Durante el trabajo, estuve yendo y viniendo dejando escritos, apenas volví a las 7 de la noche con la esperanza de terminar y me enviaron a hacer una promoción a los juzgados del estado. Tuve que tomar el metro y un camión para llegar. Llegué justo a tiempo antes de que cerrarán las oficinas, el transcurso de vuelta a casa fue más que pesado, el día no había pintado bien toda la tarde y para las 9 de la noche, se soltó una tormenta.
– Maldita sea. – Veía correr el agua, era tanta la fuerza de esta que no podía mantener los ojos bien abiertos y leer los letreros del transporte.
Me refugie en el toldo de una tienda y espere pacientemente junto a otras personas, a qué la lluvia cesara. 45 minutos después, logré subir al transporte para llegar al metro, me sentí aliviado hasta que el vehiculo se quedó atascado en las inundaciones que suscitaron al rededor. Llevar los zapatos y calcetines húmedos no fue lo peor, el frío que corría calaba hasta los huesos, mi traje se estropeó, mi maletín escurría por no decir que los códigos civiles y agenda estaban echados a perder.
Intenté conseguir un taxi sin éxito, tuve que tomar diferentes rutas para llegar al metro. Los vagones atascados de personas mojadas, todos querían subir y la desesperación se siente en el ambiente. Logré subir, sentí una mano extraña tentar mi saco. Me reí en mi interior.
"Que decepción se ha de haber llevado aquel ladrón"
Solo me enviaron con lo justo para los pasajes, mi padrastro se empeña en enseñarme a ser práctico, tuve que hacerle caso, muchas veces quise llegar más rápido y tomar taxi pero esos gastos solo salen de mi bolsillo, cosa que no me importaría si mi sueldo fuera suficiente.
Llegué a la estación en que debía bajar y hacer el transborde. Mi estado de ánimo mejoro considerablemente cuando en los pasillos no había tanta afluencia de personas, aquí no parece haber llovido y el clima es más seco.
Volví a casa exhausto, mi padrastro estaba esperando mi llegada para entregarle los acuses de los oficios sellados y cotejados. Suerte fue haberlos metido dentro de una bolsa plástica, así los papeles se encontraban intactos.
El hombre me miró de pies a cabeza, mi aspecto es como la de una sopa cruda y dura.
– Pon a secar esos libros. – Me ordenó.
Puse hojas de periódico y servilletas entre las páginas. Subí a mi habitación y tome un baño caliente, mis pies estaban entumidos y al contacto con el calor, comenzaron a hormiguear.
Salí y le pedí a mi madre la secadora de su cabello, continúe con mi labor para rescatar mis ejemplares impresos, no podía darme el lujo de deshacerme de ellos, me habían costado mucho y serían necesarios para mis clases en la universidad.
_______________________
– Grand, Christian, ¡oye!
Abrí los ojos con dificultad. Me incorpore en mi lugar y mire a mi alrededor. –¿Que paso?
– Ya es hora de irnos. – Braulio me extendió la mano y me ayudó a levantarme del pasto. – ¿Dormiste bien?
– ¿Qué es esto?– Me di cuenta que tenía una chamarra encima cuando me levanté y se cayó.
– Ah, dámela, se la devuelvo. – Me la quito de las manos y salió corriendo hacia las chicas que están practicando unas piruetas.
Vi cuando Diana la recibió.
Fuimos a vestidores a cambiarnos, cuando salimos algunas chicas también habían cambiado su ropa, se estaban organizando para reunirnos en la casa de la siguiente.
En la casa de Andrea, todos compramos pizza y bebidas. Nos dividimos en grupos y cada uno habla de lo que le interesa. El timbre sonó y Andrea salió corriendo a abrir la puerta.
Volvió acompañada de una pareja, ví a Amy entrar de la mano de su "protector". Él y yo nos observamos con fastidio por un segundo, tomó a la niña de la cintura y la beso.
"Ja, ja, ja, ¿Miedo?"
La muchacha se apartó un poco y le sonrió, después se fue a reunir con sus amigas y Alan se quedó solo en el centro del lugar.
– Oigan, ¿Por qué no invitan al novio de Amy con ustedes?– Comentó Andrea, al mismo tiempo que le entregaba una rebanada de pizza a mi amigo.
Ambos nos miramos y echamos a reír.
Paso una hora aproximadamente, ya había olvidado en lo que estaba pensando, cuando Amy se acercó a Braulio.
– ¿Ya te vas?. – Preguntó este.
– Si, Bruli. Nos vemos el lunes. – Ella se soltó de la mano de su novio y abrazo a Braulio.
– ¿Por qué no se quedan un rato más?– Pregunto Diana atrás de ellos.
– No podemos, tenemos una cena con sus tíos. – Respondió la chica, con una mueca.
Diana la abrazo frente a nosotros. Aquí pude observar la chaqueta que Amy trae puesta, solté una risita y me acerque a despedirme también.
– Muchas gracias, por la chamarra. Es realmente cálida.
Ella me dió una leve sonrisa. – Nos vemos el lunes, Christian. – Me extendió la mano para estrecharla.
Aquí, pude ver a Alan enfadado. Pude haber hecho otra cosa para provocarlo, tal vez abrazarla o darle un beso en la mejilla pero, por primera vez, ella fue un poco más cordial conmigo, creo que no es tan rara como pensé. Así que choque las palmas con ella, me gire a Alan y les deseé una buena cena.
Él agradeció a regañadientes.
Después de eso, decidí retirarme a casa, aún estoy exhausto de la travesía del día anterior y deseo ir a dormir.
Cruce el umbral de la puerta y escuché a mi madre bajar las escaleras.
– Chris, Chris. – Me hablo con una sonrisa.
– ¿Qué ocurre, mamá?– Me alarmé un poco, esta actitud no es normal en ella.
– ¿Recuerdas que encontraste una motocicleta seminueva en internet?
La mire perplejo. – ... si.
– Pues tu padre le llamo al vendedor está mañana, desafortunadamente ya la vendió pero nos ofreció otra muy similar a un muy buen precio.
Mis dientes brotaron de mis labios.
– ¿De verdad?, ¿Cuando podremos verla?
– Acordamos cita mañana por la mañana.
– Increíble, madre. Muchas gracias.
– Pero hay una condición.
– ¿Cuál?
– De ahora en adelante trabajarás por la mitad de tu sueldo hasta cubrir el costo total.
– ... – Me quedé en silencio un momento, ¿Cuánto tendré que trabajar?, después recapacite y sonreí en respuesta. –Puedo hacerlo.
No pude dormir, estoy tan emocionado que me quedé en vela toda la noche, pero no fue malo del todo, aproveche el tiempo para preparar unos escritos pendientes de la oficina, si haré esto, lo haré bien.
El desayuno fue muy extenso a mi parecer, yo ya estaba listo con un cambio de ropa adecuado a la ocasión, aunque mi madre no lo aprobó del todo. Le pareció que mi aspecto era de rufián.
Llegó el momento y los 5 subimos al auto. En el camino, mi padrastro iba hablando de lo que podía y no podía hacer.
– Tendrás que ser responsable, una de las cosas por las que acepte fue porque así aprenderás a andar en la ciudad, y no tendrás problemas en entregar oficios, y presentar. promociones si tienes en que moverte. En la oficina no puedes vestirte así, debes usar traje adecuado para el trabajo, nada de cascos extravagantes y artículos llamativos.
Acepte a sus condiciones, nada podía arruinar este día.
En cuanto bajamos del auto, pude verla, ignore por completo al vendedor y salí disparado a examinar la Harley Dyna Wide de color negro.
El vendedor comprendió mi entusiasmo y me invitó a dar un paseo por la cuadra en ella.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 25 Episodes
Comments
Maria Mongelos
Me gusta Christian, a pesar de ser tan joven es muy responsable
2022-12-05
2