Tranquila, con un poquito de hielo se me baja. Dice Teles a Pisínoe, sosteniendo su mejilla inflamada.
- Por favor, déjame intentarlo. Al menos déjame usar lo poco que me queda de magia para algo útil.
- Está bien, Pisi. Dice Teles resignada
La sirena de agua dulce coloca sus manos sobre la cara de su compañera y una luz ilumina sus manos que rápidamente se apagan.
- No sabía que podías hacer eso. Dice Marina intrigada.
- Mi madre me enseñó a hacerlo, pero por favor no le digan a Artina, no quiero usarlo para ella. Mírate Teles, ya estás igual de hermosa que siempre, le dice pasándole un espejo.
- Gracias Pisi. Pero no sé porque somos tan patéticas, dice molesta poniendo el espejo boca a abajo, aborreciendo un poco la imagen de su ser.
- No digas eso Teles, la regaña Marina. Ustedes son demasiado jóvenes, no pueden dejar que esta situación las defina, al menos están en el esto por sus familias. No pueden rendirse.
- Es que míranos Mari, somos el lastre de Artina. No podemos ni defendernos, solo hablamos cuando ella o Coral no están. Vivo al borde de la locura pensando en mi familia, vigilando a Serena, que según yo, es la sirena más nula de los 7 mares porque no sabe ni nadar bien, y soportando las torturas de Artina. Estoy frustrada, agotada y enferma por todo esto.
- Al menos tu eres libre, dice Pisínoe con una triste y temerosa voz. Desde que mató a mi madre soy su esclava, no tengo elección.
- Nadie es verdaderamente libre si sus actos y sus pensamientos van por caminos separados. Deberíamos rendirnos de una vez, y dejar todo al destino. Agrega Teles.
- Mi madre, Iara, era una poderosa guerrera india, y me enseñó que no hay peor guerra que la que no se pelea, porque al permanecer ajenos nos hacemos cómplices del enemigo.
- Una mujer muy sabia. Pisi, tú has sabido cómo están las selvas desde su muerte y contigo aquí?
- Realmente no lo sé, no tengo con quien saberlo, pero mi corazón me dice que nada bien.
- Por eso debemos continuar muchachas, dice Marina, ya falta poco para ser libres.
- O para que nos maten, agrega Teles.
Ese día durante la práctica de natación, las 3 se acercaron a Serena. Que las mira con recelo a todas.
- Y este milagro que han venido a hablarme? pensé que siempre serían las sumisas de Artina
- No digas eso Sere, dice Teles. Nosotras somos tus amigas también y yo soy tu compañerita de cuarto, solo que Artina es la capitana y si queremos competir tenemos que hacer lo que ella dice. Se ríe incomoda, además en 2 semanas hay competencia. Tú sabes cómo es...
- Ajá. Responde Serena escéptica.
- Por qué no planificamos salir solo nosotras? dice la tímida Pisínoe. Así se liman un poco las asperezas, después de todo somos un equipo.
- En eso tienes razón, dice Marina.
- Es verdad, aquí nadie es enemigo de nadie. Tú que dices Estella? pregunta Serena.
- Hoy no puedo amiga, tengo parcial mañana. Pero si quieres ve a divertirte, te lo has ganado. Responde Estella, que no confía nada en ellas, pero que sabe que no puede interponerse tampoco.
- Bueno y a dónde quieren ir?
- Podemos ir al bar de Luigi's, o a comer algo no sé, a mi me parecería lindo hacer como algo al aire libre, tipo un picnic o una fogata en la playa, algo solo de chicas. Que dicen? Responde Teles.
- Suena bien. Dicen y se ponen de acuerdo.
Al salir de la práctica Tomás está esperando como siempre junto a la entrada del gimnasio.
- Hola amor, se besan. Quieres hacer algo? O nos vamos a casa temprano?
- Bueno, hoy quedé en salir con las chicas.
- Que? cuáles chicas? las del equipo? dice levantando la voz y negando con la cabeza.
- Amor no te pongas así, solo haremos una fogata en la playa. No fue nada muy planificado, solo queremos reunirnos para mejorar el ambiente.
- No estoy de acuerdo Serena, está claro que ellas no son tus amigas, solo Estella parece auténtica. La última vez que salieron bebiste tanto que ni recuerdas como terminaste conmigo en la cabaña.
- Yo sé que no son mis amigas, pero son mis compañeras, no vamos a beber y tenemos que confiar la una en la otra. Además ni Artina ni Coral van, que son las únicas que han estado verdaderamente pesadas estos días.
- No quiero parecer un novio controlador ni celoso. Pero en serio no quiero que vayas, no confío en ellas.
- Pero te toca confiar en mí, lo besa.
- Nada podrá convencerte no? Ella niega con la cabeza. - Al menos déjame llevarte e ir a buscarte. Ella sonríe y asiente.
Al atardecer, están ya reunidas en Playa Las Rosas, que es la playa entre Playa Honda y Playa Azul, cuando llegan, las chicas están buscando leños para hacer una fogata y a lo lejos el Sol pinta un acuarela naranja y rosado sobre el horizonte, se ve a lo lejos, una barca de pescadores y la punta de la Isla de las Tortugas, es el único lugar de la costa desde el que medio se ve, por el bordeado que hace la montaña. El agua luce muy clara y el oleaje apenas se nota.
- Tranquilo Tomás solo vamos a hablar y echar cuentos, igual te llamo cualquier cosa, trata de relajarte, todo estará bien.
- Estaré esperando tu llamada, voy a la cabaña.
Cuando estan todas sentadas en la arena comiendo chucherías y echando cuentos de las competencias de natación anteriores, entran en confianza y parece que este equipo de natación de súper estrellas, siempre gana, llevan varías temporadas invictas.
- Me siento un poco intimidada por eso la verdad, sé que mi rendimiento ha sido muy irregular y tengo miedo de hacerlas perder. Dice Serena.
- No hay por qué temer Sere, este equipo no ha perdido nunca desde que se armó, ya verás que lo haremos muy bien. Responde Teles.
- Vamos a nadar un poco antes de que se haga de noche. Dice Marina, y Teles se levanta detrás de ella para llegar a la orilla.
- Esta vez yo paso, las espero aquí, les dice Serena sin dejar de pensar en la competencia y en si confiar o no en ellas.
- Yo también paso, ni siquiera traje bañador, agrega Pisínoe.
- Ah, qué aburridas, ustedes se lo pierden.
Ambas se sientan juntas en la arena y las ven jugar en el agua.
- No tengas miedo, dice la pequeña Pisínoe sin dejar de mirar el mar, estoy segura que eres mejor nadadora que todas nosotras, solo tienes miedo.
Serena frunce el ceño.
- La verdad sí tengo miedo, el problema es que no sé de qué.
- Cualquiera diría que a fallar, pero creo que lo que temes es a encontrarte y descubrir quién eres en realidad.
- A lo mejor y sí. Serena gira su cabeza y se queda mirando a Pisínoe. Siempre he creído que eres diferente a nosotras Pisi, aunque eres más joven, pareces más madura, más tranquila, hasta estudias enfermería y sacas tiempo para todo. No pareces el tipo de persona que se juntaría con este grupo de ruidosas y peleonas, eres más del tipo introvertida y reservada.
- Sí, tal vez, es que yo tengo mis propios miedos, aunque no lo parezca, me asustan mucho las personas, pero ustedes aquí son como una familia para mí, me caigan bien o no las muchachas, son lo único que tengo ahora.
- La verdad tú y yo no hemos hablado mucho, pero nunca es tarde no? de dónde eres Pisi?
- Yo vengo de Brasil, ahí vivía con mi mamá, en una reserva de la selva amazónica.
- Y qué haces tan lejos?
- Prácticamente me trajeron aquí hace dos años después de que ella murió.
- La debes extrañar mucho, yo extraño a mi mamá y murió cuando era muy pequeña ni siquiera me acuerdo bien de su cara. Debe ser muy duro todavía para tí.
- Ha sido difícil no te miento, Pero he aprendido a conocerme y a reconocer mi propio poder. Además espero en algún momento poder regresar, y poder alejarme de este pueblo costero lleno de pescadores y gente.
- No me digas que no te gusta la playa? sí las muchachas te oyen van a pegar el grito al cielo
- Digamos que soy más como una sirena de río, pero que sea un secreto entre nosotras. Dice y se ríen
Cuando las chicas regresan se ven felices, ha caído la noche pero la fogata nos calienta, el cielo sigue despejado y la brisa marina es fresca.
- Oigan! dice Marina, por qué no contarnos historias de terror?
- No, de terror no, dice Pisínoe temerosa.
- Está bien, si quieren elegimos un tema y cada quien cuenta algo, y si no sabe, lo inventa, va?
Todas estamos de acuerdo. y el tema elegido fueron las criaturas marinas, pasan un par de horas y hablo del pulpo Paul, para hacerlas reir, Teles es más misteriosa y habla de Atlántida y Poseidón, Pisínoe del Kraken y Marina de las sirenas y este último tema las atrapa.
- Todos saben del poder de su voz Mari, pero algunos creen que tienen la capacidad de convertir su cola en piernas y andar libremente en la tierra, dice Teles. Así que uno nunca sabe dónde se pueden encontrar.
- También, agrega Pisínoe, son capaces de controlar los elementos naturales, cambiar el movimiento de las mareas, curar heridas y dar belleza y años de vida; aunque algunas solo tienen el poder de hipnotizar a las personas y una belleza fuera de este mundo.
- Por la manera en que hablan y con tanto detalle pareciera que las han visto por ustedes mismas, les digo y ellas se miran.
- Por que no hacemos un rito para ver si hace muy llover, dice Teles cambiando el tema, quién quita y entre nosotras corre la sangre de una de ellas.
Me pongo un poco nerviosa pero nos acercamos las cuatro y me toman de las manos mientras cierran los ojos y Marina conjura:
- Por los poderes del norte sur este y oeste convocamos al viento y la pluvia
para que en esta noche de luna moleste
a los Dioses de la tempestad y caiga la lluvia
El corazón de Serena se acelera, y su respiración se agita, siente algo, como una energía que fluye entre ellas, cuando de pronto suena un trueno, y abre los ojos de inmediato.
- No, no, esto no me gusta, mejor nos vamos ya. Me alejo nerviosa hacia la orilla del mar.
- Sere era solo un juego. Dice Teles
- Lo sintieron? murmuran entre ellas
- Sí que gran poder, y eso que aún no hay luna llena.
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Comments
yor
erda ya como q es mucho misterio para q ella se entere de la verdad y tampoco es muy apegada al papa x mucho q estudie veo q saca tiempo para todo menos para el ni le dedica una llamada x teléfono
2024-10-17
0
Patricia Salazar
El padre de Serena sabrá algo 🤔
2024-10-13
0
Lenita
Tantos años y no ha descubierto su origen?
2024-03-20
5