar los ojos, los cerró dejando de retener a este hombre.
–Nadea...
A la media noche, él se levantó, miró su cuerpo durmiendo tranquilamente, estaba durmiendo profundamente, estaba durmiendo inocentemente mientras él la miraba detenidamente. Acercó su boca, la a acercó a su cuello...
–Mejor voy a cazar.
Saltó por la ventana.
Al medio día, Nadea se estaba divirtiendo, saltaba las rocas sin lastima, corría a gran velocidad con deseos que cazar una buena presa.
¡Va haber caldo esta tarde! ¿O quizás cena?
–Mira Arol, te traje esto, vamos a cocinarlo.
– ¡Ah! ¡Es muy grande!
Se sorprendió, no esperaba que esta chica cazara un jabalí.
–Sí, en mis tiempos libres fueron llevar comida a casa.
–Voy hacer un estofado y el resto será curtido.
–Pareces ocupado. Mientras voy a pelarlo.
Decidió llevarse el jabalí, piensa pelarlo de una vez. Se detuvo. Volteó a mirar a Arol.
–Ahora que recuerdo, te gusta la sangre, ¿cierto?
– ¿Por qué preguntas?
Se puso nervioso.
¿Acaso ella ya se dio cuenta lo que soy? Esto es malo, tengo que matarla ahora mismo.
–A mí me encanta prepararla y hervirla dentro de las tripas. Aunque no sabe tan mal freírla con su misma grasa. Espera, ¿y esas uñas?
Arol casi la mata.
– ¿Puedes hacer crecer tus uñas con la magia? No lo sabía. Esto es grandioso. Deberías enseñarme a usar esa magia que no sé. Me gustaría aprender.
Nadea está emocionada el poner tanta atención en las uñas de su mano. Nunca había visto tantas maravillas de la magia.
–Aaaaaaah. Yo... Yo...
Arol se siente mal, siente un extraño dolor dentro de su pecho. Casi mata a esta tonta.
– ¡Ya se! Dame una vasija y te daré la mitad para que la prepares a tu gusto.
Su tontés lo molesta.
–Nadea, tus heridas ya sanaron ¿verdad?
Sus uñas volvieron a ser las mismas.
–Sí, eso parece.
–Creo que es mejor que te vayas hoy, es mejor que vayas a buscar a tu tío Carlos.
La mirada de Arol está llena de tristeza.
–Tienes razón, pero pienso quedarme unos días más.
– ¿Por qué piensas quedarte más días? ¿Aun te duele?
Se acercó a ella con preocupación. Nadea colocó sus manos en su pecho, impidiendo que revise su herida. Le dio risa su preocupación hacía ella, se da cuenta que es divertido haberlo conocido.
–Jajaja. No, ya tenía tiempo que no hacia amigos.
Esto sorprendió a él, nunca pensó que esta chica estaba totalmente sola.
– ¿No tienes amigos?
–Desde que murió papá, sólo he tenido tiempo para el trabajo.
–Ya veo.
Mostró tristeza en sus ojos. Nadea levantó su mirada hacia ella.
– ¿Y tú tienes amigos?
–No. Nunca he tenido amigos.
– ¿Y yo qué?
Lo dijo con tono burlesco haciéndose la ofendida. Arol controló su emoción, decide controlar este misterioso sentimiento que hace latir su corazón a gran velocidad.
–Eres una extraña.
–Jajaja tienes razón, pero si necesitas mi ayuda puedes pedírmela.
Esta humana es demasiado extraña, nunca había conocido alguien así. Siempre que me ven, lo primero que hacen es salir huyendo. Todos me evitan, todos me temen, menos ella. Debe estar mal, esta chica debe tener un tornillo suelto.
–Soy un vampiro.
Decide decir la verdad de lo que es. Tal vez es tan tonta que no se ha dado cuenta de lo que es realmente.
–Yo una campesina.
Contestó alegre.
– ¿No te asusta?
En absoluto, si lo es. No lo entiende. Todos conocen los vampiros, ¿por qué ella no?
– ¿Asustarme qué?
Se pregunta el por qué le pregunta eso. Se siente confundida. El decir que es un vampiro, no asusta.
–Todos se asustan al escuchar esa palabra, pero tú...
– ¿En serio? ¿Entonces de qué estamos hablando?
– ¡Soy un vampiro, maldita sea!
–No me asusta saber a lo que se dedican hacer las personas.
Él ya se dio cuenta. Ella nunca ha visto y menos escuchado lo que es un vampiro. Pues donde rayos vive, ¿en tontolandia?
–No sabes qué es un vampiro ¿cierto?
–Eeeeeeh ¿es un vendedor de vasijas?
–No.
– ¿Es un vendedor de vasos?
–No.
–Pues que importa.
Esto no puede seguir así, no puedo dejar que ella se quede más tiempo aquí. Debo de correrla de una vez.
–Mira.
Tomó un cuchillo.
– ¿Qué haces?
–Esto es lo que significa ser vampiro.
Acercó el cuchillo a su brazo.
– ¡No!
No lo dejó herirse, desvío el cuchillo.
– ¡Nadea!
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Comments
🐍Papi Serpiente🐍
tengo un tío llamado Carlos -_-
2021-08-19
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