El muchacho hizo uso de una sordera inexistente.
—Dame un beso de despedida—pidió como si Ailén no le acabará de dejar en claro que no quería continuar con eso.
—Te acabo de decir que esto se acabó.
—Estás confundida, Ailén, te daré tiempo.
—¡Que no estoy confundida! Simplemente no quiero estar más contigo.
—¿Estás segura?—la pregunta de Roberto tuvo cierto aire de malicia.
—Completamente.
—Si fuera tú me lo pensaría mejor.
—No tengo nada que pensar está decidido.
—¿Entonces no importaría que suba el vídeo?
—¿Cuál vídeo?
—Ese, el que me enviaste en la ducha.
La muchacha palideció. ¿No se suponía que lo había eliminado?
—¡Dijiste que lo habías borrado!
—¿Y tú me creiste?—el castaño se burló—. Por favor, Ailén, te creí más lista.
—¡Infeliz!
—Hey, párale a tu ataque. Lo mejor será que te resignes, cariño. Vendré mañana y espero encontrarte completamente dispuesta para mí.
—¡Jamás, cerdo!
Roberto le arrebato un beso con furio que Ailén no pudo detener.
—Recuerda que no solo tengo más fuerza que tú, sino que también cuento con un video—se mofó.
Ailén entro al interior de su casa completamente pálida.
—¿Estás bien, cariño?
La chica asintio y corrió a su recámara para poder refugiarse de la que seria su peor pesadilla.
Al día siguiente, su calvario estaba puntual en su casa. Susej se sintió contenta ante la visita, muy al contrario de su hija, quien veía con repulsión al muchacho.
—Vamos, Ailén, enséñame esa tarea de matemáticas.
Los dos se dirigieron al pequeño estudio dónde su padre recibía las visitas importantes. El lugar tenía una pequeña biblioteca, la cual Roberto utilizo para tomar un par de ejemplares y lanzarlos al suelo.
—Recogelos—ordeno serio.
—Recogelos tú, yo no te mande a tirarlo.
—Que parte de que eres mi esclava no has entendido.
—¡Estás mal de la cabeza!
—¡Pues si, querida!
Dicho aquello el chico se acercó a la castaña para besarla a la fuerza, Ailén sintió unas fuertes arcadas en medio del beso.
La muchacha como pudo lo empujo para alejarlo y se dirigió al otro extremo de aquel salón.
—No te me acerques—le dijo.
—¿Por qué no, Ailencita? Si nos estábamos divirtiendo.
—¡Te lo advierto!
—¿Quieres esto?
Roberto saco su teléfono de su bolsillo y lo metió por dentro de su entrepi3rna, invitándole a arrebatarselo.
La muchacha sin querer cayó en su juego, pero la necesidad de borrar el maldito vídeo podía más que todo su sentido común.
—Que juguetona resultaste—se burló Roberto al verla llevar su mano al interior de pantalón.
—¡Solo me interesa sacar el teléfono!
—¿Y crees que te resultará tan fácil?
El hombre la empujo y libero aquella parte de su anatomía para el completo horror de Ailén.
—Ahora chupalo, tal vez así te lo de.
En ese preciso momento, la puerta fue tocada y la voz de su madre llegó como una fuente de esperanza.
—Les traje un poco de jugo.
Roberto tuvo el tiempo exacto para ocultar su miembr0 sin que la señora Susej se percatara de nada.
—Esta vez te salvaste, no creo que la próxima tengas tanta suerte—dijo el castaño cuando la mujer volvio a cerrar la puerta.
Para desgracia de Ailén, Roberto parecía no querer irse de su casa. Fue casi a las diez de la noche, el momento en que el chico finalmente se marcho.
La castaño no tardó en llegar a una conclusión: necesitaba ayuda.
Evidentemente, Ailén no tuvo una mejor idea que buscar refugio en su hermano mayor. Él ya no se encontraba presente en la casa, pero, al menos seguía teniendo su contacto telefónico.
Así fue como Ailén termino llamándolo y interrumpiendo una situación candente al otro lado.
—No puedo hablar ahora, estoy ocupado.
—Solo será un momento, por favor.
—¿De qué trata?—la voz de su hermano se sentía agitada.
Pero a pesar de aquel factor, Ailén se sintió emocionada de poder escuchar su voz. Era reconfortante saber que él seguía ahí, para ella, aunque...
—¿Con quién hablas?
Aquello fue como un balde de agua fría para la castaña. «¿De quién era esa voz? ¿Por qué le preguntaba eso a su hermano?» fueron parte de las preguntas que llegaron a la mente de la muchacha.
—No es nadie—respondió Angelo dando algunos pasos.
—¿Nadie?
—Sigo esperando el motivo, Ailén, ¿qué necesitas? Porque si me llamaste, me supongo que para eso es.
El silencio reino tras la pregunta.
—¿Es enserio? ¿Me llamas solamente para hacerme perder el tiempo? ¡Típico de ti!
La muchachita no pudo contener el llanto, mientras su hermano apagaba el teléfono arrojándolo a un rincón de la habitación.
—¿Era importante?
—No, solo una persona con ganas de hacerme perder el tiempo.
—Ven, retomemos lo que empezamos.
—Dame un minuto.
Angelo respiró profundamente para serenarse, sentía mucha molestia y no quería pagarla con la bella castaña que había conocido esa noche.
Los cabellos de la mujer eran lisos, pero él quiso ondularlos un poco.
—Creo que te lucen mejor así.
—¿Lo crees?
Angelo asintió.
La desconocida acababa de adoptar un nuevo estilo de peinado, ahora usaría el pelo ondulado para cautivar más a su hombre. La realidad era, que al verla con el pelo así le recordaba más a Ailén.
—Pensándolo bien, me gusta más liso—recapacitó el hombre percantandose que no tenía porque parecerse a su hermanita.
«¿Qué le pasaba? ¿Se estaba volviendo loco?» se preguntó.
—Mejor dime tú nombre.
—Sara.
—Perfecto, Sara, retomemos lo que empezamos—y dicho aquello procedió a besar sus labios con ansias.
Esa noche, Angelo intento únicamente ver ese rostro que tenía debajo, sin embargo, otras facciones buscaban imponerse de manera desesperada.
«¿Acaso era culpa de su llamada?» le hizo preguntaste en medio de aquel encuentro.
Cualquiera que sea la respuesta, él no quería verdaderamente conocerla. Ahora estaba compartiendo un momento de intimidad con aquella bella mujer y era lo único que debería importarle.
Lamentablemente, las cosas no eran así. La voz de Ailén aparecía como un fantasma en su mente, mientras él luchaba desesperadamente por repelerla.
—Sara—repitió el nombre de la mujer a medida que se adêntraba en ella con mayor ímpetu.
Sara estaba completamente maravillada en aquel primer encuentro, se sentía la mujer más bonita, deseada, sin saber que solamente estaba siendo utilizada para olvidar a un amor imposible...
________________________________
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 63 Episodes
Comments
Caroli
déjame adivinar ? aupada por las amiguitas de poca monta que tiene 🙄
2024-12-24
0
dies cas
Ailín debe contarle a su madre que está siendo chantajeada por el.novio para presionarla
2024-08-03
0