Sin rumbo, conduje por la ciudad.
Comenzó a oscurecer, sentí hambre.
Mi madre me compraba papas rostizadas cuando era pequeño.
"¿Todavía existirá ese local?"
Llegué a unas calles tan familiares, no habían cambiado en lo absoluto, el coche destartalado continúa aquí, haciéndose más viejo, lleno de óxido. La señora que vende gelatinas en la acera, aún sigue saliendo con esa mesa y su mandil. Los grafitis en los muros, la tiendita de la esquina que nunca tiene nada pero sigue abriendo, los vecinos sentados en la banqueta, compartiendo un vaso de cerveza y bebiendo hasta la noche, todos los días.
No fue tan difícil dar con el objetivo. Llegué al mercado de la colonia, en las afueras, un establecimiento de pollos rostizados. Pedí una orden de papas, como todo lo demás, no habían cambiado, me trajeron recuerdos de mi infancia, algunos buenos y otros no tanto. Tomé asiento en mi moto mientras degusté mi comida. Fui a un puesto de bebidas y me compré una botella de refresco.
Observé a la gente pasar, mi mente está ocupada en lo que debo hacer después.
"¿A dónde debo ir?"
Pensé en mi tío, en Braulio...
En la vecindad del costado, hay un letrero que cuelga de la ventana, ahí pude leer : "Se rentan cuartos".
Mis piernas me llevaron, ni siquiera estoy tan seguro de querer vivir en este barrio, pero hoy no estoy en condiciones de elegir.
– Está es la sala, comedor, cocina y la habitación. Tiene su propio baño, así que no tendrás que compartir. – La casera me mostró lo que conocemos como "un cuarto". – La renta se paga a principios de cada mes, en el departamento de la entrada.
Mire la habitación, era lo único que podía pagar en este momento.
Estacione mi motocicleta en el pequeño pasillo, a un lado de mi nuevo "departamento", si así se le puede llamar.
Una ventaja del lugar es que aquí hay movimiento las 24 horas, los tianguistas trabajan por la mañana en las calles y, por la noche los vecinos salen a vender todo tipo de artículos y comida. No fue difícil encontrar un colchón nuevo a un precio bastante accesible. Muchas de las cosas que puedes encontrar en el barrio bravo de Tepito tienden a ser ajenas, es decir; robadas, es por eso que venden todo tan barato a menos que se trate de alguna imitación. Muchos tienen miedo de caminar por estos rumbos, a mi me devuelve la vida, viví mi infancia entre estas calles, sé que hacer, cómo actuar y que decir para dirigirme a las personas de aquí.
Conseguí que el vendedor llevará mi cama nueva a mi lugar de residencia, compré un par de cobijas y un fuerte insecticida.
Volví a casa con mis nuevas adquisiciones. Rocíe todo el lugar con el spray para las plagas. De nuevo salí, esta vez, fue a dar un paseo por los negocios, de este modo, haría tiempo para que el veneno hiciera efecto y la habitación sea ventilada.
Comí un postre de gelatina con yogurt. Aquí recibí una llamada de mi tío, no contesté, simplemente quiero saborear un poco más mi independencia.
__________________
Sin trabajo, comencé a buscar un empleo de tiempo parcial para cubrir mis gastos y poder asistir a la universidad.
–"Nosotros le llamamos.", "Le deseamos suerte", "En cuánto consiga su carta de pasante, vuelva", "Espere a la siguiente convocatoria "
Pase por un despacho tras otro, día tras día por un mes, lastimosamente, mi padrastro no iba a darme una carta de recomendación, recién inicié mis clases en la universidad, no tengo ningún modo de demostrar mi experiencia y mi edad tampoco es de mucha ayuda.
No puedo dejar el entrenamiento para el equipo de fútbol universitario, por el momento, la beca es lo único que me está manteniendo, aunque no es suficiente para cubrir los gastos de mi vivienda.
Cansado por no conseguir un empleo, y desesperado porque el dinero comienza a escasear, tuve que tomar el primer trabajo que estuvo a mi alcance. En un restaurante están solicitando meseros y ayudantes. Solicite el último turno de ayudante. De ese modo, podría asistir a clases por la mañana, entrenar por las tardes y trabajar por las noches.
Vuelvo a casa alrededor de las 12 de la noche. En la facultad, aprovecho los tiempos entre clases para realizar las tareas, y los días que salgo temprano, antes de ir al campo, paso a la biblioteca a hacer las investigaciones.
Un día, durante la jornada del trabajo, el cocinero me invitó la cena. Era un tazón enorme de fideos, con muchas verdura, carne e incluso huevo.
– No sabía que vendemos este platillo.
– No lo hacemos, aquí solo se venden antojitos mexicanos. – Tomó un tazón igual de grande que el mío. – Esto, es ramen.
Lo mire, un poco confundido por la combinación, agradecí la comida y lo probé. El hambre que tengo debe ser mucha, la comida me pareció deliciosa, basto con ese tazón para sentirme satisfecho y llenarme de energía.
– ¿Solo son fideos instantáneos en consomé de verduras?
– ¡¿Fideos instantáneos?!, me ofende que creas eso, los hice desde un principio.– Me señaló una máquina que parece un rodillo.
– No quise ofenderte, lo siento mucho.
– No te creas. – Aquel hombre canoso me miró consternado – Christian, ¿Con quién vives?
– Solo, ¿por?– Pregunté, con la boca llena de fideos.
– Es solo que te he estado observando, deberías relajarte un poco, te ves muy demacrado.
– ¿Tu crees?– Ahora el ofendido era yo– Me mire en el reflejo del cristal en la puerta.
– Te puedo enseñar a cocinar un par de cosas fáciles y accesibles, de ese modo, dejaras de comer pura comida rápida o chatarra.
– No es necesario, no lo necesito.
– ¿Seguro?, bueno pues la invitación está abierta, por si cambias de opinión.
– Gracias por la comida, voy a terminar mi trabajo.
Lave los platos y ollas, limpie la cocina y apague las luces. Volví a casa.
La casera estaba al pie de la puerta.
– Buenas noches, joven.
– Buenas noches, señora.
– Vino a buscarte tu novia.
– ¿Mi novia?– A penas había hecho la pregunta cuando visualice una silueta fuera de mi puerta.
Me acerque curioso, ¿Quién podría ser?
Clarissa se acercó de inmediato y se colgó de mi cuello. – Chris, ¿Por qué tardaste tanto?
– Pero, ¿Qué haces aquí?
– Vine a verte.
Me sentí estúpido al verla, me dió vergüenza el lugar en el que me encuentro y la pinta que tengo. Intenté hacer que se fuera.
– Nena, estoy muy cansado, ¿Qué te parece que te veo el fin de semana?
– No... – Me hizo un puchero – Llevo esperándote toda la noche, mis padres creen que estoy con una amiga.
Solté un suspiro. No me quedo de otra más que invitarla a pasar.
Su cara fue de insatisfacción. Me disculpé por el lugar, me sentí terrible.
– Vaya, entonces aquí vives. – Dijo, con voz mecánica.
– Es temporal.
– Si, ya verás que sí.
– ¿Quieres un café?
– Por supuesto. – Dijo, mirando a todos lados, como si se tratara de una galería.
Tomé una taza con agua y la coloque en el horno de microondas. Apenas calentó un minuto y causo un corto circuito.
"Lo que me faltaba."
– Iré a ver lo que sucedió. – Comenté, prendiendo la linterna del celular.
– No. No me dejes sola. – Sentí su cuerpo cálido acercarse a mi y rodearme con sus brazos.
– Pero, debo ir a ver los fusibles.
– Igual no tienes televisión, no necesitamos la luz.
Me quedé en silencio, solo se escucha su respiración. – Está bien, al menos debo meterme a bañar, te dejare mi teléfono...
Escuché un ruido sordo, algo cayó al suelo, despues escuche la correa de su cinturón sonar.
– Muy bien, entonces entremos al baño. –Contestó.
Su mano entro por debajo de mi chaqueta, ayudándome a quitarmela.
Tomamos un baño fugaz, el agua apenas podía cubrir el cuerpo de uno de nosotros, sentí su cuerpo y sus labios se apoderaron de mi.
En la habitación, no ocupamos nada más que el colchón, la hice mía las veces que el cuerpo me permitió. Se quedó dormida en mis brazos.
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Updated 25 Episodes
Comments
Estrella Luna
Ese Christian no pude ver una escoba que luego luegó quiere bailar.
Y después con su toxicidad había Amy
ni como ayudarlo pues....🤔😖
2022-11-12
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ay cucaracho creo que la estás kgando un poquis 👌🏻 es que no más te dejan solo y haces tu pdejadas
2022-11-10
1