Mi padre me dio un ultimátum, haciendo que me sienta como una idiota por creer que podía luchar contra las agujas del destino, pero, ya me estaba dando cuenta de que me esperaba una gran batalla.
Muy pronto tendría que darle mi respuesta, pero, no quería hacerlo, porque sé qué decisión debo tomar...
Debía seguir las órdenes de mi padre si no quería vivir para siempre encerrada en este lugar, porque sabía muy bien que él hablaba en serio con respecto a aquello.
En este momento en donde no tenía poder alguno, lo único que me quedaba era obedecer, al menos en este instante.
Toc Toc Toc.
Ya era la hora, a mirar la ventana de mi habitación, las estrellas adornaban el cielo.
— ¡Adelante! — grité.
Pronto una joven de aspecto juguetón entró, usaba un vestido azul y su cabello se encontraba trenzado de una manera típica de la servidumbre, ella poseía nariz respingona y ojos cafés hermosos. Esta joven pecosa era alguien que siempre estaría en mi memoria, ella fue alguien que, a pesar de su condición de doncella, intento ayudarme alguna vez.
— ¡Señorita! — exclamó suavemente — El conde solicita su presencia en el estudio — informó de manera educada.
— Gracias, Alice — respondí haciendo que se sorprendiera al escucharme decir su nombre. Y tenía derecho de estarlo debido a que yo era el tipo de persona que trataba a la servidumbre como objetos, con esto no quiero decir que era mala con ellos, solo era indiferente, es decir, no me importaban porque mi mente estaba tan llena de mí que no había lugar para algo más.
— Me retiro, entonces — mencionó con una sonrisa.
La observé salir de mi habitación con pasos apresurados.
Ella es una buena chica.
Me levanté de la comodidad de mi sillón, el vestido blanco que utilizaba se deslizó por el suelo haciendo que me detuviera por un momento, respiré hondo por algunos segundos antes de salir de mi habitación.
Antes de llegar al estudio de mi padre me topé con mi madrastra, ella sostenía un libro en su mano, cuando nuestros ojos se encontraron sonrió de una manera deslumbrante.
— Tu padre te está esperando — señaló — Todo estará bien — dijo de una manera que se suponía que debía reconfortante, pero solo hizo que me sintiera asqueada.
— Gracias — manifesté antes de entrar.
En el estudio la imagen de mi padre ocupado con varios documentos se encontraba frente a mí, aquel bigote que lo caracterizaba se encontraba retorcido en una mueca algo desagradable que lo hacía parecer algo aterrador. El nudo en mi garganta se sentía pesado, pero, sin embargo, sabía que decir, sabía lo que tenía que hacer.
— ¡Acepto! — proclame — Seré la prometida del príncipe Antonio, pero, espero que el anuncio oficial sé de cuando finalice mis estudios, eso es lo único que deseo — pedí.
Mi padre, Edmund Castilla, dejó de revolver los documentos del estudio y me miró de una manera indiferente.
Él sabía que aceptaría.
— En unos días vendrá su alteza, Antonio — comentó mientras volvía a revolver sus documentos — Prepárate — anunció haciendo que me diera cuenta de que este era el fin de la conversación.
Mi yo de antaño se encontraba llorando por la injusticia, reclamando con lágrimas de sangre mi cobardía porque la historia se estaba repitiendo, todo estaba volviendo a su cauce, me sentía como una mariposa luchando en un tornado, quería reconfortar a mi yo antiguo, deseaba olvidar, pero, no podía, me era imposible...
El pesimismo me calaba en los huesos, el dolor y la tristeza que llevaba dentro hacía que me fuera difícil respirar, no supe cómo regrese a mi cuarto, no supe nada más porque me encontraba destrozada de ver a mis enemigos pasados sonriendo como si todo lo que sufrí, como si todo lo que viví nunca hubiera pasado, se me hacía injusto cargar con este dolor, se me hacía injusto tener que repetir el pasado, se me hacía injusto seguir sufriendo este vacío que tal vez nunca sea llenado.
Yo solo deseaba ser feliz...
Quería ser feliz...
Será que mi deseo era tan egoísta, por eso Dios me había castigado.
He pasado por demasiadas penurias que han marcado mi alma de una manera que nunca podría ser borrada. El dolor y el sufrimiento que había vivido en aquel entonces me seguía hasta en sueños, todo lo que perdí, todo lo que pude tener, todo eso me atormentaba.
Era como un bucle sin un final a la vista.
Volvería a ver a aquel infeliz, tendría que ver de nuevo a aquel hombre que me destruyo. Aun cuando cerraba los ojos podía recordar nuestro primer encuentro, creí que fue mágico, pensé que era el destino, ja, me imaginé en un cuento de hadas cuando era mi propia historia de terror.
Todo fue su propio plan...
En aquel entonces el sol brillaba de una manera deslumbrante, me encontraba en el bosque recogiendo flores, de pronto un oso gigante apareció haciendo que los pétalos de las flores que había recogido se cayeran en el suelo.
Sentí miedo en ese momento, pero, como si fuera un cuento de nunca jamás, un joven de cabellos oscuros y porte gallardo apareció haciendo que mi miedo se convierta en admiración.
Él era Antonio Torres, el cuarto príncipe...
Mi corazón empezó a latir por aquel mágico encuentro, en mi mente de doncella quedé hechizada por su acción de caballero, ja, cuando él solo estaba representado la obra de salvar a la belleza, en ese entonces lo creí un héroe cuando siempre fue mi verdugo.
Desde aquel encuentro ese joven siempre ocupo un lugar en mi corazón, lo creí noble y benevolente, así que cuando descubrí que deseaba casarse conmigo una joven de origen desconocido lo acepte sin duda alguna porque en mi mente de doncella creí que aquel encuentro le resultó especial así como había sido para mí.
Pero...
Él solo era el cazador y yo su presa.
Aún no sé por qué me eligió a mí de entre todas las personas, pero, supongo que tal vez fue el destino, quizás ese encuentro que tuvimos tuvo algo que ver para que estuviera involucrada en esta batalla por el poder en las que llevaba las de perder.
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Comments
Rebecca H
pero a todo esto
que beneficio le trae al rey casarse cin una plebeya... no entiendo aún.
2024-03-03
2
Pilar Tovar
por favor muestrala más enérgica qué no se repita la misma historia, porque la trama es buena
2023-10-21
1
Mary Gil Fermenal
ya recuerdo porque dejé de leerla !!!!! honestamente me aburrió esta es la única que regresa en el tiempo y no tiene carácter ni nada osea una mojigata que se deja manipular igual que en la primera vida y hay más pensamientos que acción
2023-09-16
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