Sere ya es tarde, mejor nos vamos.
- Vayan ustedes adelante, yo esperaré aquí a Tomás.
- Cómo crees que te dejaremos sola en esta playa? le responde Teles.
- Ya lo llamé. Pueden irse.
- Pero es que..
- Les dije que se fueran! grita Serena con una mirada fulminante.
Teles, Pisínoe y Marina sienten un terrible escalofrío correr por su cuerpo. No saben que otra cosa hacer más que obedecer, aunque esta noche no han podido decirle quien es, saben con seguridad que ella lo siente.
- Está bien. Nos vemos en casa.
Serena no contesta y se queda mirando el agua desde la orilla. Siente un dolor en su corazón, un presentimiento de que las cosas no están bien y definitivamente sabe que algo falta. Tiene que ver con las chicas del equipo, con la playa y con su mamá, pero no logra identificarlo. Las lágrimas comienzan a salir a la carrera de sus ojos, que no parpadean para no perder su visión del agua, que ya se ha vuelto oscura y revuelta igual que el cielo. Con una luna creciendo oculta por las nubes, casi completa.
Al poco rato de encontrarse sola en la orilla, nota en el agua un movimiento no lejos de donde ella está. No quiere meterse, tiene miedo y no sabe de qué.
Cierra los ojos y respira, para calmarse el corazón que le quiere salir del pecho. Oye de pronto una canción, una que conoce, una que recuerda de su niñez. Abre los ojos
- Mamá!? dice agitada.
Pero no ve nada diferente, parece que es el agua misma la que le canta. Ella recuerda a su mamá, la más bella mujer del mundo, la más alegre, la más dulce y la más piadosa, siempre de su mano y de la de su padre. Y pensar en ella la tranquiliza, siempre venían juntos a estás playas y nunca fue un lugar para el miedo.
De nuevo observa el movimiento del agua, abrupto e irregular, como si fuera un animal o algo.
Se seca las lágrimas y decide meterse a ver.
El agua le llega un poco más abajo de las rodillas, y luce en calma, excepto por ese movimiento extraño. Ella lo rodea para tratar de ver desde arriba y observa que es un pez. Es grande y rayado como un tigre y tiene
largas prolongaciones dorsales como antenas blancas y negras. Es muy bonito. Ella se acerca y el pez no se va, más bien se acerca a la superficie. Nunca había visto un pez así y no cree que sea de esta zona.
Mirando al curioso animalito, se agacha un poco para tocarlo, pero el se aleja de su mano, pero permanece ahí cerca, haciendo sus raros movimientos que parecen un baile. Ella agacha y se queda en esa posición, le canta al pez y mueve el agua con su dedo y para hacer ella misma unos remolinos, que curiosamente se mantienen girando aunque mueve la mano.
Está hipnotizada por el baile del pez y del agua, y no oye nada más que su melodía.
- Serena!! le grita Tomás.
Ella sale de su embeleso y gira para mirarlo.
Vuelve su mirada al agua y ya el pececito no está ahí. Tomás se mete al agua y la saca.
- Qué estabas haciendo? Te estoy llamando desde el otro lado de la playa.
Ella lo besa en la boca y le da una enorme sonrisa, mientras se dirigen de la mano al carro.
- Estaba haciendo que bailara un pez.
Él la escucha, la escucha todo el camino de vuelta a casa, el miedo y lo extraño que sintió cuando invocaron la lluvia y como siente que tiene una conexión con el mar. Él piensa en la alegría que ella se esté dando cuenta de quien es, quizás nadie tenga que decir o forzar nada, ella se dará cuenta porque es inevitable. Quizás en el futuro puedan regresar juntos.
- Te estás riendo amor, pero te sientes bien?
- Ya estoy más tranquila. Pero no te miento, estaba bastante alterada, hasta les grité a las chicas, ahora estoy apenada con ellas. Pero después de pensar en mi mamá me calmé y lo del pez me hizo reír.
- Ahora estoy celoso de ese pez. Cómo era para ir a pescarlo?
- Ni se te ocurra, se ríen. Era bello y exótico, cómo tú. Era medianito, cómo así, hace una señal separando sus manos, tenía rayas de tigre y como una cresta...
- Serena, eso es un pez león! y es venenoso.
- Ah sí? Entonces fue considerado al no dejarse tocar.
- Tú me vas a matar de un susto un día de estos.
- A lo mejor y sí, a lo mejor y te mato a besos. Se ríe mirándolo y él la mira y sonríe igual. Su felicidad es contagiosa.
- No sé si me entiendes Tomás, me llamarás loca, pero sé que hay algo más en mí, y no sé cómo explicarlo pero tiene que ver con el mar y con mi mamá. Como si pudiera, si me lo propusiera, mover la marea; y como si ella no estuviera muerta sino oculta por las olas. No sé, quisiera ir a ver a mi papá y que me hable un poco más de ella.
- Me parece excelente idea. Te parece si vamos este sábado? Igual tengo que hablar con él, presentarme como tu novio y pedir oficialmente tu mano.
- Qué? No no, el que va matarme de un susto eres tú.
Llegado el sábado emprenden el viaje por carretera de la ciudad al pueblo natal de Serena.
- Cielo no tenías que traerle tantas cosas a papá y menos pescado, que crees que comen aquí todos los días?
- Yo mismo los pesqué, así que es una ofrenda de paz, por enamorarme para siempre de su única hija.
- Papaaaaá, grita Serena cómo una niña cuando baja del Jeep de Tomás. Y corre a abrazarlo.
- Estoy asombrado de que hayas venido a verme, pensé que por tu propia voluntad no querrías volver.
- Bueno pá es que te extrañaba mucho. Además hay cosas que pasan...así que quería presentarte oficialmente a Tomás, él es mi novio..
- Qué? Dice atónito.
- Mucho gusto Sr. Flores, tuvimos la oportunidad de conocernos antes...
- Si la dejaste embarazada te mató, óyeme bien, te mato!
- Qué? No, no papá, nada de eso. Eso no es a lo que me refería. Digo y me interpongo entre los dos. Lo que está pasando es que extraño mucho a mamá... y quería que me hablaras de ella. Tomás me insistió a que viniéramos a verte, yo quiero oír más de mamá y él quería presentarse contigo por enamorarse para siempre de tu única hija o algo así.
- Umm ya, pasen pues.
Pasó lo que iba a pasar, ellos se aliaron para regañarme por no llamar, por saltarme comidas...y luego se pusieron a hablar de pesca. Era obvio que me iban a ignorar. Pero eso me da la oportunidad de vagar por la casa y revisar el baúl de mamá. Hay muy pocas cosas, fotos de ella con papá, de nosotros 3 y ella posando, todas en la playa, es tal y como recuerdo. Un vestido blanco y 4 conchitas de mar. Es todo. Tomo la foto de su boda, en la que sale con la sonrisa más espectacular del mundo y me la llevo a la cocina.
- Tengo hambre Pá, voy a hacer algo... Estaba gritando para que me oyeran cuando abro la nevera. Aquí hay de todo preparado, fresco y guardado en viandas de todos los tamaños. Pero mi papá no cocina casi.
Voy a la sala con una vianda abierta.
- Pá, se puede saber quién te está cocinando?
- Hola Serena, si has crecido, me dice Luz Marina, la vecina de junto que ni supe cuando entró. Y ahora se acerca y me abraza.
Quedo como loca. Y miro a mi papá como preguntando "Que está pasando?" El solo sube los hombros intentando decirme "Yo no sé"
- No te comas eso Serena, si quieres comida puedo hacer algo para tí, vamos a la cocina y preparo algo para todos.
Me dejo llevar por ella pero volteo a ver a papá con los ojos entrecerrados. Definitivamente tenemos que hablar.
- Gracias Sra. Luz, cocina usted muy bien le agradece Tomás cuando estamos comiendo.
- Lo hice con gusto, desde que Serena se fue ayudo a Fernando a no morir de inanición.
- Ah qué raro, un pescador que se muere de hambre, agrego sarcástica.
Recogiendo todo y llevándolo a la cocina, Agarro la foto de la boda que había sacado y la guardo.
- Noté mientras cocinaba la foto en la encimera. Me dice Luz Marina.
- La saqué porque quería preguntarle unas cosas a papá de mi mamá.
- Si quieres puedo hablarte de ella, fuimos mejores amigas toda la vida, y si vez en el fondo de la foto estamos tu tío Fabián y yo como únicos testigos de la boda.
- Si? Saco la foto y veo que es cierto. - No te había reconocido.
- En 24 años la gente cambia no crees? Además la moda no nos ayudaba, mira el bigote de tu papá y tu tío. Se ríen
- Quería saber más como era ella y como era su familia, que hacía antes de casarse con papá? Hay algunas cosas que me están dando vueltas en la cabeza y me pasa cada vez que voy a la playa.
- Y ustedes de que tanto hablan? nos pregunta mi papá
- Un poco del día de tu boda pá, mira este bigote tuyo, menos mal que las cosas cambian, porque sino no salgo contigo. Bromeo.
Al despedirse, Luz Marina me dice en la entrada.
- Si quieres pasa mañana por la casa, hay algo que quisiera mostrarte de ella.
Asiento y se va. Si bien, me sorprendió que está mujer haya invadido mi casa, la verdad es que la conozco de toda la vida, no puedo decir que es nuevo que cocine para nosotros, y de corazón me alegra que papá tenga algo de compañía, ya ha pasado 20 años solo.
- Ajá señor Flores, digo entrando a la sala con tono inquisidor mientras él habla con Tomás, Ahora le toca responder a usted mis preguntas! Desde cuándo es novio de Luz Marina? La dejó embarazada? Si la dejó embarazada lo mató, oigame bien, lo mató.
En eso pasamos lo que queda de la noche bromeando y hablando de pesca.
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Comments
Patricia Salazar
Le dirá la verdad 🤔 veamos como se desenvuelve 🙈
2024-10-13
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elizabeth mejill
creo que llego el momento de decirle la verdad, antes de que sea tarde
2024-08-13
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Lenita
No pierde el tiempo su papá, jaaa
2024-03-20
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