Desde que era una niña Coral admiraba a Diana, ante sus ojos era la princesa Más bella del mundo, más buena, más graciosa y más amable. Y para su buena suerte la había elegido como su amiga. Cuando salían a jugar con las demás sirenas, Coral no veía a nadie más, pues para sus ojos ella era más que perfecta. Su corazón en serio creyó sus palabras cuando les dijo que quizás la amistad también podría ser un tipo de amor, que podría ser también su razón de ser. Y para Coral así fué.
Cuando les dió aquel poder en el orden político de Atlántida, las cosas empezaron a ponerse raras. Diana ya no era la misma, les dió a cada una una perla rosada, como símbolo de su confianza y amistad, recordándoles lo valiosas y bellas que eran por dentro "Las Conchitas". Nunca atesoró algo con tanto ahínco. Pero ya no tenía tiempo para ellas, muchas ocupaciones le decían las Marinas.
Coral hubiese podido matar por ella, hasta el día que Diana las dejó por irse detrás de ese humano. Se cayó del pedestal de donde la tenía cuando se atrevió a amarlo.
- Ese asqueroso humano. Dice Coral ensimismada.
- Algo más debe estar pasando, tenemos que ir a buscarla. Dice Marina.
- Quizás algo estaba pasando y no lo vimos. La presionamos hasta este punto y quizás fuimos nosotras las más ocupadas y olvidamos que Diana contaba con nosotras porque éramos sus amigas. Responde Luz
- Somos sus amigas! Replica Marina.
- Seguro esto es un malentendido, debemos ir a buscarla y aclarar las cosas. La Diana que conocemos nunca nos dejaría así.
- Ustedes no vieron lo que yo ví. Ella estaba riendo y jugando con esa despreciable bestia terrestre. Dice Coral.
- Bueno, como sea, tenemos que ir a buscarla, dice Marina, ella no nos abandonaría.
- Pero cómo? No sabemos dónde está, mi cómo andar entre los humanos. Dice Luz nadando de un lado a otro. Nuestro poder mágico no es tan grande. A menos que, dice y se detiene.
- A menos que qué? Se desespera Marina.
- A menos que vayamos con la bruja del Mar.
- Ni lo pienses, dice Coral. Esa miserable cobra muy alto los favores que hace.
- No lo dudo, pero creo que vale la pena por nuestra amiga.
Tras dudas y discusiones, en unos días llegan al más recóndito lugar del océano, el destierro es un lugar horrible y oscuro. Solo los desesperados irían a ese lugar.
- Vaya vaya, dice una Sirena de cabellos negros, aspecto amenazante y repulsivo olor a muerto. Que hacen las aduladoras de la corona por mi humilde hogar? Es que acaso, no lo sé, permítame adivinar, se les perdió la reina? Se ríe a carcajadas.
- Necesitamos tu ayuda para encontrarla. Dice Marina.
- Claro, es un servicio que puedo ofrecer. La pregunta es, si tienen para pagarlo.
- Qué quieres? Pregunta Coral. A pesar de todo el odio que sentía en aquel momento, quería saber si Diana verdaderamente se había ido a la superficie.
- Veo que cada una lleva colgando una pepita rosada que me puede servir como pago.
Aunque Las Marinas no querían entregarla por lo valiosa que consideraban la perlita, Coral se la arrancó del cuello sin pensarlo.
- Es un trato. respondió Coral sin vacilar.
Marina y Luz dudaron pero accedieron sin chistar.
- Vamos, entren a la cueva, es hora de hablar.
Me gustaría hablar especialmente contigo, le dijo a Coral al oído mientras las conducía al interior del lugar.
Trituró las perlitas y echó el polvo en un caldero. El humo rosa que salió de ahí, dibujó lo que estaba haciendo Diana: Aprendiendo a caminar agarrada del humano.
- Está en un pueblo de pescadores en la costa oeste.
- Vamos por ella, dice Marina apurada.
- Todavía hay un problema necesitamos tener piernas. Agrega Luz mirando a sus amigas y luego a la bruja.
- Ese pequeñísimo detalle es más costoso que una simple perla. Tienen que preguntarse que tanto quieren a su amiga? Si ella está en problemas o si las necesita.
- No tenemos que pensarlo más, lo que pidas te lo daremos dice Marina.
- Me darían su alma de sirena?
Las jóvenes se miran dudosas, nada vale más para una sirena que su esencia, es lo que las hace lo que son, su magia, su libertad e incluso su amor.
- Pero no pongan esas caras chicas, no se preocupen tanto, el alma de la sirena está unido a su amor, su amor las podrá liberar. No dicen ustedes que la amistad con Diana es verdadera?
- Yo, confío en ella, dice Luz.
- Luz pero dejaríamos de ser sirenas para siempre. Tendríamos que vivir con los humanos? Perderíamos nuestro poder y nos haríamos viejas como ellos. Yo no quiero eso, le dice Coral.
- Y vivirías en el mar con la conciencia sucia de no haber hecho todo a tu alcance por tu amiga. Con eso si podrías vivir? Siempre has visto a Diana como una Diosa, pero alguna vez la viste como una sirena que no era tan libre como el resto? Una que perdió a sus padres? una abrumada por su trabajo? Alguna vez la viste como una verdadera amiga?
Marina y Coral no están tan seguras. Marina tiene otras dudas, sabe que Diana es libre de amar a cualquiera, eso quiere decir que puede cambiar el lugar de su amor a gusto, puede dejarlas atrás sin consecuencias, pero ellas no pueden hacerlo.
Marina con dudas y Coral con odio, que ahora se está extendiendo a Luz, presionadas por la situación aceptan el trato.
- Ánimas de los espíritus marinos
vengan aquí que hoy los invoco
hagamos un cambio genuino,
demos piernas a estos peces amados
que sus almas nos han dado.
La bruja gira alrededor de las jóvenes cada vez más rápido, y unas luces mezcladas con polvo se levantan del suelo de la cueva.
Luego se detiene y suelta una carcajada resonante. Con las mujeres casi inconscientes les advierte:
- No olviden que cuando una sirena pierde a su amor se convierte en espuma de mar.
Y mirando fijamente a Coral, le dice al oído susurrando.
- Si quieres volver aquí, rompe tú misma tu perla rosada y se la coloca en la mano.
Las 3 mujeres terminaron en una playa, desnudas y perdidas. Les tocó caminar por la costa tambaleándose, pero al poco tiempo fueron socorridas por un hombre jóven y su hermana.
- Mucho gusto me llamo Mauricio y ella es mi hermana Mérida, le dice extendiendo su mano a Marina.
El hombre quedó embobado por la belleza de aquella mujer de cabellera roja. Las ayudaron a vestirse y a comer por varios días, mientras encontraban el lugar a donde querían ir. Fue evidentemente para todos que le declararía su amor a Marina en cualquier momento, aunque puede que ella no se haya dado cuenta por andar pensando en encontrar a Diana y en como harían para regresar.
En la última noche allí Mauricio invitó a Marina a dar un paseo a solas por la playa.
La pelirroja quedó asombrada y conmovida por las palabras del jóven, pero cuando éste tomó sus manos como para pedirle que fuera su esposa. De pronto se quedó embelesado por una canción que venía del mar.
- Escuchas eso? Le dijo
- Sí lo oigo, es Coral. Ahí en la orilla.
- Es la voz más dulce y maravillosa que jamás haya oído, mira que bella es, el hombre quedó embrujado por la canción y dejo a Marina. -Coral mi amor voy por tí.
Esta facilidad para engañarse de los humanos y la gran capacidad de cambiar el objeto de su amor, hizo que Marina los despreciara un poco a todos. Por eso no hizo nada cuando vio que Coral se lo llevó al agua para ahogarlo.
- Era solo una distracción, tenemos que estar unidas para encontrar a Diana. Fue la única explicación de Coral.
Pero Coral no pensaba eso, su corazón corroído por el odio, sentía celos. Celos de que alguien más recibiera el amor que ella merece. Es más, estaba pensando en matar a las Marinas si Diana decidía regresar, así la tendría solo para ella.
El final de esta parte de la historia ya ustedes la conocen. Las 3 jóvenes llegaron a la playa donde estaba Diana, surcando las costas a pie. Y la vieron casarse con el pescador, diciéndole "acepto" a la promesa de estar juntos hasta que la muerte los separe.
Diciéndole "acepto" al lugar, donde para ellas no había cabida. Al menos eso fue lo que pensaron Marina y Coral que decidieron volver con la bruja, rompiendo la perla rosa se convirtieron en sirenas. Lo que no sabían era la trampa que les tenía preparada ella, pues nunca más fueron libres de sus órdenes.
Por su parte, Luz no sintió nada de eso. Solo vió en los ojos de su amiga el amor tan inmenso que tenía, tenía tanto, que podía compartirlo en el mar y en la tierra. Ella quería ser parte de eso, aunque eso le costara la vida de sirena, creía firmemente que una sirena debe estar con su amor.
Cuando se acercó a la boda, fue recibida con los brazos abiertos y lágrimas de felicidad.
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Updated 66 Episodes
Comments
Patricia Salazar
Será 🤔 que Diana solo la quiere para ella 🤔 interesante 🤷♀️
2024-10-13
0
deldel
Coral está enamorada de DIANA, por eso tanto odio y egoísmo !!
2024-05-19
2
Lenita
Que malvada es Coral, la envidia es peligrosa.
2024-03-20
5