Capítulo 10: ¡¿Qué haces tú aquí?!

Después de que finalmente pudiera irse de la fiesta, Ciara llegó su residencia estudiantil escoltada por Alexander, era eso o quedarse a dormir en casa de Casandra y entre ser acribillada a preguntas toda la noche o permitir que Alexander le acompañara unos minutos más, prefería volver a dormir y si era necesario no despertar en un buen tiempo más.

—¿Necesitas que te deje en tu cama también? —pregunto Alexander apoyado en el marco de la puerta de brazos cruzados.

Ciara lo fulminó con la mirada. —Puedes irte, gracias. —Sujetó la puerta lista para cerrarla.

Alexander sostuvo la puerta en su lugar con el pie. —Aún no me has respondido mi pregunta.

—Porque es algo imposible, ahora adiós. —Intentó cerrar nuevamente la puerta, pero Alexander se incorporó deteniendo la puerta del otro lado con su mano.

—¿No tienes curiosidad?

Ciara dudo mordisqueando su labio inferior. —¿Por qué te interesa tanto? Por lo que me dijiste ustedes dos no se llevan bien. ¿Qué ganarías si saliera con él?

—Solo soy curioso.

—¿Curioso? ¿De qué?

—Quiero comprobar algunas cosas, si cooperas conmigo y eres inteligente lo descubrirás por ti misma, no te preocupes —persuadió significativamente.

—No lo sé. —Ciara miro el suelo con indecisión. Por un lado, quería aceptar, pero por otro: ¿Qué pasaría si realmente funcionara?—. ¿Qué tan efectivo es tu método?

—Bueno, a diez de cada nueve chicas con que lo probé funcionó. ¿Qué crees? —Alexander la miró confiado.

—Oh. ¿Y esa excepción fue por? —se burló suspicaz.

—Era una amiga lesbiana, no le interesaban los hombres —explicó con una sonrisa como si esperara que le hiciera esa pregunta.

—Ah... ok... —dijo insegura de cómo debía responder a eso.

Alexander suspiró. —¿Aún no me crees?

—¿Cómo quieres que te crea? Es algo absurdo que exista tal cosa milagrosa que haría que Derek incluso se fijará en mí. ¿No consideras que lo hubiera descubierto en estos tres años si eso existiera? —Ciara desdeño cruzándose de brazos y temblando un poco por el frío que paso cuando Alexander dejo de bloquear la puerta con su cuerpo.

—Sin mí nunca lo harías —aseguro quitándose el saco para colocarlo sobre los hombros de Ciara—. De todos modos piénsalo y me dices. Esperaré tu respuesta.

Con eso Alexander se marchó desapareciendo al poco tiempo de su vista.

—Solo necesitaba cerrar la puerta, no tenías que darme tu chaqueta a estas alturas —mascullo cerrando la puerta rodeada por el olor a menta y cítrico que permanecía en la prenda haciéndole imposible olvidar aquella ridícula propuesta, se quitó los zapatos y al momento siguiente su celular sonó haciéndole saltar del susto. Miro el ofensivo aparato y maldijo—. Cassie, ¿en serio? ¿No podías esperar a mañana? —se quejó atendiéndolo mientras se quitaba la chaqueta de encima y buscaba su pijama.

—¿Ya llegaste? ¿Alex te dejo en la puerta como dije?

—Sí, no te preocupes, Cassie. Ya se fue y me iba a preparar para dormir —contesto poniendo el pijama arriba de la cama y el celular en altavoz para poder cambiarse

—Antes de que te duermas debes contarme todo. No te salvarás Ciara Campbell —advirtió Casandra sin dejarle opción a escapar.

—... —Ciara gimió internamente al verse de igual modo acorralada—. ¿De qué hablas? No hay nada que contar —evito sacándose el vestido.

—Oh, ¿quieres que te refresque la memoria? Porque sé de algunas cosas, por ejemplo: ¿Por qué no me dijiste que estudiaste en la misma preparatoria que Derek? O ¿Por qué Alex te llevo en brazos por medio salón? ¿Qué hay entre ustedes...?

—¡Nada! —replicó avergonzada de que mencionara eso mientras se colocaba la camiseta larga y el short de su pijama—. Lo de Alexander fue porque me quite los zapatos —se negaba a decir que él fue quien se los quito. Ni siquiera sabía qué estaba pensando en ese entonces, ah cierto... no pensaba— y en cuanto a la preparatoria... no éramos cercanos, ni siquiera sabía que Alexander también asistía ahí...

—¿No lo sabías? —preguntó escéptica—. ¿Cómo es posible? Yo te vi muy cercana a Alexander. ¡Incluso estaban abrazados y te cargo! ¡Ni Derek es tan atento conmigo!

—¡Eso es tu culpa! —reclamó recordando a la culpable de que tuviera tantos momentos vergonzosos en aquella fiesta—. Si me hubieras dejado usar mis zapatillas en vez de esos objetos de tortura en los pies, hubiera podido caminar por mi cuenta y no depender de Alexander. Tuve que aferrarme a él para no terminar haciendo el ridículo delante de todos, por suerte fue amable... «Aunque la mitad del tiempo quise matarlo», agregó en su mente al recordar lo molesto que era a veces con el tema de Derek y cuando le abandono con Steven.

—¿Fue solo por eso? —preguntó con dudas y un toque de culpa en su voz.

—¿Por qué más sería? Era la primera vez que hablábamos, te lo juro —aseguro guardaba el vestido que seguramente nunca más emplearía.

—Pero él dijo que se conocían de la preparatoria y que se sorprendía de volverte a ver —Casandra recordó aún no del todo convencida.

—Bueno, eso... quizás lo menciono porque reconoció que íbamos a la misma preparatoria nada más... —desestimo tomando el celular para ir al baño a lavarse los dientes.

—Mm... Bueno, supongo que tienes razón. Aunque es extraño que Alex te reconociera y Derek no, creo es que cierto que siempre fue despistado.

—Supongo, ja, ja —fingió reír camuflada por la espuma de la pasta de dientes en su boca, aunque aquello no le provocaba ni una pisca de gracia, en realidad en su caso era triste y, por qué no decirlo, algo patético, además, tenía que agregar a Alexander también era irónico.

—Igual es algo tierno que sea así. ¿No crees?

—Mm. —Rodó los ojos con sarcasmo enjuagándose la boca. «Mientras no seas tú quien es ignorada, claro está».

—Y a todo esto, ¿qué te pareció, Alex? Vi que se llevaban muy bien —cuestionó Casandra cambiando el tema, aunque Ciara no estaba segura de si eso era bueno o no.

—Pues agradable... supongo —debía admitir que a pesar de todo le ayudo bastante y fue considerado en cierto punto si dejaba pasar, que buscaba molestarla en cada oportunidad que tenía.

—¿Solo eso? —inquirió queriendo saber más.

—Si tuviera que agregar algo sería que era bastante tranquilo y educado, también muy curioso —añadió al recordar su reciente conversación mientras se dejaba caer de espaldas a la cama.

—¿Curioso? —preguntó extrañada por esa definición.

—... S-sí, solo... solo me pareció —balbuceó con miedo de haberse cavado un pozo ella misma.

—Oh entiendo... ¿Eso quiere decir que te gusta?

—Sí —afirmó sin pensarlo mucho, agradecida de que no insistiera en que explicara su pequeño desliz anterior.

—¿Entonces quieres que te ayude a conquistarlo?

—¡¿Qué?! ¡Diablos, no! ¡¿Por qué harías eso?! —exclamó incorporándose de un movimiento por el rumbo que había tomado repentinamente la conversación.

—¿Por qué no? Dijiste que te gustaba —refunfuño desilusionada.

—Como persona, no como novio —aclaró—. No todos tienen un cerebro de amor como tú, Cassie.

—¿Pero no lo intentarías? Es un chico guapo y agradable. ¿Dónde encontrarías a alguien mejor?

—¿Sabe tu novio como evaluaste a su primo?

—No tiene por qué saber, además no hago nada malo en evaluar al posible novio de mi amiga.

—¿No crees que vas muy rápido? Apenas nos conocemos —Ciara le detuvo asustada de que si no la detenía en unos días más planificaría su boda.

—Yo no era nada de Derek cuando le pedí salir —debatió ante su argumento.

—No todos podemos ser tan simples como tú Cassie.

—El amor es simple Ci —replicó—. Solo tienes que determinar si te gusta o no, el resto es historia y si me lo preguntas; en tu lugar lo intentaría con Alex.

Ante esas palabras, Ciara no pudo evitar pensar en la propuesta de Alexander. —¿Lo dices en serio?

—¡Claro! Solo una ciega no lo haría, supieras cuántas me pidieron su número en la fiesta. Sin duda será popular. ¡Debes aprovechar antes que te lo quiten!

—Casandra...

—¿Sí?

—Entre Derek y Alexander, ¿a quién elegirías?

—Vaya, eso es una pregunta difícil. —Casandra se quedó varios segundos en silencio reflexionando—. Si tuviera que elegir...

—¿En serio lo estás pensando? —pregunto sorprendida de su indecisión, creyó que diría Derek sin dudar, pero al parecer se equivocó.

—No me juzgues, aunque salgo con Derek, no puedo negar que Alexander tiene su encanto, es difícil decidirse entre los dos, ¿pero a qué viene la pregunta?

—A nada... solo me preguntaba por lo que dijiste antes —se excusó rápidamente—. Bueno iré a dormir, mañana tengo que preparar todo para viajar.

—Oh cierto que mencionaste que volverías a tu ciudad por las vacaciones de invierno. ¿Viajarás mañana?

—Sí, por la tarde.

—¿Quieres que te vaya a dejar a la terminal?

—¿Me llevarás en auto?

—Ni modo que en autobús, ¿no?

—Hecho entonces, te espero —Ciara accedió fácilmente, no se negaría al transporte gratis.

—Vale mañana habrá un carruaje para recogerte, descansa —se despidió Casandra felizmente.

—Igual... —Ciara escucho el tono que indicaba el fin de la llamada y tuvo un mal presentimiento de repente, pero lo descarto pensando que nada malo podría pasar por aceptar que Casandra la llevará a la terminal y felizmente se metió bajo las cobijas para dormir si era posible unas doce horas mínimo, pero su mente no dejaba de pensar en la propuesta de Alexander y la respuesta inesperada de Casandra que la tentaba aún más a aceptar.

—Agh, lo que sea, mañana volveré a mi casa y me olvidaré de todo esto hasta que vuelva —se consoló esperando perderse en los brazos de Morfeo.

Al día siguiente Ciara estaba terminando su ducha, cuando escucho que llamaban a la puerta. «¿Cómo es que Casandra llegó tan pronto? Hace solo 15 minutos me dijo que estaba en camino. Bueno no importa». Se encogió de hombros y coloco una toalla alrededor de su cuerpo antes de abrir la puerta. Sabía que Casandra odiaba esperar, aunque por lo general llegaba tarde a todos lados...

—En un minuto me arreglo —dijo luego de abrir la puerta y girarse para recoger otra toalla para secar su pelo.

Se escuchó el sonido de la puerta cerrándose seguido de una voz que la congelo en su lugar. Sujeto la toalla que nada más cubría lo necesario y se giró alarmada.

—¡¿Qué haces tú aquí?!

...***...

Escena Extra

*Hace 15 minutos*

—¿Qué haces Cassie? —Mia pregunto con curiosidad al verla concentrada en su teléfono y no prestar atención a su conversación, lo cual era extraño, ya que ella fue quien les dijo que se reunieran en el café.

—¿Qué más? Debe estar hablando con Derek —se burló Ashley.

—Te equivocas, estoy mandando un encargo muy importante —corrigió con una sonrisa traviesa.

Isabella alzó una ceja ante su traviesa expresión, pero no dijo nada, no era su problema después de todo y siguió bebiendo su café con indiferencia.

Capítulos
1 Prologo: La melodía de un violín.
2 Capítulo 1: El novio de mi amiga
3 Capítulo 2: Ella, él y yo
4 Capítulo 3: No lo dices en serio, ¿verdad?
5 Capítulo 4: Festival
6 Capítulo 5: No usaré eso
7 Capítulo 6: Alexander Wright
8 Capítulo 7: Primera bofetada
9 Capítulo 8: Malas intenciones
10 Capitulo 9: Coqueteo
11 Capítulo 10: ¡¿Qué haces tú aquí?!
12 Capitulo 11: ¿Qué me darás...?
13 Capítulo 12: ¿Tan terrible soy para ti?
14 Capítulo 13: ¡Ella era inocente!
15 Capítulo 14: Hogar, dulce hogar
16 Capitulo 15: Bienvenida
17 Capítulo 16: Hola, mamá
18 Capítulo 17: Herencia
19 Capitulo 18: ¡Trato hecho!
20 Capítulo 19: Eternal Technology
21 Capítulo 20: Helados
22 Capítulo 21: Asuntos familiares
23 Capítulo 22: Visitas
24 Capítulo 23: Problemas
25 Capítulo 24: Robo
26 Capítulo 25: Cena
27 Capítulo 26: ¿Cita?
28 Capítulo 27: Le gustas
29 Capítulo 28: Tengo un problema...
30 Capítulo 29: ¡Vamos, será divertido!
31 Capítulo 30: De compras
32 Capítulo 31: Crisis
33 Capítulo 32: ¿Cómo te hago entender que no bromeo?
34 Capítulo 33: No muerdas así tus labios
35 Capítulo 34: Buena noche buena
36 Capítulo 35: Fue mi culpa
37 Capitulo 36: Aquel día
38 Capitulo 37: Aquel día (Segunda parte)
39 Capitulo 38: Promesa
40 Capítulo 39: Juliet
41 Capítulo 40: Fotografías.
42 Capítulo 41: Dulce Navidad
43 Capítulo 42: Presente
44 Capítulo 43: ¿Se van a besar?
45 Capítulo 44: La verdadera melodía
46 Capítulo 45: No puedo negarlo
47 Capítulo 46: Encuentros desagradables
48 Capítulo 47: Víctor
49 Capítulo 48: Verónica
50 Capítulo 49: Mal momento
51 Capítulo 50: ¿Quién es?
52 Capítulo 51: ¿Ya me recuerdas?
53 Capítulo 52: ¿Aún quieres seguir con el trato?
54 Capítulo 53: Cometa
55 Capítulo 54: Confusión
56 Capítulo 55: Fantasía
57 Capítulo 56: Maximilian Russel
58 Capítulo 57: Oficialmente mía
59 Capítulo 58: Gracias...
60 Capítulo 59: Vuelve o iremos por ti
61 Capítulo 60: Uno tras otro
62 Capítulo 61: Por eso lo llama maestro...
63 Capítulo 62: Partido
64 Capítulo 63: De vuelta a la Capital
65 Capítulo 64: ¿A dónde vas sin mí?
66 Capítulo 65: ¡De ninguna manera!
67 Capítulo 66: ¿No lo sabes?
68 Capítulo 67: Similares
69 Capítulo 68
Capítulos

Updated 69 Episodes

1
Prologo: La melodía de un violín.
2
Capítulo 1: El novio de mi amiga
3
Capítulo 2: Ella, él y yo
4
Capítulo 3: No lo dices en serio, ¿verdad?
5
Capítulo 4: Festival
6
Capítulo 5: No usaré eso
7
Capítulo 6: Alexander Wright
8
Capítulo 7: Primera bofetada
9
Capítulo 8: Malas intenciones
10
Capitulo 9: Coqueteo
11
Capítulo 10: ¡¿Qué haces tú aquí?!
12
Capitulo 11: ¿Qué me darás...?
13
Capítulo 12: ¿Tan terrible soy para ti?
14
Capítulo 13: ¡Ella era inocente!
15
Capítulo 14: Hogar, dulce hogar
16
Capitulo 15: Bienvenida
17
Capítulo 16: Hola, mamá
18
Capítulo 17: Herencia
19
Capitulo 18: ¡Trato hecho!
20
Capítulo 19: Eternal Technology
21
Capítulo 20: Helados
22
Capítulo 21: Asuntos familiares
23
Capítulo 22: Visitas
24
Capítulo 23: Problemas
25
Capítulo 24: Robo
26
Capítulo 25: Cena
27
Capítulo 26: ¿Cita?
28
Capítulo 27: Le gustas
29
Capítulo 28: Tengo un problema...
30
Capítulo 29: ¡Vamos, será divertido!
31
Capítulo 30: De compras
32
Capítulo 31: Crisis
33
Capítulo 32: ¿Cómo te hago entender que no bromeo?
34
Capítulo 33: No muerdas así tus labios
35
Capítulo 34: Buena noche buena
36
Capítulo 35: Fue mi culpa
37
Capitulo 36: Aquel día
38
Capitulo 37: Aquel día (Segunda parte)
39
Capitulo 38: Promesa
40
Capítulo 39: Juliet
41
Capítulo 40: Fotografías.
42
Capítulo 41: Dulce Navidad
43
Capítulo 42: Presente
44
Capítulo 43: ¿Se van a besar?
45
Capítulo 44: La verdadera melodía
46
Capítulo 45: No puedo negarlo
47
Capítulo 46: Encuentros desagradables
48
Capítulo 47: Víctor
49
Capítulo 48: Verónica
50
Capítulo 49: Mal momento
51
Capítulo 50: ¿Quién es?
52
Capítulo 51: ¿Ya me recuerdas?
53
Capítulo 52: ¿Aún quieres seguir con el trato?
54
Capítulo 53: Cometa
55
Capítulo 54: Confusión
56
Capítulo 55: Fantasía
57
Capítulo 56: Maximilian Russel
58
Capítulo 57: Oficialmente mía
59
Capítulo 58: Gracias...
60
Capítulo 59: Vuelve o iremos por ti
61
Capítulo 60: Uno tras otro
62
Capítulo 61: Por eso lo llama maestro...
63
Capítulo 62: Partido
64
Capítulo 63: De vuelta a la Capital
65
Capítulo 64: ¿A dónde vas sin mí?
66
Capítulo 65: ¡De ninguna manera!
67
Capítulo 66: ¿No lo sabes?
68
Capítulo 67: Similares
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