20

Llego a la casa y no encuentro cómo sentarme, mi pobre traserito está enconado.

—Estábamos esperando por ti para que comiéramos juntos, mi amor. Te ves muy agotada. ¿Qué tal te fue en el trabajo?

—Bien, mamá. La actividad fue en todo momento sentada y por eso estoy huyéndole a la silla. Tenía el trasero dormido.

—Esa silla debía estar bien dura— comenta Jeremy.

—No tienes idea— contesto, sentándome con calma—. Será mejor que comamos, muero de sueño y mañana tengo trabajo. Gracias por el salmón, Jeremy. Siempre pensando en mí.

—Espero les aproveche— se levanta de la silla, luego se aleja.

—¿Y a este qué le sucede? ¿Ya comió?

—No, ha estado inquieto porque no llegabas.

—¿Le dijiste en dónde trabajo?

—Sí. Insistió en ir a buscarte para que llegaras bien. Estábamos muy preocupados. Debes avisarnos con tiempo, mi amor.

—Lo siento, mamá. No volverá a ocurrir.

Luego de comer me doy un baño y busco a Jeremy, quien lo encuentro sentado en la acera mirando las estrellas.

—¿No vas a comer?

—No tengo apetito.

—Te traje un KitKat. ¿Ni siquiera eso te lo vas a comer? — se lo extiendo y lo sujeta—. Solías comer muchos de ellos. ¿Lo recuerdas?

—Sí, son buenos.

—¿Qué te tiene tan desanimado? ¿En qué piensas? ¿Estás enojado porque no les avisé que estaría en una actividad?

—No, no es nada de eso. No te preocupes.

—¿Extrañas la vida que llevabas por allá?

—¿Quién podría extrañar una vida así? Lo único que extraño es la vida que teníamos antes, cuando éramos unos niños y vivíamos sin temor a nada. Cuando correr, saltar, jugar con amigos, era lo más divertido que había. Recuerdo que bajo ignorancia deseaba convertirme en adulto, pero cuando uno se enfrenta a la dura realidad de lo que implica serlo, añora volver a ser un niño de nuevo.

—Es parte de crecer y madurar. Ser adulto no es tan malo. No puedo negar que añoro esos tiempos de correr bicicleta, jugar a los gallitos, tirarnos con patines por la jalda hasta pelarnos las rodillas, fueron momentos que nunca voy a olvidar.

—Extraño lo que éramos— dice levantándose—, pero supongo que es algo que eventualmente debía cambiar también.

—¿Qué quieres decir con eso?

—Entremos, no quiero que vayas a enfermarte.

—Siempre evades mis preguntas.

—Porque no es importante. Vayamos dentro— no hubo manera de que responda, supongo que de verdad no es importante.

Me presento al trabajo temprano como de costumbre. Anoche caí como piedra del cansancio que tenía. Cada día Maykel llega más temprano, se supone que sea yo quien llegue primero.

—Buenos días. ¿Cómo amaneció?

—De maravilla. ¿Ya estás recuperada?— me da una suave nalgada que la he sentido hasta en el alma—. ¿Te duele mucho? ¿Quieres que te aplique una pomada? — el descaro de su pregunta me lleva a maldecirlo.

¿Por qué no se la aplica en los huevos? Es una pregunta válida, pero que no me atrevería a decir en voz alta o mis pobres nalgas no resistirán otro castigo.

—Si serás tú quien me la va a poner, ¿por qué no? — pregunto con doble sentido y él lo capta de inmediato, ya que en sus labios se dibuja una sonrisa maliciosa.

—Inclínate del escritorio.

—¿Y por qué no en la camilla?

—He dicho mi escritorio— su tono dominante me obliga a cerrar la puerta sin protestar o cuestionar —. Debes quedar a mi altura.

Camino a su escritorio y él se sienta en la silla. Antes de que vuelva a ordenar lo mismo, me inclino sobre el escritorio frente a él. Lo veo buscar en su gaveta una crema y luego colocarla encima del escritorio.

—¿No vas a subirte la falda? ¿O estás esperando que lo haga por ti?

—Fuiste tu quien se ofreció, al menos haga el trabajo completo, doctor.

—¿Así que el trabajo completo? — sus manos se posan en mis piernas y ascienden lentamente hasta adentrarse por debajo de mi falda.

En el momento que sube la falda, sus manos agarran mi trasero y me quejo del dolor. Son tan grandes que puede fácilmente agarrarlas.

—¿Cómo supiste que el morado es mi color favorito? ¿Te lo pusiste para mí? — desliza la ropa interior entremedio de mi trasero y las frota pausadamente.

—No lo sabía, pero es bueno saberlo.

—La oficina no la abriré hasta las 7:30, así que tenemos tiempo para jugar un poco.

—¿Jugar? ¿No dijo que solamente aplicaría la pomada?

—He cambiado de opinión, y no voy a desaprovechar esta increíble sorpresa— sin aviso restriega su cara entremedio de mi trasero y me sujeto firmemente del escritorio.

Su barba da cosquillas, pero se siente fascinante. Si esto hará cada vez que me castigue, entonces debo dejarme castigar más a menudo. Es más, creo que de hoy en adelante voy a portarme muy mal. Sus uñas se entierran en mi piel, mientras las frota restregando aún su rostro en mi trasero. Debe gustarle mucho para actuar así. Percibo la humedad de su lengua moviéndose de arriba a hacia abajo entremedio de ellas. A pesar de tener la ropa interior, no es difícil darse cuenta por la presión de su lengua a través de ella. Tapo mi boca con tal de no jadear ante esa sensación tan placentera. No puedo negar que deseo que la ropa no esté estorbando y pueda sentir lo mismo, pero directamente. Estoy segura que debe haber probado mis fluidos, porque sus jadeos de satisfacción lo comprueban. Esos juegos con su lengua me tienen girando los ojos, parezco poseída. Es inevitable, hace mucho tiempo no siento esto. Roza su dedo entremedio de mis labios y eso fue como una corriente por todo el cuerpo, incluso mis piernas tiemblan.

—Tengo un grave problema, muñeca— se levanta de la silla y lo miro de reojo pendiente a lo que hace.

—¿Por qué lo dices?

Escucho el cierre de su pantalón y, en instantes, algo duro y caliente descansando sobre mi trasero. Estoy segura de lo que es, pero no pensé que haría eso aquí. La cosas se han ido saliendo de control, pero mentiría si niego que la situación me tiene ardiendo por dentro.

—¿Por qué no tenemos sexo con ropa? — su indecente y directa pregunta, calienta todo mi rostro y no solamente eso.

Más populares

Comments

mimar silva

mimar silva

ambos son ardientes...esto de SDM, no es cualquier cosa

2025-02-16

0

rubi salgado

rubi salgado

que buen jefe mmm

2024-11-29

0

Sandra Mora

Sandra Mora

ufffff que rápido y de la nada avanzo todo, ya hasta sexo tendrán.....

2024-02-27

0

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play