¿En qué momento este hombre se convirtió en esto? ¿Acaso estaba ocultando su verdadera forma de ser? Es la única explicación. He perdido la cuenta de cuántas veces ha dejado caer su mano fuertemente sobre mi trasero. Llega un momento en que lo único que siento es una especie de hormigueo en el área, ya ni el ardor puedo sentir. Sus manos deben estar marcadas en mi piel. Tanto que odiaba y les huía a mis padres cuando iban a pegarme por hacer algo mal, y ahora ando permitiendo que un hombre, el cual no es ni mi pareja, me esté nalgueando con toda su furia. Lo peor de todo es que, lo estoy disfrutando como nunca, pero no es algo que admitiría. Lágrimas están en el borde de mis ojos, pero no me siento triste; todo lo contrario, siento que puedo morir de dicha y felicidad ahora. Fueron muchos sentimientos encontrados, que creí que iba a perder la razón.
—El dolor es sinónimo de placer. Has soportado el castigo como una buena niña. ¿Con qué debería premiarte?
—¿Esto es lo que eres en realidad? Supongo que has disfrutado mucho al engañarme, ¿cierto?
—¿Y qué soy para ti?
—Un animal.
—¿Un animal? Acabas de recibir un castigo, ¿y todavía tienes la valentía de volver a decir algo fuera de lugar? ¿Qué debería hacer contigo, Yanelis? Parece que no fue suficiente, supongo que no me queda de otra que hacerlo directamente — no capto a lo que se refiere, hasta que siento su mano adentrarse por debajo de mi falda.
—¿Qué crees que haces?
Sus manos bajan mi ropa interior y la deja encajada debajo de mi trasero.
—Parece que se han sonrojado al verme. ¿Así que todo esto ocultas debajo de esta falda? — las frota haciendo que se muevan y escucho un suspiro de satisfacción de su parte—. Tienes tremendo poder.
Este hombre terminará por volverme loca. No hace nada más que sorprenderme y hacerme sentir más atraída hacia su persona. Chillo al momento de sentir una fuerte palmada, pero en el muslo. Esa parte, por obvias razones estaba fría, pero con eso que hizo, se ha calentado de inmediato. Arde como un demonio, no logro reponerme fácilmente.
—Tienes un cuerpo muy apetecible e indecente. No sabía que te gustaban este tipo de cosas. Tu ropa interior está bastante húmeda— me la quita por completo y, aprovechando que deja de aguantarme, me levanto de encima de él bajando la falda para cubrirme.
No sabía que iba a doler tanto levantarme de golpe, el ardor no tarda en aparecer; el roce de la falda lo empeora. Lo veo llevar mi ropa interior a su nariz y no pude evitar sentirme impactada. Lo hizo con tanto gusto, que admiro su caliente expresión. He estado trabajando todo el día, ¿cómo puede hacer eso?
—¿Cómo puedes hacer eso? Estás enfermo, Maykel.
Se levanta del sofá, mientras sujeta la ropa interior en sus manos.
—Es tu culpa. No solía llegar a estos extremos, pero es tu olor, tu cuerpo, eres tú quien me vuelve esto. Antes creí que eran solo tus piernas, pero esto se ha vuelto mucho más fuerte que yo. Me has hecho un adicto a ti, ya ni siquiera puedo controlarme como antes. Solo teniéndote así de cerca, todo mi cuerpo se estremece y eso es grave.
—¿Qué cosas dices?
—La verdad. Puedes alejarte si tanto te repugna esta parte de mí. No creas que para mí es algo que me enorgullezca. Ya sé que tengo serios problemas y te prometo que buscaré ayuda, porque esto está acabando conmigo. He estado luchando arduamente contra estás malditas ganas de tenerte, pero sé que forzarte a hacer algo que no te gusta o no quieres, solo hará que te alejes como hasta ahora lo has hecho. Tal vez al final tengas razón, y lo mejor será mantener la distancia, aunque eso me queme por dentro. Peor es que siga cometiendo tantos errores y causando peores impresiones de mí.
Muy en el fondo, esas palabras duelen. Estoy consciente de que él siempre muestra esa misma expresión de ahora, y eso hace que sienta ganas de consolarlo y ayudarlo. Desde el comienzo supe sobre estos gustos que tiene y decidí ayudarlo con ellos, dándole así lo que necesita y ayudándome a mi misma también.
—No es como que quiera que las cosas se acaben, es solo que me impactó demasiado porque no estoy acostumbrada a esto. Jamás he pensado que seas repugnante. Te lo dije una vez, cada quien tiene sus gustos, fantasías y no está mal tenerlas. No tienes que sentirte mal. En esto no estás solo, yo voy a ayudarte — aunque termine lastimada, al menos podré ayudarlo y tenerlo cerca. Supongo que con eso es suficiente, por ahora.
—¿Por qué lo haces? — me acerco y él se me queda viendo fijamente.
—Porque, aunque suene contradictorio, me gusta y me excita todo lo que haces.
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Updated 56 Episodes
Comments
rubi salgado
ellos son el uno para el otro se atraen tanto
2024-11-29
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mariposa 🦋
masoquista!!!!!😱
2023-12-29
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Lita Wellington
esa atracción física es excitante
2023-12-06
0