Quiero ser como él.

– No creo que se atreva.

– No me voy a arriesgar para averiguarlo. – Reí con molestia – Que estupidez.

Braulio intento tranquilizar mi enojo, pasamos la noche jugando videojuegos en su habitación. Pude notar cuando Braulio se dejaba ganar a propósito, es solo que estoy dándole vueltas al asunto y no puedo concentrarme.

...***Recuerdo***...

12 años atrás, en una vecindad del barrio de Tepito.

Un niño está jugando con un carrito, tirado en el suelo de la habitación.

– No hagas ruido, hijo. Papá está durmiendo.– Su madre le quitó el juguete y lo sentó en una silla alta, con la intención de que no se moviera de ahí.

El niño miró hacia la cama, donde se encuentra un hombre intoxicado. Sabía que no debía molestar a aquel individuo, de hacerlo las consecuencias serían graves.

– ¡Martha!, ¿Dónde estás?, ¡Maldita sea!

– Aquí estoy. – Una mujer de aspecto famélico corrió a atender a aquel hombre.

– Dame de comer, ve a la tienda y tráeme una cerveza, no aguanto la cabeza.

La mujer se apresuró a hacer lo que le solicitó. Le acercó un plato servido de comida.

– ¡¿Qué mierda es esto?!, ¡¿Crees que soy un perro, para que me des estás miserias?!– Lanzó el plato al suelo.

– Mi amor, no tenía dinero para comprar otra cosa.

– A mi no me interesa, ¿No sé supone que para eso trabajas?, seguramente es una excusa para irte de puta con otros, ¿Verdad?

– Nada de eso es verdad, es solo que no me alcanza... El niño acaba de entrar a la escuela y he tenido que hacer los pagos de la casa... – Ella estaba suplicando mientras limpiaba el desorden.– Si tú pudieras conseguir un trabajo...

El hombre se enfureció y la tomo por el cabello.– No me vengas a decir lo que tengo que hacer, si tienes tantos gastos, entonces saca al niño de la escuela.

El niño comenzó a llorar al ver la escena, su madre estaba siendo lanzada con fuerza al piso.

– Cállate, maldito chamaco. – El hombre dió un paso hacia donde se encuentra el niño.

– No le hagas daño, el no sabe lo que está pasando. – La madre se interpuso en su camino.

El hombre, más enfadado que antes, golpeó a la mujer y salió de la casa.

El niño consiguió bajar de su lugar y se acercó a su madre en el piso. – ¿Mami?, – La movió con todas sus fuerzas – ¿Mami?

...******...

Volví muy temprano a casa, entre todo el asunto, olvide mi maleta en casa de Amy. Pensé en regresar por ella, pero no estoy dispuesto a pasar por un cuestionario de su parte.

"Ya será después"

Braulio entró al aula cargando mi maleta.

– Oye, ¿Lees mis pensamientos? – Le agradecí por traerla.

– Amy la trajo.

–Ah, entiendo.

Durante las clases, no hablamos de nada. La hora del almuerzo llegó y Frida, una compañera de otro salón, me trajo un sándwich.

– Hola, Chris.

– ¿Cómo estás, bonita?

– Muy bien. Estuve esperando tu llamada el fin de semana. – Hizo un puchero.

– Ah, si. Tenía un asunto pendiente. Te llamo después.

– Cuídate. – Me sonrió y le guiñe el ojo.

– Adiós.

Volví al salón, le di el sándwich a Erick.

– ¿Que hacen aquí?, es hora del entrenamiento. – López vino a buscarnos.

En el camino, nos topamos con Diana y su amiga, pase de largo.

De vuelta en el trabajo, tuve tanto que hacer que olvide por unas horas todo lo sucedido.

Me enviaron a entregar oficios, cómo de costumbre.

En la oficialía conocí a un abogado reconocido. Su imagen es tan magnética, parece que atrae a todos hacia él, incluso creí ver a un par de personas dejar de hacer lo que estaban haciendo por venir a saludarlo.

– Maestro Soto, ¿ Cómo se encuentra el día de hoy?– Preguntó alguien.

– Muy bien, gracias. – El hombre no perdió el porte en ningún momento.

Su asistente caminaba a paso veloz atrás de él.

Un hombre gigante y de apariencia dudosa, se acercó a su encuentro con él.

– Maestro, que maravilla que vino.

– Entenderás que no lo es para mí. – Habló con firmeza, sin dejar de observar un expediente.

– Maestro, esta vez no fui yo, en serio.

– Me tiene sin cuidado, la parte acusadora dice lo contrario.

– Esa maldita, no podría distinguir a una vaca ni teniendola enfrente.

– Cuida tus palabras, no tolero a las personas sin modales. – Le dió una mirada fría y el hombre se quedó helado.– Creí que lo sabías.

– Discúlpeme, señor. – Habló con la cabeza baja.

Él grado de respeto y admiración que creo en mí, me puso los pelos de punta.

La secretaria que estaba recibiendo la documentación me llamo.

– Le entrego su acuse. – Me extendió un oficio.

– ¿Quién es ese hombre? – Señale con el pulgar por encima de mi hombro.

– ¿El maestro Soto? – La señora observó por encima de sus gafas de gato.

– Si, ¿Quién es?

– Es el fiscal – Me dió una mirada indiferente.

–¿Por qué le llaman "Maestro"?

– Oye, tengo muchas cosas que hacer, si no me entregaras algún expediente o vienes a cotejar pruebas, retirate. – Dijo fastidiada, con una voz nasal muy pronunciada.

Tomé mis cosas y continúe con mi recorrido.

En la cena, aproveche para saber si mi padrastro sabe algo acerca de ese hombre imponente de poder.

– Hoy vi a un licenciado, me llamo la atención que todos se dirigieron a él como "Maestro".– Solté como si no fuera la gran cosa.

– ¿Soto? – Me preguntó mi padrastro.

– Si, algo así. ¿Es alguien importante?

– Es un abogado ruin. Si el caso que expones en el juzgado no es de su agrado, lo desestima sin problema.

– ¿Tu te has enfrentado a él?

– Una vez, el muy infeliz no acepto el acuerdo de reducir la sentencia, cambiando el intento de homicidio a una tentativa de robo a mano armada. Ese día perdí un cliente muy importante. – Él continúo hablando con coraje por al menos 30 minutos más. – Se hace el correcto pero estoy seguro que tiene un secreto bastante inmoral. Su fachada de hombre recto solo la usa para conseguir el favor de los jueces, ¿De qué otro modo podría ganar todos los casos, si no es por medio de chantajes y sobornos?

Pese a que la pareja de mamá estaba muy enfadado y decía cuánta cosa se le venía a la cabeza para maldecir a aquel hombre, yo seguía recordando la impresión que causó a su llegada al lugar. Debe de ser así a donde vaya.

"Me pregunto, ¿Cómo se siente causar ese tipo de actitud en los demás?"

Comencé a ver qué la reacción que yo ocasionaba en las chicas es basura, comparado con lo que él causa en todas las personas a su alrededor.

Lo busque en internet, su fama lo precede.

Roberto Soto, tiene 8 maestrías en diferentes ramas del derecho, el primero de su clase en la universidad autónoma, convirtiéndose en la persona más joven en aplicar y aprobar el examen de ingreso para agentes del ministerio público, destacando por su labor de servidor público, aplicó para el puesto de fiscal siendo el mejor preparado a sus 30 años.

"Quiero ser como él"

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Comments

Maria Mongelos

Maria Mongelos

Ojalá y Christian llegue a ser alguien bien importante. Se lo merece

2022-12-05

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