Luego de escapar sin mirar atrás, llegue hasta donde se encontraba Daniel, el primo de Gertrudis, él estaba junto a la princesa Elena, parecía que estaban discutiendo, así que pasé de largo hacia Gertrudis que se encontraba junto a una preocupada Alice.
— ¿Qué pasó señorita? — cuestionó una vez esta me vio.
Ella estaba más agitada que yo, si solo supiera lo que hice, puede que esta agitación se convierta en un desmayo.
Después de todo, había pateado a uno de los herederos de este reino, solo el cielo sabía si enfrentaría luego las consecuencias.
— Nada — respondí.
Gertrudis que se encontraba al lado me observó por un momento antes de hacer un amago de sonrisa.
— Yo no diría que nada, su cuarta alteza está que mira a su séptima alteza de una manera nada amable — mencionó haciendo que arrugara el ceño porque no entendía que tenía que ver ese tipo en este asunto — ¿Acaso te encontraste con ambos? No es por nada pero no te deberías inmiscuir con ninguno de los príncipes, aunque están en lo alto y parece que lo tienen todo, en realidad, es el peor lugar en el que puede estar una persona.
— Lo sé, no deseo tener nada que ver con ninguno — respondí mientras veía como su séptima alteza me guiñaba un ojo de manera juguetona.
— Señorita Elizabeth — dijo el joven Samuel mientras se acercaba — Hace demasiado sol — mencionó mientras me daba una sombrilla.
— ¡Gracias! — agradecí algo confundida por su gesto — Él es el hijo del conde Benalcazar, Samuel — lo presente.
Gertrudis hizo una reverencia mientras lo contemplaba, a pesar de los ojos aterradores que tenía, ella se mostró sin cambio alguno en su expresión, antes de extender su mano.
— Soy Gertrudis Farias, hija del marqués Farias — se presentó de manera agradable.
— Encantado — respondió sin cambiar su expresión.
— Pronto será la hora del almuerzo, señorita — comentó Alice — Y luego iré a la inauguración de mis cátedras.
— Te acompañaré — le respondí haciendo que ella riera.
— Pero usted es noble — dijo haciendo que en mi mente se plasmará una idea..
El joven Samuel que se encontraba leyendo aquel libro que parecía haberlo poseído, solo levantó la mirada por un momento antes de seguir leyendo.
— ¿Dónde está la señorita Mariela? — pregunté al no verla alrededor.
— Antes estaba junto a Daniel y la princesa, ahora, no sé donde se habrá metido aquella chica — señaló — Aunque puede que este espiando al hijo del duque.
— ¡Oh! — exclamé teniendo una idea — ¿Acaso le gusta?
— Sí acaso le gusta, ja, ha sido su eterno amor desde que eran pequeños, sin embargo, le pasa como a todas, es un amor no correspondido — dijo mientras sacudía un abanico.
— Ojalá y pueda realizar su amor — dije haciendo que riera.
— Yo espero que no, estar en una posición alta nunca trae nada bueno, además, el pequeño duque dijo que él amaba a alguien más, así que mi pequeña hermana no tiene oportunidad — continuó declarando.
No dije nada mientras trataba de localizar a aquel joven de aspecto melancólico, después de revisar algunas veces lo logré divisar junto al cuarto príncipe, ellos estaban platicando de una manera amena, a su lado se encontraba un grupo de jóvenes y señoritas. Entre estos se encontraba Mariela. Los observé por algunos segundos, pero, me tope con los ojos tanto de su cuarta alteza, así como, del pequeño duque.
El primero me miraba de una manera fría, era como si quisiera tragarme con su mirada, el segundo me contemplaba con ojos llenos de escrutinio, sin embargo, no los seguí mirando porque no quería generar malos entendidos.
— Ella parece bastante ocupada — dije de manera simple.
— Hola — saludó una voz cantarina.
Ella era Kiara, mi hermanastra, parecía que su recomendación de no involucrarnos no le había durado tanto.
— Hola, hermana — saludé con una expresión alegre — Ella es Kiara Leones, mi hermana — la presente de la manera más amena posible.
— Mucho gusto — expresaron con diferentes expresiones.
Gertrudis se mostró más afable mientras que Samuel se vio más frío.
Bueno...
Esa era su personalidad.
La chica que parecía una princesa de cuento de hadas sonrió de manera brillante.
— No piensas saludar a tu prometido — dijo lo suficiente fuerte como para que la escucharan tanto Gertrudis como Samuel que pusieron expresiones sorprendidas en su rostro.
— ¿Tienes un prometido? — cuestionaron al unísono.
— No lo sabían — dijo Kiara con una expresión atontada.
— No es oficial — respondí — Y no lo pienso saludar porque ya lo hice esta mañana — le dije a Kiara.
— Muy bien — dijo — Entonces lo haré más tarde — comentó mientras se alejaba.
Alice que estaba alrededor la observó con una expresión seria.
Ella parecía que tenía mucho que decir.
— ¿Quién es tu prometido? — preguntaron Gertrudis y Samuel al unísono haciéndome enrojecer.
Kiara, sabía que ella nada bueno haría.
— No sé los diré porque estoy haciendo todo lo posible para terminar este compromiso — alegué — Es hora de irnos al comedor — dije pasando de largo mientras caminaba hacia el comedor de la academia imperial.
Dentro habían muchas mesas que se encontraban adornadas de manera artística, un pabellón era para los nobles y otro era para los plebeyos. Había una clara brecha en el trato de cada lado.
Bueno...
Esto se debía a la clara distinción de casta, en esta sociedad, los nobles tenían privilegios sobre todo, no había igualdad.
— Está delicioso, creí que seriamos tratados de la peor forma, pero esta comida sabe casi igual a la comida que hace mi chef.
Este tipo de comentario abundaba en el comedor.
Para mí que había estado comiendo junto con las ratas y que solo me daban migajas este tipo de comida se sentía como el paraíso.
En aquellos tiempos, en donde me era difícil obtener alimentos supe como apreciar mi vida, así como supe ver mis errores y los que me encaminaron al estilo de vida que ahora tenía.
Yo no soy perfecta nunca lo fui, aún tengo mis deficiencias, pero, no merecía aquello.
Por eso, en este momento lucho por encontrar mi camino y romper con el destino que me tocó.
Yo quería venganza y eso era lo que haría.
No podía quedarme quieta cuando ya se encontraban conspirando contra mí.
Después de comer, antes de regresar a mi habitación a cambiarme hable con el joven Samuel.
— Te tengo una propuesta — dije mientras lo miraba fijamente.
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Comments
Livia Silva Mejias
ajá mijita eso lo estas diciendo desde el inicio...Que Quieres Venganza!!!
pero cuando?? te veo lenta ...
estas en modo: Lento, Despacio, Parada...😡
2022-08-05
15
Eliana Gimena Sotelo
Siii está muy buena!!! mas capitulos y si puede ponga fotos d los protagonistas... Y ojalá que se pueda vengar
2022-07-31
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