Mientras mi papá y Tomás pasan toda la mañana pescando, yo regreso a casa. No dejo de pensar en las palabras de Luz Marina, en mi corazón sé que es perfectamente válido que mi mamá sea una sirena, ella era amable, hermosa, con una voz de ángel y desapareció sin dejar rastro... pero luego pienso en mí y mi santa torpeza e inconsistencias para nadar en los últimos meses y creo q no puede ser posible. No puedo ser media sirena y ser tan patética o si?
Aunque hay otras cosas que me quedan haciendo ruido en la cabeza, eso pensando que el cuento de las criaturas marinas sean reales claro. Cómo hacen para vivir tanto tiempo fuera del mar? que comen? y por qué Luz Ma tiene tantas cosas relacionadas con sirenas? yo soy humana y no tengo un pasillo con imágenes de diferentes tribus o personas con malformaciones, como salidas de película de terror.
Cuando empieza a caer la tarde voy de nuevo a la cocina a ver qué les descongelo a ese par de pescadores que deben venir muertos de hambre. Y veo la foto de mi mamá en su boda, decido que voy a llevarla al baúl de nuevo, todo esto ha sido una locura, vine a hablar con mi papá sobre ella y es obvio que ha enterrado el tema hace muchos años, y Luz solo me ha puesto la cabeza del tamaño de un globo aerostático.
Cuando estoy por guardarla, echo un último vistazo al baúl y veo el vestido blanco con las 4 conchitas de mar y las agarro. Recuerdo lo que Luz Ma dijo antes, cuando la Vieron casarse las otras 2 conchitas se fueron echando sapos por la boca. Quizás cada una de estas represente a una amiga, que curioso. Vuelvo a ver las fotos, siempre ví a las personas en la playa, Mamá, Papá, atrás estan Luz Marina y mi tío Fabián en una foto, pero no habia visto el mar. Parece que hay dos personas en el agua, ya va,detengo mis pensamientos y quedo en shock... son Coral y Marina? Ese pelo rojo es inconfundible.
Mi papá y Tomás llegan haciendo ruido en la planta de abajo. Salgo de mis propios pensamientos, guardo la foto en mi bolsillo, guardo lo demás rápidamente y voy a recibirlos. Necesito hablar con Luz Marina, pero eso tendrá que esperar, no quiero que papá sospeche.
- Dios Mío! Si llegaron uno más negrito que el otro. Les digo cuando bajo a su encuentro.
- Hija mía, mira todo esto. Dice mi papá contentísimo mostrándome 3 cavas con hielo repletas de pescado fresco.
- Wow. Digo mientras me asomo a ver. Ustedes acabaron con la fauna local no? Son los Piratas de Puerto Pacífico. Me río
- Muy graciosa, dice mi papá. Tomás en serio es un conocedor entre los pescadores, nunca había visto esa técnica y esa capacidad para saber dónde se encuentran los peces. Las redes siempre estaban llenas. Tuvimos que regalar cuando volvimos al puerto, resulta que para los demás fue un mal día. La luna llena y la marea alta, oculta los bancos. Pero Tomás fue un éxito, con mucho orgullo es el dueño del puerto, tenemos que volver a hacerlo otro día hijo. Le dice a Tomás palmeando su brazo y saliendo de la cocina para tomar un baño.
Me acerco a Tomás para abrazarlo, con los ojos abiertos como platos y una sonrisa que me llega a las orejas.
- Oh estoy impresionada, tienen un día juntos y ya eres su hijo.
- Tu papá es una gran persona. Es exactamente como siempre pensé que sería, un digno competidor para mi padre.
-Cómo dices?
- Nada amor, me abraza. Estoy ansioso por volver a ir de pesca con él.
- Ah bueno, ya se que les voy a dar de cumpleaños a los 2, una caja de bloqueador solar y jabón, sí mucho jabón, me río. Ve a bañarte tu también que hueles a sol y perro mojado.
Después de la cena, ya entrada la noche, papá nos dice que va a llevarle una cava a Luz Marina y que mejor nosotros demos un paseo por el pueblo. Que no nos hará mal, ya que mañana debemos regresar a la universidad.
La noche está fresca, con mucho viento y el cielo clarito, se pueden ver la luna llena y las estrellas muy hermosas en lo alto.
- Veo que algo te molesta. Sabes que puedes contarme lo que sea No? Me dice Tomás mientras caminamos de la mano por el pueblo.
- Lo sé, y es increíble lo mucho que me calma tu presencia. No pensé que alguien pudiera hacerme sentir así, tan segura y tranquila.
Tomás me abraza. Sostiene mi cabeza y me besa. Mi corazón sé acelera. Me gusta como huele, su piel bronceada, pecho, sus brazos fuertes, sus labios suaves. Me hace olvidar todo.
- Te amo y te amaré cada día de mi vida Serena. Dice separándose un poco de mi sin soltar su abrazo.
- Yo también te amo Tomás. Nunca se lo había dicho a nadie. Le digo nerviosa mirando sus ojos.
El me abraza con fuerza. Y siento su corazón latir desbocado.
- Todo lo que sientes y te pasa tiene un propósito. Puedes confiar en mí, nunca voy a dejarte sentir sola. Oiré todo lo que tengas para decir, te acompañaré en cada paso y siempre estaré de tu lado. Me dice.
Seguimos caminando y hablando del día, le cuento de la casa de Luz y su extraña historia, aunque me ahorro lo que creo que ví en la foto. Como el pueblo es pequeño pronto llegamos a uno de los caminos que lleva a la playa. Siento recelo, al pensar que esa es la misma por donde pudo haberse ido mi mamá y me siento insegura.
- La playa no está muy lejos de aquí, quieres ir a nadar? me invita Tomás
- No lo sé, a mi papá no le gustaría.
Me da un beso, que me deja queriendo más.
- Vamos, confía en mí. Quiero mostrarte algo.
La playa y la luna sobre el mar hacen un paisaje de ensueño. Está todo muy claro.
- Es bellísimo, le digo.
- Tú lo eres más. Dice abrazándome desde la espalda y besando mi mejilla.
No soporto más las ganas y me giro para besarlo, caemos juntos en la arena, nuestra piel está caliente, le quitó la camisa y él hace lo mismo con la mía. Nos llenamos de besos y caricias. Prácticamente arranco su correa y abro su pantalón. Me levanto y termino de desvestirme para él. Sus ojos me ven con deseo así que me siento a horcajadas sobre él. Parece que soy yo la que quiere comérselo. Así que no paramos hasta que me siento más que satisfecha.
Poco después de terminar, cuando nuestra respiración vuelve a la normalidad. Tomás se levanta de la arena y me extiende su mano.
- Vamos al agua, es hora de mostrarte algo.
La tomo sin dudarlo. Confío más en su juicio que en el mío.
Nos metemos juntos y no dejo de ver sus ojos. Siento que oigo a lo lejos una melodía, mi corazón se acelera y me da como miedo, el cielo se oscurece y casi no veo nada. Tomás se acerca a mí y me besa. Amo su olor y su tacto.
- No tengas miedo, no te soltaré jamás. Me abraza y me embriago de él. Cierro los ojos y tarateo la canción que sé que conozco. Respiro profundo. Tomás no suelta mi mano. Lo siento a él y al agua a mi alrededor. No tengo miedo. Estoy segura, así que abro los ojos. Él se separa para seguir a lo profundo sin soltarme. La luna y sus rayos de plata se muestran para nosotros y una gran sonrisa se dibuja en mi rostro.
- Con nadie más que contigo quería compartir esto, le digo lanzandome sobre él y llevándolo conmigo al fondo.
Nadamos juntos, estoy aguantando la respiración para poder ver desde abajo las luces sobre la superficie. Pero me canso, se me acaba el aire y cuando quiero subir Tomás me jala hacia abajo como un ancla.
Qué pasa? Qué quiere?
Casi no aguanto, de nuevo tengo la sensación de ahogo, las burbujas salen de mi boca, mi corazón acelerado, pataleo como loca pero ya estoy mareada. Cómo puedo jalo de mi mano, pero me gana la presión de agua. Me siento desvanecer. Esta vez no es una pesadilla, sé exactamente quien me jala hacia lo más profundo y oscuro. Sé exactamente quien intenta matarme... ahí en medio del oscuro mar siento que me muero, no puedo pelear y está vez me dejo llevar.
Será que Tomás no se dió cuenta que ya no podía respirar? Fui una tonta en poner en él toda mi confianza aún cuando sabía en mi corazón que algo malo pasaría? Será que le pasó algo a el también?
Mil pensamientos me atraviesan aunque mi cuerpo está desnudo e inerte flotando en la nada. Ya no tengo temor, supongo que lo que da miedo de morir es precisamente eso... el miedo. El agua está fría, pero siento algo cálido a mi alrededor y algo suave toca mi boca, es un beso. Sé que es Tomás. Oigo una melodía y la voz de Tomás
- Amor ya vas a abrir los ojos o vas a seguir dormida? me dice.
Abro los ojos y ahí está él, tan perfecto como siempre, quiero llorar porque me ahogó. Me enderezó y empiezo a golpearlo en el pecho desnudo.
- Me ahogaste, me ahogaste, me morí, le grito mientras observo extrañada como al intentar golpearlo veo burbujas en el trayecto. - Que es ésto Tomás? Estamos en el agua todavía. Lo veo aterrada y brinco poniendo mis brazos alrededor de su cuello para que me sostenga.
- Yo no te veo muerta mi vida, te sientes así? Dice mientras me abraza. Es esto lo que quería mostrarte.
- Pero cómo? Tú me... No puedo elaborar las palabras. Observo a mi alrededor y es como si estuviéramos en el fondo de una piscina, pero con algas y peces. La luz viene de arriba, de la superficie, donde puedo ver los rayos de la luna.
- Cielo pero como? Le repito. Y cuando veo hacia abajo para ver si es el fondo está cerca, veo que además de estar desnudos, Tomás y yo tenemos nada más y nada menos que una cola.
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Updated 66 Episodes
Comments
Gerardo Albornoz
le dijo hijo! qué cool!
2024-10-22
0
Patricia Salazar
Ya se entero 🧜♀️🧜♂️ lo que son, veamos su reacción 🤷♀️
2024-10-13
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elizabeth mejill
😄🥰🧜♂️🧜♀️
2024-08-13
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