—¿Hacerlo de nuevo mañana?
—Disculpe, no quiero presionarla. Olvide lo que dije.
Supongo que no tiene con quién compartir estas cosas. Incluso fue capaz de confiar en mí y decirlo abiertamente, así que debo guardar su secreto.
—No me siento presionada, doctor. De hecho, no me molestaría hacerlo. Es solo ponerme las medias, ¿no?
—Sí, solo eso.
—De acuerdo. Ya me tengo que ir. Nos veremos mañana. Buenas tardes— paso por su lado para salir de la oficina.
Tan pronto llego a la casa, quien me recibe es Jeremy.
—¿Cómo te fue, osito?
—Bien. ¿Qué haces aquí?
—Tu mamá me dejó quedar aquí mientras consigo un mejor lugar donde quedarme. Los hoteles son muy caros y me iría a la quiebra si me quedo varios meses allá. Creo que sale más barato alquilar un apartamento, que quedarse en un Hotel.
—No pensarás seguir durmiendo en mi cama, ¿verdad?
—¿Qué hay de malo? Anoche no sé cómo dormí al lado de una máquina de cortar el césped. No sabía que roncabas como camionero.
—Eres un dolor de cabeza, debería reventarte como globo de cumpleaños.
—Hagamos el amor y no la guerra.
—¿Ya desde que se ven las caras están peleando? — mi madre se acerca a nosotros.
—Es este simio que no me deja tranquila, mamá. ¿Cómo te sientes? ¿Descansaste?
—Sí, mi tesoro. ¿Cómo te fue en el trabajo? ¿Qué aspecto es este? ¿Qué te pasó en las medias? — miro mis medias al escuchar su observación y las veo deshiladas.
—¡Rayos!— protesto—. Parece que tendré que comprar más.
—¿Y las que tienes?
—Cada vez se me rompen.
—¿Y quién no se rompería al estar aferrado todo el día a esas piernas?— se burla Jeremy.
—Pero ¿por qué estás así, hija? ¿Dónde estabas metida?
—No hablen más de piernas y medias— ya me siento histérica.
—Te noto tensa, mi amor. ¿Segura que estás bien?
—Estoy bien, mamá. Solo necesito un buen baño para relajarme. Tan pronto me bañe haré la comida.
—Yo la hago. Ve y relájate un rato en el baño— se ofrece Jeremy, mientras lo miro sorprendida.
—¿Y tú sabes cocinar? ¿Cuándo aprendiste, inútil?
—Debía aprender para cuando me case y mi esposa se sienta cansada, poder sorprenderla.
—Ay, qué romántico. ¿Quién querría casarse contigo?
—Existen muchas interesadas, pero solo quiero a una.
—La que lo haga debe vestirse de mucha paciencia porque no eres fácil— le doy la espalda para irme al baño.
Quise quedarme bastante tiempo dentro del baño para lograr relajarme. No puedo quitarme de la cabeza al doctor. Ahora incluso las medias me lo recuerdan. ¿Cómo puede ser tan guapo y tener esos gustos tan raros? Si no usara su encanto conmigo, jamás hubiera llegado tan lejos con alguien. Salgo del baño, mientras la curiosidad me carcome por dentro. Me tiro de pecho sobre la cama para buscar en internet e instruirme. Todos los rasgos que la persona presenta, son los mismos que he visto en el doctor. Debe ser difícil lo que está pasando, aún así siempre ayuda a los demás. Trata con cariño a cada uno de sus pacientes, se nota que verdaderamente ama lo que hace.
—¿Fetiches? ¿Qué clase de señorita santa busca ese tipo de páginas? — cuando escucho la voz de Jeremy cerca de mi oído casi infarto.
—¡¿Qué estás haciendo aquí?! ¿No te enseñaron a no espiar a los demás, y a tocar la puerta antes de entrar a la habitación de una mujer?
—Toqué, pero estabas muy entretenida leyendo y leyendo, que ni siquiera notaste mi presencia.
—¿Ya está la comida?— llevo el teléfono a mi espalda.
—¿Estás saliendo con alguien?
—¿A ti qué te importa?
—La comida está servida en la mesa— sale de la habitación y suspiro aliviada. El susto fue tanto, que creí que el corazón se me saldría por la boca. Este tipo parece un fantasma.
Me uno a la mesa con ellos y comemos en silencio. Cuando voy a levantarme, mi madre me detiene.
—Hay algo que quiero decirte, pero necesito que lo tomes con calma, hija.
—¿Qué sucede, mamá?
—Conseguí un trabajo.
—¿Qué? ¿En qué?— pregunto sorprendida.
—Los vecinos necesitan alguien que les limpie la casa mientras están de viaje.
—No puedes hacer eso, mamá.
—Quiero sentirme útil, mi amor. El trabajo no es difícil y pagarán bien.
—Estás enferma y adolorida. ¿Por qué quieres sacrificarte más? Yo me estoy encargando de todo y hasta ahora no nos ha faltado nada.
—Lo sé, hija. Créeme que estoy muy agradecida y orgullosa de ti, pero entiéndeme. No quiero seguir siendo una carga. Aún estoy joven y puedo dar más.
—Prométeme que si te sientes mal y no puedes con el trabajo vas a dejarlo. No quiero que te lastimes.
—Te lo prometo. Todo estará bien, mi amor. No te preocupes por mí.
—Eres mi madre, ¿cómo no me voy a preocupar por ti?
Puedo entender su parte, pero no quiero que vaya a lastimarse más de la cuenta. Por mí se ha sacrificado hasta el punto de lastimarse ella misma y soportar dolor con tal de sacarme adelante. No quiero que vuelva a suceder lo mismo cuando yo puedo hacer las cosas. Ella se recoge a su habitación a descansar y voy a la cocina a ayudar a Jeremy.
—Hiciste bien en dejarla. Tu mamá es una mujer fuerte e independiente, debes confiar en ella.
—Lo sé, pero no es fácil.
—La vida de por sí no es fácil. No siempre salen las cosas como uno quiere, lo importante es acoplarse al cambio y ver el lado positivo. Ella estará feliz, así que tú también debes serlo.
—¿Así que puedes ser consejero también? — rio, y me pellizca ambos cachetes—. ¡Estúpido! — retrocedo, hasta chocar contra la nevera y él aprovecha ese momento para cortar cualquier ruta de escape que pueda tener, colocando sus dos manos contra la nevera.
—No te escuché. ¿Qué has dicho?
—Quítate, estúpido.
—¿Estás a la defensiva porque conseguiste un novio?
—¿Estás demente?
—¿Qué tipo de fetiches tiene tu novio, o eres tú quien los tiene?
—¡Eres un metiche!
—Por supuesto, y más cuando me quieren robar a mi osito la camionera.
—Te debería meter una patada en los huevos.
—A mi maltrátame todo lo que quieras, pero a él debes tratarlo con cariño.
—Como continúes con tus juegos y no te detengas, haré que te den varios meses más en recuperación por arrancarte lo que tienes entre las piernas, Jeremy.
—Me encanta cuando me hablas así, haces que quiera molestarte más — me encara y no desvío la mirada—. Dile a tu novio que estos labios son míos y que fui el primero en probarlos hace años atrás— lo empujo, mientras él ríe descaradamente.
—No es quien sea el primero, sino el último— su risa se pasma y camino ligero al cuarto.
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Updated 56 Episodes
Comments
rubi salgado
por lo menos le ha dicho que le interesa o solo es broma
2024-11-29
0
Lita Wellington
cuando se encuentren van a pelear por la osita
2023-12-06
0
Lesly Argumelo
ese Jeremy no me gusta
2023-07-09
1